Criminogénesis

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La criminogénesis es la explicación de las causas que tuvo un delincuente para delinquir, es la resultante del estudio de su historia vital, es decir, que tiene importancia capital el perfil de personalidad básica del actor (factor individual o biopsicogénesis) y de las influencias ambientales (factor mesológico o sociogénesis).

La criminogénesis es el conjunto de tendencias de origen genético que ante los estímulos del medio pueden desembocar en una conducta antisocial dependiendo de la intensidad con que tales tendencias se presentan en cada individuo.

De acuerdo con el planteamiento de la biología criminal, no todo individuo con tendencias violentas, irascibles, agresivas, o excitables llega al delito, sino solo aquellos que no poseen la capacidad para refrenarlas. En ello la estructura de la personalidad juega un papel de vital importancia.

Este punto de vista resulta de las investigaciones más recientes en el campo de la genética en relación con el medio. En toda personalidad deben converger tres elementos: el heredado (temperamento), el aprendido (carácter) y el medio.


http://m.viajealcentrodelcerebro.es.tl/criminog-e2-nesis.htm

La criminogénesis, es un conjunto de tendencias que ayudan a explicar las causas que tienen los delincuentes que cometen delitos reiterados, es la resultante del estudio de su vida y entorno. Es decir, que se estudia su comportamiento y conducta para dar explicación a su delito. Este estudio crea el perfil de personalidad básica del delincuente como factor individual, así como, de las influencias ambientales y sociales. Esta forma de estudio hace posible dar importancia a la conducta que tiene o adopta el individuo cuando comete un delito de forma sistemática



La herencia y el delito[editar]

Algunos estudios en el campo de la herencia genética han dado cuenta de la existencia de un cromosoma extra supuestamente causante de la conducta criminal, el cromosoma 47 (XYY).

En 1961, según Glasser, se tuvo la primera noticia sobre su existencia. Se halló un cromosoma Y extra en un sujeto, llegando a relacionarse su conducta delictiva con la presencia del mismo. En 1968, durante la defensa de un caso de asesinato en París, se alegó la inocencia del encausado por demencia, por tener el triplete cromosómico XYY, por lo que un panel de expertos recomendó al tribunal la reducción de la sentencia.

López Saiz y Codon, desde el punto de vista psiquiátrico, el estudio de la herencia ha conseguido algunos resultados con las investigaciones de los caracteres psicológicos normales y patológicos heredados en el caso de los gemelos monoovulares, y los métodos estadísticos puestos en marcha de manera científica en grupos extensos de sujetos antisociales.

Estudios genéticos en las familias criminales[editar]

Según Pinatel, estas investigaciones se basan en la elaboración de tablas de descendencia, frecuentemente llamadas árbol genealógico, que permite conocer lo que ha ocurrido a través del tiempo a la descendencia de un individuo determinado. Se afirma que los estudios genéticos sobre familias criminales se remotan al siglo XIX. Uno de ellos, referido por Dugdale, en 1877, el cual se refiere a un sujeto de nombre Juke, alcohólico, residente en Nueva York, quien se dice tuvo 709 descendientes, entre ellos 292 prostitutas y mantenidos, 77 delincuentes y 142 vagabundos, siendo la investigación análoga a las otras familias.



Factor criminógeno[editar]

[Tendencia, Mundo Circundante y Personalidad en Criminologí 1] ===


http://www.buenastareas.com/ensayos/Criminogenesis/1777573.html


entenderemos todo aquello que favorece a la comisión de conductas antisociales. Para Mayorca es "un estímulo endógeno, exógeno o mixto que concurre a la formación del fenómeno criminal". López Rey dice que etimológicamente "factor" significa el que hace algo por sí mismo o en nombre de otro, y que en sentido figurado, representa todo elemento que contribuye o concurre a MVL determinado resultado. Para Pinatel, "se debe entender por Factor Criminógeno, todo elemento objetivo que interviene en la producción del fenómeno criminal". En las ciencias matemáticas, factor es cada una de las cantidades que se multiplican para formar un producto y en Criminología puede aprovecharse el símil, pues los factores criminógenos se unen, se combinan, y si se multiplican conducirán al criminal hacia el crimen. Así, el alcoholismo, la promiscuidad, la miseria, la impunidad, son factores criminógenos, pues favorecen la aparición del crimen, aunque por sí solos sean incapaces de producirlo.

