Corona de espinas
La corona de espinas es un símbolo cristiano que recuerda la Pasión de Jesús. Se mencionado en los evangelios de Juan (19:2, 5), Marcos (15:17) y Mateo (27:29).
[editar] Historia
Según los evangelios, los soldados romanos se la colocaron a Jesús durante su pasión. Tenía una doble función: humillar a Jesús (coronándolo como rey de los judíos, en tono de burla) y provocarle daño y dolor.
La corona se convirtió en una reliquia muy preciada. Fragmentándose considerablemente (incluso apareciendo espinas falsas) llegando a sumar actualmente más de setecientas, veneradas en numerosas iglesias. Existen referencias de su presencia en Jerusalén desde el siglo V (con las cartas de Paulino de Nola). Según las versiones, se trasladó después a Bizancio (testimonios del siglo XII) o a Francia (testimonios de Luis IX de Francia).
Por encontrarse fragmentada cada espina se considera como una reliquia de tercera clase (las de primera son trozos del cuerpo de santos o reliquias de Jesús enteras y las de segunda instrumentos propios de los santos). En la Catedral de Barcelona se conserva una supuesta espina de la corona.
[editar] Véase también
[editar] Referencias
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