Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas

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La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas o DAIA es una ONG a la que están adheridas 140 instituciones judías de Argentina, tiene la misión de luchar contra toda expresión de antisemitismo, de discriminación, racismo y xenofobia, preservar los derechos humanos, promover el diálogo interreligioso y la convivencia armónica entre todos los ciudadanos, en un marco de respeto a las diferencias, así como denunciar el terrorismo internacional, velando por la seguridad de las instituciones e integrantes de la comunidad judía argentina.[1]

La DAIA se desempeñó activamente en el esclarecimiento del atentado a la AMIA el 18 de julio de 1994,[2] realizando reuniones representando a los judíos argentinos en el marco del diálogo interreligioso,[3] y combatiendo el antisemitismo en la Argentina,[4] [5] como cuando durante la dictadura argentina de 1976-1983 el gobierno militar había excluido a los judíos de cualquier participación en cargos públicos ya sea como funcionarios o puestos de carrera en la diplomacia y tenían prohibido el ingreso a las fuerzas armadas.[6]

Definición[editar]

La DAIA, entidad representativa política de la comunidad judía argentina, nació a la vida institucional en octubre de 1935, a partir de la iniciativa de un conjunto de entidades comunitarias, cuyos dirigentes comprendieron la necesidad de crear un organismo cuya misión fuera la de enfrentar la ominosa amenaza que se cernía a partir de la instalación del régimen nazi en Alemania y la creciente actividad de sus agentes y seguidores en nuestro país.[7]

La DAIA es un complejo entramado de distintas instituciones de todo tipo: culturales, deportivas, filantrópicas, educacionales, económicas, religiosas, feministas, sionistas y no sionistas. Ella es la representación oficial de la comunidad judía.[8]

La DAIA es la representación política oficial de la comunidad judía argentina.[9] Está conformada por diferentes organizaciones con fines sociales, culturales o humanitarios de todos los colores políticos de izquierda y de derecha, centros deportivos de sefaradíes y de azquenazíes, de sectores laicos, de religiosos ortodoxos, conservadores y reformistas, de organizaciones femeninas como el Consejo Argentino de Mujeres Israelitas - que a su vez integra la Mesa Argentina de Organizaciones de Mujeres Argentinas - o la Organización Sionista Femenina Argentina: todos tienen en común el ser organizaciones que nuclean a ciudadanos argentinos judíos. Son las organizaciones más representativas por lo que la DAIA representa los intereses de la mayor parte de los judíos en la sociedad argentina.

Historia[editar]

El 22 de marzo de 1933, en plena época de persecución contra los judíos en Alemania, dirigentes judíos de varias asociaciones argentinas convocaron una asamblea en el Luna Park. Allí surgió el Comité contra las Persecuciones de Judíos en Alemania. En 1934 el comité cambió su nombre por el de Comité contra el Antisemitismo. Este comité formó parte del Comité de Organización del Congreso Judío Mundial que se creó en Ginebra, Suiza en agosto de 1936, como reacción al crecimiento del nazismo y a la ola creciente de antisemitismo en Europa.[10]

Otros grupos sionistas habían constituido otras organizaciones. En el año 1935 ambos comités decidieron unirse y conformaron lo que llamaron la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas [10] La DAIA fue creada en 1935. Al comienzo su sede estaba ubicada en el quinto piso del edificio de la AMIA en la calle Pasteur. Esta entidad constituyó la institución política más importante de la AMIA ya que la representa ante el gobierno nacional.[6]

El objetivo de la nueva organización era construir una representación lo más amplia posible de los judíos en la Argentina y fortalecer sus vínculos de solidaridad con los argentinos no judíos. Entre los objetivos estaba la lucha contra el antisemitismo "que atentaba contra la armonía de la familia argentina". La organización dejaba explícita la lealtad de los judíos hacia la Argentina y la abstención de toda definición política partidaria.[10]

La DAIA estaba y está conformada por organizaciones culturales, deportivas, filantrópicas, educacionales, económicas, sionistas, religiosas y de salud pero quedaron excluidos los comunistas judíos argentinos que se negaron a participar y formaron su propio comité contra el antisemitismo y los judíos de origen no europeo o sefaradíes.

