Crucifixión de Jesús
La crucifixión de Jesús de Nazaret es un hecho narrado en los Evangelios, que relata la muerte de Cristo en el Gólgota.
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[editar] Detalles de la crucifixión de Cristo
Según los Evangelios sinópticos, tras su detención Jesús fue llevado al palacio del sumo sacerdote Caifás (según el Evangelio de Juan fue llevado primero ante Anás),[1] donde fue interrogado, según unos evangelios, por miembros del Sanhedrín; según otros, por allegados del sumo sacerdote.[2]
Luego de hallarlo culpable de blasfemia lo entregaron en manos de los romanos.[3] [4] [5]
A la mañana siguiente, pues los juicios romanos se hacían antes del mediodía, Jesús fue llevado ante Poncio Pilato, el prefecto-procurador romano.[6] El Evangelio de Lucas añade que Pilato envió a Jesús ante Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, que se encontraba de visita en Jerusalén, pues la jurisdicción correspondía al lugar de origen del acusado. Herodes lo envió de nuevo a Pilato al no hallarlo culpable de nada.(Lc 23:1-25). A pesar de lo anterior, Jesús fue condenado a morir en la cruz bajo el cargo de sedición, al considerarse que se había proclamado rey, por la aplicación de la Lex Iulia Lesae Maiestatis.
Antes de su ejecución se efectuó en Cristo el cruel preludio de la flagelación. Una revista de la Asociación Médica Estadounidense, “The Journal of the American Medical Association” describe así la práctica romana: “Por lo general el instrumento que se usaba era un látigo corto (flagelo, flagra horrible) con varias tiras de cuero sueltas o trenzadas, de largo diferente, que tenían atadas a intervalos bolitas de hierro o pedazos afilados de hueso de oveja [...] Cuando los soldados romanos azotaban vigorosamente vez tras vez la espalda de la víctima, las bolas de hierro causaban contusiones profundas, y las tiras de cuero con huesos de oveja cortaban la piel y los tejidos subcutáneos. Entonces, a medida que se seguía azotando a la víctima, las heridas llegaban hasta los músculos esqueléticos subyacentes y producían tiras temblorosas de carne que sangraba”.
No se sabe cuantos latigazos recibió Cristo, pues según la costumbre judía solo se daban 39 golpes, mientras que los romanos solían flagelar mucho más. La humillación de Cristo, lo que incluyó que lo disfrazaran de rey con un manto rojo, una caña en su mano derecha a manera de cetro y una corona de espinas, parece seguir una costumbre de las legiones que escogían a un esclavo en las saturnales de fin de año, para vestirlo de rey, humillarlo y luego sacrificarlo. Los soldados romanos le escupieron y golpearon. Se burlaban de él diciendo: «Saludos, rey de los Judíos».[7]
Fue obligado a cargar la cruz en la que iba a ser crucificado hasta un lugar llamado Gólgota (Gûlgaltâ), que significa, en arameo, «lugar del cráneo». Le ayudó a llevar la cruz un hombre llamado Simón de Cirene. Fue crucificado entre dos ladrones.[8]
A diferencia del arte cristiano y de ciertas películas cinematográficas, el reo tan solo cargaba una viga de 1,5 a 2 m de largo y de no más de 35 a 50 kg de peso, sobre ambos hombros, a manera de yugo, llamada patíbulum, antenna o furca, la cual solía usarse de viga transversal. Pues una cruz clásica completa se estima que pesaría alrededor de 110 a 135 kg, haciéndose imposible que un hombre debilitado por la tortura pudiera cargarla.[9] [10] En los evangelios se describe como se carga la cruz diciendo que es “alzada (αρατω [arato])” del suelo, lo que parece referirse a la costumbre romana de cargar el patíbulum sobre ambos hombros.[11] ; [12] . La concepción popular cristiana de Jesús cargando la cruz entera sobre uno de sus hombros se presenta bastante tarde en el arte cristiano. La representación más antigua conocida, es cerca del 430 d. C. [13] La confusión deriva de que la palabra griega para cruz (stauros) también es usada en las fuentes clásicas para referirse a cualquier parte constituyente de la misma, y no necesariamente a la cruz completa.[14]
Sobre el reo solía fijarse un "titulus" (gr.: Titlos) o inscripción del cargo.[15] El relato bíblico dice que, en la cruz, sobre su cabeza, pusieron un cartel en arameo, griego y latín con el motivo de su condena: "Este es Jesús, el Rey de los Judíos", que a menudo en pinturas se abrevia INRI, —«Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum», literalmente «Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos»—.
Era común que los grupos de ejecución estuvieran compuestos de cuatro soldados y un centurión, y que estos pudieran reclamar los bienes de la víctima como parte de su salario (expollatio). En efecto, la Biblia narra que, tras crucificarlo, los soldados se repartieron sus vestiduras.
