Cromoterapia

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La cromoterapia, conocida también como la terapia del color, es una técnica empleada en medicina alternativa cuyo objetivo es la curación de ciertas enfermedades a través del uso de colores.

La cromoterapia o terapia del color pertenece a las técnicas o prácticas nueva era (new age), al igual que la proyección astral, la visualización guiada, la iridología, la reflexología, el shiatsu y la sanación con pirámides y cristales.[1]

De acuerdo con la cromoterapia, los colores ejercen influencias emocionales en las personas, permitiendo generar un estado que facilite la sanación de enfermedades y restablecer los desequilibrios que producen dichos padecimientos.

La cromoterapia funciona aplicando una luz con un color que corresponda al color de una enfermedad, infección, virus, hongos, bacterias, y parásitos.[2]

Historia[editar]

Ilustración de un yogui donde se muestra el color de los shad-chakrá (‘seis chakrás’). Arte kangra, fines del siglo XVIII.

El filósofo y médico uzbeko Avicena (980-1037) creía que el color era de importancia vital en el diagnóstico y tratamiento. Discutió acerca de la cromoterapia en El canon de la medicina. Escribió: «El color es un síntoma observable de enfermedad» y desarrolló una tabla que relacionaba los color con la temperatura y la condición física del cuerpo. Su creencia era que el rojo movía la sangre, el azul o el blanco la enfriaban, y el amarillo reducía el dolor muscular y la inflamación.[3]

El alquimista y astrólogo alemán Paracelso (1493-1541) escribió acerca de la relación de los colores con la salud de las personas.[cita requerida]

Aparición de la cromoterapia propiamente dicha[editar]

El general estadounidense Augustus Pleasanton (1801-1894) ―quien participó en la de la Guerra civil― publicó en 1876 The influence of the blue ray of the sunlight and of the blue colour of the sky (‘la influencia del rayo azul de la luz solar, y del color azul del cielo’). Sostenía que el color azul cura lesiones, quemaduras y dolores, incrementar la fertilidad, y acelerar la madurez física de los animales. Además aseguraba que el tamaño de las uvas podría tener una mejora visiblemente si se cultivaban dentro de un invernadero con ventanas de color azul. Su hipótesis es pseudocientífica y nunca fue adoptada por los científicos ―ni siquiera los de su época―, pero algunos lo consideran el creador de la cromoterapia.[3]

Después de los hallazgos de Pleasonton, el Dr. S. Pancoast estudió el fenómeno de la luz azul y describió sus hallazgos en Blue and red light; or, light and its rays as medicine, que publicó en 1877.[cita requerida]

En 1878, Edwin Dwight Baditt publicó The principles of light and color (‘los principios de la luz y el color’) en el cual se explicaba sobre las vibraciones de los colores dentro de la función médica. También creó una cabina de nombre “Termolume” la cual consistía en utilizar diferentes luces de colores, cuando la persona se encontraba sentada para recibir el tratamiento.[4]

En 1890, el Dr. Foveau de Courmelles escribió su libro titulado Cromoterapia.[cita requerida]

Pero lo que hoy se conoce como cromoterapia, se debe en gran parte al trabajo del Dr. Dinshah Ghadiali, un investigador, médico, químico y físico que asegura que por medio de los colores las personas pueden ser curadas de enfermedades. Crea una enciclopedia de tres tomos en el año de 1933 titulada Spectro chrome metry encyclopedia en donde indicó tratamientos para 316 enfermedades, con mezclas de colores que logran generar el equilibrio del organismo necesario para cada persona.[4] El psiquiatra y místico suizo Carl G. Jung (1875-1961) relacionó cada color con las etapas de la vida de una persona.[4]

A lo largo del siglo XIX, los curanderos del color han afirmado que los filtros de vidrio coloreado podían curar varias enfermedades, desde la constipación a la meningitis.[5]

Los practicantes de la medicina áiurveda creen que el cuerpo tiene siete chakrás (‘círculos’, centros espirituales), que se encontrarían a lo largo de la columna vertebral.

