Contrapiso

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El contrapiso[1] [2] es una capa de hormigón pobre que se utiliza como mediador entre el terreno natural y el piso o solado. Es un término usual en sudamérica, que en España se denomina solera.[3] [4]

Esta capa de relleno homogeiniza la superficie de trabajo, y permite transmitir las cargas del tránsito desde el piso hacia el terreno, evitando que algunos movimientos en el suelo por asentamiento o expansión generen grietas a la revestimiento utilizado. El espesor usual es de aproximadamente 10 cm. En otros países de Iberoamérica se lo conoce como "falso piso" cuando va en contacto con el terreno natural y denominan "contrapiso" a la carpeta de cemento y arena utilizada para recibir alfombras (moquetas) o pisos cerámicos.

Constitución[editar]

Se realiza con un tipo de hormigón denominado pobre, por su bajo contenido en aglomerante y reducida resistencia mecánica.

Contrapiso Liviano[editar]

Existe también un tipo de contrapiso que emplea hormigón celular o concreto celular. Mientras el contrapiso tradicional posee una densidad que puede llegar a los 2200/2400 kg/m3, el contrapiso liviano pesa la mitad o menos (900/1100 kg/m3). Las ventajas de este sistema se basan en la presencia de microcelulas de aire en la composición de la malta que otorgan al producto final características particulares:

  1. Óptimas propiedades de aislación térmica y aislación acústica al impacto de pisadas.
  2. Menor peso. (Es importante en edificios de propiedad horizontal pues reduce a la mitad el peso de los contrapisos y el ahorro de inertes que es reemplazado por micropartículas de aire, permitiendo un ridimensionamiento de la estructura portante).
  3. Facilidad de aplicación y limpieza en obra, pues el contrapiso es bombeable y prácticamente autonivelante.
  4. Excelente como aislante térmico en terrazas.
  5. Rapidez de posa y menor costo final.
  6. Posibilidad de variar la densidad/peso según las necesidades de obra (aislación/resistencia mecánica).
  7. Con un espumigeno y una mezcladora de buena calidad no es necesario usar cal ni aditivos quimicos para "plastificar" el compuesto. De la calidad del espumigeno depende la estabilidad de la espuma y en consecuencia los inertes se mantienen homgeneamente distribuidos y no provocan oclusiones de mangueras ni posibilidad de fisuras o zonas fragiles en el contrapiso terminado.

Para producir 1 m3 de contrapiso liviano (de densidad 1100 kg/m3) se necesitan: 600 kg de arena, 300 kg de cemento, 150 L de agua y 1 kg de agente espumígeno proteico (que genera alrededor de 500 L de espuma). Hoy es posible utilizar equipos moviles de dimensione reducida y bombear el contrapiso in situ, hasta cualquier altura. Estos equipos estan dotados de una bomba impulsora potente que llega hasta 15 pisos de altura sin necesidad de estacion de rebombeo. Resultado? Ahorro de tiempo y mano de obra y una mejor calidad del contrapiso finalizado.

Con la nueva tecnologia del contrapiso en concreto celular es posible producir 5 m3/h (mas de 300 m2 de contrapiso por dia). Equipos mas grandes llegan a producir hasta 15m3/h.

  • Contrapiso liviano [1]

Otras capas y variaciones[editar]

En las variantes más sencillas de solera, sobre el contrapiso se extiende una capa o carpeta impermeable de mortero de entre 2 a 4 cm de espesor que evita que la humedad del suelo ascienda al piso. Esta capa se realiza con un mortero constituido por cemento, agregado fino, hidrófugo y agua, de dosificación: (1:3 o 1:4).

No obstante, las soleras bien ejecutadas deben llevar una capa inferior de grava para evitar el ascenso de agua por capilaridad, y una capa superior de hormigón de al menos 10 cm que contenga una ligera armadura o mallazo de acero para evitar fisuraciones.

Este contrapiso debe estar perfectamente nivelado y liso, para lo cual se suele fratasar la superficie superior, de modo que pueda recibir la terminación o solado, para interiores. En el caso de azoteas, terrazas y sanitarios sirve para dar pendiente hacia los desagües pluviales o sanitarios.

Este solado puede ser de muchos tipos. lajas, mármol, granito, travertino, baldosas cerámicas al natural o esmaltadas, mosaicos de cemento coloreado, mosaicos granínicos, alfombras, maderas, linóleo, suelos vinílicos, goma sintética, pinturas de alto tránsito, etc...

Si el edificio posee un techo de losa de hormigón armado es usual disponerla nivelada, tanto para facilitar su construcción como para servir de base para colocar un cielorraso de mortero de cal o yeso. En este caso es necesario dar pendiente al plano de la azotea para conducir el agua de lluvia a los drenajes, para lo que se puede utilizar un contrapiso o capa de pendiente de espesor variable, cuyo grosor no debe ser inferior a los 8cm en el lado más bajo, ni superior a los a 30 cm en el más alto. Sobre este contrapiso se dispone una capa de mortero más resistente.

En autoconstrucción o en construcciones muy económicas, cuando el solado se forma con baldosas de dimensiones mayores a 15 cm de lado, en ocasiones el hormigón se sustituye por cascotes de ladrillos, piedra partida o escoria limpia, debidamente apisonados y regados con agua de cal.

Reseña histórica[editar]

Fragmento de hormigón de un acueducto romano.

Se atribuye a los etruscos la invención del hormigón[cita requerida], que fue utilizado profusamente por los romanos para construir contrapisos y soleras, rellenar muros y murallas, conformar las bóvedas de los techos, servir de base en caminos y calzadas, en acueductos, entre otros. Para esto utilizaban piedra caliza calcinada que luego molían y utilizaban como aglomerante. En zonas volcánicas se encontraban piedras denominadas puzolanas a las que solamente molían y luego mezclaban con los áridos y agua para elaborar el hormigón.

En todos los casos se utilizaba como material de relleno debido a su relativamente baja resistencia a tracción. A pesar de esto y pasados dos mil años se lo puede encontrar en las ruinas de las termas de Caracalla, el Coliseo de Roma y en múltiples lugares por donde se expandió el Imperio romano.

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. B.Juan. (2011). 3*5* Escuela técnica Punta Alta. Manual de la construcción de edificios. 8.ª edición. Editorial Alsina. Buenos Aires
  2. Cussi, Juan.b. (2000). Apuntes de Obra. Construcciones para arquitectos. Edit. Gamma. Buenos Aires. ISBN: 950-4371-20-5
  3. Zurita Ruiz, José. (1971) Diccionario de la construcción. Edit CEAC, Barcelona."Def: Tabicado plano de los pisos"
  4. Diccionario RAE [www.rae.es]. "Def:5. Suelo del horno. 6. Superficie del fondo en canales y acequias".