Comercio árabe de esclavos

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La historia del comercio árabe de esclavos está relacionada con la práctica de la esclavitud en el mundo árabe, principalmente en Asia Occidental, África del Norte, África Oriental y algunos lugares de Europa (como la península ibérica, el sur de Italia durante el período de dominación musulmana, del Imperio Otomano) y actualmente en algunos estados musulmanes del Sahel. El comercio árabe de esclavos se concentraba en los mercados esclavistas de Oriente Medio y el norte de África. Los esclavos con los que se comerciaba no estaban limitados a ningún tipo de color, etnia o religión, y entre ellos se incluía árabes y bereberes, especialmente en los primeros tiempos de la esclavitud musulmana.

Posteriormente, durante los siglos VIII y IX, en la época del califato islámico, la mayoría de los esclavos musulmanes eran obtenidos principalmente a partir de los pueblos eslavos (de donde derivaría la palabra esclavo en varios idiomas) de Europa Oriental, (llamados Saqaliba por los musulmanes), persas, turcos, pueblos de las montañas del Caúcaso, como los georgianos, armenios y circasianos; así como pueblos de Asia Central, Escandinavia, bereberes del norte de África y diversos otros pueblos de origen variado, así como pueblos negros de origen africano.

A partir del siglo XVIII los esclavos del mundo musulmán llegaron mayoritariamente del sur del Sahara, y especialmente de África Oriental, hasta que la esclavitud fue oficialmente abolida a finales del siglo XIX.[1] [2] [3] [4] No obstante, la esclavitud todavía sobrevive actualmente en el mundo musulmán de forma mucho más limitada o camuflada bajo prácticas abusivas o clandestinas en los países árabes del Golfo Pérsico, donde llegan mujeres y niños de los antiguos estados soviéticos, Europa Oriental, el Lejano Oriente, África, el sur de Asia y otras partes de Oriente Medio.[5] [6] [7]

Consecuencias del comercio árabe de esclavos[editar]

Los historiadores estiman que entre 11 y 18 millones de africanos negros fueron esclavizados por los mercaderes árabes y llevados hasta el Mar Rojo, el Océano Índico y el desierto del Sahara en el período comprendido entre 650 – 2014,[8] [9] [10] [11] comparado con los 9.400.000 a 14 millones de africanos que fueron llevados a América entre los siglos XV -XIX.[12]

Desde la España musulmana, los árabes realizaban periódicas incursiones o aceifas para saquear y arrasar los reinos ibéricos cristianos de la península, consiguiendo botín y esclavos. Por ejemplo, en una incursión realizada contra la ciudad de Lisboa en el año 1189, Yaqub al-Mansur, califa de los Almohades, se apoderó de 3.000 cautivos entre mujeres y niños, mientras que su gobernador en Córdoba, en un ataque posterior contra la ciudad de Silves en 1191, se apoderó de otros 3.000 esclavos cristianos.[13]

Los árabes también esclavizaron a un número sustancial de europeos. Según Rober Davies entre 1 millón y 1.250.000 europeos fueron capturados por los corsarios berberiscos, vasallos del Imperio Otomano y vendidos como esclavos entre los siglos XVI y XIX.[14] [15] Estos esclavos eran capturado principalmente de las poblaciones costeras de Italia, España, Portugal, Francia y en menor medida de lugares más lejanos como Inglaterra, los Países Bajos, Irlanda y excepcionalmente en lugares tan apartados como Islandia y Norteamérica. El impacto de los ataques berberiscos y otomanos fue devastador. Francia, Inglaterra y España perdieron miles de barcos, y muchas poblaciones costeras fueron casi abandonadas por sus habitantes. Las incursiones de los piratas otomanos desanimaron el asentamiento en la costa hasta el siglo XIX.[16] [17]

La guerras de los turcos otomanos en Europa, así como los ataques de los mongoles y tártaros en Europa también llevaron a muchos esclavos europeos al mundo musulmán.[18] [19] [20]

