Coureur des bois
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Coureur des bois (aventurero del bosque) era el apodo que se les dio a los primeros comerciantes de piel, ilegales que actuaban sin permiso de las autoridades francesas.
Se encontraron principalmente activos a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Posteriormente se dieron algunos permisos para el comercio de la piel de animales, con lo que se les cambio el nombre a voyageur (viajante de comercio).
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[editar] Antecedentes
Durante el siglo XVII el comercio de pieles era muy lucrativo en Nueva Francia. La competencia era feroz y muchos colonos, partiendo de los asentamientos alrededor de Montreal, se arriesgaban a viajar hacia el oeste y el norte, cruzando el hostil territorio de los iroqueses, para llegar al pays d'en haut o tierra superior (el área alrededor de los Grandes Lagos) en busca de tramperos nativos con los que comerciar. Estos coureurs des bois no eran bien vistos por las autoridades de Montreal y los oficiales reales, que desaprobaban que los colonos abandonalsen las áreas rurales en desarrollo para buscar fortuna comerciando. Las autoridades francesas preferían dejar el transporte de las pieles en manos de los nativos y no en las de colonos que, actuando de manera independiente y sin regulación alguna, sobreabastecían el mercado. Este tráfico irregular de pieles también minó el papel de Montreal como foco central del tráfico peletero, donde los marchantes podían intercambiar pieles de castor por artículos como ropa, mosquetes o cacharros de cobre. Algunos comerciantes ilegales también causaron problemas intercambiando alcohol por pieles.
Algunso coureurs des bois se hicieron famosos, se pueden incluir en esta lista a Étienne Brûlé, Louis Jolliet, Médard des Groseilliers, Pierre-Esprit Radisson, Jean Nicolet, Guillaume Couture, Jean-Baptiste Chalifoux y Jacques de Noyon.
[editar] Voyageurs
Para 1681 las autoridades francesas habían asumido que los comerciantes debían estar controlados para que la industria se mantuviese rentable. Por lo tanto, legitimaron y limitaron el número de coureurs des bois estableciendo un sistema de permisos (congés). Esta legalización creo una nueva generación de coureur des bois: el voyageur, que literalmente significa viajero. Este cambio de nombre se produjo por la necesidad de los marchantes legítimos de diferenciarse de los que no tenían licencia. Los Voyageurs poseían un permiso o estaban aliados con un mercader de Montreal que tenía uno.
De esta manera, el comercio de pieles pasó a estar controlado por un pequeño número de comerciantes de Montreal. Entonces Nueva Francia comenzó una política de expansión en un intento de dominar el comercio peletero. La influencia francesa se extendió hacia el oeste, el norte y el sur. Se construyeron fuertes y puestos comerciales con la ayuda de exploradores y comerciantes. Se negociaron tratados con grupos nativos y el comercio de pieles se convirtió en una actividad organizada y sumamente lucrativa. El sistema también se fue haciendo más complejo y los voyageurs, muchos de los cuales habían sido comerciantes independientes, se fueron convirtiendo paulatinamente en trabajadores contratados.
En su mayor parte, los voyageurs componían las tripulaciones contratadas para maniobrar las canoas que llevaban bienes y suministros a los "puestos de encuentro" (por ejemplo: Grand Portage) donde eran intercambiados por pieles. Estas canoas viajaban a lo largo de rutas bien establecidas. Una vez realizado el canje, transportaban las pieles de vuelta a Lachine cerca de Montreal. Algunos voyageurs se quedaban monte adentro durante el invierno y transportaban las mercaderías desde los lugares de intercambio hasta puentos de avanzada franceses más lejanos. Estos hombres fueron conocidos como los invernantes (hivernants). También ayudaban a gestionar el comercio entre los pueblos nativas. En primavera transportaban las pieles desde esas remotas avanzadas a los puestos de encuentro. Los voyageurs también sirvieron como guías para exploradores (como Pierre La Vérendrye). La mayoría de estos canoeros eran francocanadienses y/o Métis. Normalmente provenían de la Isla de Montreal o de señoríos y parroquias cercanas al río San Lorenzo. Bastantes eran miembros de tribus indias.
Los voyageurs fueron empleados muy valorados por compañías comerciales como la Compañía del Noroeste (North West Company, NWC) y la Compañía de la Bahía de Hudson (Hudson's Bay Company, HBC). Dada la efectividad de los voyageurs, la NWC fue capaz de desafiar a la HBC. La HBC empezó a emplear a sus propios voyageurs en 1815 para competir con la NWC.
Los voyageurs son legendarios, especialmente en el Canadá francés. Son héroes populares festejados en folclore y música. La realidad de sus vidas era más bien de trabajo duro. Por ejemplo, tenían que ser capaces de cargar con dos fardos de 40 kg. de pieles; muchos sufrieron de hernias más que de cualquier otra herida.[cita requerida]
Los voyageurs que solo remaban entre Montreal y Grand Portage fueron conocidos como los "comedores de cerdo" ("mangeurs de lard") por su dieta, muchas veces consistente en carne de cerdo salada. Hoy día se considera un apelativo despectivo. Aquellos que invernaban y comían "de la tierra" (principalmente pescado, pemmican y rubaboo) eran llamados "hombres del norte" ("hommes du nord") o "invernantes" ("hivernants"). Se esperaba que los voyageurs were expected trabajasen hasta 14 horas diarias y remasen a un ritmo de 55 paletadas por minuto.[cita requerida] Pocos sabían nadar y muchos se ahogaron en rápidos o en tormentas mientras atravesaban lagos. Los lugares por los que a veces había que transportar las canoas y las rutas se indicaban a menudo mediante árboles que tenían sus ramas cortadas justo debajo de la copa.
[editar] Bibliografía
- Brown, Craig, editor. The Illustrated History of Canada. Toronto: Lester & Orpen Dennys Ltd., 1987. ISBN 0-88619-147-5.
- Podruchny, Carolyn. Making the Voyageur World : Travelers and Traders in the North American Fur Trade. Toronto : University of Toronto Press, 2006. ISBN 9780802094285.