En 1947 las organizaciones judías sefaradíes se incluyeron en la DAIA.[10]

En los años '60, cuando se descubrió que en Argentina vivían algunos jerarcas nazis como Adolf Eichmann, la DAIA desempeñó un rol fundamental aglutinando a toda la comunidad judía argentina con un objetivo en común.[11]

Desempeño durante el Proceso de Reorganización Nacional[editar]

La actuación de la DAIA durante la última dictadura militar argentina fue muy cuestionada en especial por los familiares de detenidos desaparecidos judíos. Los familiares no se sientieron ni bien recibidos ni escuchados.[7] [12]

En esa época, el rabino Marshall Meyer, fundador del Movimiento Judío por los Derechos Humanos, se enfrentó al presidente de la DAIA entre 1976 y 1980, Nehemías Resnizky, porque, en muchos casos, dirigentes de la DAIA disuadieron a los familiares de realizar habeas corpus a favor de los detenidos y el rabino consideraba que eran el mejor camino para proteger la vida de los mientras que los dirigentes comunitarios tenían por temor a las consecuencias de los mismos contra el resto de la comunidad judía. Incluso cuando algún organismo estadounidense denunciaba el antisemitismo del gobierno militar la DAIA lo desautorizaba. Pero el hijo de Nehemías Resnizky fue secuestrado el 27 de julio de 1977 por un grupo de tareas y el presidente de la entidad utilizó sus contactos para rescatarlo. Esto enfureció a los familiares de otros desaparecidos por quienes la entidad no había hecho nada y el periodista Jacobo Timerman lo acusó de cómplice de la dictadura. Marshall Meyer y Herman Schiller consideraron esa acusación injusta. Meyer era partidario de la tesis de que había tenido miedo y Schiller consideraba que la DAIA no había luchado lo suficiente para ayudar a las madres de los desaparecidos, muchas de ellas miembros de la organización Madres de Plaza de Mayo, a pesar de que los dirigentes habían realizado gestiones "en privado" con el ministro Albano Harguindeguy para pedir por los judíos secuestrados por las fuerzas armadas. La DAIA logró que algunos rabinos pudieran asistir en las cárceles a los detenidos judíos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN). La DAIA sostiene que hicieron todo lo posible por salvar gente pero el único caso que se conoce en el que tuvieron éxito es el del hijo de Nehemías Resnizky quien fue deportado a Israel.[11]

A principios de 1977 cuando fue secuestrada y desaparecida Alejandra Jaimovich, de 17 años, hija del dirigente comunitario Luis Jaimovich, presidente de la DAIA en la provincia de Córdoba, en Buenos Aires, Nehemías Reznisky, denunció un comunicado de la Junta Militar de corte antisemita en los diarios diciendo que «no seremos los judíos del silencio». Horas después fue secuestrado su hijo adolescente. Eso fue tomado como una amenaza y mucho creen que fue el motivo por el cual Nehemías Reznisky se silenció a partir de ese momento. Desde 1978 los familiares de desaparecidos encontraban consuelo en las palabras de Marshall Meyer en la sinagoga Comunidad Bet El, cuando recibía a madres y abuelas que no eran escuchadas por la DAIA.[13]

La DAIA protestó ante el gobierno por la proliferación de panfletos, libros y revistas antisemitas y logró que la dictadura prohibiera la publicación de los libros nazis de las editoriales Milicia y Odal. También logró que se levantara la censura sobre la serie de televisión Holocausto.[11]

Desempeño durante la década de los '90[editar]

Después del atentado a la AMIA el presidente de la DAIA, Rubén Beraja, representante de la querella, mantuvo un trato muy fluído y personal con el juez Juan José Galeano. Beraja negociaba con Telleldín y se encontraba con el juez a discutir las estrategias de la investigación.[14] En 1996 Carlos Telleldín cobró una suma de dinero por cambiar su declaración ante el juez Galeano. Cuando esto salió a la luz, en 2006, Rubén Beraja fue procesado por el delito de "peculado" a raíz del pago ilegal de 400 mil dólares al detenido a efectos de lograr su declaración indagatoria de fecha 5 de julio de 1996 en la cual involucró a policías bonaerenses en el atentado.[15] Beraja estuvo preso entre 2003 y 2005 por el caso del Banco Mayo en 1998 hasta que fue excarcelado por la Cámara Nacional de Casación Penal. Telleldín, quien estuvo diez años preso por haber entregado la camioneta Trafic que se usó para volar la mutual judía fue absuelto en 2004 y se graduó como abogados en prisión para pasar a ser querellante contra Beraja. [16] [17] [18] [19] La DAIA renunció a la posibilidad de presentarse como querellante en las causa contra su ex titular Rubén Beraja.[20] En 2011 comenzó el segundo juicio oral del caso AMIA en el cual el ex persidente de la DAIA fue juzgado.[21] Beraja fue sobreseído en la causa AMIA por la acusación de falso testimonio y la Cámara Federal ratificó su sobreseimiento.[22] [23] Aunque continúa procesado por el caso del Banco Mayo.[24] La Corte anuló la absolución de Telleldín en 2009 y ahora debe enfrentar un nuevo juicio.[25]

Desempeño durante la década del 2000[editar]

El Consejo Directivo de la DAIA resolvió, el 19 de marzo de 2001, la creación de la Comisión de Estudio y Análisis sobre el rol de la DAIA durante el Proceso Militar, integrada por investigadores, dirigentes y profesionales de la comunidad judía, para analizar el rol de las instituciones durante el período 1976-1983. En el apartado «Actitudes y actuaciones de la DAIA durante el período 1976-1983 ante las denuncias sobre la detención y/o desaparición de judíos» habían escrito que «... la acción desarrollada por la DAIA tuvo una actitud evasiva e indiferente ante la demanda de los familiares». Esa parte del informe fue retirada por el profesor Haim Avni, fundador del Instituto Harman de Judaísmo Contemporáneo.[26]