También, a diferencia de lo representado tradicionalmente en el arte cristiano, el profesor Josef Zias, antropólogo de la Universidad Rockefeller y ex curador del Departamento de Antigüedades y Museos de Israel, cree que las crucifixiones en Judea no habrían sido en cruces muy altas, en vista de que la madera más disponible para ejecuciones sería la de olivo y estos árboles no son muy altos, lo cual sugeriría que las personas eran crucificadas “a la altura de los ojos del observador”.[16]
Según los Evangelios los romanos dieron de beber a Jesús vino con hiel. En tiempos de Jesucristo, los soldados romanos bebían un vino flojo, ácido o amargo, conocido en latín como "acetum (vinagre)", o, cuando estaba diluido con agua, "posca". Probablemente esta fue la bebida que se le ofreció a Jesús mientras estaba en la cruz. Según unos evangelios, él rehusó el vino agrio mezclado y drogado con mirra (o hiel) que se le presentó para aliviar su sufrimiento. Algunos piensan que este licor era preparado por las mujeres de Jerusalén para aliviar los dolores de las víctimas de crucifixión, y que los romanos aceptaban esto por condescendencia.[17] Sin embargo, otros dicen que, poco antes de expirar, si aceptó vino agrio puro de una esponja que le acercaron a la boca.[18]
Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó: «Eloí, Eloí, lamá sabactani», que en arameo significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Sus últimas palabras antes de expirar fueron: «Padre, en tus manos encomiento mi espíritu».[19] Las palabras finales de Jesús difieren en los evangelios.[20]
[editar] Disposición de los clavos
El Evangelio de Juan,[21] dice que a Jesús le clavaron las manos, sin embargo, la palabra griega para mano, usada en el evangelio, es "χείρ (kheír)", que se refiere tanto al antebrazo como a la mano. Esta palabra utilizada en los evangelios traducida como “mano” es utilizada también en Hechos de los Apóstoles[22] donde se narra que las cadenas de Pedro cayeron de “sus manos” siendo que éstas debieron de estar colocadas en sus muñecas. Debido a esto, el doctor Frederick Zugibe, ex jefe médico forense del condado de Rockland, Nueva York, cree que los clavos pudieron haber sido colocados entrando en la palma, en la base del dedo pulgar y saliendo por la muñeca, pasando por el túnel carpiano.[23]
Respecto a como pudieron fijarse los pies de Cristo en la cruz, los restos encontrados en 1968 en la localidad de "Giv'at ha-Mivtar" (Ras el-Masaref), al norte de Jerusalén, entregan la única pista antropológica concreta jamás encontrada sobre una crucifixión. El arqueólogo V. Tzaferis revisó los restos, encontrando que en el hueso del calcáneo (talón) del pie derecho del difunto aún se encontraba un clavo oxidado. Se trataba de un joven que había sido crucificado entre el año 7 y 66 d. C.[24] El profesor Nicu Haas, antropólogo de la Universidad Hebrea y Escuela de Medicina Hadasha, de Jerusalén, condujo una investigación que examinó los restos. Haas concluyó que los dos talones habían sido clavados por un solo clavo.[25]
Un reexamen posterior del hallazgo, hecho en 1985 por el profesor Joe Zias y el doctor Eliezer Seketes, de la Universidad Hebrea y Escuela de Medicina Hadasha, demostró que el clavo que Haas había supuesto de 17 a 18 cm. de largo, en verdad era de sólo 11,5 cm., con lo que cada pie fue clavado de manera independiente a cada lado de la cruz. Adicionalmente, una pieza de madera de acacia fue encontrada entre los huesos y la cabeza del clavo, presumiblemente utilizada para mantener los pies clavados y que éstos no se deslizaran a través del clavo.[26] Bien podría haber sucedido así con Jesús. Pero también The International Standard Bible Encyclopedia comenta: “Se ha especulado considerablemente sobre [...] la cantidad exacta de clavos que se usó. En las representaciones más antiguas de la crucifixión los pies de Jesús aparecen clavados por separado (s. V), pero en las representaciones posteriores están cruzados y fijados al palo vertical con un solo clavo”.[27]
Por supuesto, lo anterior solo son posibilidades, ya que los romanos podían ser muy ingeniosos en su crueldad. El historiador Judío Flavio Josefo escribió que durante el asedio de Jerusalén (70 d. C.) los soldados romanos “fuera de si de rabia y odio se divertían clavando a sus prisioneros en diferentes posturas (allon allói skhémati)”.[28]
La tradición cristiana también habla del uso de un posapies o “suppedaneum” para fijar los pies de Cristo, algunos creen ver este tipo de aditamento en el Grafito de Alexámenos, del s. II d. C., posiblemente una de las más antiguas representaciones de la muerte de Cristo. Sin embargo no hay mención en los escritos cásicos de tal supedaneum. Respecto a esto, Justo Lipsio, estudioso del siglo XVI, escribió en su libro “De Cruce Libri Tres”:[29]
Otro componente sí mencionado en los clásicos es el "sédile" o "asiento". El poste central es el "estipe" o "pallus".
[editar] Posibles causas de muerte
Algunos investigadores han creído que la muerte de Cristo pudo producirse como resultado de una “rotura del corazón”, debido a la historia evangélica del agua y la sangre que fluye de la herida de Cristo.[30] Según ellos, la ruptura cardiaca había estado relacionada a un daño miocárdico previo que podría haber sucedido debido a un golpe en el pecho durante la ejecución. Pero, también el relato sobre la sangre y el agua simplemente podría ser un simbolismo o relato "milagroso" carente de significado forense.[31] [32]
Una teoría de Pierre Barbet[33] establece que la causa típica de la muerte en la cruz era la asfixia.[34] Pues, como todo el peso del cuerpo es soportado por los brazos estirados, el condenado tenía severos problemas para inhalar, debido a la híper-expansión de los músculos intercostales y del pecho. Debido a eso los verdugos solían fracturar las piernas con mazos de hierro si querían acelerar la muerte (crurifragium), pues así la víctima quedaba sin sustento para poder levantarse y seguir respirando. Sin embargo, el doctor F. Zugibe, de la Universidad de Columbia, ha concluido, luego de efectuar varios experimentos en voluntarios desde 1980, que cuando alguien se encuentra suspendido con los brazos de 60° a 70° desde la vertical, aunque se le presentan dificultades en la respiración esta no le resulta imposible. Zugibe asegura que el crurifragium,[35] era utilizado solo como “golpe de gracia”, causando un shock traumático severo o causando embolia grasa, pero de ninguna manera induciendo la muerte por asfixia.
Hoy se cree que la muerte en una cruz podía suceder por múltiples razones, como shock Hipovolémico, debido a la hemorragia causada por los azotes y los clavos;[36] o sepsis generalizada por las heridas infectadas.[37] También podía suceder por la combinación de una serie de otras causas como deshidratación, insolación, cansancio crónico, que eventualmente podían llevar a un paro cardíaco, etc. Por todo ello sería injusto afirmar que la muerte de Jesús fue por una sola causa.[38] [39]
[editar] La cruz de Cristo
Es imposible saber a ciencia cierta cuál fue la forma de la cruz en que murió Cristo debido al escueto relato que nos brindan los evangelios. Además, las palabras originales usadas en la Biblia para referirse a este instrumento de muerte podían emplearse para referirse a una amplia gama de cruces que fueron utilizadas por los romanos en la antigüedad clásica. La confusión tal vez estriba en el uso cotidiano de la palabra castellana cruz (transliteración del latín crux), que solo nos evoca la idea de dos líneas rectas que se intersecan. Así, por ejemplo, hablamos cotidianamente de "un transatlántico crucero", un "traje cruzado", un "cruce de peatones", etc. Pero en un principio la palabra "crux" se usaba para referirse a una amplia gama de formas de ese instrumento de ejecución, lo que incluía cruces con forma de Y, con forma de T, con forma de X, etc. A continuación se exponen las teorías sobre la forma de la cruz de Cristo.
