Consecuencias de la guerra de las Malvinas

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Según la Constitución argentina, la causa Malvinas es un asunto irrenunciable del pueblo argentino. Pintada en Los Antiguos, provincia de Santa Cruz.

Las consecuencias de la Guerra de las Malvinas son las conclusiones o secuelas que, como corolario, derivaron del conflicto bélico denominado Guerra de las Malvinas. En líneas generales se las divide en consecuencias políticas, militares y sociales.

Consecuencias militares[editar]

SALDO GENERAL DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS
Pérdidas argentinas Pérdidas británicas
Buques de guerra:
Hundidos: 4 8
Dañados de gravedad: 1 15
Buques de apoyo: 6 9
Aviones de guerra: 58 11
Aviones de apoyo: 2 0
Helicópteros: 11 24
Vidas humanas: 649 258
Heridos: 1.068 777
Port Stanley (Puerto Argentino) en 2003. Catedral de la Iglesia de Cristo.

La Guerra de las Malvinas reveló que en entornos costeros, la guerra aeronaval no había variado gran cosa desde la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de buques hundidos se perdieron a manos de aviones realizando «pasadas» con bombas, cohetes y cañones. Esto condujo a la implementación de poderosos medios de defensa terminal antiaérea en los buques de las siguientes décadas.

  • El misil ya era un arma apreciada en 1982, pero a partir de ese momento adquirió una relevancia enorme tanto en sus variantes aéreas como de superficie. En particular, la letal eficacia demostrada por los Exocet en lucha antibuque como la demostrada por los Sidewinder en combate aéreo influyó decisivamente en la mentalidad militar mundial. Todos los buques de guerra posteriores a 1982 llevan algún tipo de defensa antimisil, aunque ésta nunca se haya demostrado demasiado efectiva.
  • Se puso en evidencia que el concepto de «proyección de fuerza» era especialmente válido, pues pueden producirse conflictos imprevistos que no se libren en las inmediaciones del propio territorio o países aliados.
  • Quedó nítidamente demostrada la eficacia de los submarinos modernos a la hora de contener a una flota enemiga. La carencia de submarinos modernos por parte de Argentina y su disponibilidad por parte del Reino Unido fue decisiva para otorgar a este último el dominio del mar.
  • La vulnerabilidad de los buques británicos frente a los ataques aéreos por parte de la aviación argentina resultaron en una dura enseñanza no solo para el Reino Unido, sino para casi todas las fuerzas navales del mundo, que vieron la necesidad de modernizar los radares y las defensas misilísticas de sus buques con nuevas protecciones como el sistema de defensa en zona.[1]
  • Se demostró que aviones de caza modernos subsónicos pero con electrónica de punta (medidas, contramedidas electrónicas y misiles aire-aire) y pilotos bien preparados (Harrier británicos) eran superiores sobre aviones de caza supersónicos de alta velocidad pero con una electrónica más antigua y misiles de primera generación Matra 530 y Magic I (Mirage argentinos).
  • El conflicto dejó a las Fuerzas Armadas de Argentina completamente debilitadas tanto en sus equipos, como en el personal y en su moral. Perdió supremacía en la región y con una desprestigiada cúpula militar, las inversiones y gastos militares fueron anulados hasta el presente, ya que los sucesivos gobiernos fijaron como política de estado no tener hipótesis de conflictos y resolver todo por vía diplomática.
  • Quedó establecido que la superioridad de entrenamiento de los recursos humanos es decisiva para la victoria. Fue el principio del fin de los ejércitos de recluta obligatoria, un proceso de desaparición aún en curso, y el disparadero de los ejércitos profesionales de voluntarios altamente especializados. Dicho en otras palabras: se pudo comprobar que era mucho más efectivo contratar tropas profesionales como hizo Gran Bretaña, que mantener un ejército regular sobre la base de reclutas de un servicio militar obligatorio.

