Crudiveganismo

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Crudiveganismo es una filosofía de vida que se basa en la alimentación cruda y en una conciencia global de las relaciones entre todos los seres vivos, que involucra a los seres humanos como parte de la existencia total y que propone que para conseguir y mantener el mundo saludable lo mejor es el consumo de alimentos crudos.[1] [2]

No obstante, en el discurso cotidiano suele aclararse si el crudiveganismo es puro ―es decir, del ciento por ciento― o si constituye solamente una parte de la dieta, y en tal caso, en qué porcentaje o fracción.

Origen del término[editar]

La expresión «crudiveganismo» deriva de la unión de dos palabras: «crudivorismo» y «veganismo». Expresiones sinónimas son «veganismo crudívoro» o «crudivorismo vegano».

Alimentación «cruda» es aquella consistente en alimentos naturales, sin aditivos artificiales, y, simultáneamente, no expuestos a una temperatura superior a la producida por el sol, es decir, alrededor de los 40 °C.[3] [4] Una expresión muy vinculada es «alimentación viva», que indica especialmente la calidad de «frescos» de los alimentos y la vitalidad de los germinados.

Una dieta es llamada «vegana» cuando es «vegetariana estricta», es decir, cuando excluye todo comestible de origen animal exceptuando la lactancia materna y es fundamentalmente vegetívora (sin carnes ni pescado, sin huevo, sin leche ni derivados de esta, etcétera, aunque contiene, obviamente, agua y puede incluir comestibles de origen mineral, como la sal, o de origen biológico técnicamente ni mineral ni animal ni vegetal, como la levadura, los hongos o algunas especies de algas).[5]

Características[editar]

Son quienes siguen una alimentación vegetariana en la que se consumen únicamente alimentos crudos, incluyendo en esta categoría aquellos que no han sido calentados por encima de 46.7 °C (116 °F). El cocinar destruye las enzimas o algunas porciones de los nutrientes. Para potenciar los alimentos, se activan las enzimas de semillas y frutos secos a través de un remojo en agua antes de consumirlos. Esto sucede porque el agua hace que la planta inicie el proceso de germinación y por ende, modifique químicamente su estado latente a estado vivo. Algunos crudívoros son frutarianos o frugívoros, esto es que comen solo frutas.

El crudiveganismo más difundido se caracteriza, entre otros criterios, por:

  • El predominio de alimentos naturales, agroecológicos de ser posible, maduros, frescos, integrales, no refinados, con el menor procesamiento artificial posible, sin concentración de almidón (por ejemplo, papas ―o patatas― y cereales sin germinar tienen concentración de almidón). Se admiten los alimentos deshidratados a temperaturas no superiores a las que produciría el sol, pero no deben ser las comidas que predominen en la dieta.
  • Equilibrar frutas dulces, hortalizas, hojas verdes comestibles, vegetales grasos (ejemplo: aguacate ―en algunos países se conoce por palta o avocado―, semillas oleaginosas remojadas, aceite de oliva, etcétera) y otras clases de alimentos no animales (frutas ácidas, frutas-verduras, brotes de cereales, de legumbres y de otras semillas, algas, fermentados, etcétera).[3] [6] [7]
  • Combinar adecuadamente las clases de alimentos en la misma ingestión.

Motivaciones[editar]

El crudiveganismo ―heredero de las tradiciones vegana, naturista e higienista― sostiene que es la alimentación más eficiente para lograr la salud más plena posible, proteger la ecología y promover la justicia.[8] [9]