El informe reconoce que "los judíos secuestrados recibían un tratamiento aún más vejatorio y cruel que los demás prisioneros".[7]

El 21 de noviembre de 2007 la DAIA presentó la investigación efectuada por el equipo del Centro de Estudios Sociales de la Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina (CES-Daia) en el auditorio Emilio Mignone en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.[7]

El informe incluía una carta a los familiares de desaparecidos en la que la institución se expresaba así:

Sentimos la obligación de dirigirnos a los familiares de los judíos desaparecidos durante la última dictadura militar para hacerles saber que, de nuestro análisis autocrítico, surge que, desde esta perspectiva y más allá de la predisposición para asumir cargos de conducción comunitaria en esa época y de la dedicación de los dirigentes que tuvieron tales responsabilidades en DAIA durante la dictadura militar, tanto en relación a dichos desaparecidos, como respecto de sus familiares, la política institucional, mas allá de las buenas intenciones y de salvaciones que impidieron desapariciones, tuvo variados desaciertos. Lo expresado implica, particularmente, una revisión crítica del “Informe Especial Sobre Detenidos y Desaparecidos Judíos, 1976-1983”, que produjo esta entidad en 1984 por lo que este reconocimiento, si bien extemporáneo, confiamos sea considerado como respuesta a la justa “Réplica” que tal informe mereciera en aquella época.[7]

Las autoridades se elegien de forma democrática.[27]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Encyclopaedia Judaica, volúmen 5 (Segunda edición). p. 379. ISBN 9780028659336. Consultado el 22 de junio de 2014. 
  2. La DAIA define "acciones a seguir" para que no se estanque la causa por el atentado a la AMIA
  3. Francisco recibirá a representantes de la comunidad judía, Infobae
  4. El huevo de la serpiente, Página 12
  5. Tensión en la Catedral: un grupo ultratradicionalista quiso boicotear un acto por el Holocausto judío, El Cronista
  6. a b Una histórica institución en la Argentina: DAIA, Karina Donángelo y Pablo Rodríguez Leirado
  7. a b c d e Informe sobre la situación de los detenidos-desaparecidos judíos durante el genocidio perpetrado en Argentina 1976-1983, DAIA
  8. Isaac Caro (2010). Islam y judaísmo contemporáneos en América Latina : los casos de Argentina, Brasil y Chile. Santiago de Chile: RIL Editores. ISBN 9789562847322. Consultado el 26 de abril de 2014. 
  9. Argentinian Uncertainties, AJR volúmen XXXVII número 10 octubre 1982
  10. a b c d Susana Bianchi (2004). «Los conflictos en el campo religioso: El avance de las organizaciones». Historia de las religiones en la Argentina: Las minorías religiosas. Buenos Aires: Editorial Sudamericana. Consultado el 26 de abril de 2014. 
  11. a b c Hernan Dobry y Daniel Goldman. «La DAIA y los desaparecidos». Ser judío en los años setenta: Testimonios del horror y la resistencia durante la última dictadura. Sigo XXI editores. ISBN 978-987-629-377-8. 
  12. Entre el silencio, la ambigüedad y la resistencia pública
  13. Eduardo Anguita (2002). «El pueblo elegido, pág. 182/188». Grandes Hermanos: Alianzas y Negocios Ocultos de Los Dueños de la Información. Buenos Aires, Colihue. ISBN 978-950-581-789-4. Consultado el 4 de noviembre de 2012. 
  14. Dura polémica en la comunidad judía por la defensa de la DAIA a Beraja
  15. Resolución 5/2005
  16. Telleldín admite que cobró 400 mil dólares, pero no los puede devolver
  17. Beraja va a juicio oral por la quiebra del Banco Mayo en 1998
  18. AMIA: Galeano, Beraja y Anzorreguy, a un paso del juicio oral
  19. Procesaron a Galeano, Anzorreguy y Beraja
  20. AMIA y DAIA desistieron de enjuiciar a Rubén Beraja
  21. AMIA: elevan a juicio oral la causa por irregularidades en primer juicio
  22. Nunca entendí porque me hicieron una acusación por falso testimonio
  23. Beraja fue sobreseído
  24. Rubén Beraja seguirá procesado por el vaciamiento del Mayo
  25. Atentado a la AMIA: Telleldín otra vez a juicio oral
  26. Hernan Dobry y Daniel Goldman. «Un legado para las futuras generaciones». Ser judío en los años setenta: Testimonios del horror y la resistencia durante la última dictadura. Sigo XXI editores. ISBN 978-987-629-377-8. 
  27. Tres para ganar

Enlaces externos[editar]