Consecuencias políticas[editar]

  • La derrota en la guerra extinguió una eventual redirección de las fuerzas militares argentinas hacia el diferendo que por entonces aún sostenía con Chile entorno a territorios australes, la cual, tras una exitosa campaña en las Malvinas, se mantenía como una irresuelta hipótesis de conflicto, según lo observaba Galtieri y su marina de guerra. En una entrevista con la revista Perfil, el entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Basilio Lami Dozo, dio a conocer las intenciones de Galtieri: “Que [los chilenos] saquen el ejemplo de lo que estamos haciendo ahora porque después les toca a ellos”.[2] También Oscar Camilión, el último ministro de Relaciones Exteriores de Argentina antes de la guerra (29 marzo 1981 al 11 diciembre 1981), en sus "Memorias Políticas", confirmó el plan argentino de invasión: «Los planes militares eran, en la hipótesis de resolver el caso Malvinas, invadir las islas en disputa en el Beagle. Esa era la decisión de la Armada…».[3] [4] Posteriormente, el diferendo fue resuelto por vía diplomática mediante la firma del tratado de 1984.[5] [6]
  • La guerra empeoró aún más la situación económica argentina y significó un severo golpe para la moral del país, del que tardaría mucho en recuperarse. Leopoldo Galtieri cayó en desgracia y tuvo que renunciar a la presidencia a los tres días de la derrota, siendo sustituido por Alfredo Oscar Saint-Jean, que a su vez fue suplantado dos semanas después por Reynaldo Bignone. Pero la Junta Militar estaba herida de muerte. Un año y medio después el último militar entregaba el poder a Raúl Ricardo Alfonsín, primer presidente elegido democráticamente desde el golpe de Estado de 1976, que luego de un informe denominado Rattenbach enjuició a Galtieri, Anaya y Lami Dozo que fueron condenados por la justicia y luego indultados por Menem con el cambio de gobierno.
  • El sector de la sociedad que antes se había girado siempre a los militares para que «enderezaran» las cosas cuando éstas iban mal, comenzó a pensar que éstos carecían en realidad de habilidades políticas, con lo que la mentalidad golpista fue disolviéndose en Argentina durante los siguientes años.
  • En el Reino Unido, la victoria sacó al gobierno de Margaret Thatcher del agujero en que se encontraba por sus duras políticas sociales de corte neoliberal y ganó las elecciones de 1982 con la más amplia mayoría que había tenido un candidato desde 1935. Esto le permitió afrontar con mucha fuerza todos los conflictos con amplias capas de la población derivados de las políticas mencionadas que se produjeron en los años subsiguientes y seguir en el poder hasta 1990.
  • La Guerra de las Malvinas significó el final, en la práctica, del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), pues el más poderoso de sus componentes, Estados Unidos, decidió deshonrarlo de facto para aliarse con la otra parte en el conflicto. También significó un fracaso para la ONU y para la diplomacia de numerosas naciones.
  • Por el contrario, la Guerra de las Malvinas reforzó la «relación especial» entre Estados Unidos y el Reino Unido, dando lugar a un atlantismo extremo que en tiempos recientes ha significado profundas divisiones en el proceso de construcción de la Unión Europea. No obstante, Estados Unidos votó en noviembre de 1982 a favor de una resolución de Naciones Unidas instando a las partes a renegociar el conflicto. Por su parte, el resto de los países de la Unión Europea levantó las sanciones a Argentina en cuanto la guerra hubo terminado.
  • En la actualidad, las relaciones entre Argentina y el Reino Unido pueden calificarse de regulares. Hay un «paréntesis de silencio» sobre la cuestión malvinense. En 1985 Londres concedió a los habitantes el derecho a la autodeterminación; teniendo en cuenta que éstos son y se sienten británicos en su inmensa mayoría, no parece que signifique gran cosa. En 1990 se restablecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países. En 1999 desapareció del aeropuerto de Buenos Aires el cartel «Las Malvinas son nuestras». En 2001, el Primer Ministro británico Tony Blair visitó oficialmente Argentina. Los archipiélagos siguen en las mismas manos que estaban el día anterior al inicio del conflicto. Las relaciones bilaterales son igualmente cordiales, aunque los sucesivos gobiernos argentinos desde la guerra no cedieron jamás en su reclamo.