Ventajas de comer crudo: el crudiveganismo es respetuoso con el planeta, los recursos, los animales, con el hambre en el mundo. No se trata de no comer animales para salvar animales sino de alimentar a la población de todo el planeta, incluso más habitantes de los que tenemos ahora, porque si las cosas se hicieran bien es muy fácil producir este alimento y se gasta muy poca energía luego en prepararlos. Los efectos del cambio de alimentación pueden notarse a los diez minutos o al año, dependiendo de cada persona, de lo intoxicado que esté cada persona, o de lo adaptado que esté a un tipo de alimentación alejada de lo crudo y lo vegetal. Si eres un comedor de hamburguesas y de pasta con queso, es normal que te sientas mal; el cuerpo no sabe qué hacer con todo esto. Te puede dar fiebre, te pueden salir granos, te pueden dar cólicos, puedes tener diarrea, vómitos... Una crisis de desintoxicación a la vez que desnutrición, porque el cuerpo todavía no puede nutrirse de eso, está adaptado a nutrirse de hamburguesas. El cuerpo humano se adapta a casi todo. Lo que pasa es que tenemos una memoria celular en la que está grabado el alimento tal y como está en la naturaleza y cómo nos correspondió millones de años; que es el alimento vegetal crudo. Y el cuerpo acaba reconociéndolo y acaba dándote una calidad de vida increíble; o sea, te mete vida en el cuerpo: la vida busca la vida. Las papilas gustativas se atrofian con la mala alimentación, por eso las frutas pueden parecer no tener gusto; por ejemplo si estás acostumbrado a comer donuts y chocolate cada día, una manzana golden parecerá amarga. Puedes hacer la prueba de comer una semana alimentos de sabor neutro o incluso amargo y luego esa manzana te parecerá empalagosa. El cuerpo se habitúa y se deshabitúa.

Antonio Ortega Martin (entrevista)[10] [11]

Razones de salud[editar]

Esta dieta, según sus promotores, sería la mejor para promover y recuperar la salud,[12] [13] [14] debido a que sería aquella para la cual el organismo humano habría sido diseñado por la Naturaleza,[15] y el único régimen no tóxico.

Según la doctrina crudivegana, los comestibles que no son atractivos al gusto humano en su estado natural, como, por ejemplo, los cereales sin germinar y crudos, no serían adecuados para el óptimo bienestar de salud, ni siquiera consumidos crudos, en razón del diseño natural del ser humano. Uno de los elementos de juicio alegados a favor de esta tesis es la celiaquía y las alergias a cereales. El calor de la cocción, incluso en los alimentos considerados como «naturales» del ser humano, como por ejemplo frutas dulces y hojas verdes tiernas, destruiría nutrientes.

El organismo humano, como el del resto de los animales, habría evolucionado biológicamente adaptándose al alimento crudo y que es comestible en crudo. (Véase dieta paleolítica).[16] [17] [18] [19]

El crudiveganismo presenta como prueba testimonios personales, como por ejemplo, el del médico legalmente habilitado Gabriel Cousens, que manifiesta haberlo practicado saludablemente desde 1983[20]

En el año 2009 se realizó un documental llamado Simply raw: reversing diabetes in 30 days (‘simplemente crudo: cómo revertir la diabetes en 30 días’), que afirmó que la comida crudivegana había revertido la diabetes en 6 pacientes diabéticos en solo 30 días por el simple hecho de comer alimentos crudos.[21]

El informe The China Study fue dirigido por el Dr. T. Colin Campbell, PhD, profesor emérito de bioquímica nutricional de la Universidad de Cornell de Estados Unidos e investigador del MIT, fue realizado por la Universidad de Cornell, la Universidad de Oxford (del Reino Unido) y la Academia China de Medicina Preventiva, corresponde al estudio sobre la población china, de 20 años de duración, y, en conjunto con otras investigaciones similares, permite concluir a Campbell que la dieta de predominio vegano, o totalmente vegana, basada en vegetales integrales variados, es la mejor para la salud:[22]

Los resultados de The China Study indican que cuanto menor sea el porcentaje de los alimentos de origen animal que se consumen, mayores serán los beneficios para la salud ―aun cuando ese porcentaje disminuya del 10 % al 0 % de calorías. Así que es razonable suponer que el porcentaje óptimo de productos de origen animal es cero, por lo menos para cualquier persona con una predisposición a una enfermedad degenerativa.

Colin Campbell (PhD) y Thomas M. Campbell[23]

Declara la Academy of Nutrition and Dietetics (ex Asociación Dietética Estadounidense):

It is the position of the American Dietetic Association that appropriately planned vegetarian diets, including total vegetarian or vegan diets, are healthful, nutritionally adequate, and may provide health benefits in the prevention and treatment of certain diseases. Well-planned vegetarian diets are appropriate for individuals during all stages of the life cycle, including pregnancy, lactation, infancy, childhood, and adolescence, and for athletes.

