Cosmético

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Cosméticos»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Diferentes cosméticos

Los cosméticos (también llamados maquillaje) son productos que se utilizan para la higiene corporal o para mejorar la apariencia, especialmente del rostro. Por lo general son mezclas de compuestos químicos, algunos se derivan de fuentes naturales, muchos otros son sintéticos.

En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que regula los cosméticos, define los cosméticos como "sustancia destinada a ser aplicada al cuerpo humano para limpiar, embellecer o alterar la apariencia sin afectar la estructura del cuerpo o funciones". Esta amplia definición también incluye cualquier material destinado para su uso como un componente de un producto cosmético. La FDA excluye específicamente el jabón de esta categoría.

Historia[editar]

Edad Antigua[editar]

Imagen de Nefertiti maquillada
Polvo para la cara "Kissproof" de 1926 de la colección permanente del Museo del Objeto del Objeto

La primera prueba arqueológica del uso de cosméticos se encontró en el Antiguo Egipto, alrededor del año 4000 a. C. Se sabe que los antiguos griegos y romanos también usaban cosméticos.

A excepción de la cerusa y el antinomio, que se conocían como cosméticos desde tiempos muy antiguos, todos los productos cosméticos eran de origen animal y vegetal. El primer cosmético rojo fue un musgo llamado orchilla Lischen roscella, de Linneo, con el que se preparaba el tornasol. Este musgo se llamaba antiguamente fucus, nombre que con el tiempo se usó para todo tipo de cosmético. Se usaban también ciertas plantas tintóreas, particularmente la Anchusa tinctoria. Del reino animal, se utilizaba el aesypum (extracto procedente del sudor de los carneros, bien purificado) y el estiércol pulverizado de cocodrilo, que servía para curar ciertas enfermedades de la piel y para hacer desaparecer las manchas.

La saliva era uno de los principales ingredientes de los cosméticos. A fin de que la saliva fuese olorosa, la esclava encargada de prepararlos tomaba todas las mañanas unas pastillas preparadas para este efecto. Antes de comenzar a desleir el afeite echaba su aliento sobre un espejo de metal y le presentaba a su señora, para manifestarle que su saliva era pura y aromática.

Unas cejas negras formando un semicírculo perfecto reuniéndose en lo alto de la nariz son consideradas en Oriente como una parte principal de la belleza de una mujer y asimismo era también una circunstancia de la belleza de las antiguas mujeres griegas y romanas. Las mujeres turcas en sus harenes ocupaban horas enteras en pintarse las cejas y las pestañas con un polvo negro que llaman surmé. Las romanas de distinción tenían esclavas únicamente encargadas de esta parte del tocador. El polvo de que se servían era de galena, de plomo o de bismuto llamado en griego stimmé y en latín stibium y le aplicaban con dos punzones o agujas encorvadas en la punta.

Popea, esposa de Nerón, inventó la llamada poppeana, un cosmético para conservar la pastosidad y la delicadeza de la piel. Era una pasta de miga de pan mojada en leche de burra, con la que se cubría toda la cara antes de acostarse. Durante la noche esta pasta se secaba y daba a la cara un aspecto de un barrado de yeso agrietado. Juvenal menciona esta pasta (lectorium) en su sátira 6.3. La mezcla de arroz y harina de habas se usaba para quitar las arrugas. Por la mañana, después de haber levantado con esponjas esta costra que cubría la cara, las mujeres se lavaban con leche de burra todavía caliente.

La leche de burra se usaba no sólo para restablecer el pulmón sino también para dar frescura a la piel. En el libro XXVIII de su Historia natural, Plinio el Viejo menciona la leche de burra como excelente cosmético y cita la superstición de algunas mujeres que se lavaban la cara con ella todos los días muchas veces. En el libro XI afirma que Popea llevaba en sus viajes de una recua de quinientas burras para poder bañarse en su leche, algo que también mencionan otros autores.[1]

Edad Moderna[editar]

Geisha maquillada de forma tradicional.