Los colores en la teosofía y la nueva era[editar]

En su libro The chakras (1927), el teósofo británico Charles. W. Leadbeater (1854-1934) asoció cada chakrá con un color, junto con una función y órgano. Esta idea ya se conocía en la India al menos desde el siglo XVII.

Según los creyentes en la nueva era (desde los años noventa), los chakrás pueden desequilibrarse y causar enfermedades físicas, pero creen que estos desequilibrios se pueden corregir mediante la aplicación del color apropiado.[6]

Los colores y sus supuestas asociaciones son las siguientes:[7]

chakrá color funciones símbolo
Sajasrara
(सहस्रार)
en la coronilla
blanco o violeta;
puede adquirir el color del chakrá dominante
trascendencia, conexión con la divinidad
Chakra07.gif
Agñá
(आज्ञा)
«tercer ojo»
indigo o añil intuición, percepción extrasensorial
Chakra06.gif
Vishudha
(विशुद्ध)
en la garganta
azul habla, autoexpresión y crecimiento
Chakra05.gif
Anajata
(अनाहत)
en el corazón, en los pulmones
verde devoción, amor, compasión, sanación
Chakra04.gif
Manipura
(मणिपूर)
en el plexo solar
amarillo mente, poder, control, libertad propia
Chakra03.gif
Suadhisthana
(स्वाधिष्ठान)
en el hueso sacro
naranja emoción, energía sexual, creatividad
Chakra02.gif
Muladhara
(मूलाधार)
en la próstata
rojo instinto, supervivencia, seguridad
Chakra01.gif

Aplicaciones[editar]

En algunas terapias de color se aplican luces con un cierto color en una sola área del cuerpo.[8] En otras terapias el color se aplica en las paredes de un cuarto (pintadas de blanco, ya que es más fácil poder proyectar el color).[8]

Los practicantes de cromoterapia recomiendan hacer sesiones diarias de treinta minutos, y sugieren que se notará algún efecto después de varias semanas de aplicación.[8]

Otra terapia utiliza envases de cristal de colores o forrados de papel celofán del color necesario. Se llenan de agua y se dejan al sol durante unas pocas horas antes de ser bebidas.[8]

Características de los colores según la cromoterapia[editar]

Algunos colores en el ambiente ayudan a las personas a realizar ciertas actividades. Por ejemplo, los lugares en los que predominan los colores cálidos ―como los naranjas o rojos― son buenos para estar activos y hacer ejercicio, mientras que los lugares en los que predominan los colores fríos ―como los azules o verdes― son mejores para la concentración.[2]

También existe una respuesta positiva en aquellas personas con dolores o depresión que fueron tratadas con terapias en las que se usaron luces brillantes de cualquier color.[2]

Otro ejemplo es la sensación de relajación, reducción de estrés y de pánico en personas envueltas en un ambiente de luces color violeta.[2]

Cada uno de los colores tiene un efecto específico para cada parte del cuerpo humano.[8]

Rojo[editar]

  • Ayuda a superar pensamientos negativos.[2]
  • Estimula y calienta el cuerpo.[9]
  • Ayuda a sentirse con más energía.[2]
  • Ayuda a mejorar el rendimiento de los atletas ya que ayuda a generar una cantidad rápida de energía.[3]
  • Ayuda a personas que padecen de decaimiento y pasividad, ya que ayuda al estado de ánimo a agilizarse.[2]
  • Incrementa la circulación sanguínea, por lo que estimularía el corazón.[2]
  • Estimula el hígado y el bazo.[2]
  • Ayuda a tratar enfermedades crónicas como reumas, problemas digestivos y de estreñimiento.[2]
  • Demasiado color rojo puede hacer a la persona sentirse irritable, nerviosa e impaciente.[2]
  • No se recomienda para personas hipertensas.[2]

Verde[editar]

Se considera un color relajante, tranquilo y refrescante.[2]