American Dietetic Association (Estados Unidos): Position of the American Dietetic Association: vegetarian diets[24]

El crudiveganismo manifiesta que una dieta vegana bien planificada, incluyendo la crudivegana, suplementada con vitamina B12 y adaptaciones específicas para embarazadas y niños, es suficientemente nutritiva, como contribuirían a acreditar el informe The China Study (‘el estudio de China’) y el informe específico de la Academy of Nutrition and Dietetics (ex Asociación Dietética de Estados Unidos).[24]

Entre las razones de peso para sostener la efectividad de esta alimentación se puede mencionar que las personas que comen carne obtienen la vitamina B12 artificialmente, a través de suplementos químicos de esta vitamina que le son inyectados al ganado en grandes cantidades para que luego los humanos lo coman de allí.

Razones morales[editar]

"Vegano" es el estilo de vida humano que respeta, como mínimo, la vida, la libertad, la integridad psicofísica, y el disfrute natural de todos los animales, humanos y no humanos, absteniéndose de lesionar esos derechos, y, en particular, omitiendo el consumo de comestibles de origen animal (con excepción, obviamente, de la lactancia) y el uso de productos o servicios derivados de la explotación animal, con motivo de entender que otra conducta es injusta y que debe abolirse la condición de "recurso", o de "cosa objeto de propiedad", incluso respecto de los animales no humanos. La doctrina promotora del estilo de vida vegano y el movimiento vegano son conocidos como "veganismo". De las respectivas definiciones de las palabras "vegano" y "crudivegano" se deriva que no necesariamente el crudiveganismo es una especie de veganismo, dado que el veganismo es una doctrina de respeto al animal no humano que incluye y excede lo específicamente dietético. Respecto de las razones morales, el crudiveganismo, normalmente comparte los fundamentos éticos del veganismo.[5] No hay que confundir crudiveganismo con crudivorismo, pues el primero se refiere a una doctrina que incluye la alimentación cruda y el respeto por todo lo vivo, en tanto que el crudívoro se centra en el consumo de crudos sin más, esto incluye por ejemplo la carne y se aparta, por lo tanto, de las razones morales del comer vegano.

Gandhi era un promotor del crudiveganismo:

Del examen del cuerpo humano se deduce que el hombre está condicionado por la Naturaleza para alimentarse solo de vegetales. Existe la mayor afinidad entre los órganos del cuerpo humano y los de los animales que se alimentan de frutos. El mono, por ejemplo, es muy similar al hombre en cuanto a forma y estructura, y es un animal que se alimenta de frutos. [...] Yo siempre he propiciado la dieta puramente vegetariana, pero la experiencia me ha enseñado que, a fin de mantenerme en perfecta forma, esa dieta debe incluir leche y ciertos productos lácteos, como la cuajada, la mantequilla y el ghi. Esto significa un desvío de mi idea original. […] Pero estoy convencido de que en el vasto reino vegetal debe de haber alguna planta que, a la vez que suplante las sustancias necesarias que extraemos de la leche y de la carne, no tenga los inconvenientes de estas, ni éticos ni de ninguna otra clase. [...] La dieta vegetariana no tiene precio para mí. Siento que el progreso espiritual demanda en algún momento que dejemos de matar a nuestros prójimos para satisfacer nuestros deseos corporales. [...] Por tanto, la única base para tener una población vegetariana y proclamar el principio vegetariano es, y debe ser, la moral. [...] El valor ético de los alimentos crudos no tiene parangón. Desde el punto de vista económico, estos alimentos tienen posibilidades que no ofrece ningún alimento cocido. En consecuencia, procuro obtener la generosa ayuda de todos los médicos y los legos interesados en reformar dietas.

Mahatma Gandhi[25]

Razones ecológicas[editar]

Una de las justificaciones ambientales principales es que este régimen no consume energía de cocción ni otros recursos asociados.

