Consecuencias de la guerra de las Malvinas

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Según la Constitución argentina, la causa Malvinas es un asunto irrenunciable del pueblo argentino. Mural en Los Antiguos, provincia de Santa Cruz.

Las consecuencias de la Guerra de las Malvinas comprenden las conclusiones o secuelas que, como corolario, derivaron del conflicto bélico denominado Guerra de las Malvinas. En líneas generales se las divide en consecuencias políticas, militares y sociales.

Consecuencias militares[editar]

SALDO GENERAL DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS
Pérdidas argentinas Pérdidas británicas
Buques de guerra:
Hundidos: 4 8
Dañados de gravedad: 1 15
Buques de apoyo: 6 9
Aviones de guerra: 58 11
Aviones de apoyo: 2 0
Helicópteros: 11 24
Vidas humanas: 649 258
Heridos: 1.068 777
Puerto Argentino en 2003. Catedral de la Iglesia de Cristo.

La Guerra de las Malvinas reveló que en entornos costeros, la guerra aeronaval no había variado gran cosa desde la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de buques hundidos se perdieron a manos de aviones realizando «pasadas» con bombas, cohetes y cañones. Esto condujo a la implementación de poderosos medios de defensa terminal antiaérea en los buques de las siguientes décadas.

  • El misil ya era un arma apreciada en 1982, pero a partir de ese momento adquirió una relevancia enorme tanto en sus variantes aéreas como de superficie. En particular, la letal eficacia demostrada por los Exocet en lucha antibuque como la demostrada por los Sidewinder en combate aéreo influyó decisivamente en la mentalidad militar mundial. Todos los buques de guerra posteriores a 1982 llevan algún tipo de defensa antimisil, aunque ésta nunca se haya demostrado demasiado efectiva.
  • Se puso en evidencia que el concepto de «proyección de fuerza» era especialmente válido, pues pueden producirse conflictos imprevistos que no se libren en las inmediaciones del propio territorio o países aliados.
  • Quedó nítidamente demostrada la eficacia de los submarinos modernos a la hora de contener a una flota enemiga. La carencia de submarinos modernos por parte de Argentina y su disponibilidad por parte del Reino Unido fue decisiva para otorgar a este último el dominio del mar.
  • La vulnerabilidad de los buques británicos frente a los ataques aéreos por parte de la aviación argentina resultaron en una dura enseñanza no solo para el Reino Unido, sino para casi todas las fuerzas navales del mundo, que vieron la necesidad de modernizar los radares y las defensas misilísticas de sus buques con nuevas protecciones como el sistema de defensa en zona.[1]
  • Se demostró que aviones de caza modernos subsónicos pero con electrónica de punta (medidas, contramedidas electrónicas y misiles aire-aire) y pilotos bien preparados (Harrier británicos) eran superiores sobre aviones de caza supersónicos de alta velocidad pero con una electrónica más antigua y misiles de primera generación Matra 530 y Magic I (Mirage argentinos).
  • El conflicto dejó a las Fuerzas Armadas de Argentina completamente debilitadas tanto en sus equipos, como en el personal y en su moral. Perdió supremacía en la región y con una desprestigiada cúpula militar, las inversiones y gastos militares fueron anulados hasta el presente, ya que los sucesivos gobiernos fijaron como política de estado no tener hipótesis de conflictos y resolver todo por vía diplomática.
  • Quedó establecido que la superioridad de entrenamiento de los recursos humanos es decisiva para la victoria. Fue el principio del fin de los ejércitos de recluta obligatoria, un proceso de desaparición aún en curso, y el disparadero de los ejércitos profesionales de voluntarios altamente especializados. Dicho en otras palabras: se pudo comprobar que era mucho más efectivo contratar tropas profesionales como hizo Gran Bretaña, que mantener un ejército regular sobre la base de reclutas de un servicio militar obligatorio.

Supuesto uso de armamento nuclear[editar]

En 2003, el Reino Unido reconoció que su flota durante la Guerra de las Malvinas había contado con cargas de profundidad nucleares, si bien el ministro británico de defensa confirmó que esos navíos no estuvieron próximos de la zona del conflicto. Independientemente, el entonces presidente argentino Néstor Kirchner exigió que el Reino Unido presentara disculpas a la Argentina por "el lamentable y monstruoso acto" de desplegar armas nucleares en sus buques de guerra.[2]

La publicación del libro "Rendez-vous: The Psychoanalysis of Francois Mitterrand”, de Ali Magoudi, psicoanalista de Mitterrand, que salió a luz 10 años después de la muerte del mismo, causó revuelo. En el libro se afirma que Thatcher amenazó con el uso de armas nucleares a menos que Francia cediera al Reino Unido los códigos de los misiles Exocet. Estos misiles los compró Argentina a Francia y fueron utilizados con éxito en el conflicto. Las afirmaciones del libro de Magoudi nunca fueron confirmadas por fuentes oficiales británicas o francesas.[3] Otros informes incluso desmienten la existencia de ese tipo de códigos.[4] [5]

