Coveñas

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Coveñas
Municipio de Colombia
Bandera de Coveñas
Bandera
Escudo de Coveñas
Escudo
Coveñas
Coveñas
Localización de Coveñas en Colombia
Ubicación de Coveñas en Sucre
Ubicación de Coveñas en Sucre
País Flag of Colombia.svg Colombia
• Departamento Flag of Sucre (Colombia).svg Sucre
• Región Caribe
Ubicación 9°24′05″N 75°40′48″O / 9.4013888888889, -75.68


Coordenadas: 9°24′05″N 75°40′48″O / 9.4013888888889, -75.68
Superficie 74 km²
Fundación En 1560 fecha sin fijar por acuerdo.
Población 11.270[1] hab.
• Densidad 152,30 hab./km²
Gentilicio Coveñero
Sitio web http://www.covenas-sucre.gov.co
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Coveñas es un municipio de Colombia, situado en el norte del país, en el departamento de Sucre (subregión de Morrosquillo). Nacida en el siglo XVI como puerto para los traficantes de esclavos, en el siglo XX la localidad se convirtió en un puerto petrolero y hasta 1974 fue sede de una base de la Marina militar colombiana. Fue elevado a la categoría de municipio en 2002.

Historia[editar]

Desde los 18 años de edad Julián Patrón Airiarte inicio su actividad comercial en la costa norte de Colombia transportando ñame desde Cartagena hacia Panamá y aceite de alumbrado de Panamá a Cartagena en canoas de madera. Con ello logró obtener una posición económica que se hizo más sólida cuando inicio la empresa de transporte marítimo de personas por la costa norte colombiana entre las poblaciones de lo que hoy son los departamentos de Córdoba y Sucre hacia y desde Cartagena; y más aun cuando, a la muerte de sus padres, recibió la hacienda Santa Bárbara de Cobeña, propiedad de 10.000 hectáreas localizada en el Golfo de Morrosquillo, a todo lo largo del litoral, con una inmensa riqueza natural de cocoteros y otras especies nativas.

Progresivamente fue adquiriendo las tierras circundantes a su ya gran hacienda hasta poseer 20.000 hectáreas de tierra entre Tolú y Coveñas, con pastos de gran riqueza, miles de cocoteros y posibilidades sin limite. También fue adquiriendo ganado hasta poseer 40.000 reses y cientos de caballos y bestias de carga. Los ganaderos del entonces Gran departamento de Bolívar, Carlos y Fernando Vélez Danies, Julián Patrón Airiarte, Celedonio Piñeres & Cia. y Diego Martínez & Cia., conformaron primero la empresa Ganadería Colombiana que, fusionada con la empresa norteamericana The International Products Co., con experiencia en la instalación de plantas frigoríficas en Paraguay y Argentina, constituyeron la empresa Colombia Products Co., cuyo objeto fue la construcción de un frigorífico en Coveñas, complejo industrial llamado El Packing House de Coveñas, el primero en Colombia, para la exportación de carne de ganado refrigerada y congelada.

Esta es la historia de una de las más grandes y visionarias empresas de comienzos del siglo XX en Colombia, que condujo a la disposición de gran cantidad de recursos económicos, técnicos e incorporación de numerosos trabajadores nacionales y extranjeros para instalar en Coveñas, entre 1919 y 1923, el gigantesco complejo frigorífico llamado entonces comúnmente El Packing House, cuyo emblema fue Rancho Grande, inmensa edificación de ladrillo rojo con marcos de pino canadiense, ascensores de 4 metros de lado, sótanos, escaleras en caracol, vidrios de seguridad y nevera aislada con corcho de 20 centímetros de espesor, que escasamente funcionó, permaneció inactivo entre 1923 y 1938, fue sede de la South American Gulf Oil Company (SAGOC), compañía exportadora del petróleo extraído del Catatumbo entre 1938 y 1974. Desde ese año y hasta la fecha es sede de la Base Naval ARC Coveñas de la Armada colombiana.

