Congregación cristiana en España

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La Congregación Cristiana en España es una iglesia evangélica, apostólica, pentecostal, establecida en Brasil en 1910 por el italiano Luigi Francescon.

Historia[editar]

La Congregación Cristiana en España, aunque iniciada con los primeros creyentes en 1960, fue constituida legalmente pocos años después de la ley de libertad religiosa, el 23 de junio de 1983 e inscrita posteriormente en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia el 28 de junio de 1984. Lentamente fue creciendo el número de lugares de culto y de creyentes que profesan la fe y la doctrina de la Congregación Cristiana, basada en la Santa Biblia. Desde finales de los años 1990 la comunidad creció con la venida de inmigrantes brasileños y hoy hay cerca de 50 lugares de culto.

Posee diferentes casas de oración, la gran mayoría pequeñas salas de alquiler, en la gran mayoría de comunidades autónomas de España. Su sede administrativa está ubicada en la Calle França Xica, 29, en Barcelona.

Comunidades[editar]

La Congregación Cristiana en España no depende de otras instituciones existentes en el país o en el extranjero, pero conserva la comunión espiritual con iglesias en otros países que profesan la misma fe y doctrina, entre los cuales:

  • Sudamérica: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Paraguay, Perú, República de Guyana, Surinam, Uruguay y Venezuela.
  • América Central: Cuba, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
  • Norteamérica: Canadá, Estados Unidos de Norteamérica y México.
  • Europa: Alemania, Bélgica, España, Francia, Grecia, Países Bajos (Holanda), Inglaterra, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Rusia e Suiza.
  • Asia y Oceanía: Filipinas, Israel, Palestina, Líbano, Síria, Japón, Australia e Nueva Zelanda.
  • África: Sudáfrica, Angola, República Democrática del Congo, Mozambique, Nigeria, República Democrática de Santo Tomé y Príncipe y Zimbabue.

Doctrinas[editar]

La Congregación Cristiana en España posee 12 artículos de fe y de doctrina que pueden resumirse de la siguiente forma:

  • Creencia en la Biblia como infalible Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, a la cual nada se puede agregar ni quitar, en lo relativo a la fe;
  • Creencia en un solo Dios viviente y verdadero, eterno y de infinito poder, Creador de todas las cosas, en cuya unidad están el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo;
  • Creencia en Jesucristo, el Hijo de Dios, la Palabra hecha carne, quien asumió naturaleza humana en el vientre de María, siendo ella aun virgen, poseyendo El, por lo tanto, dos naturalezas, la divina y la humana;
  • Salvación y vida eterna por medio de la fe en Jesucristo, quien fue entregado, crucificado y resucitó para dar la justificación a todos los que crean en Él;
  • Práctica del bautismo por la inmersión, para el perdón de los pecados;
  • Creencia en el bautismo del Espíritu Santo, con evidencia de hablar en nuevas lenguas.
  • Práctica de la Santa Cena, para conmemorar, cada año, la muerte del Señor hasta su venida;
  • La Congregación Cristiana también espera la vuelta de Jesucristo y la resurrección de los muertos.

Práctica[editar]

La Congregación Cristiana asegura intentar seguir las enseñanzas apostólicas, tal como constan en la Biblia pues, para ella, aunque los tiempos avanzan y mudan, la Palabra de Dios se mantiene invariable. En consecuencia de ello, cree en la predicación espontánea (creyendo tener base en la revelación del Espíritu Santo); el uso voluntario del velo para las mujeres; en sus casas de oración, durante el oficio de culto, los hombres se sientan a un lado y las mujeres en el otro. Asimismo la iglesia no cobra diezmo de sus miembros y sus predicadores no reciben salario de la iglesia, creyendo estar siguiendo el ejemplo del apóstol Pablo, pues cada uno tiene su propio trabajo civil, así como cualquier miembro de la Congregación, que se mantiene por el espíritu voluntario de sus miembros, sin la expectativa de recibir dinero o bienes. Solo se aceptan ofrendas voluntarias y anónimas cuyos frutos se destinan íntegramente para el beneficio de la propia entidad. Esas prácticas, entre otras, generan una asegurada singularidad entre el Protestantismo, hecho que, a veces, puede llevar a la oposición de otras denominaciones evangélicas hacia la Congregación Cristiana.

Véase también[editar]