Concertina (defensa)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Concertina de seguridad.

Concertina, concertina de seguridad o concertina barbada[1] [2] es un tipo de alambre de púa o alambre de cuchillas fabricado en grandes bobinas que se pueden expandir como un bandoneón. Junto con el alambre de púas y el liso de acero galvanizado se utilizan para formar obstáculos o cerramientos de seguridad y de uso militar.[3]

Etimología y desarrollo lingüístico[editar]


El origen y desarrollos de las palabras en el transcurso de la historia, implica llegar entender y clarificar su significado, o significados, transformaciones y vuelta a su intención primera Etimologia. La palabra concertina pertenece a un grupo de palabras qua tienen en común una raíz *krei-[4] con el significado de “separar”, que falta en el indoeuropeo oriental pero que está presente en los haces de lenguas helénico, itálico, céltico y germánico, y a nosotros nos ha llegado en latín, con representantes como criba y crimen, o del griego, como crisis y criterio. Una de ellas es la que desde un verbo cernõ (infinitivo cernere), que significaba “cribar, cernir, escoger, decidir”, a través de un adjetivo derivado suyo certus,-a, -um “determinado, decidido, fijado, que no ofrece duda, cierto” llegó a producir un verbo iterativo certõ (infinitivo certãre) que de “debatir, tratar de llegar a una conclusión” acabó significando “disputar, pleitear, rivalizar, combatir”, y su compuesto concertõ (inf. concertãre) reunía ambos sentidos, tanto “debatir, discutir (con otros)” como “combatir, contender, pelear (con otros)”. De aquí salieron los términos españoles concertar y concierto que, de haber significado en principio en latín “disputar”, cobraron en español el sentido de poner fin a la disputa, es decir “llegar a un acuerdo”. Así en español concierto significaba “acuerdo, convenio, orden de las cosas” y a partir del s. XVII se le sumó como italianismo el sentido de “acuerdo de instrumentos musicales para que no disuenen entre sí”. El italiano concerto tenía el sentido de “acuerdo instrumental”, “ejecución conjunta de varios instrumentos” y de ahí “composición musical”; se le formó un diminutivo concertino que era un concierto chico, bien por tener menos instrumentos, bien por tener menos tiempos, pero también se llamaba así a un grupo reducido de instrumentos que dialogaba con la orquesta en un concierto, por eso en español se adoptó la palabra para denominar al violinista que ejecutaba los solos, el llamado concertino. La palabra italiana concertino se difundió por todas las lenguas de Europa con estos sentidos y en la primera mitad del siglo XIX el inventor británico Charles Wheatstone [1] la reutilizó y transformó. Había ideado un instrumento musical de lengüetas y fuelle antecesor del bandoneón al que llamó symphonium en 1829 pero que al poco bautizó con la misma palabra concertino ahora en femenino, la concertina, cuando patentó en 1844 una variante del mismo más perfeccionada. En todos los idiomas se difundió este instrumento con el nombre inventado, concertina y llegamos hasta el hilo de alambre de espino con cuchillas como metáfora creada por los soldados de la Primera Guerra Mundial. Esta fue una guerra cuyos frentes se estancaron mucho tiempo en las trincheras entre Francia y Alemania. Y fue en esta guerra de trincheras donde se popularizó llamar a los rollos de alambre de espino concertina porque eran redondos y se extendían como el fuelle de la concertina musical, que se distinguía entonces del bandoneón en que aquella era hexagonal u octogonal (casi redonda) mientras que el bandoneón era siempre cuadrado.[2] Así es como, desde una raíz indoeuropea que significaba “separar” hemos llegado a denominar “concertina” a un arma estática” de uso militar y como la que se utiliza formar obstáculos o cerramientos de seguridad en determinadas fronteras.

Orígenes[editar]

Obstáculo con concertina.
La concertina se utiliza en los perímetros de seguridad de las cárceles.

Durante la Primera Guerra Mundial, los soldados fabricaban a mano estos artilugios, que actualmente tienen origen industrial.