El estudio de la conducta delictiva debe hacerse siempre en función de la personalidad y del inseparable contexto social en el que está inmersa, ya que el individuo se adapta al mundo a través de sus conductas. En muchos de los casos dicha conducta está motivada por las innumerables frustraciones a sus necesidades internas y externas, tales como la carencia de afecto. Es muy importante conocer la historia de las personas que reinciden en un comportamiento delictivo para así poder conocer las posibles causas que le han orillado a formar ese tipo de conducta criminal.

Mediante procesos de aprendizaje conductual es posible restaurar los hábitos delictivos, teniendo en cuenta que se requiere del adecuado manejo psicológico de quienes estarán a prueba del tratamiento de modificación, destacando el modelo psicológico conductual como el más útil para tener logros progresivos; considerando que dicho comportamiento es parcialmente el resultado de un déficit de habilidades, cogniciones y emociones es que se ha desarrollado un tratamiento completo que incluya las siguientes vertientes a condicionar en la conducta del individuo:

Desarrollo de nuevas habilidades

Muchos delincuentes requieren aprender nuevos hábitos de comunicación no violenta, destacando para su desarrollo las técnicas de reforzamiento positivo y el moldeamiento, a partir de la división de un comportamiento social complejo en pequeños pasos y el reforzamiento al individuo por sus aproximaciones sucesivas a la conducta final.

Desarrollo del pensamiento

Al ser una característica en común entre muchos delincuentes a quienes se les complica solucionar problemas interpersonales, los especialistas han adecuado un tratamiento que incluye técnicas de reconocimiento y definición de un problema, la identificación de sentimientos asociados al mismo y análisis de todas sus posibles soluciones.

Regulación emocional y control de la ira

Las técnicas de regulación emocional parten del supuesto de que muchos delincuentes tienen dificultades para el manejo de situaciones conflictivas de la vida diaria, lo que puede llevarles al descontrol emocional, y a la agresión tanto verbal como física a otras personas. En ello suele implicarse una secuencia que incluye generalmente tres elementos: carencia de habilidades de manejo de la situación, interpretación inadecuada de las interacciones sociales y exasperación emotiva. En consecuencia, el tratamiento se orienta a entrenar a los sujetos en todas las anteriores, lo que incluye autor registro de ira y construcción de una jerarquía de situaciones en que la ira se precipita, reestructuración cognitiva, relajación, entrenamiento en afrontamiento y comunicación en la terapia, y practica en la vida diaria.

Existen diversas personalidades que identifican a los criminales, dentro de las cuales destacan:

Individuos Agresivos Crónicos

- Frustrados fácilmente con control poco o limitado

- Expresan ira y hostilidad

- Resienten a la autoridad y desafían a sus supervisores

- A menudo buscan situaciones al límite, estas pueden ser conductas peligrosas y transgresoras como abuso de sustancias


Individuos con hostilidad sobrecontrolada

-Emocionalmente rígidos e inflexibles (parecen ser serios y políticos)

-Cognitivamente rígidos e inflexibles (muy estrictos con las reglas)

-Juzgan a los demás

-No asertivos, pasivos lo que provoca que otras personas abusen de ellos

-La ira que no expresan se acumula lo que hace que exploten

Individuos Resentidos

-Sienten que los demás no los tratan justamente

-No aceptan sus responsabilidades

-No aceptan la crítica

-Se victimizan

-Individuos Traumatizados

-Consideran que la esencia de su existencia (su masculinidad) será destruida si no responden

Individuos Obsesivos

-Inmaduros y narcisistas que demandan atención y cariño

-No pueden soportar el ser privados de sus deseos

Individuos Paranoicos -Celosos: creen que su pareja les es infiel

-Perseguidos: creen que alguien les quiere hacer mal

-Su delirio llega a tal grado que la realidad les asquea


Las distintas personalidades de los criminales están asociadas con el entorno social que viven, así como la personalidad que cada uno de ellos desarrolla en el transcurso de su vida. La forma de percibir e interpretar los acontecimientos consigo mismos y con el entorno que les rodea marca a este tipo de criminales. La carencia de afecto, las frustraciones, el resentimiento, obsesiones, celos, entre otros factores desencadenan este tipo de comportamientos y en algunos casos, estos delincuentes no son responsables de sus actos debido a que, sus acciones no son congruentes con la realidad.

