Conflicto dramático

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Tomada en modo general como una construcción estructurada, una obra dramática tiene tres instancias características:[1] [2] [3]

  • Presentación del conflicto.
  • Desarrollo de la acción del drama.
  • Desenlace de la acción dramática.

Presentación del conflicto[editar]

El conflicto es el origen para una obra dramática. Si no hay conflicto no hay drama. El conflicto hace referencia a las fuerzas contrapuestas (fuerzas en pugna) que provocan el desarrollo argumental del drama. Surgen así al menos dos posturas contrarias, que habrá que descubrir, las que pueden manifestarse explícitamente o hallarse implícitas en otras situaciones (anteriores o posteriores) de la obra.

La presentación del conflicto cambia de acuerdo a la obra. Podemos diferenciar en términos generales, cuatro etapas:

  • Exposición o situación del protagonista.
  • Propósito del protagonista.
  • Presentación del obstáculo o materia del conflicto.
  • Choque de las fuerzas en pugna (generalmente solo dos).

Desarrollo de la acción dramática[editar]

La realidad del conflicto avanza hasta llegar a un duelo decisivo de los personajes y sus objeciones. Es lo que sería el nudo, y coincide con el momento de mayor tensión (clímax), y donde la trama se complica. Esto es básico para la dimensión artística a la obra de teatro. Los distintos esfuerzos por superar a la fuerza opuesta dan lugar al pensamiento dramático.

Desenlace de la acción dramática[editar]

Es el momento en que se resuelve el problema planteado en el desarrollo de la obra. Es la eliminación del obstáculo (resolución del conflicto) o la desaparición del protagonista.

Al tratar el conflicto, éste puede observarse desde diversos puntos de vista: (A) del hombre con el destino (Edipo Rey de Sófocles); (B) del instinto con el ambiente (Hamlet de William Shakespeare); (C) del entendimiento con el ambiente (Madre Coraje de Bertolt Brecht); (D) del libre albedrío con el ambiente (Casa de Muñecas de Enrique Ibsen).

Por eso, la fuerza opuesta puede ser un elemento externo o interno del propio personaje, fuerza que dificulta el propósito de la fuerza protagónica.

Referencias[editar]

Véase también[editar]