La información clasificada[editar]

En el año 2005, en el programa Informe Especial salió a luz el apoyo que Chile le prestó al Reino Unido.[7] Uno de los miembros de la Junta Militar de Chile, el General Fernando Matthei, afirmó que Chile apoyó al Reino Unido. Aviones británicos con insignias chilenas sobrevolaban la Patagonia chilena y usaban bases chilenas como centros de operaciones. Además un gran número de soldados chilenos se trasladaron al sur de Chile a las fronteras, alarmando a la plana mayor de las fuerzas argentina, obligándola a redireccionar tropas hacia la cordillera andina. Según autoridades militares de Chile, se tomó la decisión de ayudar al Reino Unido pues aún mantenía su país una hipótesis de conflicto con el vecino trasandino a raíz de una disputa limítrofe en los territorios australes, diferendo el cual, bajo el auspicio de una mediación papal, se encontraba en esos momentos en avanzadas negociaciones diplomáticas en vistas a una solución negociada de la disputa. Se especulaba que una victoria argentina en Malvinas daría nuevos aires a los partidarios de una «solución bélica» también para el caso del Beagle, por el cual ambos países estuvieron a pocas horas de una guerra en 1978.[8]

Perú, gobernado en esos años por Fernando Belaúnde Terry, fue uno de los pocos aliados de Argentina que la apoyó abiertamente durante el conflicto, no sólo diplomáticamente, también movilizó su flota naval a la frontera con Chile, con el propósito de neutralizar el movimiento militar chileno a la Patagonia. Las fuerzas armadas peruanas estaban listas para entrar en acción si Chile tomaba parte en el conflicto[cita requerida].

En el año 2009 el comandante de la Fuerza Aérea Argentina de entonces, brigadier Basilio Lami Dozo en entrevista al diario La Nación Mundo reconoció que las intensiones de la plana mayor del ejército argentino era invadir Chile una vez acabada la invasión sobre las islas Malvinas/Falkland. Lami Dozo aseguró que nunca dio el respaldo de la Fuerza Aérea a la posición belicista sostenida por un grupo de “halcones” en el Ejército y toda la Marina, y que su posición era solicitar la mediación papal. “Yo no tenía la certeza de ganar. Les dije a los del Ejército que (las fuerzas armadas chilenas) nos iban a dar una cachetada de entrada y llegarían a Río Gallegos (2800 km al sur). Ahí sí, la Argentina, que era mucho más potencia, los volvería despaciosamente hasta la cordillera. Eso iba a costar mucho dinero y vidas” Tras el fracaso de la incursión militar argentina sobre las islas Falkland la dictadura argentina de Leopoldo Galtiere fue derrocada. Finalmente, el regreso a la democracia de Argentina trajo consigo la eliminación de la ambición territorial sobre territorios ingleses y chilenos en la zona Austral [9]

Supuesto uso de armamento nuclear[editar]

En 2003, el Reino Unido reconoció que su flota durante la Guerra de las Malvinas había contado con cargas de profundidad nucleares, si bien el ministro británico de defensa confirmó que esos navíos no estuvieron próximos de la zona del conflicto. Independientemente, el entonces presidente argentino Néstor Kirchner exigió que el Reino Unido presentara disculpas a la Argentina por "el lamentable y monstruoso acto" de desplegar armas nucleares en sus buques de guerra.[10]

La publicación del libro "Rendez-vous: The Psychoanalysis of Francois Mitterrand”, de Ali Magoudi, psicoanalista de Mitterrand, que salió a luz 10 años después de la muerte del mismo, causó revuelo. En el libro se afirma que Thatcher amenazó con el uso de armas nucleares a menos que Francia cediera al Reino Unido los códigos de los misiles Exocet. Estos misiles los compró Argentina a Francia y fueron utilizados con éxito en el conflicto. Las afirmaciones del libro de Magoudi nunca fueron confirmadas por fuentes oficiales británicas o francesas.[11] Otros informes incluso desmienten la existencia de ese tipo de códigos.[12] [13]

Crímenes de guerra contra soldados argentinos en las Malvinas[editar]

Según el informe de la comisión militar argentina, soldados británicos mataron a siete soldados heridos y a tres prisioneros de guerra argentinos, a los que obligaron a realizar tareas peligrosas en el campo de batalla.[14] El 1 de junio de 1982, una patrulla de soldados del Regimiento 12 de Infantería fue obligada a realizar tareas peligrosas bajo amenaza de pasar la noche a la intemperie, y durante una explosión murieron tres de sus compañeros.[15] El diario inglés «The Independent» también señaló como responsable de crímenes de guerra contra soldados correntinos y chaqueños a un piloto de helicóptero británico, quien rehusó evacuar a un malherido joven conscripto, soldado Horacio Giraudo del Regimiento 25[16] , quien tiempo después falleció.[17] Los soldados británicos también mataron a cinco soldados argentinos que se replegaban luego de haberse ordenado la rendición, según aseguró Víctor Catá, vicepresidente en 1996 de la Casa del Veterano de Guerra.[18]

