Décimo Junio Bruto Galaico

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Décimo Junio Bruto (en latín Decimus Iunius M. f. M. n. Brutus Gallaecus o Callaecus o Callaicus; 180-113 a. C.), llamado el Galaico, fue un general y político romano. Abuelo de Marco Junio Bruto, dirigió a las tropas romanas en la campaña de conquista de la actual Galicia y norte de Portugal, lo que después sería denominado Gallaecia.

Biografía[editar]

Fue hijo del cónsul del año 178 a. C. Marco Junio Bruto y hermano de Marco Junio Bruto el jurista. Fue contemporáneo de los Gracos y uno de los más importantes generales del partido aristocrático.

Fue cónsul en el año 138 a. C. junto con Publio Cornelio Escipión Nasica y se distinguió por su oposición a los tribunos de la plebe. Rechazó llevar al Senado una propuesta para comprar grano para el pueblo y cuando los tribunos pidieron poder para eximir a diez personas de los deberes militares les rehusó este privilegio y fue secundado por su colega. Debido a esto fueron llevados a prisión por el tribuno Gaius Curiatius.[1]

Conquista de Gallaecia[editar]

Décimo Junio Bruto junto al Rio Lima, tapiz de Almada Negreiros

Después le fue asignada la provincia de Hispania Ulterior, a donde se dirigió ese mismo año y allí eliminó lo que quedaba de la resistencia hispana al mando de Tántalo, a cuyos hombres cedió tierras tras la derrota en la "ciudad de los valientes", Valentia Edetanorum (la actual Valencia), próxima a la en aquellos tiempos pujante Sagunto.

Como aún en Lusitania continuaban las acciones de grupos de bandidos, asoló el territorio, ocupó numerosas ciudades y llegó hasta el río que denominaron Lethe (o Oblivio), que también era llamado río Limia, Límes o Bélion (moderno Lima).[2]

Aquí la tropa se negó a avanzar. Decían que aquel era el legendario Lethes, el río del olvido, y que si lo cruzaban olvidarían su identidad y su patria. Décimo Junio Bruto, agarrando el estandarte de la legión, cruzó el río y, desde la que hoy sería ribera gallega, llamó uno a uno y por su nombre a sus soldados, para convencerlos de que no había olvidado nada y poder proseguir la campaña.

Desde allí avanzaron hasta el Minius, el cual cruzaron y siguieron su marcha hasta que llegaron a la costa, donde los romanos vieron con asombro la puesta de sol en el océano.

Sometió numerosas tribus como los brácaros (bracari) que eran los más belicosos. También derrotó a los galaicos (gallaeci) que habían venido en la ayuda de sus vecinos, con un ejército de sesenta mil hombres, y fue esta victoria la que le valió el apodo de Gallaecus.

El trabajo de sumisión, sin embargo, fue lento pues muchas ciudades se sublevaban en cuanto salían los soldados y entre estas es mencionada Talábriga.

En medio de sus éxitos, fue llamado a la provincia de Hispania Citerior para apoyar a su pariente M. Emilio Lépido,[3] y desde allí se dirigió a Roma, donde celebró un triunfo espléndido, en el año 136 a. C., por sus victorias sobre los lusitanos y gallaeci.[4]

Hechos posteriores[editar]

Con el botín obtenido en Hispania, Bruto erigió templos y otros edificios públicos, para los cuales el poeta y dramaturgo L. Accius realizó inscripciones en verso.[5]

En 129 a. C. sirvió con Cayo Sempronio Tuditano contra los iapidas y por su habilidad militar obtuvo una victoria para el cónsul y compensó las pérdidas que éste había tenido a comienzos de la campaña.[6]

En 113 a.C. fue nombrado procónsul de Lusitania, con Cayo Mario, infligiendo severas derrotas a los rebeldes lusitanos.

Trascendencia[editar]

Las crónicas del historiador Orosio narran la campaña de Bruto en Galicia, y Ovidio, el poeta, contó así el encuentro:

por aquel tiempo Bruto tomó como sobrenombre el de su enemigo galaico y tiñó de sangre la tierra hispana

.

El paso del río Limia ha dado lugar a una fiesta de recreación histórica, la Festa do Esquecemento.

Bruto fue un mecenas del poeta Lucius Accius, y para sus tiempos estaba muy versado en literatura griega y romana. Tampoco fue deficiente en el talento oratorio.[7]

Sabemos también por Cicerón,[8] que era un buen augur. Cicerón menciona una Clodia en una carta a Ático,[9] por lo que se puede suponer, con toda probabilidad, que era su esposa y la madre del cónsul del año 77 a. C..

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Val. Max. iii. 7 § 3; Liv. Epit 55; Cic. de Leg. iii. 9
  2. Strab. iii. p. 153; Mela, iii, 1; Plin. H.N. iv. 22 s. 35
  3. Apia. Hisp. 80
  4. Liv. Epit. 55, 56;. Apia. Hisp 71-73; Flor. ii 17, § 12;. Oros. v. 5; Vell. Pat. ii 5; Cic. pro Balb. 17; Plut. Quaest. Rom. 34, Tib. Gracch. 21; Val. Max. vi 4
  5. Cic. pro Arch. 11; Plin. xxxvi 4 s. 5 § 7;Val. Max. viii 14 § 2
  6. Liv. Epit. 59
  7. Cic. Brut. 28.
  8. de Am. 2
  9. xii. 22


Predecesor:
Gneo Calpurnio Pisón y
Marco Popilio Laenas
Cónsul de la República Romana
junto con Publio Cornelio Escipión Nasica Serapio

138 a. C.
Sucesor:
Marco Emilio Lépido Porcina y
Cayo Hostilio Mancino