La información clasificada[editar]

En el año 2005, en el programa Informe Especial salió a luz el apoyo que Chile le prestó al Reino Unido.[6] Uno de los miembros de la Junta Militar de Chile, el General Fernando Matthei, afirmó que Chile apoyó al Reino Unido. Aviones británicos con insignias chilenas sobrevolaban la Patagonia chilena y usaban bases chilenas como centros de operaciones. Además un gran número de soldados chilenos se trasladaron al sur de Chile a las fronteras, alarmando a la plana mayor de las fuerzas argentina, obligándola a redireccionar tropas hacia la cordillera andina. Según autoridades militares de Chile, se tomó la decisión de ayudar al Reino Unido pues aún mantenía su país una hipótesis de conflicto con el vecino trasandino a raíz de una disputa limítrofe en los territorios australes, diferendo el cual, bajo el auspicio de una mediación papal, se encontraba en esos momentos en avanzadas negociaciones diplomáticas en vistas a una solución negociada de la disputa. Se especulaba que una victoria argentina en Malvinas daría nuevos aires a los partidarios de una «solución bélica» también para el caso del Beagle, por el cual ambos países estuvieron a pocas horas de una guerra en 1978.[7]

Perú, gobernado en esos años por Fernando Belaúnde Terry, fue uno de los pocos aliados de Argentina que la apoyó abiertamente durante el conflicto, no sólo diplomáticamente, también movilizó su flota naval a la frontera con Chile, con el propósito de neutralizar el movimiento militar chileno a la Patagonia. Las fuerzas armadas peruanas estaban listas para entrar en acción si Chile tomaba parte en el conflicto[cita requerida].

En el año 2009 el comandante de la Fuerza Aérea Argentina de entonces, brigadier Basilio Lami Dozo en entrevista al diario La Nación Mundo[8] reconoció que las intenciones de la plana mayor del ejército argentino era invadir Chile una vez acabada la invasión sobre las islas Malvinas/Falkland. Lami Dozo aseguró que nunca dio el respaldo de la Fuerza Aérea a la posición belicista sostenida por un grupo de “halcones” en el Ejército y toda la Marina, y que su posición era solicitar la mediación papal. “Yo no tenía la certeza de ganar. Les dije a los del Ejército que (las fuerzas armadas chilenas) nos iban a dar una cachetada de entrada y llegarían a Río Gallegos (2800 km al sur). Ahí sí, la Argentina, que era mucho más potencia, los volvería despaciosamente hasta la cordillera. Eso iba a costar mucho dinero y vidas”.

Consecuencias sociales[editar]

Asistencia a los veteranos de guerra tras el conflicto de 1982[editar]

Beneficios para los veteranos de guerra argentinos[editar]

Desde la finalización del Conflicto del Atlántico Sur de 1982, los diferentes niveles de la administración pública nacional, provincial y municipal de la República Argentina, han ido sancionando una gran cantidad de normas que otorgaron distintos tipos de condecoraciones, reconocimientos, becas de estudio, pensiones, subsidios, exenciones, créditos, bonificaciones, suplementos, jubilaciones, prioridades, coberturas sociales, y planes de salud, vivienda y trabajo para los veteranos de la Guerra de las Malvinas y sus familiares.[9]

La legislación argentina llama «Veterano de Malvinas» a todo el personal de oficiales, suboficiales y soldados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que hayan participado en las acciones bélicas llevadas a cabo en las jurisdicciones del TOM y del TOAS, y civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicios y/o apoyo en donde se desarrollaron las acciones.[10]

  • TOM: vigencia: desde el 2 de abril de 1982 hasta el 7 de abril de 1982. Jurisdicción: Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.[9]
  • TOAS: vigencia: desde el 7 de abril de 1982 hasta el 14 de junio de 1982. Jurisdicción: Plataforma Continental, Islas Malvinas, Georgias, Sandwich del Sur y el espacio aéreo y submarino correspondiente.[10]

En todos los casos, el Ministerio de Defensa de la Nación es el organismo encargado de certificar la condición de Veterano de Guerra, a través de los comandos de las respectivas Fuerzas Armadas y de Seguridad. Tal certificado es indispensable para tramitar cualquier beneficio de carácter nacional, provincial o municipal.[10]

Cabe aclarar que el personal que sólo permaneció en el territorio continental durante la guerra de 1982, no estuvo ni en el TOM (Teatro de Operaciones Malvinas) ni en el TOAS (Teatro de Operaciones del Atlántico Sur), y para la legislación argentina no es veterano; aunque haya sido movilizado y/o convocado al sur del paralelo 42.[10]

Algunos beneficios nacionales para los VG argentinos[editar]

A modo de ejemplo, a continuación se presentan algunos beneficios sociales otorgados por la Nación Argentina:

  • Beneficios a ex combatientes que han participado en acciones bélicas en el Atlántico Sur (Ley nacional 23109 y leyes modificatorias: 23240 y 23701)
  • Pensión vitalicia a ex combatientes que participaron en acciones bélicas en el Conflicto del Atlántico Sur (Ley nacional 23848 y leyes modificatorias: 24343, 24652 y 24892)
  • Programas médico-asistenciales, obras sociales y organizaciones de veteranos de guerra (Ley nacional 25210)
  • Subsidio a las personas con inutilización o disminución psicofísica por su intervención en el Conflicto con el Reino Unido (Ley nacional 22674)
  • Beca de estudio para hijos de veteranos fallecidos o incapacitados por su intervención en el Conflicto de las Malvinas (Ley nacional 23490 y leyes modificatorias: 24924 y 25375)
  • Condecoraciones a todos los que lucharon en la guerra por las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur (Ley nacional 23118 y ley modificatoria: 23585)

Crímenes de guerra contra soldados argentinos en las Malvinas[editar]

Según el informe de la comisión militar argentina, soldados británicos mataron a siete soldados heridos y a tres prisioneros de guerra argentinos, a los que obligaron a realizar tareas peligrosas en el campo de batalla.[11] El 1 de junio de 1982, una patrulla de soldados del Regimiento 12 de Infantería fue obligada a realizar tareas peligrosas bajo amenaza de pasar la noche a la intemperie, y durante una explosión murieron tres de sus compañeros.[12] El diario inglés «The Independent» también señaló como responsable de crímenes de guerra contra soldados correntinos y chaqueños a un piloto de helicóptero británico, quien rehusó evacuar a un malherido joven conscripto, soldado Horacio Giraudo del Regimiento 25,[13] quien tiempo después falleció.[14] Los soldados británicos también mataron a cinco soldados argentinos que se replegaban luego de haberse ordenado la rendición, según aseguró Víctor Pablo Catá, vicepresidente en 1996 de la Casa del Veterano de Guerra.[15]

En 2009, ex combatientes de las Malvinas contaron las vejaciones a las que fueron sometidos como parte de castigo de campo por parte de 70 oficiales y suboficiales durante el conflicto bélico. El veterano José Martín Araníbar, que apoyó la investigación que llegó a la Justicia, comentó a El Mundo que "esta megacausa contiene todos los delitos: vejámenes, torturas, servidumbre, heridas graves, abandono de persona e incluso dos muertes; la de un soldado que al parecer fue fusilado por un cabo y otro que murió de hambre al ser abandonado".[16] Todas las fuentes militares coinciden que los soldados Roque Evaristo Sánchez y Avelino Néstor Oscar Pegoraro murieron combatiendo heroicamente (condecorados póstumamente con "La Nación Argentina al Valor en Combate"), mientras que pudieron haber muerto por expresas órdenes de sus jefes, según unas o otras fuentes.[17] Así lo asegura el ex-subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes, Dr. Pablo Andrés Vassel, en su libro "Memoria, verdad, justicia y soberanía. Corrientes en Malvinas".[18] También existe polémica por la muerte del soldado Rito Portillo,[19] que murió por fuego amigo según la versión militar, mientras que otros tienden a considerar que se lo fusiló por orden de un cabo.

Existen algunos veteranos que se oponen a los juicios por los estaqueamientos, asegurando que eran necesarios para mantener control de las tropas y no delatar las posiciones. En 2007, la ministra de defensa de Argentina, Nilda Garré, reconoció que las normas militares vigentes durante la guerra de las Malvinas, que en otros ejércitos eran conocidos como castigo de campo, permitía el estaqueo de conscriptos en el caso de que no existieran cárceles: Es una crueldad y de un sadismo insólito, pero es cierto que estaba en las normas.[20] A pesar de la amenaza de castigos sobre el terreno, cuatro soldados conscriptos (Carlos Alberto Hornos, Pedro Vojkovic, Alejandro Vargas y Manuel Zelarrayán) se escaparon del Regimiento 7, y usando un bote de goma intentaron confiscar los bienes que se decía se encontraban dentro la casa abandonada de un estanciero, cerca del río Murrell. Desafortunadamente para los cuatro involucrados, su barco pego contra una mina anti-tanque al regresar de su incursión el 8 de junio, matándolos en la orilla.[21] Nuestros compañeros murieron por las balas… no de hambre y frío, aseguró Walter Alcides Rogido, de la Federación de Veteranos de Malvinas de Corrientes, al hacer referencia –sin nombrarlos– a lo relatado por los testimonios presentados por los ex soldados correntinos que denunciaron muertes por fusilamiento y por inanición de parte de algunos militares argentinos.[22] El veterano César González Trejo del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 señaló en una entrevista por radio que la ministra de Defensa, Nilda Garré, estaba promoviendo una política de Estado confusa.[23] Uno de los impulsores de la investigación, el presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas (CECIM La Plata),[24] Ernesto Alonso dijo que "A Malvinas no fueron las Fuerzas Armadas del Ejército del general San Martín, sino una banda de asesinos entrenados en reprimir y desaparecer".[16] No todos están de acuerdo con esta afirmación. El ex conscripto Fernando Cangiano del Escuadron de Exploracion de Caballeria Blindado 10 mantiene que: Desde el fin de la guerra se ha pretendido, no sin éxito, urdir una trama discursiva en torno a un supuesto sadismo enfermizo de los oficiales y suboficiales argentinos, en contraposición con la pueril ingenuidad e impotencia de los soldados conscriptos, a quienes se calificó piadosamente de 'chicos de la guerra'.[25] Luego de la determinación judicial en noviembre de 2009, que no considera a los estaqueamientos en Malvinas como delitos de lesa humanidad, Mauricio Felix Ramos, Presidente de la Asociación Veteranos de Guerra Continentales, legitimó la decisión argumentando que “no olvidemos que estaban en vigor las leyes del régimen militar que establecían que si uno cometía traición a la Patria, podría ser fusilado”.[26] En diciembre de 2009, después del escándalo que causó la revelación de cómo el Dr. Pablo Andrés Vassel pagaba dinero para conseguir que varios ex combatientes testificaran contra sus oficiales y suboficiales, el Dr. Vassel, quien inició las denuncias de ex combatientes correntinos por vejámenes y torturas en Malvinas, renunció como Subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes.[27]