El comercio “árabe” u “oriental” de esclavos, en algunas ocasiones también es conocido como comercio “islámico”, pero la esclavitud en el mundo árabe no tenía un imperativo religioso, según el profesor Patrick Manning. Sin embargo, según la doctrina islámica, si una población no musulmana se niega a adoptar el Islam y también se niega a pagar la yizia, el impuesto de protección, entonces se la considera en guerra con la Ummah, la comunidad musulmana y por lo tanto, según la sharia o ley islámica es lícito tomar esclavos de esa población no musulmana.. El uso del término “comercio islámico” o “mundo islámico” ha sido discutido por algunos musulmanes, pues considera el África subsahariana fuera del Islam y reduce las fronteras del mundo musulmán.[21] Los difusores del Islam en África a menudo adoptaban una actitud cautelosa en el proselitismo, debido a que reducía la reserva potencial de esclavos.[22]

Desde un punto de vista occidental, el comercio árabe de esclavos seguía dos rutas principales durante la Edad Media: -Las rutas terrestres a través de los desiertos del Maghreb, Mashriq y el Sahara (Ruta Occidental).[23] -Las rutas marítimas hacia África Oriental a través del Mar Rojo y el Océano Índico (Ruta Oriental).[24] [25]

El comercio árabe de esclavos es anterior a la aparición del Islam y duró más de un milenio. Como se ha mencionado, todavía continúa hoy, mucho más reducido y bajo otras formas mucho más limitadas, en algunos lugares.[26] [27] [28] Los comerciantes árabes trajeron africanos a través del Océano Índico desde los territorios actuales de Kenia, Tanzania, Sudán, Eritrea, Etiopía y otros lugares de África Oriental hasta los actuales Irak, Irán, Kuwait, Turquía y otros lugares de Oriente Medio.[29] y el sur de Asia, (principalmente Pakistán y la India). Al contrario que el comercio trasatlántico de esclavos al Nuevo Mundo, los árabes llevaron esclavos africanos al mundo musulmán, que en su momento de mayor auge se extendía desde Al-Ándalus, en la península ibérica, en el oeste hasta la India y el oeste de China por el este.

El mercado de esclavos (c. 1884), pintura de Jean-Léon Gérôme.

Fuentes e historiografía sobre el comercio de esclavos[editar]

Un tema reciente de controversia[editar]

La historia del comercio de esclavos ha dado lugar a numerosos debates entre los historiadores. Por una parte, los especialistas no consiguen consensuar un número aproximado de los africanos que fueron transportados a la fuerza lejos de sus hogares; es una cuestión difícil de resolver debido a la carencia de estadísticas fiables; no existe un censo sistemático de África en la Edad Media. El material de archivo del comercio de esclavos trasatlántico entre los siglos XVI y XVIII puede parecer una fuente útil, pero los libros de registro a menudo fueron falsificados. Los historiadores tienen que utilizar documentos narrativos imprecisos para hacer estimaciones aproximadas con cautela: Luis Felipe de Alencastro, afirma que entre los siglos VIII y XIX 8 millones de esclavos fueron capturados en África y llevados a través de las Rutas Occidental y Oriental hasta el mundo árabe.[30]

Olivier Pétré-Grenouilleau ha realizado una estimación de 17 millones de africanos esclavizados en el mismo período en la misma zona, sobre la base de la obra de Ralph Austen.[31] Paul Bairoch sugiere una estimación de 25 millones de africanos sometidos al comercio árabe de esclavos, frente a 11 millones de esclavos que llegaron a América a través del comercio trasatlántico realizado por europeos y americanos.[32] Owen 'Alik Shahadah, autor de “Holocausto Africano” (un audio documental) establece una cifra de 10 millones para el comercio árabe de esclavos, afirmando que este comercio sólo prosperó en el siglo XVIII, y que anteriormente este comercio era un negocio menos frecuente, y que las cifras superiores han sido utilizadas para reducir la importancia del comercio de esclavos trasatlántico hacia América.[33]

Otro obstáculo para elaborar la historia del comercio árabe de esclavos son las limitaciones de las fuentes existentes. Existen documentos de culturas no africanas, escritos por árabes, pero que sólo ofrecen una perspectiva incompleta y a menudo condescendiente sobre el fenómeno. Durante algunos años se han realizado importantes esfuerzos para realizar investigaciones historiográficas sobre África. Gracias a los nuevos métodos y perspectiva los historiadores pueden utilizar la contribución de ciencias como la arqueología, numismática, antropología, lingüística y demografía para compensar las inexactitudes de los registros escritos.

