Death Becomes Her

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Death Becomes Her
Título La muerte os sienta tan bien (España), La muerte le sienta bien (Hispanoamérica)
Ficha técnica
Dirección
Producción Robert Zemeckis
Guion Martin Donovan
David Koepp
Música Alan Silvestri
Sonido Albert Gasser
Fotografía Dean Cundey
Montaje Caroline Schmidt
Escenografía William James Jacob
Protagonistas Meryl Streep
Bruce Willis
Goldie Hawn
Isabella Rossellini
Ian Ogilvy
Adam Storke
Nancy Fish
Sydney Pollack
Denzel Washington
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1992
Género Comedia Fantástica
Duración 104 minutos
Clasificación Bandera de los Estados Unidos PG-13
Bandera de Argentina +13
Bandera de España T
Bandera de Chile +14
Bandera de Nicaragua +12
Bandera de México B
Bandera de Brasil +12
Bandera del Perú +14
Bandera de Australia M
Idioma(s) inglés
Compañías
Distribución Universal Pictures
Ficha en IMDb

Death Becomes Her (La muerte os sienta tan bien en España, La muerte le sienta bien en Hispanoamérica) es una película de humor negro con elementos de terror y fantasía de 1992 dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Goldie Hawn, Meryl Streep y Bruce Willis. La película ganó el premio Oscar a los mejores efectos visuales. Además, hay un homenaje hacia Greta Garbo cuando Lisle, le habla a Madeline de una de sus clientes, que "fingió su muerte" con la clásica frase "Quiero estar sola".

Trama[editar]

El médico especializado en cirugía plástica Ernest Menville (Bruce Willis) abandona a su prometida Helen Sharp (Goldie Hawn) por la actriz Madeline Ashton (Meryl Streep), con quien posteriormente contrae matrimonio. Pasan siete años, durante los cuales Helen descuida casi del todo su vida, engorda y contrae una depresión que la confina en su apartamento, hasta que un día la desalojan porque ya no se molesta en pagar la renta. Es derivada a un recinto de tratamiento psiquiátrico, donde, contra la voluntad de su psicóloga, cada vez que a ella y otras pacientes se les da la oportunidad de hablar de algo con el objeto de comprobar sus progresos, ella saca a colación el odio que siente hacia Madeline; esto dura hasta que su psicóloga, en un momento de estrés, le dice metafóricamente que debe "eliminar completamente a Madeline" (obviamente, de su mente), es entonces cuando despierta en Helen la decisión de vengarse de Madeline y conquistar de nuevo a Ernest.

Tras siete años, Madeline, aunque es atractiva considerando su edad, está lejos de la gloria de su juventud, pero prefiere ignorarlo autoconvenciéndose que aun es la joven y atractiva muchacha de quien todos se enamoraban; por ello utiliza cada producto y tratamiento de belleza a su alcance. Ernest, quien desperdiciara su potencial como cirujano y perdiera la firmeza de sus manos por culpa del alcohol, ahora se desempeña como un reconocido preparador de cadáveres, oficio que usa para abstraerse de una vida miserable con Madeline, quien lo humilla constantemente debido a su carácter débil y su mal estado físico, al punto que todo el tiempo que no está trabajando, lo pasa en casa sirviendo de objeto de burla y desprecio de Madeline. Cuando ambos reciben una invitación de Helen al lanzamiento de su nuevo libro Madeline decide que deben asistir ya que desea burlarse de ella y su obesidad.

Cuando Helen se presenta a la fiesta resulta ser ahora no solo una admirada y famosa escritora, también es delgada y extremadamente atractiva, lo que destroza el ego de Madeline. Casi de inmediato Ernest y su antigua novia comienzan un acercamiento, pero su esposa lo obliga irse del lugar. Esa noche Madeline intenta subir su moral acostándose con un muchacho que es su amante trofeo, sin embargo este rompe con ella ya que solo lo hacía por interés económico y ya no soportaba la vergüenza de que lo vieran con una "anciana". Paralelamente Helen visita a Ernest y luego de intentar tener sexo con él, ambos trazan un inteligente plan para asesinar a Madeline, y comenzar una vida juntos.

Madeline comienza a creerse vieja al tener 50 años y decide usar una tarjeta que le diera un misterioso hombre en un centro para someterse a técnicas de rejuvenecimiento. La tarjeta la lleva ala casa de Lisle Von Rohman (Isabella Rossellini), una mujer muy hermosa y de apariencia juvenil a pesar de tener 71 años, quien le entrega "Siempreviva", un elixir que le da vida y juventud a quien lo beba y al cual Lisle le debe su aspecto. Madeline lo bebe tras comprarlo a Lisle por una suma exorbitante y después que esta le imponga como condición que sólo puede explotar los resultados para su beneficio personal durante diez años, plazo tras el cual debe desaparecer total y permanentemente de la vida pública de algún modo para que nadie comience a notar que no envejece. Antes de despedirse Lisle le da una última y misteriosa advertencia: "Cuide su cuerpo... estarán juntos por un largo tiempo". Madeline nota como su cuerpo rejuvenece y recobra su atractivo.