La Empresa Colombiana de Petróleos - ECOPETROL - también se instaló en Coveñas desde 1974, inicialmente en Rancho Grande, instalaciones que cedió a la Armada y continuó los trabajos petroleros en los predios que se reservó al occidente de Rancho Grande.

El Municipio de Coveñas fue creado en el año 2002.

Época de ECOPETROL[editar]

Ecopetrol es la primera y más grande empresa estatal colombiana. No es necesario siquiera constituirse en defensor a ultranza de ella para saber y reconocer que es una empresa sólida que podrá continuar con esa fortaleza si la avidez de los gobiernos por los recursos que genera le permite seguir explorando y desarrollando su fructífera actividad lejos del influjo de malsanos intereses, con la necesaria reinversión de parte importante de sus ganancias en la búsqueda incesante, metódica y sostenida del petróleo. Con el concurso de sus directivos y trabajadores, quienes a través de los años han demostrado dedicación, esmero en el trabajo, sentido de pertenencia, eficiencia técnica y han sido dignos de la confianza que el país les ha depositado, Ecopetrol tiene la habilidad de sacudirse de las dificultades con creatividad y entusiasmo, genera cuantiosas divisas para el país y es fuente de regalías para las siempre crecientes necesidades de las más apartadas regiones.

En el año 1974 Ecopetrol llegó a Coveñas en la época de dificultades y carencias cuando el país se encontraba importando petróleo y sus derivados para abastecer las necesidades de combustibles en Colombia. La empresa se encontraba en una situación crítica en cuanto a recursos disponibles para inversión y sus actividades trataban de restringir los gastos superfluos. Ese fue probablemente el argumento más fuerte para declinar el recibo de la mayor parte de las instalaciones y los terrenos de la Sagoc en Coveñas. Era claro que esas estructuras iban a requerir de ingentes y costosas labores de mantenimiento a través de los años y prefirieron dejarlas en manos de la Armada Nacional.

Pero algunos funcionarios del ente administrativo llamado entonces Distrito de Oleoductos (DOL) de Ecopetrol llegados de otros campos fueron aún más allá de la simple entrega de las instalaciones, en actos de discutible responsabilidad histórica recogieron los viejos archivos de Rancho Grande, que contenían toda índole de documentos: cartas, planos, estudios técnicos, libros, fotografías y un sinnúmero de elementos de valor histórico y los quemaron en una hoguera como cosas inservibles. Así, a pesar de las limitaciones económicas existentes, llegaron para hacer todo nuevo, “renovar las cosas viejas” y “reiniciar una nueva época”; se regresó a épocas oscuras de eliminación de todo lo existente para llegar con lo nuevo o novedoso que “sería mejor”; y se perdió, sin duda, valiosa información histórica conservada desde la época de la Colombia Products Co., que ni siquiera los extranjeros de la Sagoc habían osado desechar. No fue esa, con seguridad, una política de la empresa sino la actitud resultante de las “ideas renovadoras” de algunos funcionarios.

En la pequeña franja de terreno que fue reservada, donde estaban los tanques y la estación de bombas de la Sagoc, se construyeron nuevas oficinas que serían las de la Estación Terminal del Distrito de Oleoductos. Ya en 1973, todavía en la época de la Sagoc, se había invertido el sentido de las máquinas de bombeo de crudo para recibir los hidrocarburos importados.

Con los escasos desarrollos de la industria petrolera de fines de los años 70, el terminal de Coveñas continuó trabajando de forma rutinaria en la importación de crudo y derivados hasta 1986 cuando se reinició la exportación del petróleo procedente de los campos que la Occidental de Colombia (Oxy) había descubierto pocos años antes en la región de Caño Limón en el Arauca colombiano. Campo que, con su elevada producción (para nuestro país), nos llenó nuevamente de esperanzas y regresó a Colombia a su condición de suficiencia y de país exportador de petróleo.

