Desgarro muscular

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Desgarro muscular
Clasificación y recursos externos
CIE-10 M62.6, T14.3
CIE-9 848.9
MeSH D013180
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El desgarro muscular es la lesión del tejido muscular que va acompañada de hemorragia provocada por la rotura de los vasos sanguíneos que recorren el músculo afectado, provocando un dolor muy intenso que impide contraerlo.

Sucede por una super elongación (exceder al músculo más allá de su capacidad de estiramiento), por una contracción brusca (veloz), o por realizar un esfuerzo superior a la capacidad biológica de resistencia a la tensión.


Factores de riesgo[editar]

  • Sedentarismo: debilita la estructura conjuntiva del músculo.
  • Desnutrición, debilita la capacidad contráctil de las fibras musculares (se adelgazan).
  • Circulación arterial y venosa deficiente: incapacidad de aumento de irrigación ante la exigencia del ejercicio físico, lo cual fatiga al músculo por falta de oxígeno y por acumulación de ácido láctico.
  • Ciertas enfermedades del metabolismo: por ejemplo, diabetes.
  • Realizar ejercicio físico o práctica deportiva sin el debido calentamiento (que lo previene aunque no anula su ocurrencia), de modo que es más probable que se produzca al principio de dichas actividades.
  • Situación traumática como una super-elongación, sobre-esfuerzo, o continuar un esfuerzo intenso o prolongado aún con signos de fatiga muscular.


Síntomas[editar]

Dolor repentino, agudo e intenso pero momentáneo, acompañado generalmente de un hematoma.

En los casos más graves (al desgarre total del músculo) se produce un hematoma muy extenso e inflamación más pronunciada, que inmoviliza la región afectada que se experimenta como una parálisis temporal (contractura de musculación vecina a la lesión). Si el dolor es muy intenso -aunque es poco frecuente- puede aparecer un componente de shock, con mareo y sudor frío.

Tratamiento[editar]

El tratamiento normalmente incluye[1] :

  • Reposo: No se deben hacer actividades que causen dolor, si el andar normal lastima, se debe reducir su duración. No se deben practicar deportes hasta que el dolor haya desaparecido.
  • Frío: Se puede aplicar hielo en el área lastimada, de 15 a 20 minutos cuatro veces al día, durante varios días después de la lesión. No se debe aplicar el hielo directamente en la piel. Para evitar que se extienda el hematoma y reducir la inflamación.
  • Medicamentos antiinflamatorios sin esteroides: Estos ayudan a aliviar el dolor. Para retomar la actividad física normal se debe evaluar la respuesta muscular luego de abandonar la medicación para evitar el "enmascaramiento" (cuando la medicación oculta los síntomas).
  • Calor: El uso de calor debe restringirse únicamente para cuando se esté regresando a la actividad. Posteriormente se lo puede usar antes de hacer el calentamiento para el ejercicio.
  • Estiramiento: Cuando el dolor agudo ha desaparecido, se debería comenzar con un estiramiento ligero, hasta donde el dolor lo permita. Se debe sostener cada estiramiento durante 10 segundos y repetir hasta 6 veces y hasta 4 veces al día.


En general ante la persistencia de dolores fuertes, se recomienda no proseguir exigiendo la parte afectada con más ejercicios o movimientos, ya que se puede lesionar aún más la zona y dejarla incapacitada por varios meses.

Tipos de Desgarro Muscular[editar]

  • Desgarro Parcial - Es la rotura de algunas fibras musculares, no todo el músculo ya que se rompen homogéneamente no en forma dispareja.
  • Desgarro Total - Es la rotura de la mayoría de las fibras musculares.


Notas y referencias[editar]

  1. «Información clave en un desgarro muscular». Consultado el 27 de agosto de 2009.