En 2009, ex combatientes de las Malvinas contaron las vejaciones a las que fueron sometidos como parte de castigo de campo por parte de 70 oficiales y suboficiales durante el conflicto bélico. El veterano José Martín Araníbar, que apoyó la investigación que llegó a la Justicia, comentó a El Mundo que "esta megacausa contiene todos los delitos: vejámenes, torturas, servidumbre, heridas graves, abandono de persona e incluso dos muertes; la de un soldado que al parecer fue fusilado por un cabo y otro que murió de hambre al ser abandonado".[19] Todas las fuentes militares coinciden que los soldados Roque Evaristo Sánchez y Avelino Néstor Oscar Pegoraro murieron combatiendo heroicamente (condecorados póstumamente con "La Nación Argentina al Valor en Combate"), mientras que pudieron haber muerto por expresas órdenes de sus jefes, según unas o otras fuentes.[20] Así lo asegura el ex-subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes, Dr. Pablo Andrés Vassel, en su libro "Memoria, verdad, justicia y soberanía. Corrientes en Malvinas".[21] También existe polémica por la muerte del soldado Rito Portillo,[22] que murió por fuego amigo según la versión militar, mientras que otros tienden a considerar que se lo fusiló por orden de un cabo.

Existen algunos veteranos que se oponen a los juicios por los estaqueamientos, asegurando que eran necesarios para mantener control de las tropas y no delatar las posiciones. En 2007, la ministra de defensa de Argentina, Nilda Garré, reconoció que las normas militares vigentes durante la guerra de las Malvinas, que en otros ejércitos eran conocidos como castigo de campo, permitía el estaqueo de conscriptos en el caso de que no existieran cárceles: Es una crueldad y de un sadismo insólito, pero es cierto que estaba en las normas.[23] A pesar de la amenaza de castigos sobre el terreno, cuatro soldados conscriptos (Carlos Alberto Hornos, Pedro Vojkovic, Alejandro Vargas y Manuel Zelarrayán) se escaparon del Regimiento 7, y usando un bote de goma intentaron confiscar los bienes que se decía se encontraban dentro la casa abandonada de un estanciero, cerca del río Murrell. Desafortunadamente para los cuatro involucrados, su barco pego contra una mina anti-tanque al regresar de su incursión el 8 de junio, matándolos en la orilla.[24] Nuestros compañeros murieron por las balas… no de hambre y frío, aseguró Walter Rogido, de la Federación de Veteranos de Malvinas de Corrientes, al hacer referencia –sin nombrarlos– a lo relatado por los testimonios presentados por los ex soldados correntinos que denunciaron muertes por fusilamiento y por inanición de parte de algunos militares argentinos.[25] El veterano César Trejo señaló en una entrevista por radio que la ministra de Defensa, Nilda Garré, estaba promoviendo una política de Estado confusa.[26] Uno de los impulsores de la investigación, el presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas (CECIM La Plata),[27] Ernesto Alonso dijo que "A Malvinas no fueron las Fuerzas Armadas del Ejército del general San Martín, sino una banda de asesinos entrenados en reprimir y desaparecer".[19] No todos están de acuerdo con esta afirmación. El ex conscripto Fernando Cangiano mantiene que: Desde el fin de la guerra se ha pretendido, no sin éxito, urdir una trama discursiva en torno a un supuesto sadismo enfermizo de los oficiales y suboficiales argentinos, en contraposición con la pueril ingenuidad e impotencia de los soldados conscriptos, a quienes se calificó piadosamente de 'chicos de la guerra'.[28] Luego de la determinación judicial en noviembre de 2009, que no considera a los estaqueamientos en Malvinas como delitos de lesa humanidad, Mauricio Ramos, Presidente de la Asociación veteranos de guerra continentales, legitimó la decisión argumentando que “no olvidemos que estaban en vigor las leyes del régimen militar que establecían que si uno cometía traición a la Patria, podría ser fusilado”.[29] En diciembre de 2009, después del escándalo que causó la revelación de cómo el Dr. Pablo Andrés Vassel pagaba dinero para conseguir que varios ex combatientes testificaran contra sus oficiales y suboficiales, el Dr. Vassel, quien inició las denuncias de ex combatientes correntinos por vejámenes y torturas en Malvinas, renunció como Subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes.[30]