Del siglo XVI data un anónimo escrito en castellano titulado «Manual de mujeres en el cual se contienen muchas y diversas recetas muy buenas», que contiene numerosas recomendaciones sobre la fabricación de cosméticos.[2]

En el siglo XIX, la reina Victoria declaró el maquillaje públicamente descortés. Se veía como algo vulgar que solo usaban los actores y las prostitutas.[3] En la época de la Segunda Guerra Mundial, los cosméticos tenían una aplicación común en el este (aunque estaban vetados en la Alemania nazi).

En Japón, las geishas usaban lápices labiales hechos a partir de pétalos aplastados de cártamo para pintarse las cejas y las comisuras de los ojos al igual que los labios. También usaron como base de maquillaje barras de cera bintsuke, una versión más suave de la cera depilatoria de los luchadores de sumo. Pasta blanca y polvos coloreaban el rostro y la espalda; el ojo se delineaba con rouge, que también definía la nariz. Los dientes se coloreaban con pintura negra para la ceremonia cuando las maiko (aprendices de geishas) se graduaban y se volvían independientes.

Muchos pueblos americanos actuales, Wayúu, (Venezuela y Colombia), Emberá (Colombia y Panamá), usan tinturas vegetales para adornar la cara y otras partes del cuerpo. Con frecuencia el maquillaje no cumple una función meramente estética sino de protección, contra el polvo, la radiación solar, el viento, etc., que puede evolucionar hacia un uso estético.

Definición legal[editar]

El Reglamento Europeo 1223/2009 define a los productos cosméticos como: toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales. El término cosmético por lo tanto incluye maquillaje, desodorantes, champús, geles de ducha, etcétera.

Propósito[editar]

Mujer maquillada

Generalmente, el objetivo del maquillaje es lograr que el usuario se vea más atractivo. Para la mayoría de las mujeres, esto implica simular una apariencia más juvenil y saludable. La base es utilizada para mostrar la apariencia (idealizada) de la piel suave e inmaculada de la juventud. Sombras, delineadores y máscaras se usan para hacer ver el ojo más largo, y la mirada más profunda, y por lo tanto más juvenil. El lápiz de labios hace que éstos se vean mayores, que se vean más gruesos, oculta imperfecciones y puede hacer que parezcan los de una persona de menos edad. Una teoría sociológica sobre el maquillaje clama que el papel de los cosméticos modernos no es tan sólo lograr una apariencia más joven y saludable, sino además, en cierta medida, conseguir un despertar sexual. Ojos grandes, mejillas sonrojadas y labios rojos, pueden ser todos indicadores de un despertar, aunque probablemente muchas mujeres llamarían a este estilo "verse sexy".

Una crítica a los cosméticos (por Judy Grahn, entre otras feministas) habla de que el maquillaje supone una burla al rostro de una mujer golpeada. Ojos ennegrecidos, mejillas golpeadas, y labios ensangrentados son otra forma de "verse sexy".

Además de mejorar la belleza, el maquillaje puede lograr el cambio de la apariencia física a través de formas especializadas de cosméticos (maquillaje de escena), utilizados por los actores en obras de teatro y producciones cinematográficas. Se pueden conseguir una gran variedad de efectos y se pueden llAsimismo, el maquillaje se puede utilizar para verse más viejo, algo necesario en algunas obras de teatro o cine. Chicas jóvenes lo intentan a corta edad con los productos de su madre, práctica que suele perderse con la edad.

Incluso, en el mundo de la música, en determinados estilos se usa el maquillaje sin importar el sexo que tenga el músico. Como ejemplo podemos tomar a Mana y Közi (ambos hombres) de la ex banda Visual kei japonesa Malice Mizer.

Tipos de cosméticos[editar]

Los cosméticos como categoría general incluyen también los productos para el cuidado de la piel, tales como cremas, lociones de hidratación, y productos de tratamiento para reparar u ocultar imperfecciones (acné, arrugas, ojeras, etc.).

La aceleración de los cosméticos se puede basar en el tipo de producto o en el área de aplicación; pueden ser líquidos o emulsiones, polvos (compactos o sueltos) y cremas o barras anhidras.

Además de los cosméticos tradicionales, que desaparecen lavándolos o por desgaste o transformación natural después de un tiempo (esmaltes de uñas, tintura del cabello, etc.), otra forma de adornar el cuerpo es mediante tatuajes permanentes, una técnica antigua.