  • Produce una sensación de alegría, calma, confianza y esperanza (tradicionalmente se habla de «verde esperanza»).[2]
  • Ayuda a crear armonía y equilibrio.[2]
  • Ayuda a estabilizar emociones.[2]
  • Ayuda a aumentar defensas del cuerpo.[8]
  • Estimula el crecimiento por lo que ayuda en fracturas de huesos.[2]
  • Ayuda al sistema muscular y al aparato motriz.[2]
  • Ayuda en terapias contra el dolor y lesiones de la piel.[2]
  • Ayuda a calmar y relajar los nervios sobre todo para personas con problemas de corazón.[2]
  • Ayuda en problemas de hígado.[8]
  • No se recomienda en casos de anemia.[2]

Azul[editar]

Es un color relajante que ayuda a despejar la mente. Es frío y sereno.[2]

Índigo[editar]

  • Ayuda a mejorar la inteligencia.[2]
  • Ayuda a la persona a sentirse con más coraje y autoridad.[2]
  • Ayuda a «purificar» la sangre.[2]
  • Ayuda a tratar enfermedades del oído, nariz y ojos.[2]
  • Ayuda a curar várices, úlceras y problemas en la piel.[2]

Morado[editar]

  • Es bueno para problemas nerviosos, así que ayuda a algunas personas que sufren de epilepsia.
  • Ayuda en dolores y en sanación de huesos.[2]

Violeta[editar]

El color violeta es el color de la intuición y la espiritualidad.[2]

  • Ayuda en problemas emocionales como cólera, miedos o nerviosismo.[2]
  • Ayuda a comedores compulsivos.[2]
  • Ayuda en la fabricación de leucocitos.[8]
  • Ayuda a tratar problemas de insomnio.[2]
  • Ayuda a eliminar toxinas.[2]
  • Ayuda en problemas con la ciática.[2]

Amarillo[editar]

  • Ayuda a mejorar la concentración.[2]
  • Ayuda a estimular el cerebro.[8]
  • Ayuda a mejorar los reflejos.[2]
  • Ayuda con problemas de depresión.[2]
  • Ayuda en la digestión, estreñimiento, inflamación del abdomen y reumatismo.[2]
  • Ayuda con problemas en el hígado, la bilis y el páncreas.[2]
  • Algunos alimentos de color amarillo ayudan a bajar de peso.[8]
  • No se recomienda para personas con irritabilidad.[9]

Naranja[editar]

  • Influye en el intelecto.[8]
  • Influye en la fuerza física.[8]
  • Ayuda a lidiar con pérdidas emocionales y problemas de introversión.[2]
  • Ayuda a tratar el asma.[2]
  • Ayuda a mejorar problemas de calambres, dolor de ligamentos, reumas y espasmos intestinales.[9]
  • Ayuda en problemas de artritis.[2]

Turquesa[editar]

El color turquesa se relaciona con la garganta, el pecho y la tiroides.[2]

Magenta[editar]

El color magenta crea un sentimiento de amabilidad, de gentileza, de amor y compasión.[2]

  • Ayuda a personas con sinusitis, zumbido de oídos y quistes benignos.[8]

Plata[editar]

Es un color de paz y perseverancia.

  • Ayuda psicológicamente a lidiar con problemas del pasado.[2]

Oro[editar]

En la cromoterapia, el color oro es considerado el color más fuerte para curar enfermedades. Es tan intenso su efecto que algunas personas no lo toleran por periodos muy largos.[2]

Lavanda[editar]

Es el color del equilibrio.

  • Ayuda con sanaciones espirituales.
  • Es usado con el objetivo de limpiar el karma de vidas pasadas.[2]

Blanco[editar]

  • Ayuda a «purificar» el cuerpo.[2]
  • Ayuda a generar paz y confort.[2]

Café[editar]

  • Representa realidad, estabilidad y honestidad.[2]

Negro[editar]

Este color significa desaliento y desagrado.

