Cumandá o Un drama entre salvajes

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Cumandá
Cumandá, la Reina de los bosques - Rafael Salas (siglo XIX).jpg
Cumandá, la Reina de los bosques. Óleo de Rafael Salas que representa el encuentro entre los personajes principales de la novela.
Autor Juan León Mera
Género Novela
Idioma Castellano
Título original Cumandá o Un drama entre salvajes
País Bandera de Ecuador Ecuador
ISBN 978-9978-92-598-0

Cumandá o Un drama entre salvajes es una novela escrita por el ensayista, novelista, político, y pintor ecuatoriano Juan León Mera. Fue enviada al Excmo. Señor Director de la Real Academia Española el 10 de marzo de 1877 desde la ciudad de Ambato, Ecuador con el objetivo de que ésta sea presentada a la Real Academia. La novela tiene lugar en el Oriente ecuatoriano durante comienzos del siglo XIX.

La novela fue escrita cuando las tierras del oriente ecuatoriano eran poco exploradas. Éstas a su vez fueron colonizadas por mestizos y blancos misioneros que llevaron el catolicismo consigo. En estas lejanas tierras orientales se encuentran las tribus jíbaras y záparas. Los jíbaros son tribus consideradas como salvajes por los conquistadores españoles debido a sus crueles prácticas en la guerra y costumbres. En estas tribus llenas de alianzas y confrontaciones se encuentra una dulce mujer que se llama Cumandá, la protagonista de la novela al igual que su amante Carlos.

La novela fue llevada al teatro con el mismo nombre de Cumandá escrita por Luis Humberto Salgado. Hoy en día es una novela clásica de la literatura ecuatoriana y latino americana.

Datos Históricos[editar]

Juan León Mera escribió Cumandá en el Ecuador en 1877. Cumandá se desarrolla alrededor de comienzos del siglo XIX. Época en que el oriente ecuatoriano era poco explorado. Los habitantes nativos del oriente son llamados salvajes a través de la obra y se puede apreciar claramente la diferencia cultural y social entre los nativos de dichas tierras y los colonos. [1]

Publicación y Escritura[editar]

Juan León Mera escribió una carta dirigida al Director de la Real Academia Española apuntando que aunque existen escritores como Chateaubriand y Cooper que han escrito sus novelas sobre salvajes en América la suya difiere bastante ya que toma lugar en las selvas del Amazonas donde los nativos tienen diferentes costumbres que a los que moran en Norte América. [2]

Resumen[editar]

Juan León Mera da una amplia descripción de la geografía ecuatoriana y las costumbres de los pueblos que en ella habitan. Su técnica es sumamente descriptiva y el uso de lenguaje local es amplio al igual que el uso de palabras de la zona.

La novela tiene dos tiempos. En el primero, cuenta la historia de la familia Orozco. Don José Domingo de Orozco era propietario de una hacienda al sur de Riobamba donde pasaba largas temporadas por gusto o por necesidad. Su familia se componía de su esposa, Carmen N. riobambeña también, su hijo primogénito Carlos, cinco niños más, y por último una niña que sus padres idolatraban y bautizaron con el nombre de Julia. Como todo hombre europeo o criollo tenía profundamente arraigada la costumbre de tratar a los aborígenes como gente destinada a la humillación, la esclavitud y los tormentos. Con frecuencia los indios hacían levantamientos contra los de la raza conquistadora, y frecuentemente, asimismo la culpa estaba de parte de los segundos por lo inhumano de su proceder con los primeros. Es importante clarificar que Don José no era mala persona pero lastimosamente su proceder con los indígenas no fue el apropiado. Una vez existió un levantamiento en que el padre de un indio llamado Tubón formó parte. Como castigo a éste, numerosos azotes y días de cepo le fueron dados. Los Tubones acudieron a la defensa civil pero ésta en vez de hacer justicia se alineó con Don José. Como castigo fueron enviados al peor de los obrajes conocido como el infierno de los indios. Ahí pereció la familia del joven Tubón. Éste regresó un día a la hacienda de los Orozco con una sed de venganza y odio hacia la raza blanca. Enamorado de la indiecilla que cuidaba a los hijos de los Orozco escapó con ella después de encerrar en la casa a la esposa e hijos de Don José y quemarla con ellos vivos adentro. Don José y su hijo primogénito Carlos pudieron sobrevivir debido a que Carlos, de aproximadamente 10 años de edad se encontraba en una escuela de la ciudad y su padre había salido esa mañana a visitarlo.