Asimismo, la cirugía y la química también se pueden utilizar con objetivos estéticos. Existen numerosas técnicas tales como la microdermoabrasión y las exfoliaciones (o descamaciones o peelings) químicas o físicas, que eliminan las capas más superficiales de la epidermis para favorecer la oxigenación cutánea, lo que da paso a capas más nuevas que gozan de un aspecto más juvenil, exuberante y suave. En esta área también se utilizan pigmentos permanentes (tatuaje).

Cosmética decorativa[editar]

La cosmética decorativa es aquella que se basa en la mejora del aspecto estético de la piel gracias al cambio de color producido por colorantes y pigmentos. Es decir los distintos tipos de maquillaje, que incluyen los pintalabios (también denominados lápices de labios), polvos para colorear (antiguamente también denominado rubor), para marcar las mejillas y resaltar los pómulos; la máscara para destacar los párpados (unos ojos grandes son símbolo de belleza); y el esmalte de uñas (o pintauñas), para pintar las uñas tanto de los pies como de las manos.

Ingredientes[editar]

Los cosméticos que utilizaban los romanos y los habitantes del Antiguo Egipto contenían mercurio. Actualmente, las barras de labios, por ejemplo, contienen sustancias brillantes obtenidas de las escamas de peces en su mayoría grandes, denominadas "esencia de perla" o "esencia de Oriente". Esta subpartida consiste en una suspensión en un medio, formado muy frecuentemente por nitrocelulosa y acetato de amilo, de láminas nacaradas de guanina, extraídas de las escamas de ciertos pescados. Se clasifican también en la presente subpartida los productos sintéticos que contenga principalmente hidrocarbonato de plomo, arseniato de plomo o mica revestida de titanio, que presenten el mismo aspecto que la esencia de perla. La esencia de perla sintética se conoce también como dicloruro de dimercurio nacarado. Se utiliza poco debido a su alto costo y extrema fragilidad.

Para obtener un brillo perlado en pintalabios, en sombras de ojos y en coloretes se utiliza también la mica, un mineral natural. La mica, de naturaleza translúcida, está revestida de una fina capa de Óxido de titanio(IV), que hace que el color de la piedra aparezca en diversas tonalidades, creando diferentes efectos; al variar el espesor del dióxido de titanio, cambia de tono.

El rojo de las barras de labios se consigue a partir del óxido ferroso (la herrumbre) o de pigmentos orgánicos. Normalmente el pigmento se pulveriza , y muy finamente dividido, se mezcla con aceite de ricino. A esta mezcla se une a su vez a una base cérea para crear el producto final.

El color rojo de algunas sombras de ojos se obtiene de tinción de carmín, hecha a partir del polvo de los cuerpos secos de las hembras de unos insectos denominados cochinillas. Esto es increíblemente caro y se utiliza en contadas ocasiones. La tinción pura de carmín es, en muchas ocasiones, más cara que el oro.

Los ingredientes cosméticos se han de declarar en el etiquetado conforme a una nomenclatura armonizada denominada INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients).

Algunos de los ingredientes tóxicos más utilizados son:

Ftalatos:

Hasta la fecha existen muchas dudas sobre los riesgos de los ftalatos para la salud, estos se utilizan como plastificadores en los juguetes, productos de cuidado personal, empaques de alimentos y equipo médico, sin embargo los ftalatos son nocivos para la salud ya que provocan daños en los sistemas reproductor y endocrino, aumenta el riesgo de padecer asma, cáncer, está ligado a un elevado riesgo de anomalías genitales en bebés varones. Hay 6 tipos de ftalatos (dietilhexiloftalato, dibutilftalato, bitilbenzilftalato, diisononilftalato, diisodeciloftalato y dinoctilftalato) de los cuales 3 tipos ya se prohibieron en la fabricación de juguetes, sin embargo, se siguen utilizando para la fabricación de cosméticos.

Fenol y Fenil:

- Fenol: Es muy utilizado en la industria química, farmacéutica y clínica como antiséptico, desinfectante y potente fungicida. Se produce mediante la oxidación parcial del benceno lo cual lo conviene en tóxico afectando el sistema nervioso central, corazón, hígado, riñón y piel.

