Colhuacan
Colhuacan o Culhuacán ([koːlˈwakaːn]) fue un antiguo señorío que se encontraba en la punta occidental de la península de Iztapalapa, en el valle de México. Las fuentes mexicas y texcocanas dicen que Colhuacan fue fundado por los toltecas, que la convirtieron en su primera capital; sin embargo, Chimalpahin y las investigaciones arqueológicas posteriores ponen de manifiesto que el asentamiento ya existía antes de la llegada de los toltecas al valle de México. Fue fundado al final del período Clásico de Mesoamérica, como resultado de la dispersión demográfica que sufrió Teotihuacan en la época de su declive. Sus habitantes eran portadores de la cultura de la gran metrópoli, y esa era una de las causas de su gran prestigio. La legitimación de los tlatoanis de México-Tenochtitlan se debió a su relación con el linaje gobernante de Colhuacan.
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[editar] Toponimia
Colhuacan es un topónimo de origen náhuatl que ha sido objeto de varias interpretaciones. Laurette Séjourné sugería que Colhuacan significa 'En la montaña curva', y relaciona este topónimo con el cerro de la Estrella, en cuyo piedemonte se encuentra el asentamiento. De hecho, para Séjourné la ciudad y la montaña compartían el mismo nombre en la época precolombina.[1] Cecilio Robelo relaciona el topónimo con los colhuas, una de las tribus nahuas, y dice que el topónimo original debió ser Teocolhuacan 'Colhuacan el Viejo', 'Lugar de los colhuas', que también aparece mencionado en la Crónica Mexicáyotl de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Montemayor y colaboradores dicen que el topónimo deriva de Coltzin 'Coltzin, Dios Torcido'; -hua 'posesivo' y -can 'locativo'. Así, se traduciría como 'Lugar de los que adoran a Coltzin'.[2]
[editar] Ubicación
Colhuacan se localizaba en la ladera occidental del cerro de la Estrella, a la orilla del lago de Xochimilco. Su ubicación era estratégica, pues era el paso obligado del comercio entre el norte y el sur de la cuenca del Anáhuac. El antiguo emplazamiento de Colhuacan corresponde a Pueblo Culhuacán, en la delegación Iztapalapa (México), por lo que el asentamiento humano en este punto tiene una antigüedad de más de mil 300 años.
[editar] Historia
El cronista chalca de la época colonial, Domingo Francisco Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, dice que Colhuacan fue fundada en el año 10 conejo (670 d. C.). Describe a los colhuas como un grupo de cultura rudimentaria que, después de asentarse en la falda del cerro de la Estrella, se adaptó a la civilización y sometió a otros pueblos que ya existían antes de su llegada al Anáhuac, entre ellos Xochimilco, Cuitláhuac, Míxquic, Ocuilan y Malinalco, estos últimos en el valle de Toluca.[3]
Las exploraciones realizadas por Laurette Séjourné en el exconvento de Culhuacan rescataron objetos de cerámica del estilo de la fase Teotihuacan IV, que corresponde al período entre 650 y 750 d. C.[4] Durante esta etapa, la metrópoli teotihuacana experimentó una pérdida de aproximadamente 25% de su población, en comparación con la fase anterior. Muchos de los antiguos habitantes de la ciudad migraron hacia el sur de la cuenca, al valle de Morelos y al de Toluca. Culhuacán pudo haber sido hogar de algunos de estos grupos migrantes. Sin embargo, Séjourné considera que la presencia de cerámica teotihuacana en todos los horizontes arqueológicos de Culhuacán no es un indicador suficiente de que Teotihuacan y Colhuacan hayan sido contemporáneos. Esto se pudo deber, más bien, a que las vasijas y objetos de la época teotihuacana estuvieron en uso en Colhuacan mucho tiempo más allá de la caída de la gran metrópoli.[5]
Los hallazgos arqueológicos realizados en el centro del pueblo consisten en numerosos objetos de cerámica y piedra, entre malacates, tepalcates, tiestos y figurillas. Un número importante de ellos pertenecen al tipo Azteca I, llamado así por Boas y Gamio. Estos dos arqueólogos pensaban que, siendo la cerámica más antigua, estaría relacionada con Culhuacán, que consideraban la más antigua de las ciudades del valle de México. Sin embargo, en la zona del exconvento predomina la cerámica teotihuacana, mientras que en el pueblo domina la cerámica Azteca I; de manera que Séjourné identifica a la primera con Colhuacan el Viejo, en consonancia con la crónica de Chimalpahin.[6]
La cerámica Azteca I sería, desde el punto de vista de Séjourné, un tipo que apareció bajo la influencia directa de la cultura teotihuacana, puesto que algunos motivos en su decoración recuerdan lejanamente a la iconografía de la metrópoli. Lejos de ser imitación de un estilo artístico del pasado, la cerámica Azteca I de Colhuacan es contemporánea de la ciudad. La posición de Colhuacan como centro alfarero de la cuenca de México habría sido uno de los factores que impactó en la calidad de la cerámica producida en el lugar, que es de manufactura burda. La cerámica de Colhuacan incorpora elementos iconográficos que perduraron en las épocas posteriores, particularmente la xicalcoliuhqui ([ʃikalko'liwki]) 'cenefa de jícara', que es una alegoría de la serpiente, probablemente de la Xiuhcóatl.
[editar] Notas
[editar] Fuentes
- Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, Domingo Francisco de San Antón Muñón (1991). Breve memorial de la fundación de Culhuacán (en náhuatl y español). Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México.
- Montemayor, Carlos (coord., 2009). Diccionario del náhuatl en el español de México. 2a. ed. Ciudad de México: GDF-UNAM.
- Séjourné, Laurette (1991). Arqueología del valle de México 1. Culhuacán. Ciudad de México: Siglo XXI.