Presuntas torturas de conscriptos argentinos en Malvinas[editar]

Los oficiales y suboficiales del Ejército Argentino fueron acusados posteriormente de abusar y matar a sus propias tropas en Pradera del Ganso. "Nuestros propios oficiales fueron nuestros peores enemigos", dice Ernesto Alonso, el presidente del CECIM, un grupo de veteranos fundado por Rodolfo Carrizo y otros conscriptos del Regimiento 7. "Ellos se proveían de whisky en los bares, pero no estaban preparados para la guerra. Desaparecieron cuando las cosas se pusieron serias."[28] Hay otros que sostienen que a los conscriptos se les ayudó a hacer las cosas lo más cómodas posible dadas las circunstancias y que sus oficiales y suboficiales lucharon bien y se esforzaron para levantarles la moral.[29] Bajo expresas órdenes del General de Brigada Mario Menéndez, los ingenieros del ejército (al mando del coronel Manuel Dorrego), en Puerto Argentino, construyeron duchas de campo para las tropas que permitieron rotar a las unidades de la primera línea entes del desembarco británico, y permitir así que los hombres se ducharan con agua caliente y repararan su ropa.[30] Menéndez en su autobiografía dice que cuando las tropas comenzaron a pasar hambre por falta de pan, requisó la panadería local lo que compensó por un tiempo en gran medida la carencia y que inicialmente había una gran cantidad de galletas de agua para complementar la dieta de las tropas.[31] En una entrevista emitida el 8 de junio de 1992 en el programa de debate de televisión de Graciela y Andrés, Menéndez explicó a los presentadores Graciela Alfano y Andrés Percivale y a los ex conscriptos de la Guerra de las Malvinas, Jorge Altieri y Edgardo Esteban, que cuando una delegación de la Cruz Roja llegó a principios de junio de 1982 a informarse sobre el bienestar de los habitantes de las Malvinas, se aprovechó de su decisión de pasar la noche en uno de los hoteles, y, bajo el amparo de la oscuridad, vació el buque hospital de sus raciones en lata. Dijo que ésta era la comida que los reclutas encontraron en abundancia, luego de la rendición, en varios contenedores en Puerto Argentino. Su colega, el General de Brigada Oscar Luis Jofre, después de visitar a la batería del Grupo de Artillería 3, al mando del Teniente Primero Héctor Domingo Tessey, en la zona de Moody Brook, el 9 de junio, dio órdenes de que se entregaran barras de chocolate a las tropas de esta unidad.[32]

En 2009, las autoridades argentinas en Comodoro Rivadavia ratificaron la decisión tomada por las autoridades en Río Grande, Tierra del Fuego (que, de acuerdo con la Argentina, tienen autoridad sobre las islas Malvinas) acusando a 70 oficiales y suboficiales por el tratamiento inhumano de los soldados conscriptos durante la guerra. "Tenemos el testimonio de 23 personas sobre un soldado que fue asesinado a balazos por un cabo, cuatro otros ex combatientes que murieron de hambre, y por lo menos 15 casos de conscriptos que fueron estaquedos en el suelo", dijo a la Agencia Inter Press News Service Pablo Vassel, subsecretario de derechos humanos de la provincia de Corrientes.[33]

