Composición musical

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La composición musical es el arte cuyo objetivo es la creación de obras musicales. En la tradición europea culta, requiere el estudio de muchas disciplinas, tales como la armonía, el contrapunto, la orquestación, y el conocimiento de formas musicales. En lo que concierne al flamenco y por lo general, a la música basada en la improvisación (o al menos en lo que a la improvisación se refiere), se le cataloga como una composición musical instantánea. El término “música” también puede indicar el resultado de la acción de componer, o sea, hacer una página de la música (u obras musicales).

Reseña histórica[editar]

Las composiciones musicales son muchas veces sometidas a reglas estrictas de armonía, aunque la libertad del compositor, en ocasiones, se esconde por estas restricciones.

En el transcurrir de la historia, la música y los compositores han tenido la posibilidad, varias veces, de mostrarse capaces de dominar las reglas y la puntuación y no al contrario. Con Palestrina, que tiene una composición compleja, pero más libre de la música de los diagramas. Vivaldi, Corelli, Pachelbel y Bach contribuirá a la liberación de los esquemas de la música. Mozart, Haydn, Beethoven, a pesar de que tienen diferentes ideas (sobre todo de que los enfrentamientos contra Mozart y Beethoven), el libre pensamiento musical, y por las normas, añadiendo instrumentos (tales como los cornos) la eliminación del bajo continuo, y añadiendo matices esenciales. Estos cambios conducirán a desaparecer gradualmente y cada vez será más difícil la comprensión de la música barroca, que se reanudará solo con Mendelssohn. Felix Mendelssohn pondrá de moda a Bach; y en la época del romanticismo se basarán en los antiguos autores renacentistas y de la época medieval. Con Mendelssohn, sin embargo, la música y sus normas pueden adaptarse perfectamente. Félix, de hecho, hizo composiciones de una forma excepcional y de exquisita perfección, y son una forma de dar placer. Con Schumann, Mendelssohn es el mayor compositor romántico, quizás es poco apreciado por ser demasiado perfecto, pero con él cambia la historia de la música. En cuanto a la composición, la teoría y la estructura de una pieza, a través de la historia, ha cambiado, pero solo se puede saber esto escuchando y leyendo la composición.

Características[editar]

Melodía[editar]

Según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, es “La parte de la música que trata del tiempo con relación al canto, y de la elección y número de sones con que han de formarse en cada género de composición los períodos musicales, ya sobre un tono dado, ya modulando para que el canto agrade al oído”. También se dice que es: “La composición en que se desarrolla una idea musical, simple o compuesta, con independencia de su acompañamiento, en oposición a armonía, combinación de sonidos simultáneos diferentes, pero acordes”…

La melodía es, seguramente, la parte más importante en el proceso de construcción de una pieza; esta, la melodía, va a ser lo que la caracterice como única.

Armonía[editar]

Por armonía podemos entender en música la unión de tres o más sonidos simultáneos, entendiendo que el canto o melodía producido por una sola voz es homónimo, con dos voces se producen intervalos armónicos y, a partir de 3 voces o sonidos simultáneos hablamos de armonía.

La armonía se produce de forma natural al observar los sonidos concomitantes de cualquier timbre producido por la naturaleza. La riqueza de tales concomitantes (armónicos) es la característica que define el timbre de los instrumentos musicales. Un sonido puro fundamental, por ejemplo una onda senoidal, contiene un solo sonido sin concomitantes (sonidos armónicos). El sonido de una onda senoidal podría ser parecido a una flauta dulce, silbato, o, el sonido de un diapasón físico, una especie de pitido claro, sin definición concreta en la naturaleza. La riqueza de dichos armónicos, producen la característica tímbrica de cada instrumento y es ésta la que nos ayuda a reconocer los distintos instrumentos musicales. Dicho de otra forma, cuando, por ejemplo, escuchamos el sonido de un violín, una sola nota no está formada por un único sonido, sino por un sonido fundamental, el que más oímos y, al mismo tiempo, una gran cantidad de sonidos concomitantes, armónicos naturales, que se producen al mismo tiempo, y que percibimos pero no somos capaces de definir cada uno de ellos, porque su intensidad sonora es mucho menor que la del sonido fundamental. Dichos armónicos son los responsables de modular el sonido fundamental y son los que producen la forma de onda compleja de cada instrumento musical.

