Conteo de cartas

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Se denomina conteo de cartas a la técnica aplicada en blackjack, consistente en establecer el momento idóneo para elevar la apuesta.

Inicios[editar]

En 1962, aparece en Estados Unidos el libro "Beat the dealer", escrito por Edward O. Thorp, un matemático empleado en IBM. En él, Thorp daba a conocer sus conclusiones, obtenidas a través de pruebas de millones de manos en ordenador.

Estrategia básica[editar]

Lo primero que Thorp determinó fue que para poder acortar la ventaja de la casa, era necesario jugar cada mano de una forma única, ya que cualquier otra forma otorgaba ventajas a la banca. Así nació la estrategia básica, que en principio diferencia las manos en:

Manos duras.- Aquellas formadas por cartas cuya suma es 12 o superior.

Manos blandas.- Aquellas formadas por cartas cuya suma, independientemente de la que sea, puede ser rebajada en 10 por la presencia del as.

Manos dobles.- Aquellas cuyas dos primeras cartas son iguales.

De esta forma surgió la estrategia básica, que aunque puede observar pequeños cambios según las reglas del casino en que se juegue, en esencia consiste en, teniendo en cuenta la carta vista que se ha servido el croupier, pedir, doblar o plantar según sean las cartas del jugador.

Se detalla a continuación la estrategia básica usual, que como hemos dicho deberá alterarse en función del casino en que se juegue.

ESTRATEGIA BÁSICA PARA LAS MANOS DURAS

  • Con cualquier suma por debajo de 9 pediremos siempre hasta llegar a 9, 10, 11 o superior.
  • Carta del croupier 2, doblar con 10 u 11, pedir con 9 y 12, plantarse con el resto (13, 14, etc.)
  • Carta del croupier 3, 4, 5 o 6, doblar con 9, 10 u 11, plantarse con el resto. Excepción.- Pedir 12 contra 3
  • Carta del croupier 7, 8, o 9, doblar con 10 u 11, Pedir con 9, 12, 13, 14, 15, 16, plantarse con el resto
  • Carta del croupier 10 o as, nunca doblar, pedir con 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16, plantarse con el resto

ESTRATEGIA BÁSICA PARA LAS MANOS BLANDAS

  • Sea cual sea la carta del croupier, pedir siempre que tengamos As-2, As-3, As-4, As-5, y As-6.
  • Si tenemos As-7, pedir contra 9, 10 o As, plantar contra el resto.

ESTRATEGIA BÁSICA PARA MANOS DOBLES

Si tenemos:

  • 2-2.- Separar si el croupier tiene del 2 al 7, pedir para el resto.
  • 3-3.- Igual que con 2-2.
  • 4-4.- Separar solo contra 5 o 6 del croupier, pedir contra el resto
  • 5-5.- Nunca separar, tratar siempre como si fuera un 10 duro.
  • 6-6.- Separar si el croupier tiene del 2 al 6, pedir contra el resto.
  • 7-7.- Separar si el croupier tiene del 2 al 7, pedir contra el resto.
  • 8-8.- Separar siempre. En el caso del blackjack con reglas europeas, no se separan si el croupier tiene 10 o As.
  • 9-9.- Separar si el croupier tiene del 2 al 9, plantar contra el 10 y el AS. Excepción.- No separar contra el 7.
  • 10-10.- Nunca separar.
  • As-As.- Separar siempre. En el caso del blackjack con reglas europeas, no se separan si el croupier tiene un As también.

Conteo[editar]

Una vez establecida la estrategia básica, pilar imprescendible del conteo, pasamos a definir el conteo en sí.

El conteo se basa en el hecho descubierto por Thorp de que las cartas altas son favorables al jugador y las pequeñas al croupier. Esto es así, porque las cartas al jugador le hacen buenas manos al doblar, así como al croupier le hacen pasarse de 21 en las manos duras. Por el contrario, las cartas pequeñas ayudan al croupier a hacer buenas las manos duras.

Con base en esto, Thorp sugirió un elemental sistema de conteo, consistente en no perder de vista los cincos y los ases jugados, y apostar más cuando la cantidad de cartas a repartir fuera rica en Ases y menos cuando fuera rica en cincos.

Este sistema de conteo que sugirió Thorp, ha ido mejorándose con el tiempo, hallando cada vez los jugadores profesionales nuevos sistemas más poderosos con la intención de ganar al black jack.

En realidad todos los sistemas de conteo se basan en una única premisa: Las cartas pequeñas favorecen al croupier, mientras que las cartas altas favorecen al jugador. En base a esto, el conteo está orientado a establecer en cada momento cuánta proporción de cartas altas y pequeñas quedan por jugar después de cada mano, y elevar la apuesta tanto más cuanto más cartas altas queden por jugar.

La parte que parece más complicada, es llevar el conteo en sí. Cualquier jugador dirá que es imposible establecer el número de cartas en concreto (Ases, figuras, nueves, etc.) que han salido y las que quedan por jugar, sin embargo el conteo no consiste en eso.

Tomemos como ejemplo el sistema de conteo de cartas más popular, el HI-LO. Este sistema divide las cartas así:

  • Cartas altas: 10, J, Q, K, As
  • Cartas pequeñas: 2, 3, 4, 5, y 6
  • Cartas neutras: 7, 8 y 9

Cada vez que aparece una carta pequeña, queda una menos por jugar, lo cual favorece al jugador, y al contrario ocurre con las cartas altas. Por ello, a todas las cartas pequeñas se le aplica un valor de +1, y a todas las cartas altas se le aplica un valor de -1. Las cartas neutras no se cuentan. La clave de la cuestión consiste en no perder de vista todas y cada una de las cartas que van apareciendo y establecer una suma algebraica, (que se denomina CUENTA CORRIENTE), que al final de cada mano será positiva o negativa. Si es negativa, jugar el mínimo de apuesta o no jugar nada; si es positiva, elevar la apuesta según un baremo, que consiste en dividir la cuenta así obtenida entre el número de barajas que aún quedan por jugar, lo cual nos dará una CUENTA VERDADERA, que servirá de base para la apuesta.

