Crónica anglosajona

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Primera página del manuscrito de Peterborough.

La Crónica anglosajona es una colección de anales que narran la historia de los anglosajones y la colonización de Britania. Gran parte de la información que contiene procede de la tradición oral y se considera poco fiable. Sin embargo, la crónica es la única fuente de información superviviente que se dispone de la época. Sobreviven, en parte o completos, nueve de los manuscritos, aunque no todos ellos son de igual valor histórico, y ninguno de ellos es la versión original. El más viejo parece que se empezó hacia el final del reinado de Alfredo, mientras que el más reciente se escribió en la Abadía de Peterborough tras un fuego en el monasterio, en 1116. Casi todo el material de la crónica está en forma de anales, por años; los más antiguos están datados en el año 60 a. C., y el material histórico sigue hasta el año en el que se escribió la crónica, punto en el que comienzan los registros contemporáneos. Colectivamente, estos manuscritos se conocen como la Crónica Anglosajona. La Crónica no carece de parcialidad: hay ocasiones en las que la comparación con otras fuentes medievales revela que los escribas que las elaboraron omitieron sucesos o contaron versiones de las historias solo desde un punto de vista; también hay partes que se contradicen unas con otras. Sin embargo, tomada en su conjunto, la crónica es la fuente histórica más importante del periodo que va entre la salida de los romanos y la conquista normanda. Gran parte de la información ofrecida en la Crónica no está registrada en ningún otro lugar. Además, los manuscritos son fuentes importantes de la historia de la lengua inglesa; en particular, el texto de Peterborough es uno de los primeros ejemplos existentes del inglés medio.

Siete de los nueve manuscritos y fragmentos supervivientes se encuentran hoy en la Biblioteca Británica. Los dos restantes están en la Biblioteca Bodleiana y en la biblioteca del Corpus Christi College, Cambridge.

Composición[editar]

Las Crónica Anglosajona no es un documento individual, sino un conjunto de textos relacionados. Todos los manuscritos supervivientes son copias, por lo que no se sabe a ciencia cierta cuándo o dónde se compuso la primera versión de la Crónica. Hay un acuerdo general en que la versión original se escribió a finales del siglo IX, probablemente a principios de la década del 890, a manos de un escriba de Wessex.[1]

Después de recopilar la crónica original se hicieron y distribuyeron copias en varios monasterios. Se hicieron copias adicionales para una mayor distribución o para reemplazar los manuscritos perdidos, y algunas de ellas se actualizaron independientemente. Algunas de estas copias tardías son las que han sobrevivido.[2]

Una página del manuscrito de Winchester que muestra el prefacio genealógico.

El manuscrito más antiguo existente, la Crónica de Winchester, fue escrita por un solo escriba hasta el año 891. El escriba puso el número del año, DCCXCII, en el margen de la línea siguiente; el material adicional fue escrito por otros escribas.[3] Esto parece colocar la composición de la crónica en un punto no posterior a 892; el uso del Obispo de Asser de una versión de la crónica en su libro Vida del rey Alfredo, que se sabe que fue escrito en 893, proporciona más evidencia al respecto.[4] Se sabe que el manuscrito de Winchester es cuando menos, una copia de una copia del original de la Crónica; por tanto, no hay pruebas de que la Crónica se recopilara en Winchester.[5] También es difícil fijar la fecha de composición, pero se piensa que las crónicas fueron compuestas durante el reinado de Alfredo el Grande (871–899). Alfredo intentó deliberadamente revivir el aprendizaje y la cultura durante su reinado, y fomentó el uso del inglés como lenguaje escrito. La propia Crónica, además de la distribución de copias a otros centros de aprendizaje, pudo ser una consecuencia de los cambios introducidos por Alfredo.[6]

Hay nueve manuscritos supervivientes, de los cuales ocho están escritos en su totalidad en inglés antiguo (también conocido como «anglosajón»), mientras que el noveno está en inglés antiguo con una traducción al latín de cada anal. Uno (la Crónica de Peterborough) contiene también inglés medio primitivo. El más viejo (Corp. Chris. MS 173) se conoce como Crónica de Winchester, o Crónica de Parker, por Matthew Parker, un Arzobispo de Canterbury que fue su propietario. Seis de los manuscritos se imprimieron en una edición de 1861 de B. Thorpe, con el texto dispuesto en columnas etiquetadas de la A a la F. Esta nomenclatura es de uso común y se detalla abajo. Siguiendo esta convención, otros tres manuscritos adicionales se suelen llamar [G], [H] e [I].