El adecuado manejo Psicológico es de suma importancia para poder mediante procesos de aprendizaje conductual restaurar los hábitos delictivos. Un tratamiento de utilidad es el modelo psicológico conductual.

Es por ello que se propone como tratamiento Conductual lo siguiente:



1ª "Programas de psicoterapia". Dirigidos a la modificación de conductas y a la educación e intervención de conductas asociales.


2ª "Comunidades terapéuticas y terapia social".


3ª "Nulidad de las medidas punitivas o disuasorias".


4ª "Tratamiento farmacológico".

La herencia en los gemelos[editar]

Estos estudios se refieren a las investigaciones sobre el comportamiento de los gemelos monocigóticos o monoovulares y los gemelos dicigóticos o biovulares. Las primeras investigaciones en este campo fueron propuestas por Simens y Verschuer, y luego continuadas por otros científicos, entre ellos Curtins, Lens, Lange. Se busca a través de ellas determinar cual ha sido el comportamiento de los gemelos cuyos padres han sido delincuentes, partiendo de la hipótesis de que los gemelos monocigóticos poseen idéntica carga hereditaria, son del mismo sexo, por lo que se espera que también coincida su comportamiento. En los gemelos dicigóticos por no tener genes iguales (se forman separadamente, con plena independencia pero sincronizada pudiendo tener sexos iguales o distintos) se supone que no se van a parecer más que dos hermanos cualesquiera.

A decir de López Saiz y Codón, el parecido físico y moral de los hermanos monoovulares es extraordinario, su semejanza es tal que incluso pueden ser idénticas sus huellas dactilares, carácter individual del que con frecuencia se sirven los organismos policiales para la identificación personal.

El parecido es también psicológico, tienen iguales gustos, inclinaciones, sentimientos, inteligencia, de acuerdo con Slater. Sin embargo Pérez Viloria señala que la herencia psíquica no tiene la misma intensidad que la herencia física en estos gemelos.

El biotipo[editar]

Desde el punto de vista biológico el biotipo está representado por grupos de individuos de descendencia común que presentan los mismos caracteres hereditarios.

Ernst Kretschmer (1888-1964), psiquiatra alemán, después de haber estudiado y medido un gran número de individuos, elaboró una clasificación del delincuente tomando en cuenta su estructura morfológica y las relacionó con el temperamento, construyendo 3 tipos básicos fundamentales: el leptosomático o asténico, el atlético o epileptoide y el pícnico o ciclotímico, a los cuales sumó una cuarta categoría representada por grupos mixtos y desproporcionados, llamándolos displásticos.

Leptosomático o esquizotímico[editar]

Es el sujeto de aspecto débil, formas delgadas, aplanadas, de rostro alargado, nariz delgada y puntiaguda, poca vellosidad corporal. En relación con su psiquis se observa una diversidad caracterial, pudiendo presentar una mentalidad abstracta y sentimentalidad. Son especulativos, inclinados al arte, de difícil adaptación, introvertidos, de personalidad retraída y seria, de energía serena y gran tenacidad.

Se asocia este tipo con el temperamento esquizotímico, caracterizado por oscilar entre la hipersensibilidad y la frialdad. La delincuencia en este tipo se caracteriza por su frecuencia, su precocidad, tendencia extrema y progresiva a reincidir. No cometen mayores actos de violencia sino de robo, falsificaciones, abusos de confianza y son obsesivos. No toman conciencia del riesgo, despreocupados de sí mismos y de sus víctimas.

El tipo atlético o epileptoide[editar]

Se caracterizan por poseer un esqueleto bien formado, como también la musculatura, de líneas alargadas, miembros bien formados y musculosos, poco desarrollo visceral y de las caderas, caballera espesa, barba carrada, cuerpo velludo y piel áspera.