En aquella época los obstáculos se formaban estirando el alambre entre estacas de madera o metal. En su forma más simple asemejan una valla o alambrado para uso agrícola, pero con una densidad mucho mayor.[5]

La valla comprendía un doble obstáculo formado por alambres en diagonal fijados al suelo a cada lado, con alambres horizontales fijados a éstos.[5]

Obstáculos más elaborados podían construirse con múltiples líneas de estacas conectadas con alambre de púas de lado a lado, y en cualquier dirección posible. Aunque resultaban efectivos, su construcción demoraba mucho más tiempo.

Los obstáculos trabajosamente erigidos eran fácilmente destruidos por la artillería, pero paradójicamente, la masa resultante de alambres enredados era un obstáculo más formidable que las barreras cuidadosamente construidas. Con base en esta experiencia, en la Segunda Guerra Mundial los soldados desplegaban simplemente rollos de concertina en forma relativamente floja, lo que resultaba mucho más rápido para desplegar al amparo de la oscuridad, y con mayor efectividad como obstáculo.

No hubo lo que podríamos llamar una invención consciente de concertina, sino que innumerables rollos de alambre de púas fueron convertidos en concertinas por el simple proceso arrollar alambre de púas en una pila sobre el suelo: cada nueva vuelta de alambre se fija a la que está debajo mediante alambre liso, y el resultado, cuando se llega al final de una bobina y se levanta el conjunto es un pesado anillo de alambre de púas que cubre longitudes de diez metros.[6]

La concertina se transporta fácilmente en bultos compactos, pero se despliega mucho más rápidamente que el alambre de púas convencional.

Un pelotón de soldados puede desplegar una concertina a un ritmo de un kilómetro por hora. Cuando hay tiempo, se arman en patrones más elaborados para dificultar el traspaso.

Actualmente la concertina se fabrica en forma industrial, y está disponible en formatos que permiten su rápido despliegue desde vehículos o remolques.[7]

Fabricación

European Security Fencing (ESF)[3] fundada en el año 2003 por el grupo empresarial Mora Salazar, y ubicada en Cártama (Málaga), es la única empresa española y fabricante europeo de alambre dentado tipo concertina.

Esta empresa define las Concertinas como “un tipo de alambre dentado elaborado en acero galvanizado o inoxidable, fabricado en grandes bobinas que se pueden expandir como un acordeón, caracterizado por ser un elemento de seguridad pasiva. La función principal de la concertina es formar áreas perimetrales, de alta seguridad, con carácter disuasorio para impedir la intrusión de personas ajenas a un área restringida. La concertina se utiliza en diversos sectores de tipo industrial, militar y gubernamental entre otros muchos lugares. Gracias a la forma de espiral la cual es fabricada, su instalación no requiere de ningún tipo de obra compleja, además puede ser instalada en muros, mallas y demás áreas vulnerables. El diseño de la concertina, provista de cuchillas de alta resistencia, posee una gran capacidad de penetración e infranqueabilidad, a la vez que produce un efecto disuasorio sobre posibles intrusos”. [4]] De una raíz indoeuropea que significaba “separar” se ha llegado a denominar, volviendo a sus orígenes, “concertina”, a un alambre que sirve para separar.

Referencias[editar]

  1. «Dannert Wire» (en inglés). Online Thesaurus. English Heritage. Consultado el 18 de septiembre de 2010.
  2. Concertina barbada
  3. BARBED WIRE ENTANGLEMENTS.
  4. Elena Pingaron Seco (1988) Étimos latinos. Monemas básicos del léxico científico. Barcelona: Octaedro, Valencia; Nau Libres., pag. 158.
  5. a b Obstacles. Military Training Pamphlet No 30, Part III: (en inglés). War Office. octubre de 1940. 
  6. Adams, 1917, p. 269.
  7. «Rapid Deployment Concertina Wire» (en inglés). Creative Building Products. Consultado el 18 de septiembre de 2010.

Bibliografía[editar]

  • Adams, Bernard (1917). Nothing of Importance – A Record of Eight Months at the Front with a Welsh Battalion October 1915 to June 1916 (en inglés). Methuen & Co. 
  • Metcalfe, Robert W.; Buchanan-Redden, Jan (1997). No time for dreams: a soldier's six-year journey through World War II (en inglés). General Store Pub House. ISBN 9781896182797. 
  • n/d, n/d (septiembre de 1939). Construction of Dannert Concertina Wire Obstacles. Military Training Manual No 21A (en inglés). War Office.