Los manuscritos supervivientes se listan abajo, aunque el manuscrito G se quemó en un incendio en 1731 y sólo quedan unas hojas.[3]

Versión Nombre de la crónica Ubicación Manuscrito
A La Crónica de Parker o La Crónica de Winchester Corpus Christi College, Cambridge MS. 173
B La Crónica de Abingdon I Biblioteca Británica Cotton MS. Tiberius A vi.
C La Crónica de Abingdon II Biblioteca Británica Cotton MS. Tiberius B i.
D La Crónica de Worcester Biblioteca Británica Cotton MS. Tiberius B iv.
E La Crónica de Laud o La Crónica de Peterborough Biblioteca Bodleiana MS Laud 636
F El Epítome Bilingüe de Canterbury Biblioteca Británica Cotton MS. Domitian A viii.
G o A2 o W Una copia de La Crónica de Winchester Biblioteca Británica Cotton MS. Otho B xi., 2
H Fragmento cotoniano Biblioteca Británica Cotton MS. Domitian A ix.
I Una Crónica de la Tabla de Pascuas Biblioteca Británica Cotton MS. Caligula A xv.

Relación entre los manuscritos[editar]

La relación entre siete de los manuscritos de la Crónica. El fragmento [H] no puede situarse con un mínimo de fiabilidad en el diagrama. También se muestran otros textos relacionados. El diagrama muestra un original putativo y también ofrece las relaciones de los manuscritos con una versión septentrional que no sobrevive pero que se piensa que existió.

Se piensa que todos los manuscritos derivan de un original común, pero las conexiones entre los textos son más complejas que la simple herencia por copia. El diagrama de la derecha muestra una perspectiva general de las relaciones entre los manuscritos. A continuación se ofrece un resumen de las relaciones que se conocen.[3]

  • [A2] fue una copia de [A], hecha en Winchester, probablemente entre 1001 y 1013.
  • [B] se utilizó para compilar [C+ en Abingdon, a mediados del siglo XI. Sin embargo, el escriba que hizo [C] también tenía acceso a otra versión que no ha sobrevivido.
  • [D] incluye de la Historia Eclesiástica de Beda y de una serie de anales de Northumbria del siglo VIII. Se piensa que fue copiado a partir de una versión septenrional que no ha sobrevivido.
  • [E] tiene material que parece derivar de las mismas fuentes que [D], pero no incluye algunas adiciones que solo aparecen en [D], como el Registro Mercio. Este manuscrito se compuso en el monasterio de Peterborough cierto tiempo después de un incendio ocurrido allí en 1116, que probablemente destruyó la copia que tenían de la Crónica; [E] parece que se compuso a partir de entonces como una copia de la versión de Kent, probablemente de Canterbury.
  • [F] parece que incluye material de la misma versión de Canterbury que se utilizó para crear [E].
  • La Vida del rey Alfredo, de Asser, que se escribió en 893, incluye una traducción de las entradas de la Crónica desde 849 a 887. De los manuscritos supervivientes, solo [A] podía existir en 893, pero hay sitios en los que Asser se aleja del texto de [A], por lo que es posible que Asser utilizara una versión que no ha sobrevivido.[7]
  • Aethelweard escribió una traducción de la Crónica al latín a finales del siglo X; la versión que utilizó procedía probablemente de la misma rama que [A] en el árbol de relaciones.[8]
  • En Abingdon, en algún momento entre 1120 y 1140, un autor desconocido escribió una crónica en latín conocida como los Anales de St Neots. Este trabajo incluye material de una copia de la Crónica, pero es muy difícil saber cuál versión, ya que el escritor fue selectivo a la hora de usar el material. Pudo haber sido una recensión septentrional, o un derivado en latín de esa recensión.[9]

Historia de los manuscritos[editar]

Anglo-Saxon Chronicle - Locations.png


[A] La Crónica de Winchester I

[A] La Crónica de Winchester, o Parker, es el manuscrito más antiguo de los que sobreviven. Fue iniciado en Old Minster, Winchester hacia el final del reinado de Alfredo. El manuscrito comienza con una genealogía de Alfredo y la primera entrada es para el año 60 a. C. El primer escriba se detuvo en el año 891 y varios escribas introdujeron las siguientes entradas a diversos intervalos durante el siglo X. El manuscrito se hace independiente de las otras recensiones tras la entrada de 975. El libro, que también contenía una copia de las Leyes de Alfredo e Ine después de la entrada de 924, se transfirió a Canterbury en algún momento al principio del siglo XI. La última en la lengua vernácula es sobre 1070. Después de esto viene la Acta Lanfranci en latín, que cubre sucesos eclesiásticos de 1070 a 1093. Luego sigue una lista de papas y los arzobispos de Canterbury a los que les concedieron el palio. El manuscrito perteneció a Matthew Parker durante un tiempo, que fue arzobispo de Canterbury de 1559 a 1575.[3]