El 19 de mayo, un conscripto del Regimiento 12, Secundino Riquelme, murió supuestamente de inanición. El oficial al mando del Regimiento 12, el teniente coronel Italo Ángel Piaggi sostiene sin embargo en su autobiografía que el soldado raso Riquelme murió por una debilidad cardíaca.[34] Hay afirmaciones de que se recurrió a falsos testimonios como evidencia para acusar a los oficiales y suboficiales de abandono de los reclutas y Vassel tuvo que abandonar por eso en 2010 su puesto como subsecretario de derechos humanos de Corrientes.[35] Otros veteranos son escépticos sobre la veracidad de las acusaciones sobre el Coronel José Martiniano Duarte. Un teniente primero de la Compañía de Comandos 601 en la guerra de Malvinas[36] dijo que se había puesto de "moda" entre los ex conscriptos acusar ahora de abandono a sus superiores.[37] El ex conscripto Fernando Cangiano también desestimó las afirmaciones sobre el "supuesto sadismo enfermizo de los oficiales y suboficiales argentinos" y la afirmación de que los conscriptos no se habían conducido bien en los combates.[38] El ex conscripto César Trejo también acusó a la Ministra de Defensa de Argentina, Nilda Garré, de promover un "una política de estado confusa" a favor del CECIM.[39] El subteniente Gustavo Malacalza del Regimiento 12 fue acusado de haber estaqueado a tres conscriptos en Pradera del Ganso, por haber abandonado sus puestos para ir en busca de comida y revelar sus posiciones con armas de fuego. "Nos dijimos que nosotros ibamos a ser próximos", dijo el soldado raso Mario Oscar Núñez, recordando la muerte del conscripto Riquelme. Poco después del desembarco británico, él y otros dos conscriptos tomaron la decisión de matar a una oveja. Los tres hombres estaban carneando la oveja cuando fueron descubiertos por el subteniente Malacalza, acompañado por sus compañeros conscriptos de la Compañía A del Regimiento 12 y les dieron una paliza. "Empezaron a patearnos y pisotearnos. Finalmente llegó el estaqueo."[40] El Subteniente Juan Domingo Baldini del Regimiento 7 también fue acusado de castigar castigo de campo a tres reclutas de su pelotón por abandonar sus puestos para ir en busca de comida. En la preparación de las entrevistas para su libro, Vincent Bramley, una ametralladorista del 3.er. Para en las Islas Malvinas, llegó a la conclusión de que los oficiales argentinos en Monte Longdon mostraron poca o ninguna preocupación por sus hombres. El soldado raso Alberto Carbone, dijo: "El teniente Baldini nunca nos dijo nada, simplemente lo seguimos colinas arriba. Era como vivir en el infierno, esa colina. El cabo Ríos fue el peor. Como la mayoría de los otros cabos, era un bastardo perezoso. Ninguno de nuestros superiores mostró la menor preocupación por nosotros."[41] No obstante, el soldado raso Fabian Pássaro defendió las acciones del comandante del pelotón diciendo "Al principio todo era normal, hasta que empezó a haber una sola comida caliente por día, y después ya casi nada. Pero el oficial que estaba con nosotros, el subteniente Baldini, se preocupaba mucho por ese tema. Un día dijo que así era imposible, que no podía ser, y mandó a buscar más provisiones abajo. Además, nos permitía reforzar con ovejas lo poco que llegaba. Baldini hacía lo que podía, pero tampoco podía estar en todo, pobre tipo."[42] Se informa que Baldini sirvió una taza de chocolate caliente a cada recluta en su pelotón a fines de mayo 1982, un acto de bondad que recuerda el soldado raso Carbone, pero que no entra en ningún detalle.[43] A pesar de la amenaza de castigo de campo que mantenía a la mayoría de los soldados en línea, en la oscuridad antes del amanecer del 9 de junio de 1982, cuatro conscriptos de la compañía 'A' del Regimiento 7 en Wireless Ridge, los soldados rasos Carlos Alberto Hornos, Pedro Vojkovic, Alejandro Vargas y Manuel Zelarayán abandonaron sus puestos bajo el amparo de la oscuridad, y usando un bote de goma intentaron confiscar los bienes que se decía se encontraban en el interior de la casa de un estanciero, cerca del río Murrell. Por desgracia para los cuatro, su barco se dio con una mina anti-tanque al regresar de su incursión, matándolos en la orilla.[44]

Soldados continentales no reconocidos como veteranos de guerra[editar]

Acampe en la Plaza de Mayo de los movilizados a la Patagonia durante la guerra de 1982.

Durante el año 1982, en plena guerra de Malvinas, muchas unidades argentinas en el continente, como en el mar, cumplieron misiones de alto riesgo. El portaaviones ARA Veinticinco de Mayo participó en la captura de las islas[45] y a principios de mayo estaba preparándose para un enfrentamiento con la flota británica, que no fue posible por mal tiempo.