[editar] Crux immissa
La teoría más aceptada es la de la temprana tradición eclesiástica, que consiste en la típica cruz immissa (con el travesaño abajado). El Evangelio de Mateo dice que el ‘‘titulus’’ fue puesto “por encima y arriba” de la cabeza de Jesús.[40] (Gr.: ‘‘Επανó (Epanó)’’, de la preposición “épi”: “Encima”, y “ana”: “Por sobre”[41] ). Si a Jesús se le hubiese fijado en otro tipo de cruz, el ‘‘titilus’’ se habría puesto sobre sus manos o a una altura que le habría dificultado incorporarse para respirar. El profesor J. H. Bernard indica que ésta declaración en Mateo “sugiere que la cruz era de la forma llamada crux immissa, con un travesaño para los brazos, como los pintores generalmente han representado que es.”[42] La "International Standard Bible Encyclopedia" hace la misma observación: “La forma que normalmente se ven en las pinturas, la crux immissa (Cruz Latina “t”), es aquella donde el poste derecho se proyecta con un travesaño más corto. Por la mención de la inscripción clavada sobre la cabeza de Jesús, puede seguramente inferirse que ésta era la forma de la cruz en que Él murió.”[43]
Respecto a la tradición cristiana que consigna la memoria de este estilo de crucifixión en Jesús, tenemos aquí algunos ejemplos:
Algunos han citado también al “Seudo–Bernabé” y afirman que se remonta hasta el siglo I d. C. Sin embargo, sus manuscritos más antiguos son del siglo IV d. C. Respecto al “Seudo-Bernabé”, la Cyclopædia de M’Clintock y Strong declara: “Evidentemente el escritor no estaba familiarizado con las Escrituras Hebreas, y ha cometido el disparate de suponer que Abrahán haya conocido el alfabeto griego varios siglos antes que existiera.” (The M’Clintock y Strong, Cyclopædia, p. 27-8).
“Y Dios a través de Moisés muestra de otro modo el poderío del misterio de la cruz, cuando Él dijo la bendición con la cual bendijo a Josué (Josué es equivalente en hebreo al nombre Jesús, 17;&version=RVR1960; Dt 33:13, 17): ‘Y sobre la frente de aquel que es príncipe entre sus hermanos. Como el primogénito de su toro, es su gloria Y sus astas como astas de búfalo; Con ellos acorneará los pueblos juntos hasta los confines de la tierra’. Ahora, nadie puede decir o probar que las astas (cuernos) de un búfalo representan cualquier otra cosa o figura sino el símbolo de la cruz. Pues se coloca un madero en posición vertical, del cual se levanta el extremo más elevado en un cuerno, cuando se le encaja el otro madero, y los extremos aparecen en ambos lados como cuernos unidos al primer cuerno. La parte que se conecta que está en el centro, donde se suspende aquellos que son crucificados, también sobresale como un asta; y se parece a un asta acoyuntada y conectada con las otras astas.”
“[...] la cruz es ahora el símbolo más grande del poder de Dios y de su soberanía. De hecho, todos nosotros podemos observar que la forma del cruz es esencial a nuestros asuntos rutinarios de la vida. Por ejemplo, tú utilizas la cruz cada vez que navegas a través del mar: el mástil forma una cruz. El arado del granjero es de esta misma forma, como es la mayor parte de las herramientas usadas por artesanos y trabajadores. Además, mira la forma del cuerpo humano y cómo difiere de los animales irracionales. Diferimos de los animales en el hecho de que nosotros nos paramos erguidos. Y cuando nuestros brazos se extienden formamos la figura de la cruz. Finalmente, miren sus propias banderas y los estándares militares. Estos también tienen la forma de la cruz”.[44] [45]“Así, ‘que, arraigados y cimentado en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, la profundidad y la altura’, es decir, la cruz del Señor. Su anchura es simbolizada por la viga transversal en donde las manos se extienden; la longitud es la viga vertical de la cruz, que asciende del suelo, en la cual el cuerpo entero, desde las manos hacia abajo, estaba fijado; la altura, desde el poste hacia la cima lo que sobresale a la cabeza; la profundidad es la parte que está oculta, enterrada en la tierra.”
“No fue sin razón qué él escogió éste tipo de muerte, ni la hubiese escogido, excepto porque en ella Él se destacó como el amo de esta ‘anchura, longitud, altura y profundidad’. Ya que, hay anchura en el travesaño el cual se amarra arriba; esto se refiere a las buenas obras porque las manos se extienden allí. Hay longitud en la parte visible de la viga que se extiende hasta abajo a la tierra [...] La altura está en esa parte de la cruz que se extiende desde el travesaño hacia arriba, y se deja sobresalir para que apunte hacia arriba, es decir, desde la cabeza de los crucificados [...] Y ahora, verdaderamente, la parte de la viga que no se ve, cual es la que se entierra y se esconde, desde donde se levanta todo hacia arriba, significa la profundidad de la gracia que nos es dada gratuitamente.”[48]Respecto a lo que creían los Padres de la Iglesia [Justo Lipsio], escribió: “Las palabras de Inocencio respecto a este tema: ‘en la cruz del Señor había cuatro piezas de madera. La viga perpendicular, el travesaño, el tronco de un árbol puesto por debajo, y el título (inscripción) puesto por encima’. ‘También nos relata Ireneo: ‘La propia construcción de la cruz tiene cinco extremos, dos verticales y dos horizontales, y una en el medio donde la persona prendida con clavos se sentaba’. Ellos dividen la cruz en cinco extremos (Tertuliano les llama “puntos”), los cuatro que se conocen y se extienden hacia afuera; y el quinto, el cual ellos colocan a mitad de la cruz, en donde la viga transversal corta y cruza la viga fija. Con esto en consideración, hay cinco extremos”.[49]
La principal objeción histórica que se ha hecho a estas y otras tradiciones eclesiásticas es la lejanía temporal (entre 100 y 200 años) respecto a lo descrito en los evangelios, y a que se basarían en idealizaciones más bien que en una auténtica memoria histórica. Incluso parecen ser simples interpolaciones de lo que los autores veían a diario en las ejecuciones romanas más bien que tradiciones de lo sucedido en Judea. Ejemplos de interpolaciones semejantes se ven en el más primitivo arte paleocristiano en que se representaba a Cristo sin barba y con atuendo romano, lo que no corresponde con las costumbres judías que hoy conocemos del tiempo de Cristo. Otro ejemplo de las deficiencias de la tradición como determinante absoluta se puede notar por el hecho, ya mencionado, de que se empezase a representar a Cristo cargando una cruz completa cerca del 430 d. C. Si se toma en cuenta que la crucifixión fue prohibida por Constantino en el 337, tenemos que en menos de 100 años la tradición cristiana olvidó que los romanos solo hacían cargar el travesaño.
[editar] Crux Commissa
La otra posibilidad, es que Cristo habría muerto en una cruz patibular "commissa", "decussata" o de “San Antonio”. La base de esta afirmación es que, según las fuentes griegas y latinas, esta es la forma más común y acostumbrada de crucifixión en el imperio romano, y que no sería necesario abajar el travesaño para colocar el titulus, pues aumentar el ángulo de los brazos dejaría un espacio suficiente sobre la cabeza.
El uso de las crux commissa fue tan común en el imperio romano que con el tiempo se consideró popularmente como la forma más natural de la cruz, llegando a asimilarse esta forma con la palabra misma. Por ejemplo,Luciano de Samosata, escritor sirio/griego del s. II d. C., en su obra “El Juicio de las Vocales”, constató la popularidad de este tipo de cruz:
Esta relación entre la palabra “stauros” y la letra “Tau” no significa que etimológicamente “stauros” signifique “fijar en Tau”, sino que es un simple juego de palabras que refleja la manera natural y usual en que los hombres evocaban este instrumento de muerte.
