Díptico de Wilton

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Wilton diptych.jpg
Díptico de Wilton
(Wilton diptich)
Maestro del díptico de Wilton, h. 1395 o más tarde
Temple sobre tabla • Gótico
45,7 cm × 29,2 cm
National Gallery de Londres, Londres, Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido

El Díptico de Wilton (en inglés, The Wilton Diptych), es obra de un pintor anónimo del siglo XIV, a quien se llama Maestro inglés o Maestro del díptico de Wilton.

El Maestro del díptico de Wilton estuvo activo en Inglaterra hacia 1390 y 1395. Pertenece al estilo gótico internacional.

Está realizado con pintura al temple sobre tabla, con unas dimensiones de 45,7 x 29,2cm cada una de las tablas, pintado hacia 1395, o más tarde. Se conserva en la National Gallery de Londres. Es un pequeño retablo portátil formado por dos paneles. Es extremadamente raro la supervivencia de esta tabla.

El díptico se pintó para el rey Ricardo II de Inglaterra que está representado arrodillado ante la Virgen con el Niño. La pintura se considera un ejemplo sobresaliente del estilo gótico internacional y posiblemente del arte inglés.

Descripción[editar]

El Díptico de Wilton está pintado sobre dos paneles de roble del Báltico, insertas en marcos del mismo material y unidos por dos bisagras de tal manera que puede cerrarse para proteger la pintura interior. Cuando está cerrado, el díptico revela en un lado un ciervo blanco con una corona dorada alrededor de su garganta y una cadena de oro colocada en un campo de oro y un campo negro. En el otro está el escudo de armas que se asocia al rey Eduardo el Confesor y atravesado con las armas de Inglaterra. Las armas de Eduardo no son las auténticas, puesto que los escudos de armas no estaban inventados aún en el siglo XI cuando vivió. Las armas de Ricardo se usaron desde 1395 y esto sirve para datar la obra dentro de los últimos cinco años de su reinado.[1]

En los lados internos de los dos paneles hay dos composiciones discretas que están unidas por el simbolismo y el gesto. En la tabla de la izquierda está el rey Ricardo II arrodillado, presentado por sus santos protectores, el rey Eduardo, san Edmundo Mártir y san Juan Bautista. En la tabla derecha se encuentra la Virgen María, con el Niño en brazos, rodeados por once ángeles, contra un fondo de oro y con un campo a sus pies de flores delicadamente coloreadas.[2]

La pintura se ha ejecutado al temple, mezclada la pintura de base con yema de huevo y extendida en delgadas capas. El fondo y muchos detalles están incrustados con pan de oro y en algunos lugares la tabla ha sido tratado por debajo del dorado para reforzar la calidad decorativa de la obra. En la tabla de la Virgen con el Niño, los ornamentos son todos azules, lo que se lograba a través de un pigmento de la piedra semipreciosa lapislázuli. La ropa de Ricardo es bermellón, otro pigmento muy caro.

Aunque están temáticamente relacionadas, cada una de las tablas tiene un sentimiento distinto. La escena de Ricardo y sus patronos es muy tranquila, pero rica en contrastes de color y texturas. La escena de la Virgen con el Niño está llena de enérgico movimiento creado por los ángeles que rodean a la madre y el hijo. El predominante azul brillante le da una calidad preciosa, simbolizando la naturaleza celestial de esta aparición. El suelo con flores también simboliza el jardín del Paraíso. El fuerte contraste tonal de las alas de los ángeles hace que las figuras sobresalgan respecto al fondo.

Interpretación[editar]

Se conoce la identidad del rey arrodillado debido a que los ángeles que rodean a la Virgen lucen la librea de Ricardo II, el White Hartciervo blanco», pues en esta expresión hart es una palabra antigua que significaba «ciervo»), que también aparece en el brocado de la tabla izquierda y en la parte exterior del díptico. Al tiempo que Ricardo se arrodilla, el Niño Jesús se inclina hacia él bendiciéndolo y también se dirige hacia el banderín que sostiene un ángel, y significativamente está colocado entre ellos. Este banderín es el símbolo del reino de Ricardo. Lleva la cruz de san Jorge, el símbolo de Inglaterra.[3] Por encima del estandarte hay una bola u orbe en el que se encuentra un pequeño mapa de Inglaterra con un castillo blanco, lo que da una idea del detalle y exactitud del autor.[4]

Los tres santos que presentan a Ricardo arrodillado a la Virgen con el Niño se cree que fueron venerados por el rey, pues cada uno tuvo su propia capilla en la abadía de Westminster. Cada santo lleva el atributo simbólico por el que se los reconoce en el arte. Edmundo el Mártir (rey de Anglia Oriental, 840-870), que está a la izquierda, lleva la flecha que lo mató, mientras que Eduardo el Confesor, en el centro, sostiene el anillo que dio a un peregrino que resultó ser san Juan Evangelista disfrazado. Juan el Bautista (a la derecha) sostiene su símbolo, el cordero de Dios.

Juan el Bautista era el santo patrón de Ricardo, y los otros dos santos habían sido reyes de Inglaterra. Ricardo sentía una devoción especial por Edmundo, quien es, junto a san Jorge, uno de los patrones de Inglaterra.

El cuadro es indicación de dos creencias de Ricardo: su derecho divino a reinar y su genuina devoción cristiana.

Historia[editar]

El díptico de Wilton se pintó dentro de los últimos cinco años del reinado de Ricardo. Debido a que el estilo gótico internacional se había divulgado por Europa, la nacionalidad del pintor no puede asegurarse. Abundan teorías a favor del artista, sobre si era inglés, francés o italiano, y algunos historiadores del arte apuntan la posibilidad de que fuera un artista bohemio, quizá llevado a Inglaterra por la primera esposa de Ricardo II, Ana de Bohemia.[5] La exquisita cualidad de la pintura se cree, por la mayor parte de los historiadores del arte, que indica que el artista era probablemente del Norte de Francia. Muestra parecidos con las miniaturas de los manuscritos de Pol de Limbourg.

La pintura se documentó por vez primera en 1649 en un inventario de la colección de arte de Carlos I. Pasó a los condes de Pembroke quienes lo conservaron en Wilton House, de donde deriva su nombre, hasta que fue comprado por la National Gallery en 1929. Es muy notable que se conserve intacto, porque poco arte pictórico religioso sobrevivió a los iconoclastas puritanos que dominaron el país después de la ejecución de Carlos I.

Referencias[editar]

  1. Richard II's Treasure [1]
  2. National Gallery website [2]
  3. La cruz de san Jorge simboliza el «Triunfo de la Cruz» y a menudo se usó simbólicamente en las pinturas de Cristo resucitado.
  4. *Walter, Ingo F. (editor), Los maestros de la pintura occidental, Taschen, 2005, ISBN 3-8228-4744-5, pág. 67
  5. Wilton Diptych, Guardian unlimited [3]

Enlaces externos[editar]