En 1994 la Armada Argentina informó que tenían derecho a considerarse veteranos de Malvinas las tripulaciones del portaaviones 25 de Mayo, los destructores Hércules, Santísima Trinidad, Comodoro Py, Comodoro Segui, Hipólito Bouchard y Piedrabuena, y las corbetas Drummond, Guerrico y Granville, y los buques Punta Médanos, Cabo San Antonio, Gurruchaga, Somellera, y los petroleros Campo Durand, Puerto Rosales y Río Cincel, y los los transportes Mar del Norte y Córdoba, y los submarinos San Luis y Santa Fe.[46] Sin embargo, no se reconoce a los más diez mil marineros que participaron en las riesgosas misiones como veteranos.

Aproximadamente 20,000 soldados del Ejercito Argentino y Infanteria de Marina Argentina, la mayoría perteneciente a la Brigada de Infantería Aerotransportada IV del General de Brigada Julio Fernández Torres en Comodoro Rivadavia y la Brigada de Infantería Mecanizada XI del General de Brigada Oscar Enrique Guerrero en Rio Gallegos, y los batallones de Infanteria de Marina en Rio Grande, también cumplieron misiones custodiando la Patagonia y Tierra del Fuego,[47] pero tampoco son considerados como veteranos y son denunciados por algunos sectores como «falsos ex combatientes».[48] En la primera semana de junio de 1982, la Brigada de Infantería Aerotransportada IV fue embarcada en aviones de transporte Hércules C-130 a fin de caer detrás de las líneas británicas, pero la fuerza de paracaidistas argentinos tuvieron que regresar debido al mal tiempo o patrullas aéreas británicas, pero a pesar de ello se intentó dos veces más atacar la retaguardia británica.[49]

A pesar de acusaciones de no haber pasado peligro en el continente, los primeros argentinos muertos después de la recuperación de las Malvinas, fueron los tripulantes de un helicóptero Bell UH-1H, probablemente muertos a manos de los comandos británicos a los que fueron a interceptar en la zona de Caleta Olivia,[50] Recien en 2012, el coronel británico Richard Hutching en su libro Special Forces Pilot: A Flying Memoir Of The Falklands War reconocio la muerte de 15 soldados argentinos a manos de comandos británicos operando en en continente argentino.[51]

Al anochecer del 16 de mayo, un submarino británico intento desembarcar unos veinte comandos en la base de Río Grande, siendo repelido por fuego del destructor ARA Hipolito Bouchard.[52] [53] Según el comodoro Rubén Oscar Moro, autor del libro Historia del Conflicto del Atlántico Sur, murieron practicamente todos los comandos británicos en la operación.

El escritor británico Nigel West relata en su libro The Secret War for the Falklands dice que 65 comandos del SAS (Special Air Service) tenían planeado aterrizar en dos aviones de transporte Hercules, pintados con escarapelas argentinas en sus fuselajes, para destruir los aviones Super Etendard en la base aeronaval de Río Grande pero que un grupo adelantado de ellos tuvieron que dirigirse a las apuradas hacia Punta Arenas cuando fueron descubiertos por los radaristas a bordo del destructor ARA Bouchard, como consecuencia la operación Mikado quedó abortada.

El 20 de mayo, un helicóptero británico Sea King fue baleado al sobrevolar posiciones de los soldados del Regimiento 24 destacados en Santa Cruz y a los días siguientes, soldados del regimiento afirman que se produjo un intercambio de fuego con los comandos que desembarco el helicoptero.[54]

El incidente, que desencadenó una de las noches más movidas en Comodoro Rivadavia para las tropas argentinas, se produjo entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de mayo de 1982. «Fue una de las alertas rojas más grandes que hubo», recordó Marcelo Díaz, quien integraba el Regimiento de Infantería 1. «A la mañana, ya con la luz del día, se encontraron cuatro o cinco gomones en la costa. Había gente que había desembarcado. A los cinco días se encontraron cuatro o cinco personas que eran ingleses, vestidos de civil, de traje y corbata, con maletines que adentro tenían armas», agregó.[55]

A partir del 22 de mayo, la Fuerza Aérea de Chile envía a la base aérea Punta Arenas un escuadrón de 12 cazabombarderos Hawker Hunter (Las Panteras Negras) recién llegados de Gran Bretaña poniendo en alerta a toda la guarnición de Río Grande.[56] Al día siguiente, por razones que aún se desconocen, fallece, al precipitarse sobre el golfo de San Jorge, el alférez Mario Luis Valko pilotando un avión IA-58 Pucará.[57] También muere el subteniente Juan Omar Abraham, quien se había internado diez kilómetros al sur de Caleta Olivia con la playa bajante y desapareció. Fue encontrado ahogado, al sur de la ría, el 25 de mayo.