Por ejemplo, un sonido fundamental La 4 (A4), de 440 Hz, producido por cualquier instrumento musical, contiene además, de forma intrínseca los siguientes sonidos inicialmente: LA 4(fundamental) + La 4, Mi 5, Do 6, Do # 6 , ..., etc., y así sucesivamente, que se corresponden respectivamente a los intervalos musicales:

Sonido Fundamental + octava + quinta + tercera menor + semitono, etc.,... aproximadamente, observando las aproximaciones físicas de la escala Temperada. [Véase el artículo Afinación]

Son estos conceptos fundamentales, propios de la naturaleza, los que utilizamos en la armonía musical. Corresponden, a una escala diatónica en DO Mayor, DO, RE, Mi, Fa, Sol, La, Si, (Do en octava superior), los siguientes acordes que definimos, por terceras superpuestas, como:

I Acorde de Tónica o fundamental: Do-Mi-Sol (ejecutadas simultáneamente)
II Acorde de supertónica: Re-Fa-La (ejecutadas simultáneamente)
III Acorde de mediante: Mi-Sol-Si (ejecutadas simultáneamente)
IV Acorde de subdominante: Fa-La-Do (ejecutadas simultáneamente)
V Acorde de dominante: Sol-Si-Re (ejecutadas simultáneamente)
VI Acorde de superdominante: La-Do-Mi (ejecutadas simultáneamente)
VII Acorde de sensible: Si-Re-Fa (ejecutadas simultáneamente)
(I) Octava superior: Do-Mi-Sol (ejecutadas simultáneamente)

A dichos acordes, los denominamos tríadas (acordes producidos por tres sonidos) correspondientes a una escala mayor diatónica:

Triadas.jpg

El enlace coherente de tales sonidos es lo que definen la armonía, de tal forma que tienden a enriquecer una melodía. En una concepción culta de dichos enlaces, podríamos hacer, por ejemplo:

Armonia.jpg

Observando el gráfico, veremos que, aunque con distinta disposición, todas las notas que aparecen son las arriba referenciadas. Dicha armonía debe ser entendida desde la extrema simplificación del ejemplo y podría ilustrar de forma breve la concepción clásica del enlace básico armónico, entendiendo éste, por la unión sucesiva de los sonidos que forman cada acorde, de forma que se produzcan pocos saltos en cada voz, entendiendo por voces, vistos los sonidos de arriba hacia abajo, la primera voz, la más extrema o aguda, a la que llamamos tiple, o soprano, la segunda, a la que llamamos contralto, la tercera, tenor y por último la cuarta, a la que llamamos bajo. Estas cuatro voces son las que fundamentan el estudio de la armonía en su concepción y escritura para coro de voces mixtas, correspondiendo: tiple o soprano y contralto a mujeres y tenor y bajo a hombres.

Tal concepción armónica podemos situarla en constante evolución. Hoy en día se utilizan sistemas armónicos muy elaborados, por ejemplo, por intervalos de tercera: Do, Mi, Sol, Si,... a lo que podemos llamar, en armonía de jazz DO Maj7 (Do mayor con séptima mayor) o, por ejemplo, con la unión de las notas Do, Mi, Sol, Si, Re, ... Do Maj7(9) (Do mayor con séptima mayor y novena mayor). Podemos observar, por tanto, que a nivel de enlace armónico no existe limitación alguna y en conjunción a los timbres de los distintos instrumentos, evocamos la sensación sonora de la obra musical.

Por otra parte, cada voz armónica puede ser muy elaborada. Tal circunstancia, tiende a alejarnos de la armonía conocida en su concepción culta a través de la historia (barroca, clásica, romántica, etc.). Mediante la elaboración de dichas voces podremos hablar de la reunión o evolución hacia melodías simultáneas. A dicho arte lo denominamos contrapunto, que es el estudio previo a los de fuga y composición musical. No existe, objetivamente hablando, una frontera clara desde el final de la armonía, en su concepción musical, al inicio del contrapunto, la composición y la orquestación.

La composición en diversos ámbitos[editar]

Para la composición musical es necesario saber teorías de musicalización. La afirmación precedente es totalmente falsa; sin embargo, la composición también es muy diferente dependiendo del ámbito o marco en el que la música va a ser utilizada.

Composición en música clásica occidental[editar]

La composición en la música clásica está sujeta a normas estrictas y su estudio involucra varios años de trabajo en los conservatorios. En general, para escribir una buena pieza de música clásica es necesario tener conocimientos profundos sobre música. Lo cual suele darse en personas que han obtenido un diploma en composición y armonía. Pero no siempre es así, ya que puede haber excepciones dependientes del talento personal y la experiencia.