Nuevamente Coveñas sería centro de la atención por la necesaria construcción del nuevo oleoducto Caño Limón-Coveñas, línea de 780 kilómetros de longitud y tubería de mucho mayor diámetro que la de doce pulgadas de la Sagoc, que llevaría al puerto el petróleo. No sería suficiente la vieja tubería del oleoducto de la Sagoc para el transporte del crudo desde la Estación de Bombas hasta la estación submarina para la carga de los buques; tampoco sería suficiente la capacidad de almacenamiento de 708.000 barriles de los seis tanques del viejo complejo petrolero. Como Ecopetrol solo se había reservado una pequeña extensión de los terrenos de la Sagoc, no disponía de sitio donde construir nuevos y mayores tanques de almacenamiento en tierra. Ante la premura por iniciar las exportaciones, Ecopetrol y la Oxy, operadoras conjuntas del campo Caño Limón y del transporte y comercialización del crudo, adquirieron terrenos aledaños a las instalaciones del existente Distrito de Oleoductos, donde se construyeron las oficinas para el terminal del Distrito Caño Limón-Coveñas (DCC).

La solución adoptada para el recibo, almacenamiento y bombeo del petróleo hacia los barcos en Coveñas fue la adquisición de una unidad flotante con alta capacidad de almacenamiento, donde se depositaría el petróleo llegado de Arauca y desde donde se trasvasaría a los buques cargueros que llegarían al golfo de Morrosquillo. Tal fue la decisión que llevó a la compra de la Unidad de Almacenamiento Flotante, (FLOATING STATIONARY UNIT) o el FSU Coveñas. El petróleo de los campos de Caño Limón llegaría por el oleoducto hasta las instalaciones en tierra y de allí, a través de línea submarina hasta el FSU Coveñas.

El FSU Coveñas era un buque petrolero adquirido en Atenas, refaccionado y acondicionado como unidad flotante de almacenamiento en Europa. Era un buque con motor pero sin hélice que, por regulaciones marítimas internacionales era un depósito estacionario - , una cisterna - y, por tanto, no podía navegar por sus propios medios sino remolcado por otro a pesar de poseer motores; mantenía permanentemente a bordo 90 trabajadores a quienes se proveía de todas las comodidades y surtía de servicios y variados recursos de trabajo (alimentación, alojamiento, esparcimiento, salud, capacitación, lavandería, etc.) y, lo que era más importante en las condiciones de conflicto del país, se requería de todo un aparato de seguridad que incluía la restricción de los espacios aéreo y marítimo sobre una extensa área del golfo y de Coveñas, y la consecuente vigilancia aérea, marítima y terrestre alrededor y sobre la estructura y las instalaciones en tierra para impedir eventuales acciones terroristas hacia tan importantes estructuras. El FSU Coveñas tenía capacidad para almacenar dos millones ciento cincuenta mil (2.150.000) barriles de petróleo. Era una verdadera bomba flotante. Además de los recursos dispuestos por Ecopetrol y Oxy para la vigilancia mediante helicópteros del oleoducto Caño Limón – Coveñas, para el cuidado del FSU fue propicia la presencia de la Base Naval ARC Coveñas con su aeropuerto, naves marinas y su personal.

Aún con todo el costoso aparato de seguridad instalado, en 1989 la guerrilla del ELN logró burlar la seguridad de las instalaciones en tierra y destruyó costosos equipos y edificaciones del terminal del Distrito Caño Limón – Coveñas.

El FSU Coveñas permaneció hasta 1998 a dieciséis kilómetros de la costa marina en su actividad permanente de almacenamiento y trasiego para la exportación de petróleo. En ese año Ecopetrol y Oxy abandonaron el uso del FSU Coveñas y regresaron a la modalidad de almacenamiento de crudo en tanques en tierra y el bombeo y carga de los buques a través de la monoboya TLU-3, con el agregado de nuevas tecnologías para el abastecimiento de los buques.