Respecto a la tradición cristiana que defiende esta forma de la cruz damos los siguientes ejemplos:
[editar] Crux Simplex
Otra forma de imaginar la cruz de Cristo es la de una "crux simplex" o poste vertical sin travesaño, con las manos directamente sobre la cabeza, sostenida por algunos eruditos del s. XIX y XX, por ejemplo, el pastor Herman Fulda escribió en 1878: “No había árboles disponibles en todo lugar que se escogía para una ejecución pública. Por eso, se hundía en el terreno una simple viga. A esta, con las manos levantadas hacia arriba, y frecuentemente también con los pies, se ataba o clavaba a los forajidos [...] Jesús murió en un simple madero de ejecución”.[53] [54] [55] [56] [57] También se adscriben a esta tesis los Testigos de Jehová y algunos "mesiánicos".
La principal objeción que se ha presentado a esta tesis es la descripción de los propios Evangelios, donde se da a entender una pluralidad indeterminada de clavos usados en las manos de Cristo.[58] Sin embargo algunos estudiosos como Hermann Fulda han resuelto esta objeción de manera lógica con la idea de que las manos perféctamente se podían clavar de modo independiente sin recurrir a un travesaño. Esta situación permite a Fulda especular también que el letrero del cargo podía ir fijado sobre el espacio que quedaría sobre la cabeza, entre los dos brazos.[59] De una manera análoga a como el uso de una pluralidad de clavos en los pies en el caso del hombre de "Giv'at ha-Mivtar" no implicó el uso de un travezaño para las piernas.
Otra objeción es que, como se ha visto, la tradición cristiana antigua testifica una cruz patibular para el caso de Cristo sin que se haya encontrado excepción alguna entre las fuentes patrísticas (salvo, tal vez, las Odas de Salomón, que se citan más adelante) que avalen esta teoría de una cuz sin travesaño. las debilidades de la tradición eclesiástica ya han sido señaladas anteriormente, básicamente respecto a la distancia temporal y a la interpolación cultural.(Por ejemplo, véase la crítica a la tradición eclesiástica sobre el desarrollo del obispado en un artículo de José María Blazquez en "Cristianismo y Religiones Mistéricas"[60] ).
También se ha cuestionado que la ausencia de un travesaño haría que la víctima muriera rápidamente de asfixia. Según el doctor F. Zugibe, este estilo de crucifixión precipitaría la asfixia en poco tiempo, minutos incluso, si no se tuviese algún apoyo en los pies para poder incorporarse y respirar. Eso explicaría la incorporación romana del travesaño, con el fin de prolongar la agonía, en un progresivo refinamiento histórico de esta técnica de ejecución.[61] Sin embargo, el testimonio de sobrevivientes del campo de concentración de Dachau refuta esta teoría, pues algunos sobrevivían hasta tres horas al ser colgados de postes de manera similar. Además estas personas tenían sus pies en el vacío, y con sus brazos torcidos al revés. Con los brazos sobre la cabeza y un soporte base, que es la idea de los romanos al clavar los pies, podrían haberse incorporado para respirar y haber resistido mucho más. Además, esta objeción pierde fuerza en vista de que los Evangelios dicen que los verdugos de Jesús, lejos de querer extender la agonía de los reos, estaban preocupados de apresurar su muerte en vista de la "Parasceve" (la víspera de la Pascua Judía).[62]
El principal argumento esgrimido para avalar la teoría de una cruz sin travesaño es el significado literal de la palabra griega usada en los evangelios. Cierta obra de consulta explica: “La palabra gr[iega] para ‘cruz’ (staurós, verbo stauróo [...]) significa, fundamentalmente, una estaca vertical o viga y, posteriormente, un poste utilizado como instrumento de ejecución y castigo”.[63] "Stauros" viene de la palabra griega "histeme" que significa "estar, parar, sostener, mantener (en pie)", etc., y a au vez deriva del indoeruopeo "stáo", que significa "tallo, erguido, erecto" (y de ahí "stand, en inglés, stern en alemán y nuestra palabra "estaca").[64]
En efecto, esa era la forma básica de la crucifixión entre los pueblos orientales prerromanos. La cruz persa era solo un poste vertical, para no contaminar la tierra considerada sacra en el zoroastrismo. Los fenicios conservaron ese instrumento intacto. Los romanos luego le incorporaron el travesaño vertical y desde entonces “stauros” se usó en los escritos clásicos para referirse a cualquier tipo de cruz. El "Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado", dice: “Numerosas naciones de la antigüedad practicaban la crucifixión o un suplicio análogo. Primitivamente se empleaba un solo madero (de empalizada o de fortificación), o un palo aguzado en su parte superior [...] bien conocido por los asirios, persas, cartaginenses y egipcios [...] Los griegos y romanos modificaron a su tiempo el primitivo madero, añadiéndole un madero transversal (patibulum)”.[65] Solo hay que aclarar que esta forma de crucifixión no solo fue un antecesor histórico de la cruz patibular, sino que siguió coexistiendo con esta por mucho tiempo, en tales casos en efecto la palabra stáuros mantendría su significado literal. Como Palestina estuvo bajo influjo persa y sirio por mucho tiempo, luego bajo los asmodeos y Herodes, y solo para los días de Jesús quedó bajo dominio romano directo, es factible que en esa provincia se siguiera usando la cruz oriental. El historiador Joe Zias señala que en lugares donde escaceara la madera o hubiera un alto número de reos a ejecutar se seguiría usando este tipo de cruces sin travesaño.
Respecto a la escasez endémica de madera en la Judea de los días de Jesús, el historiador Judío Flavio Josefo cuenta que cuando se reprimió una revuelta, al tiempo de la muerte de Herodes el Grande, la gran cantidad de víctimas y la escasez de madera llevó al general Varo a clavar a 2.000 personas a olivos y a los muros de la ciudad por no contar con madera suficiente; y en el asedio de Jerusalén (70 d. C.), durante la Gran Revuelta Judía, no había suficientes madera para construir el muro de asedio, así que se tuvo que exportar madera de Siria desde varios kilómetros de distancia. Josefo también escribió sobre los ejecutados en esa ocasión: “tan grande era su número que no podía encontrarse espacio para las cruces ni cruces para los cuerpos”.[66] [67]
El profesor Zias sostiene que "el número de individuos a ser crucificados, de hecho, puede haber determinado la forma en que la ejecución tuvo forma. Así, como en el caso de los 6.000 prisioneros de guerra que fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia, entre las ciudades de Roma y Cappua, como parte de una celebración de la victoria (cuando Espartaco fue derrotado), parece plausible creer que fue ocupada la forma más rápida y eficiente. Eso sería simplemente atar a la víctima al árbol o cruz con sus manos directamente suspendida sobre su cabeza".[68] Zias no se pronuncia sobre la muerte de Jesús, pero basta para establecer que este tipo de crucifixión seguía existido en el tiempo y espacio geográfico en que vivió Cristo (actualmente se pueden ver en el museo de Ein Kerem, Israel, árboles de olivo posiblemente usados en crucifixiones durante siglo II, algunos con señas de haber sido cruces patibulares[69] y otros con señas de haber sido cruces simples[70] ).
