Conservación y restauración

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Michelangelo Buonarroti 011.jpg
Antes
Michelangelo - Fresco of the Last Judgement.jpg
Durante
Rome Sistine Chapel 01.jpg
Después
Restauración de El Juicio Final (Capilla Sixtina)
Retablo en restauración

La conservación y restauración (también citada sólo como conservación[1] ) es una profesión dedicada a la preservación del patrimonio cultural para el futuro. Las actividades de la conservación incluyen el análisis, documentación, tratamiento y el cuidado de las colecciones (conservación preventiva). Todo este trabajo se apoya en la investigación y la educación.

Definición[editar]

La definición tradicional del rol de la conservación involucra investigación y preservación del patrimonio cultural empleando "cualquier método que resulte eficaz para mantener esa propiedad en lo más cercano a su estado general como sea posible durante el mayor tiempo posible". Sin embargo la definición actual de la conservación se ha ampliado y de manera más precisa sería descrito como la gestión ética. El conservador aplica algunas pautas éticas simples, tales como:

  • Mínima intervención.
  • Materiales apropiados y métodos que apunten a ser reversibles para reducir los posibles problemas a futuro durante un tratamiento, investigación, y uso.
  • Documentación completa de todos los trabajos realizados.

Para que el conservador aplique sus conocimientos profesionales como corresponde, deben tener en cuenta las opiniones de la parte interesada (el custodio), los valores y el significado del objeto, y las necesidades físicas del material, con el fin de determinar una apropiada estrategia de conservación.

El término de conservación recoge todas aquellas medidas o acciones que tengan como objetivo la salvaguarda del patrimonio cuntural tangible, asegurando su accesibilidad a generaciones presentes y futuras. La conservación comprende la conservación preventiva, la conservación curativa y la restauración. Todas estas medidas y acciones deberán respetar el significado y las propiedades físicas del bien cultural en cuestión.[2]

  • La conservación preventiva consiste en todas aquellas medidas y acciones que tengan como objetivo evitar o minimizar futuros deterioros o pérdidas en el patrimonio cultural. Estas acciones se realizan sobre el contexto o el área circundante al bien, o más frecuentemente un grupo de bienes, sin tener en cuenta su edad o condición. Estas medidas y acciones son indirectas, es decir, no interfieren con los materiales y las estructuras de los bienes. No modifican su apariencia.
  • Conservación curativa: son todas aquellas acciones aplicadas de manera directa sobre un bien o un grupo de bienes culturales que tengan como objetivo detener los procesos dañinos presentes o reforzar su estructura. Estas acciones sólo se realizan cuando los bienes se encuentran en un estado de fragilidad notable o se están deteriorando a un ritmo elevado, por lo que podrían perderse en un tiempo relativamente breve. Estas acciones a veces modifican el aspecto de los bienes.

La restauración hace referencia a todas aquellas acciones aplicadas de manera directa a un bien individual y estable, que tengan como objetivo facilitar su apreciación, comprensión y uso. Estas acciones sólo se realizan cuando el bien ha perdido una parte de su significado o función a través de una alteración o un deterioro pasados. Se basan en el respeto del material original. En la mayoría de los casos, estas acciones modifican el aspecto del bien.

Historia[editar]

El cuidado del patrimonio cultural tiene una larga historia dentro de las tradiciones de fijación y la reparación de objetos,[3] y en las restauraciones de obras de arte individuales. Aunque las actividades de restauración de objetos se remontan a los inicios de la humanidad, como actividad pública y profesional, ésta comenzó en el siglo XIX. En el pasado se realizaron intervenciones de restauración principalmente en objetos de uso ritual, en México se han encontrado vasijas que se rompieron y después fueron unidas por medio de una costura. Plinio el Viejo ya menciona en su Historia técnicas para desprender murales, práctica común entre los romanos que de esta forma expoliaron edificios griegos. Durante la edad media y el renacimiento las labores de restauración eran realizadas por artesanos, pero con el advenimiento del concepto de artista se comenzó a delegar estas actividades a artesanos marginados.