Asistencia a los veteranos de guerra tras el conflicto de 1982[editar]

Beneficios para los veteranos de guerra argentinos[editar]

Desde la finalización del Conflicto del Atlántico Sur de 1982, los diferentes niveles de la administración pública nacional, provincial y municipal de la República Argentina, han ido sancionando una gran cantidad de normas que otorgaron distintos tipos de condecoraciones, reconocimientos, becas de estudio, pensiones, subsidios, exenciones, créditos, bonificaciones, suplementos, jubilaciones, prioridades, coberturas sociales, y planes de salud, vivienda y trabajo para los veteranos de la Guerra de las Malvinas y sus familiares.[31]

La legislación argentina llama «Veterano de Malvinas» a todo el personal de oficiales, suboficiales y soldados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que hayan participado en las acciones bélicas llevadas a cabo en las jurisdicciones del TOM y del TOAS, y civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicios y/o apoyo en donde se desarrollaron las acciones.[32]

  • TOM: vigencia: desde el 2 de abril de 1982 hasta el 7 de abril de 1982. Jurisdicción: Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.[31]
  • TOAS: vigencia: desde el 7 de abril de 1982 hasta el 14 de junio de 1982. Jurisdicción: Plataforma Continental, Islas Malvinas, Georgias, Sandwich del Sur y el espacio aéreo y submarino correspondiente.[32]

En todos los casos, el Ministerio de Defensa de la Nación es el organismo encargado de certificar la condición de Veterano de Guerra, a través de los comandos de las respectivas Fuerzas Armadas y de Seguridad. Tal certificado es indispensable para tramitar cualquier beneficio de carácter nacional, provincial o municipal.[32]

Cabe aclarar que el personal que sólo permaneció en el territorio continental durante la guerra de 1982, no estuvo ni en el TOM (Teatro de Operaciones Malvinas) ni en el TOAS (Teatro de Operaciones del Atlántico Sur), y para la legislación argentina no es veterano; aunque haya sido movilizado y/o convocado al sur del paralelo 42.[32]

Algunos beneficios nacionales para los VG argentinos[editar]

A modo de ejemplo, a continuación se presentan algunos beneficios sociales otorgados por la Nación Argentina:

  • Beneficios a ex combatientes que han participado en acciones bélicas en el Atlántico Sur (Ley nacional 23109 y leyes modificatorias: 23240 y 23701)
  • Pensión vitalicia a ex combatientes que participaron en acciones bélicas en el Conflicto del Atlántico Sur (Ley nacional 23848 y leyes modificatorias: 24343, 24652 y 24892)
  • Programas médico-asistenciales, obras sociales y organizaciones de veteranos de guerra (Ley nacional 25210)
  • Subsidio a las personas con inutilización o disminución psicofísica por su intervención en el Conflicto con el Reino Unido (Ley nacional 22674)
  • Beca de estudio para hijos de veteranos fallecidos o incapacitados por su intervención en el Conflicto de las Malvinas (Ley nacional 23490 y leyes modificatorias: 24924 y 25375)
  • Condecoraciones a todos los que lucharon en la guerra por las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur (Ley nacional 23118 y ley modificatoria: 23585)

Soldados continentales no reconocidos como veteranos[editar]

Durante el año 1982, en plena guerra de Malvinas, muchos soldados en el continente, como marineros en el mar, cumplieron misiones de alto riesgo. Michael Beetham, Jefe del Estado Mayor Aéreo le propuso al gabinete británico atacar al continente argentino con bombarderos argumentando que había muchas bases aéreas importantes entre Trelew y Río Grande.[33] El portaaviones ARA Veinticinco de Mayo participó en la captura de las islas y a principios de mayo estaba preparándose para un enfrentamiento con la flota británica, que no fue posible por mal tiempo. La Armada Argentina en 1994 informó que tenían derecho a considerarse veteranos de Malvinas a las tripulaciones del portaaviones 25 de Mayo, los destructores Hércules, Santísima Trinidad, Comodoro Py, Comodoro Segui, Hipólito Bouchard y Piedrabuena, las corbetas Drummond, Guerrico y Granville, los buques Punta Médanos, Cabo San Antonio, Gurruchaga, Somellera, los petroleros Campo Durand, Puerto Rosales y Río Cincel, los transportes Mar del Norte y Córdoba y los submarinos San Luis y Santa Fe. Sin embargo, no se reconoce a los más de 10 000 marineros que participaron en las riesgosas misiones como veteranos. Más de 10 000 soldados que cumplieron misiones custodiando la Patagonia,[34] así como en Tierra del Fuego, tampoco son reconocidos como veteranos y son denunciados como «falsos ex combatientes».[35]