El crudiveganismo está ligado estrechamente al movimiento orgánico o agroecológico, por lo tanto se promueve la agricultura que protege el suelo, la biodiversidad y las fuentes de agua.

Muchos de sus seguidores tienen sus propias huertas (incluso en macetas) ya sea privadas o comunitarias y compran directamente a los campesinos locales, generando menos uso de combustibles en transporte y una sustancial reducción de empaques.

Comer vegetales crudos implica, a su vez, que no será necesario cultivar piensos y forrajes para engordar el ganado, de modo que el planeta tendría más espacio para reforestación, y esto colaboraría a la recuperación de especies amenazadas de extinción o maltratadas que fueron históricamente desplazadas para usar esos terrenos como base para la producción ganadera.

El movimiento crudivegano[editar]

Mesa crudivegana con alimentos y libros usuales

Las doctrinas que propugnaron la alimentación basada en alimentos del reino vegetal y crudos, tienen una antigüedad milenaria, indicando como ejemplo a los esenios.[26] Esta clase de alimentación fue desarrollada y difundida en el siglo XX por autores como Arnold Ehret, Herbert Shelton,[27] Ann Wigmore,[28] el médico Max Gerson[29] y otros. La figura más destacada del mundo crudivegano en los primeros años del siglo XXI es el médico (graduado universitario como tal y legalmente habilitado) Gabriel Cousens, MD, vegano desde 1973 y crudivegano desde 1983, que afirma su compromiso de apoyar un crudiveganismo saludable, desde su centro de enseñanza de bienestar espiritual y de salud en el estado de Arizona (Estados Unidos).[30] El movimiento crudivegano incluye ramas en contradicción: por un lado, la opinión de que el consumo de fruta, salvo en pequeñas cantidades, es malo para la salud, doctrina divulgada por Cousens,[31] [32] y por otro lado, la tesis de que es necesario para la salud un elevado consumo de frutas frescas, complementado fundamentalmente con verduras, postura promovida por Douglas Graham,[33] el más notorio representante de esta variante crudivegana.

En el ámbito crudivegano del idioma castellano, el portavoz de mayor repercusión en el inicio del siglo XXI es Baltasar Balta Lorenzo, que introdujo esta doctrina en territorio español en 1990, y es autor del principal boletín electrónico de comunicación, de la única revista sobre la materia en esta lengua y del libro Vivir sin cocinar.[34] [35] [4]

En materia de difusión, los mayores sitios web de discusión y promoción del crudiveganismo en español son el grupo de facebook Raw Vegan Spain[36] creado por Antonio Ortega Martin y el grupo Recetas Crudas[37] creado por Luciano Bonfico, que reúne cada cual unos treinta mil miembros y crecen cada día más.

Un colectivo muy minoritario dentro del crudiveganismo es el frutarianismo exclusivo,[38] entendido como el consumo exclusivo de frutas. Prácticamente la totalidad de los líderes crudiveganos, incluyendo los partidarios del alto consumo de frutas, lo consideran muy dañino para la salud, porque puede conducir a carencias minerales que pueden producir incluso la muerte.[39]

Críticas[editar]

El crudivegetarianismo es una dieta escasamente estudiada por la comunidad científica; por ejemplo, en la U.S. National Library of Medicine de los Institutos Nacionales de Salud, se publica que:

Poco se sabe sobre los efectos en la salud de la dieta vegetariana de alimentos crudos.

Fontana, Shew, Holloszy, y Villareal[40]

Los materiales más difundidos de crítica al veganismo y al crudiveganismo son los de colectivos interesados específicamente en el tema, como los que sostienen los sitios de Internet Beyond Vegetarianism[41] y Let Them Eat Meat.[42] Los planteamientos apuntan, en definitiva, al asunto fundamental, que es el referido a si el régimen vegano y crudivegano son o no suficientemente nutritivos en el largo plazo.