Finalmente caben señalar también las reticencias judías contra los emblemas paganos, de lo que nos da testimonio Josefo.[71] La forma "+" y "X" evocaban la rueda solar, símbolo del dios Apolos, auriga solar y patrono de la justicia. Entre los símbolos de los estandártes romanos, que los judíos aborrecían, estaban precisamente estos.
Se cree que originalmente los que eran colgados de "árboles infelices" eran considerados sacrificios a los dioses del inframundo.[72] De igual forma los legionarios y gladiadores que morían eran considerados sacrificios a los dioses. Por lo tanto, los reos fijados en cruces con las formas especial "X" y "+" podían ser vistos como sacrificios humanos en ofrenda a la justicia.
De todas formas los olivos exhibidos en el museo de Ein Kerem evidencian que en esa época se seguían usando cruces patibulares en Judéa, pues, si bien los romanos fueron muy condescendientes ante las reticencias judías, estas perdían fuerza según las circunstancias, como durante el asedio a Jerusalén, cuando las objeciones judías ya no tenían ningún valor para los romanos y hasta los estandartes se alzaban impunemente en las ruinas del recinto del templo.
[editar] Lignum Infelix
En efecto, la madera de calidad para grandes construcciones debía ser importada del Líbano, principalmente cedro y pino; pero también había escasez de madera para otros usos pues los únicos árboles en Judea eran frutales muy valiosos como para cortarlos sin una razón de peso; sólo el olivo era abundante, pero de baja estatura y muy nudoso, pero por su fruto seguía siendo más valioso que un criminal o un esclavo que fuera a ser ejecutado. "Eso hace difícil entender que los romanos ocuparan más madera de la necesaria en las ejecuciones". Esta es la tesis planteada por el mismo profesor Josef Zias, de que los romanos podrían usar como cruces árboles de olivo aún vivos, lo que representaría un ahorro de madera aún más significativo, ya que tan solo se usaría una pequeña viga como travesaño. De hecho, en algunas piezas de la literatura cristiana primitiva se habla de la cruz de cristo como un árbol:
La ambigua expresión “la extensión de mis manos” no significa implícitamente una forma específica de crucifixión, pues en todas las formas de crucifixión los brazos se "extienden" sobre la cruz.
Esta proposición se sustenta en que en el “Nuevo Testamento” también se usa la palabra griega xylon, que entre otras acepciones tiene el significado de “árbol”, para referirse a la cruz (Hch 5:30; Gl 3:13; 1Pd 2:24). El sentido de árbol para la palabra ‘‘xylon’’ está también confirmado en La “Anabasis” de Jenofonte, 6.4-5; y en la Biblia, en Ap 22:14. En los tiempos prerrepublicanos, los romanos en ocasiones castigaban a los esclavos desobedientes atándolos a los árboles baldíos y se les azotaban hasta su muerte.[73] Ocasionalmente las víctimas igualmente eran obligadas a cargar el patíbulo. A esta forma de castigo se le llamó arbor infelix ó infelix lignum, y varios escritores del latín más tarde usaron esta antigua expresión para referirse a la crucifixión. Como resultado, a la cruz se le conoció como un arbor ó lignum (ambas palabras latinas significan “árbol”).[74] [75]
Se ha objetado que, como otra acepción de ‘‘Xylón’’ simplemente es "madera, leño" puede en verdad referirse a cualquier tipo de cruz.
[editar] Hallazgos arqueológicos de representaciones de la Crucifixión de Jesús
El más temprano arte paleocristiano fue rico en simbología: El Buen Pastor, el Orante, la Paloma, el Pez, el Ancla, etc., pero extrañamente el signo de la cruz aparece en forma tardía, y la imagen de Cristo en ella aún más. Aún así hay algunos interesantes hallazgos que podrían, según su datación e interpretación, significar representaciones de la muerte de Cristo aún más antiguas, y por ende, arrojar alguna pista sobre las más tempranas tradiciones acerca de su crucifixión.
[editar] Cruces en osarios e inscripciones judías
En 1873 un famoso erudito francés, llamado Charles Clermant-Ganneau, informó el descubrimiento de una caverna de sepultura en el Monte de los Olivos. Dentro había 30 osarios,[76] varios de ellos tenían signos cruciformes junto a nombres tan comunes para ese tiempo como Juan o Jesús. Luego, en 1945, una tumba familiar fue descubierta en "Talpiot" Jerusalén por el Profesor E. L. Sukenik del "Museo de Antigüedades Judías de la Universidad Hebrea de Jerusalén". Dos osarios tienen el nombre de “Jesús” en griego. El segundo de éstos tiene también cuatro cruces grandes dibujadas. El Prof. Sukenik concluyó que las inscripciones y las cruces estaban relacionadas, siendo ellas "expresiones de pesar por la crucifixión de Jesús", a la luz de estudios paleográficos estas inscripciones datarían desde el siglo I a. C, al I d. C.[77]
Pero la opinión más actual de los arqueólogos es que este tipo de marca, que en verdad aparece en el 40% de los osarios encontrados en Israel, incluso en los anteriores a los días de Cristo, se usaba simplemente para alinear la tapa a manera de marcas de albañil. Esta interpretación está confirmada por la presencia de un asterisco en el mismo lado de la tapa de los osarios. Esta es la opinión de arqueólogos como L. Y. Rahmani, y Amos kloner. Rahmani las llama "Marca de dirección".[78] Esta conclusión es compartida por la investigación sobre supuestas marcas de cruces cristianas sobre una serie de osarios judíos del profesor R. H. Smith.[79]
Sin desmedro de lo anterior, otros académicos creen que los judíos del tiempo de Jesús si usaban una “x” o un signo “+” como símbolo de protección basados en Ez 9:4.[80] Pero la letra hebrea Taw solo tenía apariencia de T en el antiguo paleohebreo y no en el hebreo cuadrado del siglo I, en que tiene el aspecto de una herradura invertida. En todo caso, sólo sería una marca simbólica de protección, no una cruz basada en el martirio de Cristo. Por ejemplo, una inscripción hebrea, datada del 136 d. C., encontrada en Palmira, una antigua ciudad de Siria, contiene una inscripción hebrea encerrada entre dos “x”:
[editar] En Pompeya y Herculano
El descubrimiento en Pompeya y Herculano de varias cruces, incluida una de yeso en la pared de la llamada “Casa Pansa” y la huella de otra en la pared de una panadería en la llamada “Casa Bicentenario”, se han interpretado como prueba de un temprano culto a la cruz cristiana, y testimonio de la forma en que murió Cristo, anterior al año 79 d. C. La existencia del grafito de la Domus 22 de Pompeya, que dice Bovius Audit Christianos ("Bovio presta oídos a los cristianos"), parece reforzar esta hipótesis.