No obstante, los primeros argentinos muertos después de la recuperación de las Malvinas, fueron los tripulantes de un helicóptero Bell UH-1H, muertos posiblemente a manos de los comandos británicos a los que fueron a interceptar en la zona de Caleta Olivia,[36] aunque oficialmente este hecho es adjudicado a un accidente.

Al anochecer del 16 de mayo, un submarino británico intentó dejar varios comandos en la base de Río Grande, siendo repelido por fuego del destructor ARA Hipolito Bouchard.[37] [38] Según el comodoro Rubén Oscar Moro, autor del libro Historia del Conflicto del Atlántico Sur, murieron 18 comandos del SAS en la operación. El escritor británico Nigel West relata en su libro The Secret War for the Falklands dice que 65 comandos del SAS (Special Air Service) tenían planeado aterrizar en dos aviones de transporte Hercules, pintados con escarapelas argentinas en sus fuselajes, para destruir los aviones Super Etendard en la base aeronaval de Río Grande pero que un grupo adelantado de ellos tuvieron que dirigirse a las apuradas hacia Punta Arenas cuando fueron descubiertos por los argentinos a bordo del destructor Bouchard, como consecuencia la operación Mikado quedó abortada..

El 20 de mayo, un helicóptero británico Sea King fue baleado al sobrevolar posiciones de los soldados del Regimiento 24 destacados en Santa Cruz y a los días siguientes afirman que se produjo un intercambio de fuego con los infiltrados de la tripulación.[39]

El incidente, que desencadenó una de las noches más movidas en Comodoro Rivadavia para las tropas argentinas, se produjo entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de mayo de 1982. «Fue una de las alertas rojas más grandes que hubo», recordó Marcelo Díaz, quien integraba el Regimiento de Infantería 1. «A la mañana, ya con la luz del día, se encontraron cuatro o cinco gomones en la costa. Había gente que había desembarcado. A los cinco días se encontraron cuatro o cinco personas que eran ingleses, vestidos de civil, de traje y corbata, con maletines que adentro tenían armas», agregó.[40]

A partir del 22 de mayo, la Fuerza Aérea de Chile envía a la base aérea Punta Arenas un escuadrón de 12 cazabombarderos Hawker Hunter (Las Panteras Negras) recién llegados de Gran Bretaña poniendo en alerta a toda la guarnición de Río Grande.[41] Al día siguiente, en el transcurso de un vuelo de reconocimiento ofensivo fallece, al precipitarse sobre el golfo de San Jorge, el alférez Mario Luis Valko pilotando un avión IA-58 Pucará. También muere el subteniente Juan Omar Abraham, quien se había internado diez kilómetros al sur de Caleta Olivia con la playa bajante y desapareció. Fue encontrado ahogado, al sur de la ría, el 25 de mayo.

El 4 de junio, una sección del Regimiento del Infantería de Montaña 37, en las cercanías de la frontera chilena, observó a dos hombres a los cuales dio el alto.[42] Los individuos portaban mochilas y al ser advertidos de parar uno se dio a la fuga esgrimiendo un arma y el otro fue capturado. Decía ser un ciudadano con pasaporte neozelandés. Tras su captura las noticias se propagaron rápidamente sobre un turista neozelandés apresado en Río Gallegos y el tipo fue liberado a pesar de las protestas del General de Brigada Oscár Guerrero, jefe de la guarnición Río Gallegos.