Debido a que es un modo de alimentación en presente proceso de aprendizaje, no se puede definir un modelo perfecto y completo que le siente bien a todo el mundo. Comer solo vegetales no significa ser crudivegano; para que la alimentación resulte balanceada y adecuada, hay que estar atentos a todas las necesidades nutricionales del cuerpo humano, y esto es algo que muchos veganos y vegetarianos no alcanzan a concretar. El resultado de dejar de lado los alimentos usuales y seguir una dieta de este tipo puede llegar a ser devastador, ahí aparecen cuadros de desnutrición, debilidad, problemas dentales, anemia, etc. Sin embargo, no se puede decir que la propia alimentación por medio de vegetales crudos sea la causante de esos problemas, sino más bien el hecho de comer de manera incompleta, limitando la cantidad y variedad de ciertos vegetales y olvidando consumir ciertos grupos alimentarios necesarios, como la vitamina B12, la vitamina D, una buena cantidad de ácidos grasos saludables omega 3, potasio, magnesio, hierro, calcio... En contrapartida, se puede decir también que la desnutrición/malnutrición y demás problemas aquí planteados también se encuentran presentes en la alimentación que practica la mayoría del mundo, es decir, de tipo omnívoro. Las enfermedades no responde mecánicamente a la elección dietaria sino que tienen muchos factores emocionales, sociales y ambientales que pueden exacerbar las debilidades de un cuerpo mal nutrido.

Una de las personas que con más repercusión se declara damnificada por el crudiveganismo es Denise Minger cuestiona la rigurosidad científica del estudio The China Study, e incluso de la Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética, ex Asociación Dietética Estadounidense), y menciona que ella ha tenido conocimiento de que frecuentemente los veganos, incluyendo los crudiveganos, presentan problemas dentales (como caries, adelgazamiento del esmalte dental, retracción de las encías, sensibilidad, movilidad dental), lentitud, lenta cicatrización de heridas, pensamiento nublado, cese de la menstruación (amenorrea), disminución o anulación del deseo sexual, pérdida de cabello, uñas quebradizas, etc. Estas son sus palabras en lo referido a su experiencia dental:

Antes del crudivorismo, mis dientes se encontraban en condiciones óptimas: solo una pequeña caries cuando tenía 12 años, chequeos dentales perfectos, ninguna necesidad de aparatos dentales. Los dentistas me amaban, y yo los amaba a ellos. Todo estaba bien. Por desgracia, después de mi primer año como crudívora, la realidad me mordió (con sus incisivos perfectamente tallados): catorce caries en una visita al dentista. Eso no es un error tipográfico, aunque desearía que lo fuera. Todavía estoy lidiando con las consecuencias, y probablemente nunca tendré una mordida perfectamente ajustada, debido a toda la molienda y perforación que requirió el trabajo dental.

Denise Minger[43]

Erim Bilgin publica su testimonio de fracaso en Let them eat meat:

La enfermedad apareció, y, como resultado, muchos cuestionamientos. Yo realmente fui un verdadero creyente en el estilo de vida crudivegano bajo en grasa. […] Lo seguí a la perfección por tres años, durante los cuales mi salud realmente no mejoró, pero en los primeros dos años, tampoco empeoró. Después de alrededor de un año y medio en esto, comencé a debilitarme mentalmente […] Estaba extremadamente susceptible al estrés […] Falté mucho a la escuela, porque algunos días el mero pensamiento de levantarme de la cama me generaba ansiedad. […] No solamente mi sueño era demasiado liviano, sino que también tenía dificultades para dormirme, dado que tenía que cambiar de posición mis piernas todo el tiempo. Más tarde aprendería que ese es un problema médico llamado «síndrome de piernas inquietas», un problema neurológico. (Te estoy mirando a ti, vitamina B12, ¿por qué no te formaste en mis intestinos como me fue prometido?). Mi estado de ánimo dependía completamente de condiciones externas. […] En algún momento del primer trimestre de 2010, mis problemas comenzaron a ser más físicos. Mis dientes comenzaron a ponerse extremadamente sensitivos y había claras señales de erosión de ácido fuerte. Pensé que la punta de mis dientes siempre fue tan transparente y que las manchas oscuras cerca de mi línea de encías eran solo las manchas de los alimentos de colores que estaba comiendo. Mis encías comenzaron a retirarse, se me rompió una muela al morder por error un trozo pequeño de una cáscara de avellana, y unos pocos meses después mi dentista encontró seis caries en mi boca crudivegana. En tono de broma, ella me dijo que yo tenía «básicamente cada problema dental para el que tenemos un nombre». […] Empecé a estar más y más fatigado. Llegaba a casa desde la escuela (si alguna vez me las arreglaba para ir a la escuela ese día) y me preguntaba cómo la gente conseguía hacer cosas después de la escuela. […] [Mi dieta ahora] es bastante cercana a una dieta crudivegana baja en grasa, con excepción de carnes magras y algunos huevos de vez en cuando.