Los Dhows eran utilizados para transportar esclavos africanos a la India.

El comercio de esclavos africanos por parte de los propios africanos había sido una práctica endémica de África durante miles de años antes de que europeos o árabes llegaran al continente. En África, los esclavos propiedad de africanos a menudo eran capturado mediante incursiones o como resultado de las guerras y con frecuencia eran explotados en trabajos manuales por parte de sus captores. Los esclavos a menudo eran intercambiados entre las naciones africanas a cambio de bienes o servicios.

El comercio árabe de esclavos de África Oriental es uno de los más antiguos, remontándose al siglo VIII e incluso quizás siglos anteriores.[34] Los esclavos varones a menudo eran convertidos en eunucos y utilizados como servidores, soldados o trabajadores por sus amos, mientras que las esclavas de todo tipo eran compradas y vendidas en los países árabes y oriental como concubinas y sirvientas. Los comerciantes árabes, africanos y orientales participaban en la captura y transporte de esclavos a través del desierto del Sahara y el Océano Índico hasta Oriente Medio, Persia y la India.

El siglo XX[editar]

Desde aproximadamente el siglo VII hasta la década de 1960, el comercio árabe de esclavos continuó bajo una forma u otra. El sultán de Marruecos Ismael ibn Sharif “El Sanguinario” (1672-1727) tenía una guardia personal de 150.000 esclavos negros, llamada la Guardia Negra, con la que mantenía la sumisión de su reino.[35] Relatos y referencias históricos mencionan con frecuencia la presencia de esclavos entre las propiedades de la nobleza de Arabia, Yemen y otros países árabes hasta la década de 1920.[34] En 1953, los jeques de Catar que acudieron a la coronación de la reina Isabel II del Reino Unido tenían esclavos entre sus servidores, y seguían teniéndolos en una nueva visita 1958.[36]

Hacia la década de 1950 la población de esclavos de Arabia Saudí se estimaba en unas 450.000 personas –aproximadamente el 20 % de la población.[37] [38] Se estima que hasta 200.000 mujeres y niños negros de Sudán fueron esclavizados durante la Segunda Guerra Civil Sudanesa.[39] [40] La esclavitud en Mauritania fue oficialmente abolida por leyes sucesivas en 1905, 1961 y 1981.,[41] pero no fue criminalizada hasta agosto de 2007.[42] Se estima que hasta 600.000 mauritanos negros (un 20 % de la población del país) se encuentran actualmente trabajando en situación de esclavitud debido a deudas que no pueden afrontar.[43]

El comercio árabe de esclavos en el Océano Índico, el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo es muy anterior a la llegada significativa de los europeos al continente africano.[34] [44] Los descendientes de los esclavos africanos llevados a Oriente Medio por el comercio de esclavos todavía viven allí en la actualidad y son conscientes de sus orígenes africanos.[45] [46]

Fuentes árabes medievales[editar]

Ibn Battuta, un geógrafo marroquí que visitó el África subsahariana en el siglo XIV.

Estas fuentes están clasificadas en orden cronológico. Los eruditos y geógrafos del mundo árabe viajaron por África desde la época de Mahoma en el siglo VII.