[B] La Crónica de Abingdon II

[B] fue escrita por un solo escriba en la segunda mitad del siglo X. Comienza con una entrada sobre el siglo 60 a. C. y termina con una entrada para el año 977. Un manuscrito que hoy en día está separado (British Library MS. Cotton Tiberius Aiii, f. 178) era originalmente una introducción a esta crónica; contiene una genealogía, como [A], pero la extiende hasta el final del siglo X. Se sabe que [B] estuvo en Abingdon a mediados del siglo XI, ya que se utilizó para componer [C]. Poco después fue a Canterbury, donde se hicieron interpolaciones y correcciones. Al igual que [A], termina con una lista de papas y arzobispos de Canterbury a los que les concedieron el palio.[3]

[C] La Crónica de Abingdon III

Una página del manuscrito C. Trata sobre el año 871, época de batallas entre la gente de Wessex y los vikingos.

[C] incluye material adicional de anales locales de Abingdon, lugar donde se compuso. También incluye una traducción al inglés antiguo de la historia del mundo de Orosio, seguida de un menologio y algunos versos sobre las leyes del mundo natural y de la humanidad. Luego sigue una copia de la crónica que comienza en 60 a. C.; el primer escriba copió hasta la entrada de 490 y un segundo escriba asumió el trabajo hasta la entrada de 1048. [B] y [C] son idénticas entre 491 y 652, pero las diferencias a partir de ese punto dejan claro que el segundo escriba también usaba otra copia de la crónica. Este escriba también insertó, tras el anal de 915, el Registro Mercio, que cubre los años que van de 902 a 924 y se centra en Ethelfleda. El manuscrito continúa hasta 1066 y se detiene en mitad de la descripción de la Batalla de Stamford Bridge. En el siglo XII se añadieron unas cuantas líneas para completar el relato.[3]

Notas[editar]

  1. Por ejemplo, Richard Abels dice que "los historiadores están de acuerdo en que la Crónica original se extendió al menos hasta 890". Keynes y Lapidge sugieren que "el regreso de los vikingos a Inglaterra parece que provocó la 'publicación' de la Crónica Anglosajona, a finales de 892 o a principios de 893". Abels, Richard (2005). Alfred the Great: War, Kingship and Culture in Anglo-Saxon England. Longman. pp. 15. ISBN 0-582-04047-7.  Véase también Keynes, Simon; Lapidge, Michael (2004). Alfred the Great: Asser's Life of King Alfred and other contemporary sources. Penguin Classics. pp. 41. ISBN 0-140-44409-2. 
  2. Swanton, Michael (1998). The Anglo-Saxon Chronicle. pp. xx-xxi. 
  3. a b c d e f Swanton, Michael (1998). The Anglo-Saxon Chronicle. Routledge. pp. xxi-xxviii. ISBN 0-415-92129-5. 
  4. Keynes, Simon; Lapidge, Michael (2004). Alfred the Great: Asser's Life of King Alfred and other contemporary sources. Penguin Classics. pp. 55. ISBN 0-140-44409-2. 
  5. See P. Wormald, "Alfredian Manuscripts", in Campbell, James; John, Eric & Wormald, Patrick (1991). The Anglo-Saxons. Penguin Books. pp. 158. ISBN 0-14-014395-5. 
  6. Hunter Blair, Peter (1966). Roman Britain and Early England: 55 B.C. - A.D. 871. W.W. Norton & Company. pp. 12. ISBN 0-393-00361-2. 
  7. Por ejemplo, Asser omite Esla de la genealogía de Alfredo; [A] incluye a Esla, pero [D] no. Ver la nota al pie 4 en Keynes, Simon; Lapidge, Michael (2004). Alfred the Great: Asser's Life of King Alfred and other contemporary sources. Penguin Classics. pp. 228–229. ISBN 0-140-44409-2. 
  8. Swanton, Michael (1998). The Anglo-Saxon Chronicle. Routledge. pp. xix. ISBN 0-415-92129-5. 
  9. Swanton, Michael (1998). The Anglo-Saxon Chronicle. Routledge. pp. xix-xx. ISBN 0-415-92129-5. 

Enlaces externos[editar]