El profesor José María Blázquez, en la obra “Cristianismo Primitivo y Religiones Mistéricas”, reconoce que podrían ser símbolos cristianos, pero afirma que “es dudoso que sea un símbolo cristiano en una fecha tan temprana, [...] pues la cruz como símbolo cristiano está atestiguada a partir del siglo IV, como en los sarcófagos núm. 171 y núm. 169 del Museo Laterano, ya de mediados de ese siglo, o el núm. 106 de este mismo museo, de finales de siglo”.[82]
En esa línea, el profesor Antonio Varone, escribe: “Aparte de las dudas sobre la identificación de este símbolo que se supone que es una cruz cristiana, existe el descubrimiento en la misma panadería de la pintura de una divinidad con forma de serpiente, y algunos hallazgos sumamente obscenos que son también difíciles de conciliar con la supuesta espiritualidad cristiana del dueño de la panadería. Es sabido que desde los albores de la civilización, aun antes de convertirse en símbolo de redención, el emblema cruciforme se utilizaba con un claro significado mágico y ritual. En tiempos antiguos se creía que la cruz tenía el poder de proteger de influencias malignas o destruirlas, y servía principalmente de amuleto”.[83]
[editar] El grafito de Alexámenos
En 1856, en una pared de las habitaciones usadas por la guardia pretoriana, en las ruinas de los palacios imperiales, en la ciudad de Roma, se encontró una inscripción en la que aparece una cruz de la que pende un asno. Enfrente está un hombre con los brazos abiertos en posición de oración que contempla la cruz. Una inscripción griega dice αλεξαμενοϲ ϲεβετε θεον, Alexámenos sébete theón, «Alexámenos adora a [su] dios». Se piensa que el grafito Palatino data de los días del Emperador Marco Aurelio entre el 161-180 d. C., pero algunos lo han fechado tan tarde como durante el gobierno de Alejandro Severo, en el 222-235 d. C.
El profesor J. M. Blazquez escribe que “la presencia de la cruz parece indicar que se trata de una burla anticristiana. Extendida estaba la acusación de que los judíos adoraron un tiempo la cabeza de un asno, según cuenta también Flavio Josefo (Contra Ap[ion]. 2,80)”.[84]
La constatación de burlas anticristianas semejantes en esa misma época ha llevado a la mayoría de los estudiosos consultados a creer que este grafito se trataría de una blasfemia anticristiana. El escritor cristiano Tertuliano en sus Apologéticas escribió: “Una nueva representación de nuestro Dios muy reciente se ha publicado en esta ciudad, empezó por un cierto delincuente contratado para soslayar las bestias salvajes en la arena. Él desplegó un dibujo con esta inscripción: ‘Onokoites, el dios de los cristianos’. La figura tenía las orejas de un asno, un pie estaba quebrantado, y estaba vestido con una toga y llevando un libro.”.[85] También el abogado y apologista cristiano Minucio Félix confirma esto al citar al opositor pagano Cecilio, que recogía la acusación de que los cristianos adoraban una cabeza de asno.[86]
Otro punto a favor de esta interpretación es que algunas de las más antiguas representaciones de Cristo en la cruz evitaron durante mucho tiempo el representar a Cristo desnudo, y lo presentan vestido con una túnica, lo que continuó hasta el siglo noveno. Precisamente el grafito de Alexámenos muestra a un crucificado vestido, cosa contraria a la costumbre romana de desnudar a las víctimas. Otra indicación de que se trataría de una alusión a una cruz cristiana es que algunos han creído ver en sus trazos una cruz immissa, algo distinto a las típicas crucifixiones romanas pero presente en la tradición cristiana.
Se ha objetado que en ese tiempo había otros cultos religiosos con signos cruciformes. La Enciclopedia Católica al referirse a este grafito informa:
Otros han interpretado el Grafito de Alexámenos como una burla contra un adorador gnóstico, se basan en algunos grabados de esa época con epigrafía gnóstica, custodiados en el Museo de Berlín, y en los que se muestra a Orfeo crucificado, e incluso otro con un asno en una postura que sugiere una crucifixión, que es sorprendentemente parecida a la imagen de este grafito romano.[88]
[editar] Otras representaciones
Se cree que en la simbología cristiana primitiva (s. II y III d. C.) el signo del ancla o "áncora" sería una forma velada de hacer referencia a la cruz de Cristo, esto, con la intención de ocultar su fe en tiempos de persecución, como la desatada en los días del emperador Dioclesiano.
También se han hallado objetos que se han datado como del siglo II d. C. que llevan figuras de pescados junto con la palabra griega para pescado, “ΙΧΘΥΣ (IKHTHUS o IKHTHYS)”, que se cree es un críptico para la expresión griega “Iesoús Christós Theoú Yiós Sotḗr”, que quiere decir “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador.”
Según The Interpreter’s Dictionary of the Bible, los pescados aparecían frecuentemente en el antiguo simbolismo pagano, a menudo aparte de escenas acuáticas. “En tales casos,” dice, “parecería tener significado simbólico, posiblemente para representar una deidad, poder, fecundidad, etc.” Esta misma obra de consulta dice, además, que ciertos judíos adoptaron el símbolo del pescado de algunas costumbres religiosas gentiles, y agrega: “Es probable que las consideraciones mencionadas expliquen hasta cierto grado la aparición del pescado en el arte de las más antiguas catacumbas cristianas. No sabemos cuándo llegó a ser interpretada la palabra griega para ‘pescado’ (ikhthys) como una cifra para ‘Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador’;[…] pero una vez que se hizo esta identificación, el pescado llegó a ser un símbolo cristiano normal”.[89]
Luego desde el siglo III empiezan a haber representaciones más explícitas, como una joya en cornalina que muestra la crucifixión de Cristo junto a los doce apóstoles, del siglo III o IV d. C., procedente de la colección fotográfica y anotaciones del arqueólogo clásico sir John Beazley.[90]
La Enciclopedia Católica, bajo el apartado “Veneración de Imágenes” dice, sobre la representación del cuerpo de Cristo en la cruz: “Los crucifijos más viejos que se conocen son los de las puertas de madera de Santa Sabina en Roma y un tallado en marfil en el Museo Británico. Ambos son del siglo quinto. Un manuscrito Siríaco del siglo sexto contiene una miniatura representando la escena de la crucifixión. Hay otras representaciones parecidas hasta el siglo séptimo, después del cual se torna usual la costumbre de agregar la figura de nuestro Señor a las cruces; el crucifijo tomó posesión en todos lados”.[91]
[editar] Hipótesis sobre el origen sincrético de la cruz eclesiástica
A raíz de las dudas en la atribución cristiana de los anteriores hallazgos arqueológicos el profesor J. F. Hurst ha concluido que: “En los cristianos del primer siglo no se usaba el crucifijo ni ninguna representación material de la cruz”.[92] Otra publicación dice: “Se puede afirmar con seguridad que fue solo después del edicto de Milán, 312 d. de J.C., que se usó la cruz como señal permanente de nuestra Redención. De Rossi declara positivamente que ningún monograma de Cristo, descubierto en las catacumbas o en otros lugares, puede trazarse a un período anterior al año 312. Aun después de ese año trascendental, la Iglesia, en ese entonces, ya libre y triunfante, se contentó con tener un monograma sencillo de Cristo: la letra griega ji o chi cruzada verticalmente por una rho, y a veces horizontalmente por una iota. El crucifijo más antiguo al cual se hace referencia como objeto de adoración pública es aquel venerado en la iglesia de Narbona en la parte meridional de Francia, allá en el siglo VI”.[93]
Se ha especulado sobre la razón por la que no hay representaciones cristianas indudables de la crucifixión de Jesús en el arte paleocristiano anterior al siglo IV, la hipótesis más común es que esta omisión tendría relación con las creencias cristianas arraigadas en el judaísmo que prohíbe el uso de imágenes.
