Derramar sal

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In Giacomo Raffaelli's mosaic copy of La Última Cena por Leonardo da Vinci en la que puede verse como Judas Iscariote derrama la sal sin querer con el codo.

Verter sal (o también derramar sal) es considerado en Europa un presagio del diablo. Esta operación puede ocurrir en la mesa, manipulando un salero. Es creencia popular que la contramedida más eficaz a la mala suerte provocada por el derrame de sal es que se tome una pizca y arroje por encima del hombro izquierdo.

Orígenes[editar]

Una de las explicaciones más difundidas de que sea poco afortunado derramar sal, es que Judas Iscariote derramó la sal durante la Última Cena.[1] El cuadro de Leonardo da Vinci titulado La Útima Cena muestra a Judas Iscariote derramando un salero sin intención.[2] Esta explicación popular sin embargo es dudosa; debido a que antiguamente la sal era un bien apreciado,[3] considerado un símbolo de confianza y amistad. Un proverbio alemán ya menciona esta idea al indicar que "aquel que derrama sal despierta a sus enemigos".[4] De acuerdo con Charles Nodier, entre "culturas salvajes", la "acción de derramar sal ... indica entre ellos el rechazo a aceptar protección y hospitalidad, eso hace sospechar que son extraños o asesinos."[5]

La sal posee en muchas culturas una representación que se asocia a un símbolo religioso. La sal se emplea en la elaboración del agua bendita en la Iglesia Católica,[6] y su idea en la Iglesia Católica es de santidad, asociada con el exorcismo. Las comidas servidas en las celebraciones del aquelarre son sosas, es decir libres por completo de sal.[7] La sal es un símbolo de preservación del valor de santidad en Jesús en referencia a la "Sal de la tierra". Así como un emblema de santidad y protección, su derrame es por lo tanto un significado de "mala suerte".

Otro origen de por qué derramar sal trae mala suerte lo tenemos en la importancia de este conservante en el pasado. Antiguamente, al no existir los refrigeradores para mantener los alimentos frescos, se utilizaba la sal como conservante de muchos productos, mediante un método denominado salazón. Por ello, se creía que el derramar sal traía la mala suerte y la desgracia a las casas, ya que en las épocas del año en la que la producción de sal no era fructífera, esta no podía ser empleada como conservante y los alimentos se pudrían antes, haciendo que las familias pudiesen incluso pasar épocas de hambrunas.

Contramedidas[editar]

Es creencia igualmente que existen ciertas operaciones que evitan las consecuencias del derrame de la sal. El más generalizado es vertir sal en el hombro izquierdo, a la cara del diablo.[8] Otros mencionan que lo mejor es derramar vino sobre la sal.[9]

Referencias[editar]

  1. Robert Means Lawrence, "The Folk-lore of Common Salt", en The Magic of the Horseshoe, with Other Folk-lore Notes, s. V
  2. E. Cobham Brewer, "Salt", en Brewer's Dictionary of Phrase and Fable
  3. CSICOP, Spilt Salt
  4. Lawrence, supra
  5. M. Betham-Edwards, "Charles Nodier", en The Gentleman's Magazine, vol. CCLXII, Jan–June 1878, p. 716
  6. En el rito de preparación, la sal es primero exorcisada; y para ello se emplea la sal. Rituale Romanum, Ordo ad faciendam aquam benedictam (pre-Vaticano II ritual: linc apuntando a una página en latín)
  7. Lawrence, ss. II
  8. Andrea Dean Van Scoyoc, Olde Worlde Magic - Superstitions and Lore (Lulu, 2008: ISBN 1435727622), p. 40
  9. Lawrence, ss. V, above