Música clásica contemporánea[editar]

No hay que descartar la parte de la creación de la música clásica contemporánea, periodo de la música académica que se considera desde el año 1900 a nuestros días (siglo XXI). Dicho periodo se caracteriza principalmente por un profundo cuestionamiento de la estética musical lograda hasta entonces. Nace la atonalidad, que es el abandono de las reglas tradicionales de armonía y contrapunto; y el dodecafonismo, sistema desarrollado por Arnold Schönberg, que ordena los 12 sonidos comprendidos en el ámbito de una octava en una serie, sin que ninguno de ellos se repita y reordenando la serie según las formas canónicas (retrograda, inversión, inversión retrogradada) generando así todo el material sonoro que la obra necesita. De este último método deviene el serialismo, desarrollado principalmente por Alban Berg (discípulo de Schoenberg) que es una suerte de racionalización del material sonoro usando el mismo principio del dodecafonismo, pero incluyendo el ritmo, la intensidad y el timbre. Los compositores además buscan inspiración en músicas consideradas populares o exóticas: Ígor Stravinski compone La consagración de la primavera (1913) basándose en melodías de la Rusia primitiva, y Béla Bartók usó temas tradicionales de su natal Hungría en muchas de sus composiciones.

Asimismo, se cuestionan los valores mismos de la música y la naturaleza del sonido: John Cage, compositor americano, compone 4′33″ para cualquier instrumento (1952), pieza constituida íntegramente con silencios, donde el intérprete cierra el piano, por ejemplo, y “toca” estos silencios durante 4 minutos y 33 segundos. De estos cuestionamientos nace también, en contraposición al serialismo, la música aleatoria, impulsada por el propio John Cage, al realizar composiciones usando dados, monedas u otros objetos para generar aleatoriamente el material sonoro de la obra. Surge la música estocástica, desarrollada por el compositor griego Iannis Xenakis, quien ordena el material generado aleatoriamente haciendo uso de las leyes del cálculo probabilístico y de la estadística. Además aparece la música electrónica, desarrollada desde la segunda mitad del siglo XX por Karlheinz Stockhausen, que fue uno de los primeros compositores en usar las tecnologías entonces emergentes. Stockhausen también escribió música serial y aleatoria. Más recientemente tenemos la música minimalista, la cual reduce los elementos composicionales a su mínima expresión y los hace variar de forma progresiva, haciendo uso de la repetición. Representantes de esta corriente son Steve Reich, Philip Glass, Arvo Pärt y Terry Riley, entre otros.

Finalmente, las formas y métodos de composición de música clásica contemporánea son tan variadas como las búsquedas personales de sus compositores. Entre los compositores clásicos contemporáneos se encuentran Thomas Adès, Harrison Birtwistle, Alexander Goehr, Carlos Chávez, Magnus Lindberg, Silvestre Revueltas, Gunther Schuller, Dante Grela y Judith Weir.

Composición en música popular[editar]

En música popular la composición es completamente diferente con respecto al ámbito de la música clásica, teniendo en cuenta el público al que se va dirigida y los métodos utilizados en el proceso de composición. De hecho, la composición de música pop no debe estar sujeta a normas estrictas como la música clásica y también puede ser creada por músicos autodidactas, que encajan en la categoría de cantautores.

Composición en música de cine[editar]

En la música que se crea para las películas existe una variedad de géneros bastante amplia. El género musical del cine va íntimamente unida a la filmación, dependiendo de la escena, el género cinematográfico o el temperamento que desarrollan los personajes. En la música de cine podemos encontrarnos con música clásica y semiclásica, así como con música pop, rock, folk, etc.

Dentro de los compositores de cine destacan Henry Mancini, Ennio Morricone, Nino Rota, John Williams, James Newton Howard, Hans Zimmer, Alexandre Desplat o Yann Tiersen, entre otros.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • Catalán, Teresa: Sistemas compositivos temperados en el siglo XX. Valencia: Piles, 2003. ISBN 84-782-2400-9.
  • Copland, Aaron: What to Listen for in Music. Nueva York: Penguin, 1957. ISBN 04-515-3176-0. Traducción al español como: Cómo escuchar la música. Cuba: Huracán, 1974; Madrid: Fondo de Cultura Económica, 1997. (consultar en Google Libros).
  • Schoenberg, Arnold: Fundamentals of Musical Composition. Nueva York: St. Martin's Press, 1967. ISBN 05-710-9276-4. Traducción al español como: Fundamentos de la composición musical. Madrid: Real Musical, 1994.
  • Toch, Ernst: Elementos constitutivos de la música. Barcelona: Idea Books, 2001. ISBN 84-823-6136-8.

Enlaces externos[editar]