En la tarde del 5 de junio el portaaviones Invincible acompañado por una fragata y un destructor se acercaron a las costas argentinas. Algunos pilotos del Escuadrón 801 del Capitán de Corbeta Nigel Ward recuerdan ver las refinerías de petróleo y el apagón en Rio Gallegos a sólo 160 kilometros de distancia esa noche.[58]

La información suminstrada por oficiales de inteligencia estadounidenses en Washington que fue publicada por el diario Sydney Morning Herald el 21 de junio de 1982 mantiene que tres oficiales y cuatro suboficiales del SAS fueron capturados en el continente.[59] En marzo de 1986, la revista militar estadounidense Soldier of Fortune publicó un artículo confimando las operaciones de comandos infiltrados desde Punta Arenas en el continente argentino titulado "Some Dared; Some Didn't. Argentine Intel vs British Special Ops. En el artículo el Capitán Javier Aristu recuerda que los helicopteros provenientes de Chile hacían lo imposible para infiltrar patrullas, siendo estas frustradas gracias a los radaristas en Rio Gallegos. Aristu mantiene que dos de los infiltrados fueron detectados y uno capturado el 1 de junio, quien produjo un pasaporte de Nueva Zelanda en su defensa y fue llevado al commandante de la Brigada X, General de Brigada Guerrero, quien no obstante ordenó su liberación inmediata, posiblemente debido al hecho que el gobierno neozelandes ya había enviado a la fragata HMNZS Canterbury para ayudar a la Fuerza de Tarea Anfibia británica en las Malvinas.

Un proyecto de ley presentado por el senador nacional Miguel Ángel Pichetto, propone considerar como veteranos a todos los conscriptos movilizados en el sur del continente. Esto no es respaldado por los veteranos de Malvinas. «Sería una estafa moral equiparar a los veteranos con los movilizados», afirmó Ernesto Alonso,[60] presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM).

Referencias[editar]