- Fenil: Se utiliza en los cosméticos bajo el nombre de phenylenediamine sulfate, este penetra por la piel y puede causar problemas hepáticos (alteraciones en el hígado). Estos alcoholes son usados en varios productos per especialmente en los enjuagues bucales, es necesario saber que cuando uno se enjuaga la boca el alcohol actúa como solvente provocando que los tejidos se vuelvan vulnerables y en un caso extremo provocando cáncer de garganta o bucal.

Aceites minerales:

Son aceites derivados del petróleo que se utilizan en la industria cosmética para hacer que las cremas sean agradables para la piel, también son uno de los principales ingredientes en productos para el cabello, lociones "after-shave", enjuagues bucales, desodorantes y aceites para bebés. Estos aceites son muy rentables en la industria ya que son fáciles de obtener y son baratos, sin embargo en vez de traer beneficios para la piel solo la envuelven simulando una capa de plástico provocando que no haya respiración celular, sacan a la epidermis la humedad de la piel simulando una piel sana, por el contrario, la vuelve adicta al producto, impidiendo eliminar las células muertas de la piel causando acné, irritaciones y envejecimiento prematuro.

Triclosán:

Es una sustancia que está presente en muchos artículos cosméticos como maquillaje, pastas dentales, champús, enjuagues bucales y antibacteriales. En un estudio publicado por la revista Environmental Health Perspectives, Isaac Pessah, director del Children's Center for Environmental Health de la Universidad de California Davis, observó los efectos que esta sustancia provoca en el cerebro y se encontró con que produce transtornos mentales. (Wikipedia 2013) "El triclosán afecta la capacidad de contracción de las fibras de los músculos esqueléticos así como de los músculos cardíacos, reduciendo su fuerza. Debido a esto, una exposición excesiva a este químico podría elevar el riesgo de debilidad e incluso falla cardíaca" explica el Dr. Pessah. “A pesar de que el triclosán no está regulado como medicamento, este compuesto actúa como un potente depresor cardíaco” afirma Nipavan Chiamvimonvat, profesor de Medicina Cardiovascular de la Universidad de California. Según la Food and Drug Administration (FDA), no se han reportado pruebas de que el triclosán ofrezca beneficios al cuerpo.

Ingredientes de origen vegetal[editar]

Un gran número de plantas son utilizadas para la fabricación de cosméticos. Algunos ejemplos, ordenados alfabéticamente por su denominación común (con su nombre científico):

Cosmética solar[editar]

Los productos cosméticos dirigidos a proteger la piel de la exposición al sol han pasado en los últimos años a representar un gran porcentaje de las ventas. En cosmética solar se utilizan unos términos específicos, algunos de los cuales son:

- water resistant: capacidad de un producto fotoprotector para permanecer sobre la piel tras una inmersión en agua de 40 minutos o dos inmersiones de 20 minutos.

- water proof: capacidad de un producto fotoprotector para permanecer sobre la piel tras una inmersión en agua de 80 minutos o cuatro inmersiones de 20 minutos.

Industria[editar]

En el 2005, la industria cosmética la dominan un pequeño número de multinacionales originadas al comienzo del siglo XX. De las firmas dominantes, la más antigua y mayor es L'Oréal, fundada por Eugène Schueller en 1909 como la French Harmless Hair Colouring Company (que vendría a ser algo como Empresa francesa de tinción inocua para el cabello), que pertenece hoy en día en un 27.5% a la familia Bettencourt y en un 26.4% a Nestlé. Los verdaderos impulsores del mercado cosmético fueron Elizabeth Arden, Helena Rubinstein y Max Factor. Estas firmas establecieron el mercado que creció con Revlon justo antes de la Segunda Guerra Mundial y más tarde con Estée Lauder.

Como contaminantes[editar]

Los cosméticos pueden ser fuente de múltiples alteraciones y graves enfermedades. Se ha alertado sobre los contaminantes orgánicos persistentes (COP), muy pocos conocidos y presentes en cosméticos y otros productos de uso cotidiano. Dichas sustancias pueden incidir en el organismo humano desde el momento de la gestación.

