Cosroes I

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Cosroes I.

Cosroes I o Khosrau I (persa: انوشگ‌روان [Anushiravān]; 501-579), fue uno de los reyes más importantes de la dinastía sasánida del segundo Imperio persa. Fue el artífice de la expansión del imperio hasta el Indo y el mar Rojo, y se enfrentó al Imperio bizantino por el control del Oriente Próximo.

Sus acometidas fueron tan contundentes que el emperador bizantino Justiniano tuvo que comprar la paz mediante el pago de un tributo de 3000 piezas anuales.

Fue sucedido por Hormizd IV.

Biografía[editar]

Cosroes I gobernó entre el año 531 y el 579, constituyéndose en el más famoso de los reyes sasánidas.

Cosroes I (también llamado Kusro I Anosharvan, "Alma inmortal"), se hizo famoso por sus reformas en el aparato de gobierno sasánida. En ellas introdujo un sistema racional de impuestos basado en la inspección de las posesiones en tierras (labor iniciada por su padre) y también trató por todos los medios de incrementar los ingresos de su Imperio.

Los anteriores grandes señores feudales equipaban sus propios ejércitos, a sus seguidores y criados. Cosroes I desarrolló una nueva fuerza de dekhans o "caballeros", pagados y equipados por el gobierno central. Acercó al ejército y a la burocracia hacia el poder central, alejándolos de la influencia de los señores locales.

En el año 532 llegó a establecer con el emperador del Imperio bizantino Justiniano I una paz perpetua, pero ésta resultó menos duradera de lo que su pomposa formulación declaraba. El rey Cosroes I esperó la oportunidad de atacar ventajosamente al territorio imperial bizantino, lo cual se presentó pronto, dada la creciente debilidad de la fortaleza militar en Oriente debido a que las reconquistas romanas en África o Italia se realizaron con tropas y mandos sustraídos de aquella zona y las tropas guarnecidas se debilitaban por la falta de un pago puntual.

Conquista[editar]

En el 540 Cosroes I desató las hostilidades con una devastadora incursión hasta el Mediterráneo, coronada con la conquista de Antioquía. La defensa de la ciudad no pudo aguantar el asalto persa a pesar de tener una guarnición de 6.000 hombres, hecho que manifiesta la debilidad de la zona oriental. La pérdida de Antioquía supuso una enorme carga simbólica.

Las zonas de Armenia y el Cáucaso también fueron objetivo del monarca persa, siendo Constantinopla traicionada por el rey de Lazica. El general Belisario fue llamado inmediatamente y su presencia en el frente norte frenó la acometida persa en la zona.

Pero fue, sin lugar a dudas, un elemento no bélico el que obligó a Persia a replantear su ofensiva, la peste que asolaba su reino en el 545. Debido a este hecho se vio forzado a firmar una tregua de cinco años, renovada en 551 y en 557, forzada por el desgaste de ambas partes. Finalmente, se firmó la paz en el año 561. Constantinopla se comprometió a enviar un fuerte tributo y a no enviar penetraciones cristianas más allá del Cáucaso.

Moneda de Cosroes I.

Un año antes, el gobernador sasánida de Armenia, de la familia Suren, había construido un templo consagrado al fuego en Dvin, cerca de la moderna Ereván, matando además a un influyente miembro de la familia Mamikonia, lo que provocó una revuelta que condujo a la masacre del gobernador persa y toda su guardia en 571.

Por aquel entonces, en el año 565 el emperador Justiniano había muerto y fue sucedido en el trono por Justino II, que se aprovechó de la revuelta en Armenia para terminar con los pagos anuales a Cosroés I por la defensa de los pasos del Cáucaso. Los armenios fueron recibidos como aliados y se envió un ejército al territorio persa que asedió Nísibis en 572. Sin embargo, las discrepancias entre los generales bizantinos no sólo llevó al abandono del asedio, sino que además el ejército bizantino fue asediado a su vez en la ciudad de Dara, que finalmente fue tomada por los persas.

Posteriormente el ejército persa saqueó Siria, provocando una nueva petición de paz por parte de Justino II. La rebelión armenia terminó con una amnistía general otorgada por Cosroes I, que devolvió a Armenia al control sasánida.

Sobre el año 570, Ma al-Karib, hermanastro del rey de Yemen, pidió la intervención de Cosroes I en su país contra la intervención del reino cristiano de Etiopía, enviando Cosroes I una flota y un pequeño ejército bajo el mando de un comandante llamado Vahriz a las cercanías de la actual Adén que marchó contra la capital del país, Saná, la cual ocuparon. Saif, hijo de Mard-Karib, que había acompañado a la expedición, se convirtió en rey entre 575 y 577. Además, los sasánidas establecieron una base en el sur de Arabia para controlar el comercio marítimo con el este.

Posteriormente, los reinos del sur de Arabia renunciaron al vasallaje que les ataba con los sasánidas, y hubo de enviarse una nueva expedición persa en el 598 que consiguió anexionarse el sur de Arabia como otra provincia del Imperio. Estas provincias se conservaron hasta la problemática época que siguió a la muerte de Cosroes II.

Durante su reinado Cosroes dividió el ejército en 4 unidades independientes al mando cada una de un spahbad, de este modo se mejoraba la defensa fronteriza al descentralizarla y la otra era que al dividir el ejército ningún general tendría fuerzas suficientes como para rebelarse ya que además los ejércitos dependían enteramente del rey. Las cuatro unidades eran:

Construcciones[editar]

El reinado de Cosroes contempló el auge de los dighans (literalmente, "señores de las villas"), la pequeña nobleza terrateniente, que constituyeron el esqueleto de lo que luego se convirtió en la administración provincial sasánida y el sistema de recaudación de impuestos. Cosroes I fue un gran constructor que embelleció su capital, fundando nuevos barrios y construyendo nuevos edificios.

Reconstruyó los canales y repuso las granjas destruidas en las guerras. También construyó poderosas fortificaciones en los pasos, y emplazó a ciertas tribus en pueblos cuidadosamente seleccionados de las fronteras para que hicieran de guardianes contra posibles invasiones.

Religión[editar]

Fue un monarca tolerante con todas las religiones, a pesar de decretar la oficialidad del zoroastrismo para todo el estado. Tampoco pareció molestarse cuando uno de sus hijos se convirtió al cristianismo.

Cuando en el 529 Justiniano I de Bizancio, cierra la Academia de Atenas, último centro del paganismo del Imperio bizantino, Cosroe acoge a las últimos siete maestros del neoplatonismo. Allí se encontraron con que el reino de Cosroes no correspondía a su ideal platónico y obtuvieron permiso para volver a casa sin ningún perjuicio, después del Tratado entre Cosroes y Justiniano.

Predecesor:
Kavadh I
Rey de Persia
531-579
Sucesor:
Hormizd IV

Bibliografía[editar]

  • Henning Börm: Der Perserkönig im Imperium Romanum. Chosroes I. und der sasanidische Einfall in das Oströmische Reich 540 n. Chr. In: Chiron 36 (2006).
  • John Martindale: The Prosopography of the Later Roman Empire IIIa. Cambridge 1992, 303–306.
  • Zeev Rubin: The Reforms of Khusro Anurshiwan. In: Averil Cameron (Hrsg.): The Byzantine and early Islamic Near East. Tme. 3, Princeton 1995, 227–298.
  • Klaus Schippmann: Grundzüge der Geschichte des sasanidischen Reiches. Darmstadt 1990.

Enlaces externos[editar]