Erim Bilgin[44]

Susan Schenck publicó un libro muy documentado científicamente promoviendo la dieta crudivegana: The live food factor. Un tiempo después sintió que el crudiveganismo puro no le funcionó, y publicó otro libro con ese testimonio, llamado Beyond broccoli: creating a biologically balanced diet when a vegetarian diet doesn't work.

Lierre Keith, después de un par de décadas de veganismo, escribió un libro declarando que el veganismo no le había funcionado, llamado The vegetarian myth: food, justice, and sustainability.

Richard Wrangham, antropólogo británico que fue alumno de Jane Goodall y profesor de la Universidad de Harvard, dice:[45]

Yo pensaba que los orígenes del hombre se explicaban porque empezó a comer carne. […] Sin embargo, tras un replanteamiento de ese principio convencionalmente aceptado, lo que creo ahora es que cocinar fue el avance fundamental que convirtió al mono en hombre. La preparación de los alimentos es el rasgo característico y distintivo de la dieta alimenticia del hombre. Al cocinarlos, no solo se consigue que los alimentos dejen de ser peligrosos y resulten más fáciles de comer sino que también nos garantizamos grandes cantidades de energía en comparación con un régimen de alimentos crudos, lo que hace innecesaria la ingestión de grandes volúmenes de comida.

Richard Wrangham[46]

Un matrimonio vegano ―Joel y Sergine Moaligou― fue condenado en Francia a prisión por haber causado la muerte de su bebé como consecuencia de la práctica por parte de la madre de esa dieta extrema, que llevó a que su leche materna careciera de la vitamina B12. Además se cometieron negligencias en los cuidados de la bebé al haberse retrasado la intervención de los médicos para recurrir inicialmente a la homeopatía. El fiscal había solicitado diez años de prisión firme para la pareja.[47]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Aradas, Anahí (2008): «¡Vivir sin cocinar es posible!», artículo en español en el sitio web BBC Mundo (Londres), 14 de septiembre de 2008.

    ¿Se imagina una dieta a base de alimentos crudos? ¿Decir adiós al asado, a una simple sopa de verduras e incluso al pan? Pues los que practican el llamado «crudiveganismo» aseguran que no hay nada mejor para llenarte de energía y prevenir enfermedades. [...] También se ha demostrado[cita requerida] que cocinar ciertos alimentos puede liberar sustancias tóxicas como la acrilamida, que resulta sobre todo de la cocción de alimentos ricos en almidón, y que es un probable carcinógeno en humanos.

    Anahí Aradas
  2. Fernández, Marina (2008): «Se lo comen todo crudo», artículo en español en el Diario Vasco (San Sebastián), del 11 de septiembre de 2008.

    En un reducto de Ojén (Málaga), un colectivo de naturistas e higienistas practican la «crudivegana», una dieta basada en alimentos sin cocinar.