En el segundo tiempo, Don José Domingo de Orozco se ha vuelto un misionero en Andoas. Andoas es un pueblo de záparos en el oriente ecuatoriano. Su hijo Carlos ya es un hombre y está enamorado de una salvaje llamada Cumandá. Cumandá es hija de Tongana, viejo de la cabeza de nieve, jefe de una tribu o corta familia que se ubica entre la unión del Palora con el Paztaza. Se repite varias veces el gran odio que Tongana tiene hacia los blancos debido al trato que éstos dan a sus hermanos al otro lado de las montañas. También se repite la gran belleza de Cumandá y su distintivo color de piel blanca. Se da una clara descripción del fuerte y puro amor entre Carlos y Cumandá. Carlos intenta formar parte de la vida de Cumandá al ir a la fiesta de las canoas en el lago Chimano, fiesta indígena pagana en que los jíbaros llegan a embriagarse constituyendo una fiesta de alto peligro. A ella acude la familia de Tongana y Cumandá participa en ella como una de las vírgenes ceremoniales. Tongana al percatarse de la presencia de Carlos ordena a sus hijos que lo asesinen. Carlos afortunadamente logra evadir la muerte por tres ocasiones gracias a la ayuda de Cumandá. Tongana es reprobado por el máximo líder indígena de los jíbaros, Yahuarmaqui, ya que éste quiere que la fiesta de las canoas no sea ultrajada con sangre para que el demonio de la selva, mungía, no llegue por esos lugares y los dioses no se enojen. Esto hace que Tongana tome la decisión de ofrecer a su hija a Yahuarmaqui como esposa con tal de que ésta no esté con Carlos. Yahuarmaqui acepta la oferta gustosamente. Cuando el destino de Carlos y Cumandá parece sellado éstos logran escapar en la noche con destino a Andoas. Esa misma noche hay un ataque en el lago Chimano por parte de moronas y longoños. El jefe del ataque es Mayariaga. Mayariaga está enojado con Yahuarmaqui porque éste se negó a formar parte de la batalla de Mayariaga contra varias tribus del Morona y Amazonas. Durante la batalla mueren bastantes indígenas de ambos lados. Yahuarmaqui mata a Mayariaga en la pelea haciendo que los del otro bando se retiren rendidos ante la pérdida de su líder. Durante la pelea Yahuarmaqui y Tongana resultan gravemente heridos. Los moronas en su retirada capturan a Carlos y a Cumandá y ofrecen a Cumandá a cambio del cuerpo sin vida de Mayariaga a Yahuarmaqui, trato que éste acepta. La noche en que Yahuarmaqui y Cumandá se iban a convertir en esposos éste muere y Cumandá logra escapar con complicidad de su madre Pona ya que una vez con Yahuarmaqui muerto Cumandá sería dada una pócima venenosa para que lo acompañe en el mundo de los muertos como su mujer predilecta. Cumandá se dirige hacia Andoas. En Andoas ella recibe la noticia que su amante Carlos ha ido en su búsqueda. Ese mismo día llega un indígena jíbaro diciendo que han capturado a Carlos y que están dispuestos a hacer un cambio con él si entregan a Cumandá, o sino lo matarían y atacarían Andoas ya que tienen la fuerte sospecha que Cumandá se refugia ahí. El padre Domingo de Orozco como máximo líder de Andoas tiene la difícil decisión de entregar a Cumandá para salvar a su hijo Carlos y a los záparos de la invasión de los jíbaros pero siente un fuerte apego indescriptible hacia la salvaje Cumandá. Mientras que el padre Domingo medita qué hacer, Cumandá se entrega voluntariamente con el fin de salvar a su gran amor Carlos. Al saber esto el padre Domingo monta una expedición en busca de Carlos y Cumandá. Encuentra a Carlos en el bosque, al igual que Tongana que está moribundo y a Pona. En este momento se descubre el secreto más grande de la novela, Cumandá en realidad es Julia. Pona era la indiecilla que una vez la cuidaba de pequeña y el gran amor que ella sentía hacia la niña la había obligado salvarla del incendio, secreto que nunca le había confesado. Tongana no era nada menos que Tubón. Carlos y su padre al saber esto parten con más záparos determinados a encontrar a Cumandá. Cuando por fin la encuentran ven que esta yace sin vida junto al cuerpo de Yahuarmaqui. La historia acaba contando que a los pocos meses muere Carlos y poco después Pona. El padre Domingo viaja el mismo día de la muerte de Carlos a un convento en Quito.

Personajes[editar]

Cumandá, Cumanda significa patillo blanco. Es la protagonista de la novela, hacia el final se descubre que su origen viene de la familia Orozco ya que ella es Julia. Tiene un amor grande y puro hacia el blanco de Andoas, Carlos Orozco.es india.

Carlos Orozco, Es el blanco enamorado de Cumandá.

Tongana, Padre de Cumandá. o

Pona, Madre de Cumandá.

Mayariaga, Curaca morona enojado con Yahuarmaqui


Hermanos de Cumandá, Son dos.

Salvajes (Indios),


Carmen N., Esposa de Don José Domingo de Orozco.


Yahuarmaqui, Curaca conocido como viejo de las manos sangrientas.

Novela en Youtube[editar]

Ver online la novela: http://www.youtube.com/embed/EQ0mea--HXM?feature=player_detailpage

Ópera[editar]

La ópera Cumandá o la virgen de las selvas de Pedro Pablo Traversari Salazar es una de las tres óperas ecuatorianas basadas en la novela homónima de Juan León Mera escrita en 1877. Las otras dos óperas basadas en esta novela nacional son Cumandá de Sixto María Durán Cárdenas (1875-1947) y Cumandá de Luis H. Salgado (1903-1977).

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Araujo Sánchez, Diego (1979). ««Cumandá: ideología y literalidad.» Cumandá. Contribución a un centenario.». Ediciones de la Universidad Católica (Quito). 
  • Dumas, Claude (1984). «Culture et idéologie dans la Cumandá de Juan León Mera.» Le roman romantique latino-américain et ses prolongements. Paris: L'Harmattan. 
  • Hazera, Lydia de León (1971). La novela de la selva hispanoamericana. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. 
  • Meléndez, Concha (1934). La novela indianista en Hispanoamérica (1832-1889). Madrid: Hernando. 
  • Mera, Juan León (1983). Cumandá o un drama entre salvajes. Quito: Promotora Cultural Popular. 
  • Vidal, Hernán (1980). «Cumandá: Apología del Estado Teocrático». Revista de Crítica Literaria Hispanoamericana:  pp. 199-212.