Conferencia de Washington de 1921

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Conferencia de Washington de 1921, entre el 12 de noviembre de 1921 y el 6 de febrero de 1922, fue una de las múltiples producidas durante el periodo de entreguerras con el fin de intentar un desarme de las potencias, de manera que no se volviese a producir otra guerra mundial.

El desarme tras la Primera Guerra Mundial[editar]

Los artículos del Pacto de la Sociedad de Naciones de 1919 establecían un desarme de las potencias, y el Consejo de Seguridad estableció unos planes para el desarme, que los estados deberían estar obligados a aceptar. La realidad es que los estados no dieron ningún paso importante hacia el desarme.

Hubo sin embargo dos momentos en los que pareció factible el desarme, sobre todo en el desarme naval, que era el más importante. Las dos conferencias que hubo para el desarme naval son importantes, y hubieran tenido grandes repercusiones de llevarse a cabo, y van a ser la Conferencia de Washington de 1921, así como la Conferencia Naval de Londres.

La Conferencia de Washington[editar]

A ella asisten las más importantes potencias, entre ellas China, Japón, Francia y el Reino Unido. El fin de la misma es que estas potencias limiten su potencial militar, de manera que así lo acuerden todos. Lo primero que se acuerda es limitar los denominados “buques de línea” que son los grandes barcos de guerra: los acorazados y grandes cruceros, llamados así porque podían navegar en línea al tener un casco fuerte y potentes cañones. Se intenta acordar que las potencias paren la producción de los que en ese momento se estaban fabricando, y que se destruyan los antiguos, es decir, los que superarán los 30 años. Sin embargo, las potencias no estuvieron muy de acuerdo, y Japón fue el primer país en decir que no iba a cumplir con este acuerdo, seguido por el Reino Unido.

No se llegó pues a un acuerdo, pero sí se llegó a un acuerdo sobre el tonelaje de los barcos. A Estados Unidos y Reino Unido se les estableció que cada uno de los estados podría tener 525.000 toneladas de desplazamiento, repartidas de la manera que estimasen conveniente, Japón 315.000, y Francia y el Reino de Italia 175.000 toneladas cada uno. Para el resto de países fue imposible llegar a un acuerdo.