Aunque el plan para asesinar a Madeline es envenenarla y fingir que falleció ebria en un accidente automovilístico, al llegar a casa ésta discute con Ernest y comienza a insultarlo por lo que él pierde la paciencia y la arroja por las escaleras donde rueda violentamente. A pesar que recibe múltiples contusiones mortales y se desnuca acabando con su cabeza al revés, sobrevive al accidente gracias al elixir de la eterna juventud que le compró a Lisle (aunque grotescamente desfigurada). Ernest la lleva a un médico, pero el médico sufre un infarto al ver que está muerta pero que sigue viva. Madeline se desmaya y la creen muerta, por lo que la llevan a la morgue. Ernest la lleva de vuelta a casa y, creyendo que el "sobrevivir" a la caída es una señal del cielo para que no se separen, utiliza su habilidad como preparador de cadáveres para reparar los huesos de Madeline y pintura para darle aspecto vivo a su piel y ojos.

Helen se presenta ante Ernest y le recrimina el no haberse apegado al plan creyendo a Madeline muerta, pero esta la oye y descubre el complot en su contra por lo que dispara a Helen con una escopeta en el estómago. Desangrada y con un gran hueco en el abdomen, Helen sobrevive, convertida también en un no muerto; Madeline comprende que la pérdida de peso de Helen se debe ya que había ido con Lisle antes que Madeline. Ambas se han vuelto inmortales debido a la poción. Entre ambas se da un combate a muerte con el que pretendían causarse dolor la una a la otra, aunque sólo consiguen desfigurar aún más sus cuerpos. Mientras discuten sobre las antiguas diferencias que se tenían la una a la otra, se reconcilian.

Madeline y Helen piden a Ernest que componga sus cuerpos, a lo que él accede sólo a condición que ambas lo dejen separarse de sus ahora eternas vidas. Al darse cuenta de que, pese a la inicialmente exitosa restauración, sus cuerpos son vulnerables a un deterioro progresivo, comprenden que también necesitarán a alguien en el futuro que continúe reparando sus cuerpos-cadáveres. Es así como planean hacer que Ernest beba Siempreviva y se quede para siempre con ellas, por lo que intentan hacerle drogarlo con un vaso de vino para llevarlo con Lisle, pero al fracasar, lo golpean y lo llevan inconsciente a la mansión donde se han reunido todos aquéllos que han bebido la poción para celebrar.

Lisle, quien intenta convencerlo, más bien con una especie de seducción, para que también beba el elixir de la juventud eterna, sin embargo la idea de vivir eternamente, aburriéndose, viendo morir a su seres queridos y asustado de convertirse en un no muerto hace que Ernest solo deteste aun más la inmortalidad por lo que escapa llevándose la dosis que Lisle le había ofrecido por lo que los sirvientes de la mansión, Madeline y Helen lo persiguen. Intentando escapar Ernest llega hasta el techo más alto de la mansión donde queda colgando y a punto de caer; Madeline y Helen le insisten que tome la poción para que sobreviva a la caída, pero este se niega, destruye el frasco y se deja caer, dispuesto a morir antes que servir de cirujano plástico perpetuo de las dos. Para mala o buena suerte suya, termina cayendo en una piscina y ante la oportunidad de volver a empezar, ya sin Madeline ni Helen, decide escapar.

Madeline y Helen ya no pueden volver con Lisle, porque Ernest ha huido. En eso queda explicado el porque de la advertencia anterior de Lisle, si ellas no cuidaban sus cuerpos, quedarían desfiguradas por siempre. Aunque ambas buscan a Ernest sin éxito y deciden que, de ahora en adelante para toda la eternidad, se "pintarán el culo" la una a la otra.

37 años después la historia muestra una capilla durante el funeral de Ernest, que esta lleno de dolientes y personas que lo apreciaban. El sermón del sacerdote recalca el misterio que fue la vida de Ernest antes de cumplir 50, sus virtudes humanas y aprecio por la vida, así como los numerosos actos y organizaciones en beneficio de la humanidad que creó.

Entre los presentes se encuentran Madeline y Helen quienes el paso de las décadas las han convertido en despojos que se ocultan tras ropa cerrada y mucha pintura. Mientras el sacerdote dice que Ernest vivirá por siempre en los recuerdos de sus hijos, nietos y amigos, Madeline y Helen ríen sarcásticamente burlándose de la alusión a la "eternidad" hecha, si embargo deben retirarse cuando Helen pierde parte de su pintura. Al abandonar la iglesia, ambas discuten sobre quién perdió la lata de pintura para que usan para conservar un aspecto normal, sin darse cuenta cayó en los escalones de la iglesia por lo que resbalan con ella y ruedan por los escalones destrozando sus frágiles cuerpos-cadáveres en varios pedazos que a pesar de todo sobreviven a la caída y quedan tendidas sobre el asfalto frente a la iglesia. La cabeza de Helen se acerca a la de Madeline e irónicamente le pregunta: "¿Recuerdas donde dejaste las llaves del auto?".

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