La información suminstrada por oficiales de inteligencia estadounidenses en Washington que fue publicada por el diario "Sydney Morning Herald" el 21 de junio de 1982 mantiene que tres oficiales y cuatro suboficiales del SAS fueron capturados en el continente.[43]

En el año 2012, los exmovilizados emplazados en el continente continúan exigiendo ser reconocidos como veteranos de guerra. Su esperanza se basa en un proyecto de ley presentado por el senador nacional Miguel Ángel Pichetto, que propone reconocer como veteranos a todos los conscriptos movilizados en el sur del continente. Esto no es respaldado por algunos los veteranos. «Sería una estafa moral equiparar a los veteranos con los movilizados», afirmó Ernesto Alonso,[44] presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM).

Referencias[editar]

  1. Juan José Fernández Martín, Fragata Álvaro de Bazán, cuestión de tecnología, nº 18 de Fuerza Naval, MC Ediciones, Valencia, febrero de 2004.
  2. Revista Perfil, Después Chile. del 22 de noviembre de 2009, retrieved 22 November 2009
  3. Oscar Camilion, Memorias políticas, Editorial Planeta, Buenos Aires, 1999, pag. 281
  4. Kalevi Jaakko Holsti, The State, War, and the State of War Cambridge Studies in International Relations, 1996, 271 pages, ISBN 0-521-57790-X. en here en la página 160:
    «Displaying the mentality of the Argentine military regime in the 1970s, as another example, there was "Plan Rosario" accordingto which Argentina would attack the Malvinas and then turn to settle the Beagle Channel problem by force. The sequence, according to the plan, could also be reversed.»
  5. "A history of Chile, 1808-1994" de Simon Collier and William F. Sater, Cambridge University Press, aquí, pág. 364:
    "La derrota argentina ante Gran Bretaña en la guerra de las Malvinas (Abril-Junio 1982) - durante la cual Chile dio asistencia discreta y confidencial a los Británicos - impidió la alternativa de aventuras militares en la zona"
    (original en inglés: "Argentina's defeat by Great Britain in the brief Falklands War (April-June 1982) - during which Chile gave descreet and totally unpublicized assistance to the British - dispelled the prospect of further military adventures from that quarter.")
  6. "The Vatican Mediation of the Beagle Channel Dispute: Crisis Intervention and Forum Building", de Mark Laudy, aquí, pág. 306:
    "Lo que definitivamente cambió la situación y facilitó el acuerdo sobre la disputa [del Beagle] fue la guerra de las Malvinas y el subsecuente retorno a un gobierno democrático en Buenos Aires"
    (Original en inglés: "What ultimately changed that situation and facilitated the eventual settlement of the dispute was the Falkland Islands War and the subsequent return to democratic government in Buenos Aires.")
  7. "Informe Especial" de Televisión Nacional de Chile.
  8. Cómo Juan Pablo II evitó una guerra entre Argentina y Chile, Diario Digital ForumLibertas, 5 de diciembre de 2008
  9. Argentina iba a atacar a Chile después de Malvinas, dice exmilitar, La Nación Mundo, 22 de noviembre de 2009
  10. Argentina demands UK nuke apology, CNN News, December 7, 2003.
  11. Margaret Thatcher Threatened to Use Nukes During Falkland Islands War
  12. Stopping accidents before they've happened
  13. De-alerting and De-activating Strategic Nuclear Weapons
  14. El Mundo, 10 de agosto de 1994, Argentina afirma que posee pruebas de los crímenes de guerra británicos en las Malvinas
  15. Cuatro chaqueños excombatientes en Malvinas pedirán a Cristina una denuncia por crímenes de guerra
  16. Malvinas: Relatos de Soldados, Martín Antonio Balza, p. 31, Círculo Militar, 1986
  17. War heroes or murderers?: A police inquiry must rule when death on the battlefield is a crime
  18. Reclamo argentino por los crímenes en Malvinas
  19. a b Las torturas a soldados en Malvinas, un delito de 'lesa humanidad'
  20. 25 DE ANIVERSARIO Momarandu.com Con un ex soldado que presenció torturas en Malvinas