  3. a b Wolfe, David (2008): The sunfood diet success system. 2008.
  4. a b Torres Boza, Pablo: «¡Qué crudo lo tenemos! ¿O no?» Documental:
    Tráiler
    Parte 1
    Parte 2
    Parte 3
    parte 4
    parte 5
    parte 6
    parte 7
  5. a b Aboglio, Ana María (2009): Veganismo; práctica de justicia e igualdad. Buenos Aires: De los Cuatro Vientos, 2009; página 225: «Comida vegana cruda (vegan raw food)».
  6. Walsh, Stephen (2002): «Healthy choices on raw vegan diets», artículo en la revista The Vegan, otoño de 2002.
  7. Garrido, Raquel (2009): «El culto al cuerpo y a la mente en un paraíso natural», artículo en español en el diario Málaga Hoy (España), del 19 de abril de 2009.
  8. Fernández, Marina (2008): «Una «tribu» del siglo XXI come alimentos crudos para evitar enfermar», artículo en el diario El Mundo (Madrid), del 11 de septiembre de 2008.
  9. «Una tribu come alimentos crudos para evitar enfermar», vídeo en el sitio web Youtube.
  10. Entrevista a Antonio Ortega Martin para Mindalia Televisión en el sitio web YouTube.
  11. «Antonio Ortega en el homenaje a la Tierra que tuvo lugar los días 5, 6, 7 y 8 de septiembre de 2013 en Les Comes- Montserrat, Suria (Barcelona)», vídeo en el sitio web YouTube.
  12. Cousens, Gabriel MD: There is a cure for diabetes: the tree of life 21-day+ program. Berkeley (California): North Atlantic Books, 2008.
  13. Diamond, Harvey; y Diamond, Marilyn: La antidieta. Edición original: Fit for life. 1985. Traducido al castellano por Marta I. Guastavino. Buenos Aires: Urano, 1992.
  14. En una entrevista a Annette Larkins ―donde se la llama «la mujer sin edad»― ella afirma que tiene setenta años de edad, que lleva 27 años como crudivegana, que su dieta consiste en «frutas, nueces, verduras y semillas», consume incluso brotes y jugos de frutas y verduras, jamás se practicó una cirugía estética y sus genes no son buenos: su madre murió a los 47 años víctima de cáncer de mama, su abuela murió de cáncer de mama, su abuelo tuvo diabetes. «Ageless woman Annette Larkins interview», video en el sitio web YouTube.
  15. Bernando Lapallo, cuando tenía 107 años de edad, en el año 2008, publicó:

    Ten en cuenta al leer esto, que con mi manera de comer, mi nivel general de salud es mejor que tal vez el noventa por ciento de los estadounidenses. No tomo ningún medicamento de venta con receta en absoluto. No manifiesto ninguna de las enfermedades como el alzhéimer, el párkinson o la osteoporosis, ni está agrandada mi próstata. Mi cabello aún está firme y con pocas canas, y mi piel todavía se mueve sin agrietarse. ¿Mencioné que tengo 107 años de edad? Sí, tal vez lo hice.[...] Se me enseñó a comer alimentos de la manera en que Dios los hizo, es decir, crudos. En lo que respecta a las verduras, casi cualquier forma de calor comienza a destruir los nutrientes naturales. Muchos estudios se han realizado probando esto, y el vapor suave demostró ser el menos destructivo, y el microondas el más destructivo. Hasta donde sé, no había horno de microondas en el Jardín del Edén, probablemente porque Dios quería que su gente comiera alimentos sanos.

  16. González de Vega, Berta (2009): «Adán en su paraíso de Ojén», artículo en el diario El Mundo (Madrid) del 27 de abril de 2009.
  17. «¿Comer crudo cura?», artículo en el diario ¡Qué!, del 8 de septiembre de 2008.
  18. «Un crudo festival», artículo en el diario La Nación (Buenos Aires) del 9 de septiembre de 2008. Balta Lorenzo ―que introdujo esta doctrina en España en los años noventa, afirma que el crudivorismo permite evitar enfermedades ya que es la única dieta que no destruye las propiedades de los alimentos. «La cocina no existe en la naturaleza, no hay plantas o árboles que den frutos cocidos, por eso lo natural es el alimento crudo».
  19. Lorenzo, Baltazar "Balta" (2004): Vivir sin cocinar; alimentación vegetariana cruda. Madrid: Mandala, 2004.

    Comencé a comer crudo en el año 1990 cuando aún permanecía cada día y cada noche en una celda en ese momento en la prisión de Zamora. [...] Recuerdo que allí leí por primera vez el libro de Manuel Lezaeta Acharán La medicina natural al alcance de todos [...]. Desde entonces hasta este momento no he dejado de investigar y practicar dieta cruda.

    Balta
  20. Cousens, Gabriel: «The elusive B12» (‘la esquiva vitamina B12’).