Muchas sustancias químicas se fabrican y comercializan sin tener información sobre los posibles efectos en la salud humana. En los últimos años se han incrementado las malformaciones y partos prematuros, así como enfermedades como cáncer, asma, trastornos del desarrollo y del sistema reproductor, trastornos inmunitarios, etc. El riesgo de padecer estos desórdenes se incrementa por la exposición a sustancias químicas presentes en los cosméticos, perfumes, esmalte de uñas, champús, jabones, etc.

La mayor parte de estas sustancias analizadas son persistentes, permanecen en el medio ambiente en tales cantidades que se detectan continuamente. Son bioacumulables, lo que significa que se acumulan en el cuerpo de los organismos, en los tejidos adiposos o en otros órganos, como el hígado o los riñones. Este tipo de sustancias se encuentran sistemáticamente en los humanos (leche materna y sangre del cordón umbilical) lo que demuestra su descontrolada, amplia e indeseable dispersión. Incluso los humanos nonatos están expuestas a estas sustancias peligrosas.

Las sustancias peligrosas, incluso las perfectamente integradas en los productos que las contienen, pueden liberarse a lo largo del tiempo como consecuencia del uso. También pueden ser liberadas al medio ambiente durante su producción y cuando se convierten en residuos, al final de su vida útil. Una sola exposición a cualquiera de ellas probablemente no es perjudicial, pero si dicha exposición es diaria durante toda una vida, los efectos se acumulan.

Las sustancias peligrosas presentes en la amplia gama de cosméticos son:

  • El triclosan: muy utilizado en jabones, dentífricos y desodorantes. Se ha detectado en la leche materna e interfiere en la actividad de la testosterona en las células.
  • Brea: Carcinógeno humano reconocido usado como ingrediente activo en los shampoos para la caspa y cremas para el prurito.
  • Dietanolamina (DEA): Es un posible alterador hormonal, ya que suprime una sustancia del organismo (colina) necesaria para el desarrollo cerebral fetal.
  • Dioxano 1-4: Carcinógeno animal y posible carcinógeno humano que puede aparecer como contaminante en productos que contengan lauril éter sulfato sódico e ingredientes etoxilados.
  • Formaldehído: Presenta una larga lista de efectos adversos como irritación de las vías respiratorias, cáncer, toxicidad del sistema inmunitario.
  • Fragancia: Detrás de este término se pueden ocultar ftalatos, alteradores endocrinos que pueden producir obesidad y son tóxicos para el desarrollo y la reproducción.
  • Plomo (neurotóxico) y mercurio (puede afectar al desarrollo).
  • Nanopartículas: Pueden penetrar a través de la piel y afectar a células cerebrales. Dentro de estas nanopartículas las más problemáticas son los óxidos de Zinc y dióxido de titanio utilizados en protectores solares para su transparencia.
  • Parabenos (metil-, etil-, propil-, butil-, isobutil-): Presentan leves efectos estrogénicos.
  • Destilados de petróleo.
  • p-fenildiamina: Puede afectar al sistema nervioso y producir irritación pulmonar y reacciones alérgicas severas.
  • Hidroquinona:Sustancia neurotóxica y alergénica. Puede aparecer como una impureza que no firme en la lista de ingredientes.
  • Almizcles sintéticos: usados como fragancias. Se relacionan con efectos tóxicos en los sistemas reproductor y endocrino humanos.
  • Compuestos organoestannicos.

Antes de poner un cosmético a la venta en el mercado es necesario evaluar su seguridad. En Europa, dichos ensayos se realizan sobre cultivos celulares o voluntarios humanos, dado que desde el año 2003 está prohibida la comercialización de productos cosméticos que hayan sido estudiados en animales.

Registros sanitarios[editar]

Para poder ser comercializados en cualquier país, los cosméticos deben contar con un registro sanitario que se tramita ante el Ministerio de Salud u organismo correspondiente. Hay además normas generales dictadas por la Organización Mundial de la Salud.

En Europa los cosméticos están regulados por el Reglamento 1223/2009, que entró en vigor en el año 2013.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Diccionario de Ingredientes Cosméticos. 4ª edición (F. Carrasco, 2009).