  21. Uno de los soldados conscriptos, Oscár Núñez, dijo que: Nuestra compañía de combate estaba en la primera línea, y había dificultades para que nos llegara la comida. Un compañero nuestro, Segundino Riquelme, murió por desnutrición. Producto de esa muerte nosotros decidimos buscar algo para comer; había una oveja ahí cerca, habrá sido a 40 o 50 metros, y con otros dos soldados, decidimos matarla. En el momento en que estábamos carneando la oveja apareció Malacalza, que era el jefe de nuestra sección. Primero nos insultó, después nos hizo hacer saltos de rana. Nos sacó la oveja y nos dijo que nos iba a estaquear, lo que efectivamente hizo.
  22. De acuerdo al mayor médico Andino Luis Francisco Quinci: Recuerdo el nombre de un soldado que murió, al que yo mismo enterré. Se llamaba Rito Portillo, un morochito de Marina. Vino muy mal herido, tenía una profunda herida en el abdomen con exposición de vísceras. Lo atendimos pero... Llegué a conversar bastante con él. Lo único que me decía es que eso le dolía mucho. No lloraba, no gritaba, no se quejaba en forma desmesurada. Se murió mansamente, mansamente... No dijo ninguna frase heroica ni nada. Solo se murió mansamente, diciendo que a él le dolía. No fue ningún sargento Cabral ni nada por el estilo. Se murió, pero lo hizo sin gritos, hasta sin demagogia. Humildemente, como debe haber sido su vida... Asi quisiera morirme yo, de la misma manera.(HECTOR RUBEN SIMEONI, Malvinas: Contrahistoria, páginas 152/153, Editorial Inédita, 1984)
  23. "La dictadura también torturó en Malvinas" por ALEJANDRO REBOSSIO
  24. Los casos de la Región Diario El Día, Diario Matutino de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
  25. A 25 años de una guerra que duele. Veteranos negaron denuncias de los ex combatientes de Malvinas
  26. Críticas a Garré y respaldo para Bendini
  27. El CECIM La Plata es un grupo de ex combatientes de la guerra de Malvinas que se formó por ex combatientes del partido comunista de la Plata, liderados por Rodolfo Carrizo, ex soldado que realizó el servicio militar en el año 1981, luego de solicitar varias prórrogas por estudio. En 1983 se cambió el nombre a CECIM y Fernando Magno fue el primer presidente.
  28. Malvinas y el “Código de honor”. FERNANDO CANGIANO. Izquierda Nacional. Artículo cargado en febrero de 2002
  29. Estaqueamientos: “el que dirigía, debía tomar determinaciones drásticas”, sostienen los veteranos continentales
  30. El denunciante por los estaqueos en Malvinas a punto de ser denunciado. Tambien se le puede sumar la utilizacion de tipo Beluga ( HUNTING BL-755)por parte del Ejercito de Reino Unido, totalmente prohibidas por la Convencion de Ginebra,contra soldados de Infanteria del Ejercito Argentino 17/12/2009. www.cescem.org.ar.
  31. a b «Beneficios sociales para los veteranos argentinos de la Guerra de las Malvinas». aposmalvinas.com.ar. Consultado el 25 de julio de 2014.
  32. a b c d «Definición de ex combatiente, héroe y condecorado». aposmalvinas.com.ar. Consultado el 25 de julio de 2014.
  33. De-ranged: global power and air mobility for the new millennium, Por Robert A. Colella, p. 56 DIANE Publishing, 2002
  34. Veterano no reconocido Por Laura Alonso La Plata (diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires)
  35. SOLIDARIDAD CON LOS COMPEÑEROS REPRIMIDOS Y DETENIDOS. Centro de Ex-Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM)
  36. Malvinas: submarinos ingleses y misiones secretas en Santa Cruz. Por Alberto Amato
  37. [VETERANOS Y EXCOMBATIENTES DE LA GUERRA DE MALVINAS Y LA FUERZA AÉREA SUR. Por el Brigadier General Ernesto Horacio Crespo. La Gaceta Malvinense]
  38. EL BOUCHARD Y EL FRACASO DE LA OPERACIÓN BRITÁNICA MIKADO, Eugenio L. Facchin y José L. Speroni
  39. La compañía fantasma que le disparó al misterioso Sea King. Por Alberto Amato
  40. Excombatientes de Malvinas denunciaron ataques británicos al continente durante el conflicto
  41. New statesman, Volume 109 ,p. 8, Statesman and Nation Publication Co., 1985
  42. Some Dared; some Didn't. Argentine Intel vs. Brit Special Ops, Por Javieri Aristu, pp. 53-53, Soldier of Fortune Magazine, 1986
  43. Seven secret prisoners, Sydney Morning Herald, 21/06/1982
  44. La batalla entre excombatientes y movilizados