Díptico de Melun

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Jean Fouquet 005.jpg
Virgen de Melun
Jean Fouquet, h. 1450
Madera • Gótico
91 cm × 81 cm
Real Museo de Bellas Artes de Amberes, Amberes, Flag of Belgium.svg Bélgica

La Virgen de Melun o Virgen con el Niño y ángeles forma parte de un díptico elaborado por el pintor francés Jean Fouquet. Está realizado sobre lienzo, y fue pintado hacia 1450. Mide 91 cm de alto y 81 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes (Bélgica).

Historia de la obra[editar]

Fue encargada por Étienne Chevalier, caballero de la corte del rey Carlos VII de Francia. Fouquet acababa de regresar de un viaje a Italia en el que conoció la obra de Fra Angelico y Piero della Francesca. En esta misma época, el noble francés le encargó un "Libro de Horas". El Díptico se dispuso en la capilla funeraria de Agnès Sorel en la colegiata de Melun, con la intención de facilitar la entrada de la misma en el Reino Celestial.

Durante la Revolución francesa, los dos paneles se separaron y se vendieron. Actualmente, la tabla izquierda se encuentra en la Gemäldegalerie de Berlín, mientras que la de la derecha se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Amberes. Del díptico procede también un pequeño tondo con el autorretrato del artista, ahora en el Louvre.

Análisis de la obra[editar]

La tabla derecha del díptico es la Virgen con el Niño que se conserva en Amberes.

Aparece como una mujer muy hermosa y elegante, de piel blanca y perfecta, frente muy ancha y con corona de perlas y pedrería sujetando un velo transparente. Lleva una capa de armiño y un traje de seda gris, mostrando el pecho izquierdo perfectamente esférico, imagen que tiene que ver con el papel de María como nodriza de la humanidad. Sostiene al niño desnudo sobre su rodilla izquierda. El trono sobre el que se sienta está decorado con ágatas, perlas y piedras preciosas. Rodean el trono nueve ángeles, dispuestos de forma que cada rostro está en posición diferente, los azules son querubines y los rojos son serafines, según decían los Padres de la Iglesia; se considera que la elección de estos colores para los ángeles es influencia de Fra Angelico.

Tabla izquierda del díptico.

Se supone que la Virgen de esta obra es Agnès Sorel, amante del noble comitente, así como del rey Carlos VII, y de la que Chevalier era el albacea testamentario. Se decía que era la mujer más hermosa de Francia.

En la mitad izquierda está retratado Étienne Chevalier con su santo patrón, san Esteban. Esta otra tabla mide 93 x 85 centímetros. San Esteban aparece vestido de diácono. Sobre el libro, San Esteban lleva una piedra puntiaguda, símbolo de su martirio por lapidación.

Para tratarse de un cuadro religioso, resulta marcadamente profano. La coloración es viva y la iluminación potente. La forma en que las figuras ubican en el espacio obedece a la influencia italiana. El interés con que capta las telas, los mármoles, las perlas, las gemas y el oro, así como la piel de tinte marfileño es de influencia flamenca de Jan Van Eyck.

Es más realista la parte izquierda, en la que aparece el donante, que la derecha, en la que está la Virgen en una composición muy idealizada que parece irreal.

Referencia[editar]

  • Olivar, M., Cien obras maestras de la pintura, Biblioteca Básica Salvat, 1971. ISBN 84-345-7215-X