En cuanto a los rasgos psíquicos, se destaca su mentalidad tosca, de temperamento viscoso, oscilando entre la sentimentalidad y el apasionamiento y la brutalidad. Son impulsivos, de actitudes perversas, tercos, de movimientos pausados, tenaces y persistentes en afectos y conductas, perseverantes y al mismo tiempo poco sensibles y espirituales. Su personalidad se asocia con el temperamento de naturaleza epileptoide. En términos de delincuencia, son salvajes, brutales, encarnizados, incendiarios y reincidentes.

Pícnico o ciclotímico[editar]

Son sujetos muy corpulentos, de líneas cortas y redondeadas, vísceras voluminosas y grasientas, extremidades cortas, rostro redondo, a menudos calvos, poco desarrollo piloso y muscular.

En cuanto al carácter, el ciclotímico se distingue de los otros por poseer un buen intelecto, de carácter risueño y jovial, temperamento oscilante o circular entre excitado y alegre o decaído y triste, sintónico con el medio, de pensamiento retrasado o acelerado en relación con su estado de ánimo, pudiendo ser pesimista u optimista, práctico en sus actividades pero no constantes. Este tipo representa un menor porcentaje entre los delincuentes y sus actos antisociales más frecuentes son de naturaleza tardía y astuta como en la estafa y el fraude. Llegan al homicidio antes sentimiento irresistibles o depresión melancólica pudiendo llegar al homicidio colectivo.

Displástico o displásico[editar]

Desde el punto de vista morfológico, el displástico puede presentar deficiencia de los carácteres sexuales secundarios y en general una estructura somática atípica pudiendo incluso llegar a la deformidad. En el plano psíquico hay igualmente una mezcla. Se encuentran entre ellos débiles mentales y esquizoides.

En cuanto al valor de la tipología, Kretschmerse señala que a través de ella se ha podido llegar a relacionar lo psíquico con lo corporal con bases experimentales y científicas. De allí que la psiquiatría se interese por la forma corporal de los familiares del sujeto estudiado para comprender su verdadero temperamento.

[...] la presencia de una esquizofrenia en un tipo corporal leptosomático acentuado con un temperamento esquizotímico, será de peor pronóstico y más difícil de modificar por el tratamiento que esta misma enfermedad en otro sujetos con características morfológicas pícnicas y temperamentales ciclotímicas. En el primer caso todo va a la misma dirección morbosa: cuerpo, temperamento y enfermedad; en el segundo caso las propiedades corporales y temperamentales son en cierto modo contrarias a la enfermedad padecida siendo mucho más fácil apoyarse en ellas al aconsejar el tratamiento para conseguir la mejoría o la curación.

López y Codon



http://www.uaa.mx/investigacion/revista/archivo/revista46/Articulo%207.pdf http://sociologia2cambiosocial.blogspot.mx/2010/04/cambio-social-factor-exogeno-y-endogeno.html La conducta de un criminal la podemos encontrar en diversos ámbitos, modos, espacios, culturas, e ideologías dado a ello son muchos sus factores que la puedan justificar atreves de estudios, aportaciones, experimentos donde siempre debe de quedar claro que la conducta criminal es algo multicausal, hablando de factores endógenos y exógenos que predisponen al sujeto a actuar de una manera determinada y que ese actuar provoca un acto de molestia en su entorno, el artículo citado solo nos muestra y menciona los factores endógenos (que son aquellos con los que el sujeto ha nacido o han afectado su psique, así como los elementos que conforman su fisonomía,) de una manera importante, no hay que perder de vista que desde este ángulo, si le damos la importancia que requiere a la conducta del ser humano desde sus primeros años, tal vez podríamos hacer una profilaxis del delito para así evitarlo, en los niños psicópatas, las familias criminales, la herencia o simplemente las conductas adquiridas.

Tipología de Sheldon[editar]

Los estudios del médico americano William H. Sheldon, profesor de la universidad de Harvard se basaron en las observaciones de cuatro mil estudiantes, arribando a 3 tipos básicos en los cuales descubre tres dimensiones de variación, cada una asociada al desarrollo de un componente primario del desarrollo embrionario, llamando a los tres tipos endomorfo o viscerotónico, mesomorfo o somatotónico y ectomorfo o cerebrotónico, que se corresponden con los tres tipo básicos de Kretschmer.