Con el constante perfeccionamiento al que se vieron sometidos los sistemas de conteo, surgieron a lo largo del tiempo nuevos sistemas, todos ellos tendentes a hacerlos más fuertes en el intento de ganar, pero en esencia, todos los sistemas se basan en lo expuesto.

Hoy en día existen multitud de sistemas de conteo, y se clasifican por niveles según su efectividad. Algunos cuentan los 9 como -1. Otros cuentan los 4, 5 y 6 como +2. Otros no cuentan los Ases, pero hay que llevar una cuenta adicional de Ases jugados, otros cuentan los 5 como +3. Cuanto más efectivo, más complicado suele ser el sistema.

Los sistemas se dividen en balanceados y desbalanceados.

En el sistema HI-LO expuesto anteriormente como ejemplo, vemos que si tomamos como base una baraja, una vez repartidas todas las cartas, nuestra cuenta corriente sería 0. A todos los sistemas en que se da esta circunstancia, se les llama sistemas de conteo balanceados. Por el contrario, cuando al ser repartidas todas las cartas la cuenta corriente no es 0, tenemos un sistema de conteo desbalanceado.

Un ejemplo, en el popular sistema KOblackjack, el valor de las cartas para conteo es éste:

  • 2, 3, 4, 5, 6, 7: +1
  • 10, J, Q, K, As: -1
  • 8 y 9: Neutro.

Como podríamos comprobar, al final de cada baraja tendremos una cuenta corriente de +4. La ventaja de estos sistemas desbalanceados consiste en que aplicando un baremo predeterminado, se ahorra el jugador el establecimiento de la cuenta verdadera, y en consecuencia el tener que calcular al final de cada mano las barajas que quedan por jugar. Esto es especialmente útil en el juego de una baraja, donde constantemente hay que estar operando con fracciones para obtener la cuenta verdadera.

Los múltiples análisis a los que se ha visto sometidos esta técnica, ha permitido avanzar mucho más en ella, de forma que incluso según el conteo, se debe de variar la forma de jugar establecida por la estrategia básica en determinadas manos.

En Internet puede accederse a distintas páginas sobre este tema, que ampliarán y perfeccionarán lo aquí expuesto.

Consecuencias históricas[editar]

La aparición del libro de Thorp, representó toda una revolución en la industria del casino en Estados Unidos. Los casinos creyeron ver en esta técnica la forma en que hordas de jugadores se acercarían a sus mesas de blackjack para desvalijar sus arcas, y comenzaron inmediatamente a tomar contramedidas.

La primera fue jugar con varias barajas. Antes del libro, se jugaba con una sola baraja repartida a mano. A partir del libro los casinos introdujeron más barajas, que se repartían dispensadas desde un sabot. Sin embargo, aunque esto dificultaba algo la labor de los contadores, no era suficiente, ya que la suma algebráica para determinar la cuenta puede ser válida con una, con seis y aún con más barajas, por lo que los casinos introdujeron la carta de corte. En el black jack repartido con sabot, existe una tarjeta de color, que cuando sale a escena marca el momento en que a la próxima mano el croupier barajará e iniciará un nuevo sabot, otra vez con todas las cartas en juego. La posición en que se coloque esa tarjeta, (sea más cercana o más lejana al final de las seis barajas) determinará el momento en que hay que volver a barajar. Lógicamente en ese momento el contador tiene que abandonar la cuenta y disponerse a comenzar una nueva con el nuevo sabot a repartir. Cuanto más cerca esté la tarjeta de corte, y en consecuencia menos cartas se repartan, al contador le será más difícil obtener cuentas altas. Por si acaso esta medida no fuera suficiente, en muchos casinos cuando sospechan la presencia en una mesa de un contador, le indican al croupier que coloque al barajar la carta de corte más cerca, lo que hará que, aunque se repartan menos manos en cada sabot, será más difícil obtener cuentas altas para los contadores.

La paranoia de los casinos en este asunto les lleva incluso a expulsar a los jugadores que piensen que está contando cartas, y hasta han aparecido empresas que ofrecen sus servicios a casinos, especializadas en la detección de los contadores, inclusión en sus archivos, y facilitación de estos archivos para que un contador pueda ser identificado en la recepción del casino como tal.

Personajes[editar]

Pese a todo lo expuesto, aplicar esta técnica hasta el punto de hacerla efectiva para ganar dinero suficiente en los casinos no es nada fácil. Es por ello que, entre la gran cantidad de jugadores que resultan atraídos por esta técnica, se encuentren hordas de perdedores y solamente algunos privilegiados que lograron inscribir sus nombres en la historia del blackjack. Algunos de ellos fueron Stanford Wong, Lorenzo Revere, Arnold Snyder, Donald Schlesinger, los creadores del sistema KOblackjack, Olaf Vancura y Ken Fuchs, Kevin Blackwood, Bryce Carlson, el legendario Tommy Hyland, el mítico Ken Uston y el equipo de estudiantes del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que logró ganar alrededor de 5 millones de dólares en distintos casinos en la década de los 90; sobre lo cual se filmó la película 21: blackjack.

Enlaces externos[editar]