Crónicas de Belgarath

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Las Crónicas de Belgarath es una serie de cinco libros escritos por David Eddings que narran las aventuras de Garion, Belgarath, Polgara y otros personajes en su búsqueda del Orbe de Aldur.

Este orbe es una piedra del tamaño de un corazón hecha por el dios Aldur, que posteriormente robó Torak, un dios loco que intentó quebrar el mundo. El Orbe se lo impidió quemándole la mitad de la cara y una mano.

Los cinco libros se titulan:

1 La Senda de la Profecía

2 La Reina de la Hechicería

3 La Luz del Orbe

4 El Castillo de la Magia

5 La Ciudad de las Tinieblas

Argumento[editar]

Garion, un chico sencillo que vive en la Hacienda de Faldor, en Sendaria, es criado por su tía Pol. De vez en cuando llega a este lugar un vagabundo trotamundos que cuenta historias y al cual tía Pol define como ladrón y embustero; por su conducta graciosa y animada, pronto hace migas con Garion, el cual le trae jarras de cerveza (es un adicto) y le "roba" comida en la cocina, que es donde trabaja su tía Pol. Cuando pasa un tiempo, el viejo Lobo, pues así lo llama Pol se marcha y no se vuelve a saber de él por la Hacienda.

Mientras tanto, Garion sigue creciendo, y, con los desvaríos que se cometen a la edad temprana a la pubertad, se gana más de una riña con tía Pol y el confinamiento a la cocina, que es donde ella trabaja. Unos cinco años después de la ida del viejo Lobo, vuelve a aparecer por la Hacienda, provocando que la cocina se convierta en su escenario más común. Poco después, habla muy preocupado con Pol respecto de un tema al que Garion no le dejan intervenir, pero llegan a la conclusión de que tienen que irse de la Hacienda, no sin antes hacer algún arreglo. Durnik, el herrero del pueblo también va con ellos, así que se despiden de Faldor (no sin trabajo) y emprenden el camino hacia una búsqueda inquietante.

Días después se encuentran con otros compañeros de aventuras: Barak, un cherek de pelo rojo y Seda, un ladronzuelo con cara de hurón procedente de Drasnia. Siguen su camino haciéndose pasar por simples carreteros hasta que llegan a Darine, pero no encuentran lo que buscan y vuelven a viajar hasta Camaar, que está en el otro extremo de Sendaria. Aquí tampoco encuentran lo que buscan, pero Garion está empezando a hacer grandes descubrimientos sobre lo que están haciendo. En el camino hacia Muros, la siguiente ciudad, el capitán Brending les captura para llevarles a Sendar, la capital, a hablar con Fulrach el rey de este territorio.

Después decidieron que tendrían que ir a un consejo en Val Alorn, en Cherek para discutir que van a hacer con el ladrón del Orbe de Aldur. Al final deciden que lo mejor es que no hay que molestar al viejo Lobo en su búsqueda. Al final, mientras viajan hacia Vo Wacune para ir a territorio Angarak para perseguir al ladrón, que era un antiguo discípulo de Aldur (al igual que Belgarath) llamado Zedar, Garion y el viejo Lobo tienen una charla sobre su familia y lo que iban a hacer, aunque también se descubre que Belgarath es en realidad un tátaratátara... (y muchos más) abuelo de Garion.

Cuando llegan a Vo Wacune, encuentran a otro compañero llamado Lelldorin, un asturio muy diestro con el arco y, aunque es muy valiente y honrado, es un poco estúpido, como el resto de las personas de su país... Garion y él también se hacen buenos amigos enseguida. Esperaban aquí a Hettar, otro algario que es hijo adoptivo del rey Cho-Hag, gobernador de esta tierra, pero tiene que separarse de él e ir con Belgarath porque como una o dos personas de su pueblo, es un sha-darim lo que le da poderes especiales con los caballos, como hablar con ellos. Es muy parecido a la hechicería, ya que entra en sus mentes.

Después siguieron hacia mimbre, el país vecino, pero sus gentes se pelean con los asturios y viceversa. En el camino hacia este reino, se encuentran con Mandorallen, un caballero que se hace llamar (no sin razón) El Caballero más Fuerte del Mundo. Más tarde, deciden que tienen que hablar con Ran Borune XXII, para pedirle ayuda en la posible lucha contra los reinos del Este, pero no les hace caso y le ordena que se vayan.

Cuando ya salen de Tol Honeth, la capital de Tolnedra, donde vive Ran Borune, se encuentra con dos personas: una de ellas que se hace llamar Jeebers y la otra, su ahijada que van a ver a unos tíos en Tol Rane. Cuanto más se acercan, la chica que acompaña a Jeebers inventa una mentira cada vez más increíble, hasta que se descubre que en realidad es la princesa Ce'Nedra, hija de Ran Borune.

Poco después, mientras van todos (excepto Jeebers, que escapó por la noche) hacia el bosque de las dríadas se encuentran con que el asunto de la sucesión de Ran Borune es muy serio y aquí, quemando a Asharak, el grolim que mató a los padres de Garion, es donde descubre el poder que tiene dentro de él. Cuando entran en el bosque, se encuentran que empieza a llover y unos hombres de barro les atacan, pero con la habilidad de Polgara y Belgarath consiguen matarlos, ya que eran serpientes las que los controlaban.

Después de este incidente deciden ir a Nyissa, el reino de los hombres serpiente (no literalmente) en donde Garion es capturado por la reina Salmissra, pero, aunque lo drogan, usa su magia para curarse mientras que Polgara y Barak llegan a rescatarle. Cuando el dios Issa le pide a Polgara que no mate a su esposa en la Tierra, convierte a Salmissra en una serpiente muy venenosa que vivirá toda la eternidad.

Cuando consiguen salir de estos territorios pantanosos, se dirigen al Valle de Aldur, el lugar donde Belgarath, Polgara, Beltira y Belkira... entre otros. Allí tienen un encuentro con Aldur en el que les da una bendición a todos. Garion también aprende a concentrar el poder en un solo objetivo y Belgarath le enseña su torre, que es donde estudiaba cuando estudiaba todavía con Aldur. Después se dirigieron a las cuevas de Prolgu, donde dejan a salvo a Ce'Nedra y reciben una visita del dios UL, que hace que Relg, un fanático religioso se una al grupo. Les lleva por larguísimas cavernas para ir a dar al desierto cerca del territorio Angarak, donde se separan de Hettar porque él tiene un problema con los murgos, ya que mataron a sus padres y estar rodeado de ellos no es buena idea.

El resto del grupo sigue hacia Rak Cthol, donde vive Ctuchik, el principal enemigo de Belgarath. En su torre tiene lugar un combate mágico entre los dos, pero él, Ctuchik, rompe la norma número uno, que es no desaparecer nada, así que explota con una fuerza que destruyó casi toda la montaña que quedaba en pie. Por culpa de este incidente, Belgarath se queda muy débil e inconsciente, por lo que Barak tiene que tirar por él todo el camino de bajada.