  1. Juan José Fernández Martín, Fragata Álvaro de Bazán, cuestión de tecnología, nº 18 de Fuerza Naval, MC Ediciones, Valencia, febrero de 2004.
  2. Argentina demands UK nuke apology, CNN News, December 7, 2003.
  3. Margaret Thatcher Threatened to Use Nukes During Falkland Islands War
  4. Stopping accidents before they've happened
  5. De-alerting and De-activating Strategic Nuclear Weapons
  6. "Informe Especial" de Televisión Nacional de Chile.
  7. Cómo Juan Pablo II evitó una guerra entre Argentina y Chile, Diario Digital ForumLibertas, 5 de diciembre de 2008
  8. Argentina iba a atacar a Chile después de Malvinas, dice exmilitar, La Nación Mundo, 22 de noviembre de 2009
  9. a b «Beneficios sociales para los veteranos argentinos de la Guerra de las Malvinas». aposmalvinas.com.ar. Consultado el 25 de julio de 2014. 
  10. a b c d «Definición de ex combatiente, héroe y condecorado». aposmalvinas.com.ar. Consultado el 25 de julio de 2014. 
  11. El Mundo, 10 de agosto de 1994, Argentina afirma que posee pruebas de los crímenes de guerra británicos en las Malvinas
  12. Cuatro chaqueños excombatientes en Malvinas pedirán a Cristina una denuncia por crímenes de guerra
  13. Malvinas: Relatos de Soldados, Martín Antonio Balza, p. 31, Círculo Militar, 1986
  14. War heroes or murderers?: A police inquiry must rule when death on the battlefield is a crime
  15. Reclamo argentino por los crímenes en Malvinas
  16. a b Las torturas a soldados en Malvinas, un delito de 'lesa humanidad'
  17. 25 DE ANIVERSARIO Momarandu.com Con un ex soldado que presenció torturas en Malvinas
  18. Uno de los soldados conscriptos, Oscár Núñez, dijo que: Nuestra compañía de combate estaba en la primera línea, y había dificultades para que nos llegara la comida. Un compañero nuestro, Segundino Riquelme, murió por desnutrición. Producto de esa muerte nosotros decidimos buscar algo para comer; había una oveja ahí cerca, habrá sido a 40 o 50 metros, y con otros dos soldados, decidimos matarla. En el momento en que estábamos carneando la oveja apareció Malacalza, que era el jefe de nuestra sección. Primero nos insultó, después nos hizo hacer saltos de rana. Nos sacó la oveja y nos dijo que nos iba a estaquear, lo que efectivamente hizo.
  19. De acuerdo al mayor médico Andino Luis Francisco Quinci: Recuerdo el nombre de un soldado que murió, al que yo mismo enterré. Se llamaba Rito Portillo, un morochito de Marina. Vino muy mal herido, tenía una profunda herida en el abdomen con exposición de vísceras. Lo atendimos pero... Llegué a conversar bastante con él. Lo único que me decía es que eso le dolía mucho. No lloraba, no gritaba, no se quejaba en forma desmesurada. Se murió mansamente, mansamente... No dijo ninguna frase heroica ni nada. Solo se murió mansamente, diciendo que a él le dolía. No fue ningún sargento Cabral ni nada por el estilo. Se murió, pero lo hizo sin gritos, hasta sin demagogia. Humildemente, como debe haber sido su vida... Asi quisiera morirme yo, de la misma manera.(HECTOR RUBEN SIMEONI, Malvinas: Contrahistoria, páginas 152/153, Editorial Inédita, 1984)
  20. "La dictadura también torturó en Malvinas" por ALEJANDRO REBOSSIO
  21. Los casos de la Región Diario El Día, Diario Matutino de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
  22. A 25 años de una guerra que duele. Veteranos negaron denuncias de los ex combatientes de Malvinas
  23. Críticas a Garré y respaldo para Bendini
  24. El CECIM La Plata es un grupo de ex combatientes de la guerra de Malvinas que se formó por ex combatientes del partido comunista de la Plata, liderados por Rodolfo Carrizo, ex soldado que realizó el servicio militar en el año 1981, luego de solicitar varias prórrogas por estudio. En 1983 se cambió el nombre a CECIM y Fernando Magno fue el primer presidente.
  25. Malvinas y el “Código de honor”. FERNANDO CANGIANO. Izquierda Nacional. Artículo cargado en febrero de 2002
  26. Estaqueamientos: “el que dirigía, debía tomar determinaciones drásticas”, sostienen los veteranos continentales
  27. El denunciante por los estaqueos en Malvinas a punto de ser denunciado. Tambien se le puede sumar la utilizacion de tipo Beluga ( HUNTING BL-755)por parte del Ejercito de Reino Unido, totalmente prohibidas por la Convencion de Ginebra,contra soldados de Infanteria del Ejercito Argentino 17/12/2009. www.cescem.org.ar.
  28. Argentina's Falklands War Veterans. 'Cannon Fodder in a War We Couldn't Win'. Jens Glüsing, Spiegel.de, 04/03/2007
  29. 3 Para – Mount Longdon – The Bloodiest Battle. Elite Forces Operations Series. Pagina 55. Jon Cooksey.
  30. Malvinas: A Sangre y Fuego, Nicolás Kasanzew, p. 35, Editorial Abril, 1982
  31. Malvinas: Testimonio de su Gobernador, Carlos M. Túrolo, p. 175, Editorial Sudamericana, 1983
  32. Malvinas: La Defensa de Puerto Argentino, Oscar Luis Jofre, Félix Roberto Aguiar, p. 190, Editorial Sudamericana, 1987
  33. Argentina: Soldiers Report Torture, Murder – By Superiors – in Malvinas. Marcela Valente. IPS
  34. Ganso Verde, Italo Angel Piaggi, p. 82, Editorial Sudamericana, 1986
  35. Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de Corrientes
  36. Comandos en acción: el Ejército en Malvinas, Isidoro Ruiz Moreno, p. 27, Emecé Editores, 1986
  37. Categorized | Feature, Human Rights The Enemy Within: Investigating Torture In The Malvinas. Marc Rogers.
  38. Malvinas y el “Código de honor”. Fernando Cangiano.
  39. Críticas a Garré y respaldo para Bendini. Clarin, 15/06/2007
  40. "Falklands conscripts recall torture and death at hands of officers". The Times. 18/06/2009
  41. Two Sides of Hell, Vincent Bramley, pp. 116-117, 22 Books, 1999
  42. Los Chicos de la Guerra: Hablan los soldados que estuvieron en Malvinas, Daniel Kon, p. 179, Editorial Galerna, 1982
  43. Mount Longdon: The Argentinian Story, Por David Aldea para britains-smallwars.com
  44. Los casos de la Región Diario El Día, Diario Matutino de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
  45. Malvinas: La Operación Rosario
  46. 1.052 días de veteranos de Malvinas "no reconocidos" en Plaza de Mayo
  47. Veterano no reconocido Por Laura Alonso La Plata (diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires)
  48. SOLIDARIDAD CON LOS COMPEÑEROS REPRIMIDOS Y DETENIDOS. Centro de Ex-Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM)
  49. Fallo Herrera Diego Catamarca.pdf
  50. Malvinas: submarinos ingleses y misiones secretas en Santa Cruz. Por Alberto Amato
  51. Secret death toll of SAS war in the Falklands
  52. [VETERANOS Y EXCOMBATIENTES DE LA GUERRA DE MALVINAS Y LA FUERZA AÉREA SUR. Por el Brigadier General Ernesto Horacio Crespo. La Gaceta Malvinense]
  53. EL BOUCHARD Y EL FRACASO DE LA OPERACIÓN BRITÁNICA MIKADO, Eugenio L. Facchin y José L. Speroni
  54. La compañía fantasma que le disparó al misterioso Sea King. Por Alberto Amato
  55. Excombatientes de Malvinas denunciaron ataques británicos al continente durante el conflicto
  56. New statesman, Volume 109,p. 8, Statesman and Nation Publication Co., 1985
  57. Emotivo homenaje al Alférez Mario Luis Valko
  58. Sea Harrier Over the Falklands, Commander 'Sharkey' Ward, p. 250, Pen and Sword, 1993
  59. Seven secret prisoners, Sydney Morning Herald, 21/06/1982
  60. La batalla entre excombatientes y movilizados