Es hasta el siglo XIX que comienzan a surgir personas solo dedicadas a conservar, mantener y en algunos casos reconstruir objetos del pasado. Los campos de la ciencia y el arte se volvieron cada vez más interdependientes gracias a científicos como Michael Faraday quien comenzó a estudiar los efectos nocivos del medio ambiente en las obras de arte. Luis Pasteur también llevó a cabo análisis científicos sobre la pintura durante este periodo.[4] Sin embargo, quizás el primer intento organizado para conservar el patrimonio cultural fue la Sociedad para la Protección de Edificios Antiguos en el Reino Unido. Influenciada por los escritos de John Ruskin esta sociedad fue fundada por William Morris en 1877. Durante el mismo período un movimiento con objetivos similares, también se había desarrollado en Francia bajo la dirección de Eugène Viollet-le-Duc un arquitecto y teórico francés al que se le puede considerar el primer restaurador. Viollet-le-Duc realizó un extenso estudio de la arquitectura gótica y se dispouso a reconstruir y completar las obras inconclusas de la época. Es también uno de los primeros en poner por escrito sus ideas y métodos; así como también es uno de los primeros en ser criticado públicamente por Ruskin.

El arte de la conservación recibió un impulso en Alemania, cuando en 1888 Friedrich Rathgen se convirtió en el primer químico en ser empleado por un museo, el Museo Real de Berlín. No sólo desarrolló un enfoque científico para el cuidado de los objetos de las colecciones, si no que difundió este enfoque con la publicación de un Manual de conservación en 1898.[5]

Ya en el siglo XX comienza una corriente para dar fundamento a las prácticas de rescate de los objetos del pasado, comenzando en Italia con las obras de Camillo Boito. Con la asunción de la Italia fascista se comienza una labor de restauración y reconstrucción del pasado romano y renacentista del país que crea las condiciones para que más tarde se cree el Istituto Centrale per il Restauro. En esta institución surgirá el más conocido teórico de la restauración, Cesare Brandi.

La necesidad de establecer principios para regular la conservación y restauración de monumentos históricos quedó plasmada en la "Carta de Venecia"" o Carta Internacional sobre la conservación y restauración de monumentos y sitios, suscrita en 1964.

Conservador o restaurador[editar]

Probablemente a partir de la Controversia de los barnices entre Brandi y los directivos de la National Gallery de Londres se comenzó un distanciamiento entre la restauración británica y la continental. A esto se sumó la aparición de la figura del conservador como encargado de manejar una colección. Así en el mundo anglosajón se comenzó a dejar el término restaurador para los operarios técnicos que intervenían las obras atendiendo a los criterios de historiadores, científicos y críticos de arte. Por su parte en Europa continental el restaurador era responsable directo de los criterios que se tomarían tanto para conservar como para exponer y estudiar las obras. A la larga esto llevó a una controversia sobre cual era la función de conservadores y restauradores, y la imposibilidad de llegar a un consenso llevó a la creación del término conservación-restauración que empezó a usarse en la década de 1980.

En el caso de México particularmente la restauración se enfrentó desde los años 1960 a compatibilizar el idealismo brandiano de la obra de arte con el discurso antropológico del patrimonio cultural cosa que hasta la fecha sigue produciendo efectos desiguales.

Especialidades dentro de la profesión[editar]

La profesión de la conservación y restauración es amplia y abarca varias áreas de especialidad. Especialidades pueden incluir:

  • Conservación de textiles
  • Conservación y restauración de metales
  • Conservación y restauración de bienes escultóricos
    • Conservación de escultura en madera policromada
    • Conservación de escultura en piedra
    • Conservación de escultura o bienes ornamentales en metal
  • Conservación y restauración de bienes arqueológicos
  • Conservación y restauración de pintura
    • Pintura de caballete
    • Pintura mural
  • Conservación y restauración de obra gráfica, libros y documentos
    • Conservación de fotografía
    • Conservación y restauración de dibujos y grabados
    • Conservación y restauración de libros y encuadernaciones
    • Conservación y restauración de textos impresos y manuscritos
  • Conservación preventiva
  • Conservación curativa
  • Restauración arquitectónica

Restauración de obras de arte[editar]

Se le otorga el nombre de obra de arte, al hecho del reconocimiento que se produce en la conciencia, ya que cada obra será realizada por un único individuo y por lo tanto, cada uno tiene su propia identificación que le subministrará este. El producto humano al que se dirige está ante nuestros ojos, pero es clasificado entre los productos de actividad humana de forma genérica, hasta que esa identificación no le exceptúe del conjunto de demás productos. Ésta es su peculiar característica, en cuanto entra a formar parte del mundo de cada individuo. Por lo tanto, esto no depende de las premisas filosóficas, sino de cuáles sean estas, de tal manera que se evidencie al arte como producto de espiritualidad humana.

Basándose en la concepción de Dewey (el arte como experiencia ):

"..., una obra de arte es en acto y no sólo potencialmente una obra de arte cuando pervive en alguna experiencia individualizada. [...] Pero como obra de arte se recrea cada vez que es experimentada estéticamente."