  • Las ropas negras generan una barrera para esconderse del mundo.[2]
  • Aumenta la autoconfianza.[2]

Rosa[editar]

  • Ayuda a pensar positivamente, sin miedos y sin restricciones.
  • Ayuda en conflictos de confianza.
  • El color es relacionado al amor no egoísta.[2]
  • Ayuda contra la agresividad o la ansiedad.[3]

Críticas[editar]

Desde la medicina, la cromoterapia es catalogada como pseudociencia, debido a que no cumple los requisitos para ser considerada una terapia válida, ya que sus resultados no son verificables ni falsables.[10]

No se ha demostrado que los colores sean el elemento clave en el proceso de curación que recupera a los pacientes. Se duda seriamente de que tenga algún efecto, beneficioso o no, en el ser humano. Se ha criticado a la cromoterapia por el sesgo de selección en las estadísticas de éxito que corresponden a este tratamiento.[11]

Se ha sugerido que un factor clave en la curación de algunos pacientes es el efecto placebo, lo cual se comprueba con un grupo de control de cromoterapia.[11]

En general, las medicinas alternativas son un tema controversial ya que su base es más filosófica o religiosa que la medicina basada en evidencias.[cita requerida]

No existe ningún estudio científico que demuestre su éxito. Todas las pruebas existentes son testimoniales y no científicas. Por eso las terapias holísticas como la cromoterapia no tienen credibilidad ante la sociedad o ante la comunidad científica.[cita requerida]

La cromoterapia y la fotobiología[editar]

En la actualidad, el término «fotobiología» ―que se refiere al estudio científico contemporáneo de los efectos de la luz en los seres humanos― ha sustituido al término «cromoterapia» en un esfuerzo por separarse de sus raíces en el misticismo victoriano y despojarla de sus asociaciones con la medicina mágica.[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Danforth, L. (1989), Firewalking and religious healing: the anastenaria of greece and the american firewalking movement, Princeton University Press 
  2. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z aa ab ac ad ae af ag ah ai aj ak al am an ao ap aq ar as at au av aw ax ay az ba bb bc bd be bf Garala, K., Basu, B., Bhalodia, R., Mehta, K., & Joshi, B.: Alternative to drug delivery system: chromotherapy (págs. 130-134). Drug Invention Today, 2009. Consultado el 8 de octubre del 2012.
  3. a b c d Samina T. Yousuf AZEEMI, y S. Mohsin RAZA: «A critical analysis of chromotherapy and its scientific evolution», artículo (tesis de maestría) en la revista Evidence-Based Complementary Alternative Medicine, 2 (4): págs. 481-488; 2005. US National Library of Medicine National Institutes of Health. DOI:10.1093/ecam/neh137. PMC 1297510. PMID 16322805. Consultado el 8 de octubre de 2012.
  4. a b c Á. Sancho, P. Lozano, E. de la Ossa: «Cromoterapia, el color y la salud». España: Alumnos de Postgrado de Medicina Naturista, sin fecha. Consultado el 8 de octubre de 2012.
  5. a b «Color has a powerful effect on behavior, researchers assert», artículo de L. Gruson en el diario The New York Times del 19 de octubre de 1982. Consultado el 18 de septiembre de 2009.
  6. D. Parker: Color decoder (‘decodificador de colores’). Barron's, 2001. ISBN 0-7641-1887-0.
  7. K. van Wagner: «Color psychology: how colors impact moods, feelings, and behaviors» (‘psicología del color: cómo los colores infuencian las emociones, los sentimientos y las conductas’), artículo en el sitio web About.com. Consultado el 18 de septiembre de 2009.
  8. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p «Cromoterapia», artículo en el sitio web Planeta Holístico, sin fecha. Consultado el 8 de octubre de 2012.
  9. a b c d «La cromoterapia, la terapia del color», artículo anónimo en el sitio web Saunas Inbeca S. L., sin fecha. Consultado el 8 de octubre de 2012.
  10. Pseudomedicinas en el sitio web Homo Webensis.
  11. a b S. S. Carey: A beginner’s guide to scientific method. Wadsworth Publishing, 2004. ISBN 0-534-58450-0.

Bibliografía[editar]