La relativamente discreta llegada de Ecopetrol a Coveñas en 1974 habría de producir recelo en los trabajadores de la Sagoc que habían establecido fuertes lazos de pertenencia con la compañía extranjera y desconocían los aspectos administrativos de la empresa colombiana. Algunos de ellos, antes que pasar a ser funcionarios de Ecopetrol optaron por su jubilación. Para quienes permanecieron y fueron asimilados por Ecopetrol, las dudas y temores fueron rápidamente resueltos. La nueva empresa comenzó reajustando los salarios para equiparándolos con los de sus pares en otros campos nacionales; reajustes que fueron muy significativos en relación con los salarios de la Sagoc; pero a ello se sumaron los numerosos beneficios en salud, educación, vivienda, afiliación a cooperativas y pago de primas, entre otros, que obtuvieron los trabajadores y sus familias, fruto de años de luchas y conquistas sindicales y de las políticas de bienestar de la empresa hacia el personal de dirección y confianza.

La misma población ajena a la empresa, desperdigada en los pueblos cercanos, sentiría la nostalgia de la partida de la Sagoc y permanecería expectante ante las realizaciones de Ecopetrol. En los primeros años, la misma precariedad de la economía dificultaría las inversiones de Ecopetrol hacia las comunidades; pero con la bonanza petrolera de Caño Limón la política de la empresa hacia ellas adquirió nuevos rumbos y, conjuntamente con la Occidental de Colombia han sido generadoras de empleos directos, impulsoras de empresas de servicios que a su vez también generan empleo y han sido copartícipes en importantes obras de desarrollo regional.

No hay duda que la presencia de Ecopetrol en Coveñas, su permanencia como factor productivo y generador de empleo, el desarrollo de una política de “buen vecino” con el apoyo de proyectos conjuntos con la administración municipal y las comunidades organizadas, así como la disposición de sus directivas para orientarlas hacia el desarrollo agrícola y ganadero y el fortalecimiento de la industria turística mediante sus oficinas de relaciones con la comunidad, habrán de llevar a Coveñas hacia nuevas rutas de crecimiento en el futuro por venir.

Muchos sucesos han transcurrido en los 32 años de permanencia de Ecopetrol en Coveñas y esta empresa, sin duda, ha sido parte consustancial del desarrollo de la región, de manera que es parte de su historia y de su futuro. No se pretende en este libro recapitular sobre la historia de Ecopetrol en Coveñas que, siendo la más reciente y la más pródiga en aportes económicos y estructurales, y la que mejores perspectivas tiene hacia el futuro merece, no un capítulo sino un libro aparte, abierto a las realizaciones y a las expectativas por venir en su contribución al progreso de Coveñas y con ella del país. La base naval ARC Coveñas fue creada el 22 de junio de 1974, simultáneamente con la llegada de Ecopetrol. Figura 251. Llegada del presidente Misael Pastrana Borrero a Coveñas para la inauguración de la Base Naval. 1974.

Foto del archivo personal del autor Las siguientes notas describen el proceso de inauguración de la base:

“COVEÑAS NUEVA BASE NAVAL. (22 de junio de 1974).

