De música ligera

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«De música ligera»
Sencillo de Soda Stereo
del álbum Canción animal
Publicación 20 de julio de 1990
Formato Disco de vinilo
Grabación 1990
Género(s) Rock alternativo
Duración 3:34
Discográfica Sony Music (Antes CBS Discos)
Autor(es) Gustavo Cerati
Productor(es) Soda Stereo
Posicionamiento en listas
Nº 2 (Mejores del rock hispanoamericano)
Nº 4 (Mejores del rock latino)
Nº 4 (Mejores del rock argentino rock.ar)
Cronología de sencillos de Soda Stereo

«Canción animal
(1990)»

«Cae el sol
(1990)»
Cronología del álbum Canción Animal
«Sueles dejarme solo»
(5)
«De música ligera»
(6)
«Hombre al agua»
(7)
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«De música ligera» es una canción escrita por el cantante Gustavo Cerati e interpretada por la banda argentina Soda Stereo, lanzada en el año 1990 como un sencillo perteneciente a Canción animal, siendo además el sexto tema del álbum.[1] Hasta el día de hoy representa el tema más conocido, popular y emblemático del grupo, siendo asimismo la interpretación más reconocida del rock argentino, cuya influencia musical ha sido notable en la historia de éste desde hace más de dos décadas ya que es considerada un himno del rock en español.[2]

Fue con esta canción con la que Soda Stereo culminó el legendario último concierto de la banda (El Último Concierto), tras el cual la banda se separó luego de 15 años juntos. Al finalizar el tema, Cerati, evidentemente emocionado, dio un agradecimiento a todos los fanáticos y colaboradores que, de una u otra forma, hicieron posible su éxito y al finalizar pronunció la emblemática y - y a partir de ese momento - famosa frase, "gracias... totales". Este momento es recordado como uno de los más emocionantes de la historia de el rock latino y la música latina en general de todos los tiempos.

La letra[editar]

La letra de "De música ligera" es sorprendentemente corta, de apenas ocho versos. Su significado es críptico e intencionalmente ambiguo: un amor de música ligera, que Cerati recuerda como algo terminado («nada más queda»), pero también como una presencia permanente («nada nos libra»).

En los dos primeros versos, Cerati cuenta que mientras ella dormía «al calor de las masas», él despertaba «queriendo soñarla». La expresión es bellísima y compleja: señala el desencuentro de seres que están en mundos opuestos (sueño y vigilia), pero al mismo tiempo el deseo de soñar del que se ha despertado, para poder reunirse con ella en su propio sueño. Señala también la inconsciencia de ella, adormecida por el efecto de las masas, frente a la lucidez de él, que no puede evitar haberse despertado y ver los hechos como son.[3]

Luego dice que «algún tiempo atrás pensé en escribirle», pero misteriosamente informa que no pudo sortear «las trampas del amor». Sin embargo la canción misma es una forma de decirle aquello que no pudo debido a «las trampas del amor».[3]

Finalmente Cerati les dice a todos que no va a enviarle «cenizas de rosas», pero que tampoco piensa «evitar un roce secreto», confirmando el sentimiento dual que le despierta «aquel amor de música ligera».[3]

Si nos quedáramos con este análisis, seguramente pensaríamos que Cerati habla de su relación con una mujer. Sin embargo, la letra es mucho más profunda. El termino "Música ligera" es una de las clasificaciones de música establecidas por Theodor Adorno. Adorno describe a la música ligera como un producto de la industria, como un mulador cultural. Lo que normalmente se llama "música comercial". De esta forma, podríamos pensar que lo que Gustavo explica en su canción es la relación que se da entre el oyente y esa "música ligera". Visto desde este punto de vista, la letra, aparentemente sencilla, se vuelve una obra de arte que crítica a la música desde la música.

Haciendo referencia al tema y la letra, Gustavo Cerati dijo en una oportunidad[1]:

Mis padres tenían una caja de discos que se llamaba ?Clásicos ligeros de todos los tiempos? donde había música de películas, obras clásicas y de todo, mezclando Mozart con Ennio Morricone. Esas palabras me habían pegado mucho y a mí me quedó sonando siempre la frase de "clásicos ligeros". ¡Todo el tiempo vuelvo a lo que hacía cuando era chico! Es un momento en el que salieron muchísimas cosas: ideas musicales, yeites con la guitarra y cosas que ahora no se me ocurriría hacerlas. Por otro lado, había participado en el disco Conga, de Daniel Melero, tocando en un tema que se llamaba "Música lenta" que decía: "serán los efectos de la música lenta". Y fue como una especie de respuesta velada, porque me impulsaron esa misma canción y los efectos de la música lenta. Después me acordé de los clásicos ligeros y de la música ligera, y empecé a escribir sobre lo que significaba un poco la idea del pop. Por un lado, no podés zafar de ello y siempre está bueno escuchar una canción así, donde no tenés ni qué pensar, porque simplemente está y te arrasa. Por otro lado, no es que te quede tanto, sino que es sólo un momento en la vida. Fue uno de los temas más instantáneos que tuvimos con Soda Stereo. Fue llegar a la sala, empecé a tocar el riff, y salió. Musicalmente, lo creamos los tres. La letra la escribí ahí mismo, no entera, pero parte sí. La mayoría de las veces la motivación para escribir, la inspiración, te sale de la misma música. La misma música tiene los ingredientes necesarios a la letra, hay algo de lo que me está hablando la música. En este caso era lo más liviano y lo más pop que podía imaginar, era como una canción que había estado guardada durante mucho tiempo ahí. Lo primero que siempre escribo es el estribillo, que aquí fue: "de aquel amor de música ligera". Después habla de la música en sí: "ella durmió al calor de las masas y yo desperté queriendo soñarla". ¡Es eso, es la música hablando! Entre nosotros sentíamos y sabíamos que ese tema iba a reventar. A veces lo sentís eso. Y por la forma tan instantánea en que salió fue como si la hubieran tocado diez mil grupos antes. Quizás no fue así... ¡la tocaron diez mil grupos después!

La música[editar]

El título y espíritu de la canción fue tomado de unos discos que tenían los padres de Gustavo Cerati que se llamaban "Clásicos ligeros de todos los tiempos":

La idea fue formular una instrumentación así, como muy clásica, de banda, y al mismo tiempo que tuviera un espíritu ligero... (Gustavo Cerati)[4]

Al igual que la letra, la música es engañosa: simple y compleja al mismo tiempo. Todo el tema está construido a partir del riff[4] y apoyado por la secuencia llevada adelante por la guitarra: cuatro acordes (Sim, SolM, ReM, LaM), remarcando el descenso Sol-Re, donde se concentra la fuerza de la canción. La complejidad de la armonía deriva del hecho de que el descenso Sol-Re se produce en el medio de cada estrofa y no al comienzo ni al final como podría sugerir el efecto, en una primera impresión. Y es precisamente esta asincronía entre el canto y la armonía donde radica la atracción irresistible que la ha hecho una de las canciones más exitosas de la historia del rock latino.

Cerati ha dicho que:

"De música ligera" es uno de los temas mas instantáneos que hice con Soda Stereo.

Charly recuerda que:

La grabamos en una sola toma, en un estudio de Miami. Eso es algo rarísimo, porque usualmente uno hace como quince tomas para grabar. Después grabamos dos versiones mas, para probar maneras diferentes, pero no quedaron. La versión que se escucha en el disco es la primera toma que hicimos.[4]

Videoclip[editar]

  • El videoclip fue dirigido por Alfredo Lois y muestra a la banda tocando la canción. Adoptó un estilo colorido e intencionalmente aficionado con un fondo azul con el efecto Croma, superponiendo un fondo de flores y colores que recuerdan un poco a los "Hippies".

En el video se les ve tocando con el fondo cambiante, algunas superposiciones en blanco y negro, además de un cambio en la relación de aspecto al principio y en la estrofa.

Circunstancias relacionadas[editar]

  • El tema fue el primer corte de difusión del álbum Canción Animal e hizo conocido al grupo en España, completando así su presencia en el mundo latino.
  • En el recital de despedida (1997), De música ligera fue el último tema. Gustavo Cerati lo anunció con las siguientes palabras, «tengo una buena canción para cantar» y lo cerró con la ya mítica expresión «gracias totales» (ver aquí).
  • En Brasil, la música fue interpretada por los Os Paralamas do Sucesso, con el título De Música Ligeira, en el disco "9 Luas" (1996), y por el grupo Capital Inicial, con el título À Sua Maneira (version: Dinho Ouro Preto).

Versiones[editar]

  • La versión realizada en el recital de despedida considerado «el último concierto», en el estadio de River Plate, el 20 de septiembre de 1997, puede considerarse el momento más emotivo de la banda,y uno de los momentos más gloriosos del rock latinoamericano. La canción, cantada a dúo con el público, expresó inmediatamente los sentimientos compartidos entre la banda y sus seguidores, sobre el dolor de la despedida y el ciclo cumplido. Ese sentimiento llega a su climax cuando Cerati se detiene en un largo «nada más quedaaaaaa», termina el tema con una improvisación entre los tres músicos, y se despide para siempre de su público pronunciando su luego famosa frase «gracias totales»; a continuación, con un último y clásico SolM-ReM, se cierra la existencia misma de Soda Stereo.
  • También fue realizada varias veces en los recitales de la gira "Me veras volver" e inclusive fue incluida en el disco.
  • La banda de rock brasileña Os Paralamas do Sucesso hicieron una versión (en portugués) en su álbum de estudio Nove Luas de 1996.

Notas[editar]

Véase también[editar]

Para ver y Escuchar[editar]

Enlaces externos[editar]