    It is my medical opinion, as a vegan since 1973 and live fooder since 1983, and as a person committed to supporting all those who choose to become healthy live food vegans, that it would be wise to incorporate some B-12 supplementation in your diet.

    Gabriel Cousens
  21. «Simply raw: reversing diabetes in 30 days», video en el sitio web Prweb.

    We need to wake up to the possibility that simply changing our diet can significantly reverse and even cure this disease. The results of the participants in this documentary offer evidence of that.

  22. CAMPBELL, T. Colin, Ph.D. y CAMPBELL, Thomas M. II. The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo. Buenos Aires, Music Brokers, 2011. 482 p.
  23. Campbell, T. Colin [PhD]; y Campbell, Thomas M. II (2011): [http://thechinastudy.com The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo. Buenos Aires: Music Brokers, 2011; pág. 290.
  24. a b «Position of the American Dietetic Association: vegetarian diets» (‘posición de la Academia de Nutrición y Dietética’), en la revista de la American Dietetic Association (Estados Unidos), volumen 109, n.º 7, págs. 1266-1282; julio de 2009.
  25. Gandhi’s Health Guide (‘guía de Gandhi para la salud’). California: The Crossing Press.
    Gandhi; sus propuestas sobre la medicina, la salud y la sexualidad. Barcelona: Amat, 2005; págs. 141-148, 161, 181 y 232.
  26. Bordeaux Székely, Edmond. El evangelio de los esenios. Londres, 1937.
  27. Shelton, Herbert M.: La combinación de los alimentos. Obelisco, 2009
  28. Wigmore, Ann: The Hippocrates diet and health program, 1984
  29. Gerson, Max. A cancer therapy: results of fifty cases and the cure of advanced cancer by diet therapy. Gerson Institute.
  30. «The Tree of Life Rejuvenation Center» del Dr. Gabriel Cousens.
  31. Is a 100% Fruit Diet Healthy ? - Dr. Gabriel Cousens
  32. Fruitarianism, Fructose, and Sugar - Dr. Gabriel Cousens
  33. GRAHAM, Douglas N. The 80/10/10 Diet: balancing your health, your weight, and your life one luscious bite at a time. Florida, FoodnSport Press, 2010.
  34. Lorenzo, Baltasar “Balta” (2004): Vivir sin cocinar; alimentación vegetariana cruda. Madrid: Mandala, 2004.
  35. Cáffaro, Cora (2005): «Crudivoristas: el vegetarianismo border», artículo en el diario Clarín (Buenos Aires) del 9 de noviembre de 2005.
  36. Página de Facebook del grupo Raw Vegan Spain.
  37. Página de Facebook del grupo Recetas Crudas.
  38. «Pure Fruit, a film by Emile Bokaer», vídeo en el sitio web Vimeo.
  39. Is a 100% «“Fruit diet healthy?” Dr. Doug Graham», video en el sitio web YouTube.
  40. Fontana, L.; Shew, J. L.; Holloszy, J. O.; y Villareal, D. T.: «Low bone mass in subjects on a long-term raw vegetarian diet» (‘baja masa ósea en sujetos sometidos durante largo plazo a una dieta vegetariana cruda’), artículo en el sitio web NCBI.
  41. “Beyond Vegetarianism”
  42. “Let them eat meat”
  43. Minger, Denise (2010): «Dental drama: tooth problems on the raw diet (part 1)».
  44. Bilgin, Erim: «Interview with an ex-vegan: Erim Bilgin» (‘entrevista con un exvegano, Erim Bilgin’), artículo en el sitio web Let Them Eat Meat.
  45. Richard Wrangham (1999): «Light my fire: cooking as key to modern human evolution», artículo en la revista Science Daily del 10 de agosto de 1999.
  46. Richard Wrangham: «Las grandes rectificaciones de los científicos más prestigiosos», artículo en el diario El Mundo (Madrid) del 6 de enero de 2008.
  47. Díaz, Ángel (2011): «Condenada a cinco años de cárcel una pareja vegana por la muerte de su bebé», artículo en el diario El Mundo (Madrid), del 1 de abril de 2011.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]