“En imponente acto realizado el pasado 22 de junio, el cual estuvo presidido por el señor Presidente de la República, Dr. Misael Pastrana Borrero, se declaró oficialmente inaugurada la nueva Base Naval Coveñas. Aprovechando el terminal y parte de las instalaciones que por muchos años utilizó la South American Gulf Oil Company (SAGOC), para sus operaciones de transporte y embarque de petróleo, la Armada Nacional, de común acuerdo con los altos mandos militares y ejecutivos, decidió establecer una nueva base naval con miras a una mayor y mejor salvaguardia de nuestras costas y nuestra soberanía nacional, escogiendo a este privilegiado punto estratégico del mar Caribe. La ceremonia principal del acto la constituyó la toma simbólica de Coveñas por parte de la agrupación anfibia de la Armada al mando del Coronel Niño. Los destructores desembarcaron sus lanchas que aparentemente no transportaban gente, pero al llegar a tierra se produjo el desembarco de gran cantidad de soldados que con el mayor dominio irrumpieron en tierra entre el dinamiteo de mar e impusieron su soberanía en tierra ante la admiración de los ilustres espectadores, entre quienes se contaban, entre otros, el señor Presidente, el Ministro de Defensa Nacional, altos mandos de la Armada Nacional, los señores Gobernadores de Sucre, Bolívar, Córdoba, Atlántico, el Dr. Germán Silva Azuero y el Sr. René Gutiérrez, en representación de la Sagoc, empresa ésta que hizo entrega de dichas instalaciones para la nueva base naval. En síntesis, la inauguración de esta base fue una verdadera fiesta y un acontecimiento sin precedentes para toda la población de este pintoresco y bello rincón de la geografía de Colombia en el Caribe”.

Sobre esta misma fotografía el periódico Colpet al Día, en su edición de Abril, Mayo, Junio de 1974, comentaría: “El Presidente Pastrana deja su automóvil al llegar al aeropuerto de Coveñas. Al fondo el legendario y frondoso “mango del terminal petrolero” del cual comentara el Dr. Pastrana “es el árbol más lindo del mundo”. Figura 252. «Imponente aparece el buque-escuela “ARC Gloria” que, junto con los destructores “ARC Caldas”, buque insignia y “ARC Córdoba”, el “20 de Julio”, “Santander”, “Almirante Tono” y los oceanográficos “Quindío” y “Gorgona”, participó en la inauguración de la nueva Base Naval Coveñas», Coveñas, 1974.

Foto y texto tomados de: Coveñas nueva Base Naval, Op. cit., p. 4. Abril, Mayo, Junio de 1974. “El Presidente Pastrana descubre la placa que convierte al puerto petrolero de Coveñas en Base Naval. A su lado aparecen el Ministro de Defensa Nacional y el Almirante Alfonso Díaz Osorio”. Figura 253. Placa conmemorativa de la inauguración de la Base Naval ARC Coveñas. 1974

Foto y texto tomados de: Coveñas nueva Base Naval, Op. cit., p. 4. La Base Naval ARC Coveñas ha sido desde entonces elemento consustancial del desarrollo de Coveñas. Su presencia y acción han sido útiles en la vigilancia y seguridad de las instalaciones petroleras, en el tráfico marítimo del golfo de Morrosquillo y en el control terrestre de la región. Su integración con las comunidades ha sido importante factor generador de tranquilidad y de apoyo en las obras sociales, así como en la generación de empleo por el requerimiento de servicios que sus miembros demandan. Su participación como autoridades y como actores del desarrollo del municipio será clave para la consolidación de las acciones que sean requeridas para fortalecerlo y promover su crecimiento y progreso.

Vocación Turística[editar]

Coveñas ha tenido un notorio desarrollo turístico desde la década de 1960, inicialmente orientado más hacia la población local y regional. Desde los años 70', por las características de su mar, sus playas y la existencia de una infraestructura más adecuada para ofrecer servicios y comodidades al turista, este campo de la economía coveñera comenzó a tener trascendencia nacional y en el siglo XXI la industria hotelera ha aumentado notablemente, ofreciendo opciones de servicios turísticos más ajustados a las exigencias actuales de la modernidad. La administración del municipio tiene en el turismo, una fuente importantísima de posibilidades de desarrollo en las cuales intervenir de manera positiva de forma que ello redunde en beneficio de la comunidad y de la región. Este renglón de la economía debe ser una de las prioridades de inversión y apoyo del municipio.

Referencias[editar]

2. https://www.facebook.com/pages/La-Historia-de-Coveñas/5634859805. Moré Sierra, GABRIEL. Rancho Grande - La Historia de Coveñas. 400 p. ilus. inédito en versión impresa. Todo el texto descrito corresponde a fragmentos de los textos tomado de esta obra.