  • Al-Masudi (fallecido hacia el año 957), Muruj adh-dhahab o Los prados de oro, el manual de referencia para geógrafos e historiadores del mundo musulmán. El autor viajó de forma extensa por el mundo árabe y llegó hasta el Lejano Oriente.
  • Ya'qubi (9th century), Kitab al-Buldan o Libro de los países.
  • Al-Bakri, autor del Kitab al-Masalik wa'l-Mamalik o Libro de los caminos y reinos, publicado en Córdoba hacia el año 1068, que proporciona información sobre los bereberes y sus actividades; recogió testimonios y relatos de las rutas comerciales de las caravanas del Sáhara.
  • Muhammad al-Idrisi (murió hacia el año 1165), Descripción de África y España
  • Ibn Battuta (fallecido hacia el año1377), geógrafo de la dinastía mariní que viajó al África subsahariana, hasta Gao y Tombuctú. Su obra principal se titula Un regalo para quienes contemplan las maravillas de las ciudades y de los viajes.
  • Ibn Khaldun (fallecido hacia 1406), historiador y filósofos del norte de África. A veces es considerado historiador de las sociedades árabes, persas y bereberes. Es el autor de Muqaddimah o Prolegómenos Históricos e Historia de los Bereberes.
  • Al-Maqrizi (Fallecido en 1442), historiador egipcio. Su principal contribución es su descripción de los mercados de El Cairo.
  • León Africano (Fallecido hacia 1548), autor de Descrittione dell’ Africa or Descripción de África, una extraña descripción del continente africano.
  • Rifa'a el-Tahtawi (1801-1873), que tradujo obras medievales de geografía e historia. Su obra se centra principalmente en el Egipto musulmán.
  • Joseph Cuoq, Colección de fuentes árabes sobre África Occidental entre los siglos VIII y XVI (Paris 1975).

Textos europeos (Siglos XVI – XIX)[editar]

Otras fuentes[editar]

  • Manuscritos árabes africanos y de Ajam
  • Tradición oral africana
  • Kilwa Kisiwani (“Crónica de Kilwa”) (fragmentos del siglo XVI)
  • Numismática: análisis de monedas y su difusión intercultural.
  • Arqueología: arquitectura de los puestos comerciales y ciudades asociadas con el comercio de esclavos.

architecture of trading posts and of towns associated with the slave trade

  • Iconografía: miniaturas árabes y persas en las principales bibliotecas del mundo árabe
  • Grabados europeos contemporáneos del comercio de esclavos
  • Fotografías del siglo XIX en adelante
  • Textos históricos etíopes y amáricos

Contexto histórico y geográfico del comercio árabe de esclavos[editar]

El mundo islámico[editar]

La religión del Islam apareció en el siglo VII y los siglos siguientes se difundió rápidamente a través del ámbito mediterráneo, extendida por los árabes tras la conquista del Imperio Persa Sasánida y de los territorios del Imperio Bizantino, entre los que se incluían extensos territorios en Oriente Medio, el Norte de África y la península ibérica, donde destruyeron el reino visigodo. En estos territorios habitaban muchos y diversos pueblos. La religión y la cultura islámica unificaron estos territorios hasta cierto punto, introduciendo la lengua árabe y una misma moneda el dinar, en las transacciones comerciales. La Ciudad Santa de La Meca, en Arabia, era entonces, como ahora, el principal centro religioso del Islam y el centro de peregrinación para todos los musulmanes, sin importar sus orígenes.

Según Bernard Lewis, el Imperio Árabe fue la primera civilización verdaderamente universal, que por primera vez unió a pueblos tan diversos como los chinos, los indios, los pueblos de Oriente Medio y el norte de África, los africanos negros y los europeos blancos.[47]

Las conquistas de los ejércitos árabes y la expansión del Islam que los seguía siempre resultó en la captura de prisioneros de guerra que posteriormente eran liberados o convertidos en esclavos o Raqeeq y servidores en lugar de ser considerados prisioneros como ordenaba la tradición islámica en las guerras. Cuando eran convertidos en esclavos, tenían que ser tratados de acuerdo con la ley islámica que era la ley del mundo islámico, especialmente durante la época del califato omeya y del califato abatida. Según la ley islámica, a los esclavos se les permitía ganar su sustento si así querían, de lo contrario, era deber de sus dueños proporcionárselo. No podían ser obligados a ganar dinero para sus amos a menos que existiera un acuerdo entre amo y esclavo. Esta relación aparece recogida en la jurisprudencia islámica. Si el esclavo aceptaba el trato podía utilizar el dinero que ganaba para comprar su emancipación, que tenía que quedar registrado en forma de un contrato entre esclavo y amo. Esta relación recibe el nombre mukataba en la jurisprudencia islámica. Los musulmanes creen que los amos de esclavos en el Islam deben realizar la mukataba tal y como dicta el Corán:

