Desfiladero de La Hermida

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Desfiladero de La Hermida
Desfiladero4.JPG
Vista del desfiladero desde Cantabria
Situación
País Flag of Spain.svg España
División Flag of Cantabria (Official).svg Cantabria
Flag of Asturias.svg Asturias
Coordenadas 43°15′52″N 4°37′24″O / 43.26445556, -4.62344167Coordenadas: 43°15′52″N 4°37′24″O / 43.26445556, -4.62344167
Datos generales
Grado de protección ZEPA
Desfiladero de La Hermida
Desfiladero de La Hermida
Desfiladero de La Hermida (España)
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El desfiladero al nivel de la carretera nacional N-621.

El desfiladero de La Hermida es un conjunto de angostas gargantas del macizo de Ándara que confluyen en la principal, formada por el cauce del río Deva,[1] [2] que discurre entre grandes paredes casi verticales de roca caliza,[3] algunas de más de 600 metros de altura. Sus 21 kilómetros de longitud hacen de este desfiladero el más largo de España.[4] 6.350 de sus hectáreas están catalogadas como zona de especial protección para las aves (ZEPA).[5] [6] Durante el siglo XIX el desfiladero fue concurrido por viajeros, exploradores, montañeros, escaladores y cazadores británicos que lo tomaban para llegar a Picos de Europa. Por este motivo el desfiladero aparece descrito e incluso dibujado en grabado en muchos libros de la época, como por ejemplo en Highlands of Cantabria (Ross, M.; y Stonehewer-Cooper, B.; 1885).[7]

Se localiza entre el sector occidental de Cantabria, entre los términos municipales de Lamasón, Cillorigo de Liébana, Peñarrubia y Tresviso, y el municipio asturiano de Peñamellera Baja. Representa el único corredor de entrada desde la costa del Cantábrico a la comarca de Liébana, en Cantabria, al discurrir por él la estrecha carretera  N-621 . Toma su nombre de La Hermida (Peñarrubia), población cántabra que atraviesa.

Fauna y flora[editar]

La vegetación es escasa, destacando en diversos puntos las encinas, tanto por el lado cántabro como por el asturiano.[6] [8] También crecen en el desfiladero los alcornoques, cuyas arboledas están mezcladas con otras típicas de bosque atlántico, hayas y robles. Estas arboledas y bosques se complementan con una vegetación de alta montaña en las zonas más altas.[9] Un bosque de robles puede encontrarse cerca de Lebeña.[10]

Entre la fauna son comunes los rebecos, buitres y águilas, destacando la presencia de exiguas comunidades de urogallos y el avistamiento ocasional de osos pardos, ambos en peligro de extinción en la península Ibérica.[9]

Localidades[editar]

En el desfiladero se encuentran las siguientes poblaciones, organizadas según las atraviesa el desfiladero en su dirección principal norte-sur. La carretera N-621 no pasa por todas ellas; del mismo modo, unas se encuentran al borde del río, mientras que otras se retraen a las laderas. La mayor concentración de la población se produce en el municipio asturiano de Peñamellera Baja, en torno a Panes, donde el desfiladero se abre en un valle. Por la parte cántabra el desfiladero es muy angosto y está prácticamente deshabitado.

Historia[editar]

El desfiladero comunica naturalmente la ría de Tina Mayor, frontera entre la costa occidental de Cantabria y la oriental de Asturias, con la comarca cántabra de Liébana, en el macizo Occidental de los Picos de Europa. La primera vía transitable adaptada que se creó a través del desfiladero data de 1863.[11]

En los collados que crean el desfiladero existen restos de estructuras tumulares megalíticas, en posiciones de atalaya sobre el curso del Deva.[3] A partir de las descripciones de Pomponio Mela, algunos autores contemporáneos han deducido la existencia en época de los pueblos cántabros de una posible población castreña en él.[12]

La apertura de la ruta de 1863 supuso la comunicación de una región con riquezas mineras (Liébana y el propio desfiladero) con otra industrial. Previamente se habían dado dos pasos que condujeron a esta unión; por un lado el asentamiento en Reocín de la Real Compañía Asturiana de Minas, y por otro la entrada de capital francés y belga ante el interés por los recursos mineros del desfiladero y otras zonas cercanas. El nuevo camino supuso una mejora para el traslado de minerales a través del desfiladero, vía que ya se utilizaba para este fin desde finales del siglo XVIII.[13]

El desfiladero en la cultura[editar]

Además de las extensas descripciones que le dedicaron varios autores ingleses en la segunda mitad del siglo XIX, el desfiladero aparece en diversas pinturas. Concretamente, fue pintado por Carlos Haes (cuadro El Desfiladero de la Hermida en Calizas) por su relieve, pues Haes tenía interés en la corriente geológica de la pintura paisajista.[14]

Referencias[editar]

  1. Cantabria 102 Municipios / El Diario Montañés. «Cillorigo de Liébana. Naturaleza. Fauna y flora» (en español). Consultado el 20-07-2011.
  2. Rabe, Codula (2010). Picos de Europa. 50 excursiones. Bergverlag Rother GmbH. pp. 22–23. ISBN 9783763347124. 
  3. a b Teira Mayolini, Luis César (1994). El megalitismo en Cantabria. Universidad de Cantabria. p. 57. ISBN 8481020699. 
  4. José Ignacio Arminio Roiz. El Diario Montañés (2000). «Año Jubilar Lebaniego. Cómo llegar a Liébana» (en español). Consultado el 26-12-2009.
  5. Delgado Viñas, Carmen (2006). La montaña cantábrica. Una montaña viva. Universidad de Cantabria. p. 191. ISBN 9788481024166. 
  6. a b Lastra, Juan José (2001). Bosques naturales de Asturias. Universidad de Oviedo. pp. 223–224. ISBN 8483172461. 
  7. González Trueba, Juan José (2007). Cultura y naturaleza en la montaña cantábrica. Universidad de Cantabria. pp. 159 y 222. ISBN 9788481024661. 
  8. Aedo Pérez (1990). El bosque en Cantabria. Universidad de Cantabria. p. 137-138. ISBN 8487412165. 
  9. a b Hotel Balneario La Hermida. .
  10. www.topwalks.net. «Desfiladero de la Hermida - Lebeña - Desfiladero de la Hermida». Consultado el 20-07-2011.
  11. Calcedo Ordóñez, Victoriano (1999). Cambios en los espacios rurales cantábricos tras la integración de España en la UE. Universidad de Cantabria. p. 306. ISBN 8481022306. 
  12. Peralta Labrador, Eduardo (2003). Los cántabros antes de Roma. Real Academia de la Historia. p. 121. ISBN 9788489512597. 
  13. Sánchez Gómez, Miguel Ángel (1995). Torrelavega. Tres siglos de historia. Torrelavega: Universidad de Cantabria / Ayuntamiento de Torrelavega. pp. 265–266. ISBN 8481021113. 
  14. Litvak, Lily (1998). Estudios sobre literatura y pintura 1849-1936. Rodopi. p. 10. ISBN 9042005246.