A este respecto la Enciclopedia Católica declara: “En el arte simbólico de los primeros siglos del cristianismo no se encuentra la representación de la muerte redentora de Jesús en el Gólgota. Los cristianos primitivos —bajo la influencia del Antiguo Testamento, que prohibía las imágenes esculpidas— no estaban dispuestos a representar gráficamente ni siquiera el instrumento de la Pasión del Señor”.[94] Pero el hallazgo en Dura Europos de una Sinagoga judía del s. II con profusas pinturas murales muestra que en este sentido los cristianos habrían sido aún más celosos que los hebreos.
Otros estudiosos han tratado de explicar esto señalado al origen religioso precristiano de símbolos cruciformes al margen de su uso en las ejecuciones romanas. La Enciclopedia Británica señala a esto: “En casi todas partes del mundo antiguo se han hallado varios objetos, que datan de períodos muy anteriores a la era cristiana, marcados con cruces de diferentes estilos. De la India y Siria y Persia y Egipto han venido muchísimos ejemplos [...] El uso de la cruz como símbolo religioso en tiempos anteriores al cristianismo y entre pueblos no cristianos probablemente pueda considerarse como casi universal, y en muchísimos casos estaba relacionado con alguna forma de adoración de la naturaleza [...] A causa de la sencillez de forma, la cruz se ha usado tanto como un símbolo religioso como un adorno, desde los albores de la civilización del hombre. Se han hallado varios objetos, que datan de períodos muy anteriores a la era cristiana, marcados con cruces de diferentes diseños, en casi toda parte del mundo antiguo.”[95] G. S. Tyack también llamó la atención a este hecho: “Es extraño, y no obstante un hecho incuestionable, que en épocas muy anteriores al nacimiento de Cristo, y desde entonces en tierras no tocadas por las enseñanzas de la Iglesia, la Cruz ha sido usada como símbolo sagrado. [...] El Baco griego, el Tamuz tirio, el Bel caldeo y el Odín escandinavo, todos fueron simbolizados para sus devotos por un objeto cruciforme”.[96]
Incluso la persignación tiene presedentes precristianos: “La señal de la cruz, representada en su forma más sencilla con un cruce de dos líneas en ángulos rectos, precede por mucho, tanto en Oriente como en Occidente, a la introducción del cristianismo. Se remonta a un período muy remoto de la civilización humana.” (The Catholic Encyclopedia, Ed. de 1908, tomo IV, p.: 517). “Desde la más remota antigüedad la cruz era venerada en Egipto y Siria; y la tenían en igual honor los budistas de Oriente […]. Para el comienzo de nuestra era los paganos acostumbraban hacer la señal de la cruz sobre la frente al celebrar algunos de sus misterios sagrados”.[97] Lo anterior, más el hecho de que, de varias alternativas igualmente lógicas para imaginar la muerte de Cristo la cristiandad haya consagrado devotamente solo la cruz immissa, a llevado a algunos historiadores a creer que el símbolo religiosos cristiano de la cruz, y la persignación en si misma, serían fruto de un sincretismo religioso posterior.
Otros, como W. E. Vine han ido más allá especulando incluso que este posible sincretismo habría sido deliberado y respondería a necesidades políticas y religiosas: “tuvo su origen en la antigua Caldea, y se utilizaba como símbolo del dios Tamuz (que tenía la forma de la mística Tau, la inicial de su nombre) en aquel país y en los países adyacentes, incluyendo Egipto. A mediados del siglo 3 d.C., las iglesias se habían apartado de ciertas doctrinas de la fe cristiana, o las habían pervertido. Con el fin de aumentar el prestigio del sistema eclesiástico apóstata, se recibió a los paganos en las iglesias aparte de la regeneración por la fe, y se les permitió mantener en gran parte sus signos y símbolos. De ahí que se adoptara la Tau o T, en su forma más frecuente, con la pieza transversal abajada, como representación de la cruz de Cristo. En cuanto a la Qui, o X, que Constantino declaró haber visto en una visión que le condujo a ser el valedor de la fe cristiana, aquella letra era la inicial de la palabra «Cristo», y no tenía nada que ver con «la cruz»”.[98] Actualmente esta hipótesis es sostenida por ciertas religiones e ideologías, por ejemplo, es defendida en el famoso documental “Zeitgeist”.
Sin embargo, la mayoría de los investigadores modernos se inclinan más bien en creer que los primeros cristianos prefirieron el uso religioso de la cruz patibular porque sencillamente esta era la forma más común de crucifixión romana de sus días.
[editar] Véase también
- Arqueología bíblica.
- Jesús de Nazaret.
- Historicidad de Jesús.
- Cruz cristiana.
- Crucifixión.
- Simbolismo cristiano.
- Santo Sepulcro.
- Tumba del jardín.
[editar] Referencias
- ↑ Jn 18:19-29
- ↑ Mt 26:57-68, Mc 14:53-65, Lc 22:63-71.
- ↑ Mt 26:3-57; Lu 3:2; Jn 11:49-51).
- ↑ Descripción del juicio de Jesús, 1989. [1]
- ↑ “¡Ay de mí por la casa de Janín [Anás], ay de mí por sus calumnias!”. (Talmud, Pes. 57ª).
- ↑ Mt 27:11-26, Mc 15:1-15.
- ↑ Mt 27:26-31, Mc 15:15-20
- ↑ Mt 27:32-44, Mc 15:21-32, Lc 23:26-43, Jn 19:16-24. Juan no menciona a Simón de Cirene. Afirma que Jesús fue crucificado entre otras dos personas, pero no dice que fuesen ladrones.