Lo que significa que hasta que este reconocimiento no se produce, la obra de arte no existe, más que en cuanto es un trozo de material.

El conservador o restaurador de obras de arte o bienes culturales es un profesional, con responsabilidad y con conocimientos multidisciplinares en campos tan diversos como la historia del arte, la química, la física o la biología y debe tener formación artística, teórica, técnica y científica.

Su labor es examinar, diagnosticar, preservar, conservar, e intervenir en el patrimonio artístico. Los restauradores pueden trabajar en empresas privadas, museos o dedicarse a la docencia e investigación. Otras salidas son las tasaciones de arte o el asesoramiento técnico en casas de subastas o aseguradoras.

Los estudios de restauración de obras de arte pueden realizarse a través de las facultades de Bellas Artes que dispongan de la especialización en Conservación y Restauración, en las que se obtiene la licenciatura en Bellas Artes o a través de las Escuelas Superiores de Conservación y Restauración, en las que se obtiene una diplomatura en este campo. En la actualidad se lucha por un titulación específica con la implantación de una nueva licenciatura universitaria en Conservación y Restauración de Obras de Arte.

La restauración de obras de arte se especializa en función de la técnica o naturaleza material de la obra: pintura, escultura, obra sobre papel o documento gráfico, y arqueología, que abarca todos los materiales antiguos. En ocasiones estas disciplinas se solapan, siendo obras sobre papel como las acuarelas, u otras, también tratables por técnicos especializados en pintura, por ejemplo.

La restauración de restos arqueológicos difiere del resto de especialidades en que siempre predomina el valor histórico del objeto sobre su valor estético.

La tinta neutra es una técnica frecuente en la restauración de pintura mural. Se utiliza cuando el restaurador se encuentra con grandes pérdidas y desconoce como era el original. Consiste en aplicar un color uniforme en la zona perdida, que no moleste en exceso y que entone con el colorido general de la obra.

Referencias[editar]

  1. O como restauración, aunque ese término puede crear confusión con la restauración como actividad hostelera o con otros homónimos.
  2. Según resolución adoptada por los miembros de ICOMCC durante la 15.ª Conferencia Trienal, New Delhi, 22-26 de septiembre de 2008
  3. Pye, E, 2001. Caring for the past: Issues in conservation for archaeology and museums. London: James and James
  4. Stoner, Joyce Hill. 2005. «Changing approaches in art conservation: 1925 to the present». En Scientific Examination of Art: Modern Techniques in Conservation and Analysis (Sackler NAS Colloquium). Proceedin of the National Academy of Sciences. p. 41
  5. Gilberg, Mark. (1987) Friedrich Rathgen: The father of modern archaeological conservation. Journal of the American Institute for Conservation, Vol. 26, No. 2 (Autumn, 1987), pp. 105-120
  • Ruskin, John: LAS SIETE LAMPARAS DE LA ARQUITECTURA.
  • Viollet-le-Duc, E.: DICTIOANAIRE RAISONNÉ DE L'ARCHITECTURE FRANÇAISE DU XIe AU XVI SIECLÈ,
  • Tarragó, I Cid, Salvador: RESTAURACIÓN DE MONUMENTOS Y LA ARQUITECTURA DE CONTRASTE,
  • Lizzi, Fernando: RESTAURO STATICO DEI MONUMENTI;
  • Riegl, A.: EL CULTO MODERNO A LOS MONUMENTOS.
  • Brandi, Cesare: Teoría de la Restauración.
  • Jorge Antonio Rojas Ramírez: Procedimientos y Tecnologias en la Restauración:
  • Arquitectura, Conjuntos y Naturaleza.
  • Acidini, Cristina, ET ALL: IL RESTAURI DEL DUOMO DI MODENA: (1875 - 1984):
  • Chanfón, Olmos, Carlos: FUNDAMENTOS TEORICOS DE LA RESTAURACION:
  • PROBLEMAS TEORICOS DE LA RESTAURACIÓN y TERMINOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA.
  • Capitel, Antón: METAMORFOSIS DE MONUMENTOS Y TEORÍA DE LA RESTAURACIÓN.
  • Mastridicasa, Sisto: DISSESTI STATICI DELLE STRUCTURE EDILIZIE:
  • Wieberson, Dora: LOS TRATADOS DE ARQUITECTURA DE ALBERTI A LEDOUX.
  • Biermann, Verónica, et All: TEORÍA DE LA ARQUITECTURA DEL RENACIMIENTO A LA ACTUALIDAD.

Enlaces externos[editar]

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