Sheldon, a diferencia Kretshmer, creó un índice somático a fin de individualizar cada displástico. A decir de Bize, a cada sujeto se le puede identificar por un índice de tres números representado el primero el valor asignado al tipo enomorfo, el segundo el valor asignado al tipo mesomorfo y el tercero el valor asignado al tipo ectomorfo. Al mismo tiempo elaboró una gama de valores que van del menor valor representado por el número 1 al mayor valor representado por el número 7, siendo los siete los diferentes valores:

  • El valor nº: 1 corresponde a la antítesis del rasgo.
  • El valor nº: 2 corresponde al rasgo esbozado.
  • El valor nº: 3 corresponde al rasgo inferior al promedio.
  • El valor nº: 4 corresponde al rasgo muy inferior al medio.
  • El valor nº: 5 corresponde al rasgo fuerte.
  • El valor nº: 6 corresponde al rasgo muy acentuado.
  • El valor nº: 7 corresponde al rasgo característico.

Al endomorfo correspondería el índice 711 por tener el rasgo característico del tipo y la antítesis del mesomorfo y del endomorfo: al mesomorfo correspondería el índice 171 por presentar la antítesis del rasgo endomorfo, el rasgo característico del mesomorfo y la antítesis del ectomorfo. Al ectomorfo corresponde el índice 117 por tener la antítesis del rasgo endomorfo y mesomorfo y el rasgo característico del ectomorfo.

Tanto en los estudios de Kretschmer como en los de Sheldon el mayor número de delincuentes resultó del tipo atlético (mesomorfo).

Endocriminología y criminalidad[editar]

La escuela biotipológica de Padua, representada por Giovanni, Viola y Pende, fundada en 1880, planteó la hipótesis de que la disfunción de las glándulas endocrinas estaba íntimamente relacionada con el comportamiento criminal. Ya con anterioridad Cesare Lombroso se había referido a la hipofunción de la glándula hipófisis y sobre ella basó su tesis sobre el cretinismo. Igualmente Kretschmer concedió un gran valor a las glándulas endocrinas en el desarrollo de su tipología por la influencia de éstas sobre el crecimiento y la morfología corporal. Benigno Di Tulio, afirmó que la conducta criminal se debía a la disfunción de las glándulas de secreción interna, llegando a ser considerado fundador de la Endocrinología Criminal. Jiménez de Asúa, Ruiz Funes y Quintiliano Saldaña, se ocuparon de estudiar la relación de las glándulas endocrinas con la delincuencia, dándoles una importancia preponderante en la etiología criminal.

Gregorio Marañon llegó a afirmar que uno de los aspectos en que más se extendieron las interpretaciones endocrinas fue sin duda el referido a su transcendencia en la caracterología, en la psicología, en la actividad social de los hombres y por consiguiente en sus actos virtuosos o criminales, por lo que en un tiempo llegó a suponerse que cada pecado provenía de una glándula de secreción interna, al igual que sus hormonas. Tras un periodo de sistematización de la Endocrinología Criminal, se inicia una fase reaccionaria en 1937 con Ethianne De Greeff, quien manifiesta reservas en relación a los tipos psicológicos de Pende, considerándolos frágiles e insuficientes, afirmando, no obstante, que su mérito está en haber dado un lugar de primer plano a la Endocrinología en relación con el aspecto morfológico. El factor criminogeno Por factor criminógeno entenderemos todo aquello que favorece a la comisión de conductas antisociales. Para Mayorca es "un estímulo endógeno, exógeno o mixto que concurre a la formación del fenómeno criminal". López Rey dice que etimológicamente "factor" significa el que hace algo por sí o en nombre de otro, y que en sentido figurado, representa todo elemento que contribuye o concurre a MVL determinado resultado. Para Pinatel, "se debe entender por Factor Criminógeno, todo elemento objetivo que interviene en la producción del fenómeno criminal". En las ciencias matemáticas, factor es cada una de las cantidades que se multiplican para formar un producto y en Criminología puede aprovecharse el símil, pues los factores criminógenos se unen, se combinan, y si se multiplican conducirán al criminal hacia el crimen. Así, el alcoholismo, la promiscuidad, la miseria, la impunidad, son factores criminógenos, pues favorecen la aparición del crimen, aunque por sí solos sean incapaces de producirlo.

Referencias[editar]


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