- ↑ Enriqueta González Martínez Alonso, Restauración: tecnología tradicional y tecnología actual, Editorial Universidad Politécnica de Valencia, 2006, ISBN 84-9705-963-8,[2].
- ↑ H. Sanson, Los misterios del cadalso, Talleres tipográficos Manni Hermanos, 1863, [3].
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- ↑ El uso de este tipo de letreros del cargo está consignado en la “Historae Romanae”, de Dión Casio (54.3.7-8).
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- ↑ Mc 15:23; Mt 27:34; compárese con Sl 69:21.
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- ↑ También hipoxia: falta de oxígeno en la sangre y el organismo.
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- ↑ Una condición caracterizada por presión arterial baja y reducción del flujo sanguíneo a las células y los tejidos que lleva a daño celular irreversible y lesión de órganos y eventualmente a la muerte.
- ↑ En medicina, se entiende por sepsis al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) provocado por una infección grave. [7] Revisado el 24 de abril de 2010.
- ↑ Frederick Zugibe, "Forensic and Clinical Knowledge of the Practice of Crucifixion", revisado el 24 de abril de 2010. [8]. "Jesus's death on the cross, from a medical perspective", revisado el 24 de abril de 2010 [9].
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- ↑ Tertuliano, "Contra Marción". 3.18.6, 22.
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- ↑ Hermann Fulda, "Das Kreuz und die Kreuzigung" (La cruz y la crucifixión), Breslau (Wroclaw), 1878, pp. 109, y 219, 220.
- ↑
“Stauros denota un palo o una estaca vertical, a la que se clavaba a los criminales para ser ejecutados. Nuestra palabra [...] ‘cruz’ es la traducción de la voz latina crux; pero el griego staurós no significa una crux [...] Y éste es el significado y uso que se da a la palabra en todos los clásicos griegos. Nunca significa dos piezas de madera que se cruzan en cierto ángulo, sino que siempre se refiere a una sola pieza. Por eso el uso de la palabra xulon en conexión con la manera en que murió nuestro Señor [...] En el griego del N.T. no hay nada que siquiera dé a entender dos piezas de madera [...] Así queda completa la prueba de que al Señor se le dio muerte en una estaca vertical, y no en dos piezas de madera colocadas en algún ángulo”.
(Ethelbert William Bullinger. "The Companion Bible". Editada por la Universidad de Óxford. Londres, 1885. Apéndice 162. Traducido del inglés). - ↑
“No hay ni una sola frase en ninguno de los numerosos escritos que integran el Nuevo Testamento que en el griego original indique, siquiera de manera indirecta, que el staurós que se utilizó en el caso de Jesús fuera en absoluto diferente del común y mucho menos que consistiera en dos leños clavados en forma de cruz en vez de uno solo”.
(John Denham Parsons, "The Non-Christian-Cross" (La Cruz No Cristiana), Londres, 1896, pp. 23, 24. Traducido del inglés). - ↑
“Además de azotes, según los relatos evangélicos, solo puede considerarse la forma más sencilla de crucifixión romana como el castigo que se infligió a Jesús, colgar su cuerpo desnudo de un madero que, por cierto, Jesús tuvo que cargar o arrastrar hasta el lugar de la ejecución para intensificar el ignominioso castigo [...] Cualquier cosa que no fuera un simple colgamiento queda descartado por el método de ejecuciones en masa que frecuentemente se seguía: [...] Por Quadrato (Guerra de los judíos II 12. 6), por el procurador Félix (Guerra de los judíos II 15. 2 [13. 2]), por Tito (Guerra de los judíos VII. 1 [V 11. 1])”.
(Paul Wilhelm Schmidt, "Die Geschichte Jesu" (La historia de Jesús), tomo 2, Tubinga y Leipzig, 1904, pp. 387-389. Traducido del alemán). - ↑
“STAUROS (σταυρός) denota, primariamente, un palo o estaca derecha. Se clavaba en ellas a los malhechores para ejecutarlos. Tanto el nombre como el verbo stauroõ, fijar sobre un palo o una estaca, debieran distinguirse originalmente de la forma eclesiástica de una cruz de dos brazos. La forma de esta última tuvo su origen en la antigua Caldea”.
(William Edwy Vine. “Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento, Exhaustivo”. 1962. Vol. 1, pág. 348. Traducción de S. Escuain). - ↑ Jn 20:24,25
- ↑ Se puede ver un dibujo de esta tesis en: Hermann Fulda, "Das Kreuz und die Kreuzigung" (La cruz y la crucifixión), Breslau (Wroclaw), 1878, tabla I, pp. 34-36.
- ↑ Jaime Alvar, et al.,"Cristianismo y Religiones Mistéricas". Ed. Cátedra, 1995. J. M. Blazquez, Cap V, Estructura Social del Cristianismo Primitivo: "La Organización Eclesiástica", pp. 109-111
- ↑ F. Zugibe. "Forensic and Clinical Knowledge of the Practice of Crucifixion", 1984. Revisado el 24 de Abril de 2010. [12]
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- ↑ Samuel Vila y Santiago Escuain, "Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado", "Crucifixión", p. 222.
- ↑ Josefo Flavio, “Bello Iudaico” (La Guerra de los judíos), II, 2:12. 6; 5:11 & 451-452.
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- ↑ Ibid. J. M. Blázquez, cap. VII, “La Reacción Pagana ante el Cristianismo”, p.164.
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- ↑ "The Interpreter’s Dictionary of the Bible". Publicado por G. Buttrick. 1962. Vol 3.
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- ↑ J. F. Hurst, History of the Christian Church, Nueva York, 1897, tomo I, p.: 366.
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- ↑ New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo IV, p.: 486.
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- ↑ W. D. Killen, The Ancient Church, Ed. de 1859, p.: 316.
- ↑ W. E. Vine. “Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento, Exhaustivo”. 1962. Vol. 1, pág. 348. Traducción de S. Escuain.
[editar] Enlaces externos
- horasdelapasion.org.Oración con el libro "Horas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo" escrito por la religiosa Luisa Piccarreta.
- [21] "Forensic and Clinical Knowledge of the Practice of Crucifixion", por el Dr. F. Zugibe. Revisado el 24 de Abril de 2010.
- [22] "Jesus's death on the cross, from a medical perspective". Revisado el 24 de Abril de 2010.
- [23] "The Physical Death Of Jesus Christ, Study by The Mayo Clinic". Revisado el 24 de Abril de 2010.
- [24] "Crucifixion in Antiquity - The Anthropological evidence", por Joe Zias. 1998. Revisado el 24 de Abril de 2010.
- [25] "Jewish Encyclopedia: Crucifixion". Revisado el 24 de Abril de 2010.
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