…Y si cualquiera de tus esclavos te pide un contrato (que les permita ganar su libertad a cambio de cierta suma) dáselo si ves algo bueno en él: sí, dadles algo de lo que Alá os ha dado a vosotros…[48] }} El tejido de la civilización islámica consistía en una red bien desarrollada de ciudades y centros comerciales con un mercado (zoco o bazar) en su centro. Estas ciudades estaban interconectadas por un sistema de caminos que recorrían regiones semiáridas o desiertos. Las rutas eran recorridas por convoyes y los esclavos negros formaban parte de este tráfico de caravanas.

Perspectiva árabe de los negros[editar]

El Corán, el profeta Mahoma y la gran mayoría de los ulemas, juristas y teólogos musulmanes, consideran que toda la humanidad tiene un origen común y rechazan la idea de que determinados grupos étnicos sean superiores a otros.[47] Según los hadiths, Mahoma declaró:

No hay superioridad de un árabe sobre un no árabe, ni de un no árabe sobre un árabe, ni del blanco sobre el negro ni del negro sobre el blanco salvo en la piedad.[49] }}

A pesar de estas afirmaciones religiosas, los árabes desarrollaron varios prejuicios étnicos debido a varias razones, principalmente sus extensas conquistas y el comercio de esclavos;[47] la influencia de la idea de Aristóteles de que determinados grupos étnicos eran esclavos por naturaleza, lo que influyó en varios filósofos musulmanes como Al-Farabi y Avicena, especialmente con respecto a los pueblos turcos y negros;[47] y la influencia de ideas judeocristianas sobre divisiones entre la humanidad debido a la descendencia de los tres hijos de Noé. El Talmud babilónico afirma que los descendientes de Ham fueron maldecidos con la piel negra y Ham, hijo de Noé, aparece como un hombre pecador y sus descendientes como hombres degenerados.[50] Sin embargo, los prejuicios étnicos entre algunos árabes, principalmente de la élites, no se limitaba a los pueblos negros o de piel oscura, sino también hacia los pueblos “rojizos” y de piel clara (como persas, turcos y europeos), mientras que los árabes se consideraban a sí mismos como un pueblo atezado.[51]

Al-Jahiz, un autor musulmán del siglo IX, árabe africano y nieto de un esclavo zanj (bantú)[52] [53] [54] escribió un libro titulado Risalat mufakharat al-Sudan 'ala al-bidan ('Tratado sobre la superioridad de los negros sobre los blancos), en el que afirma que los negros:

…han conquistado el país de los árabes hasta La Meca y los han gobernado. Derrotados a Dhu Nowas (rey judío del Yemen) y matamos a todos los príncipes himyaritas, pero vosotros, gente blanca, nunca habéis conquistado nuestro país. Nuestro pueblo, los zenghs (negros), se rebeló cuarenta veces en el Éufrates, expulsando a los habitantes de sus casas y provocando un baño de sangre en honor a Alá. [55]

Y además:

Físicamente los negros son más fuertes que ningún otro pueblo. Uno solo de ellos puede levantar piedras de mayor peso y llevar cargas que los blancos no pueden levantar ni llevar entre varios.[…][Los negros] son valientes, fuertes y generosos, como atestigua su nobleza y su ausencia generalizada de maldad.[56]

Al-Jahiz también afirmaba en su Kitab al-Bukhala ("Libro de la Avaricia") que:

Sabemos que los zanj (negros) son los menos inteligentes y perspicaces de la humanidad y los menos capaces de comprender las consecuencias de sus acciones.[57]

Sin embargo, esta crítica de Al-Jahiz debe entenderse limitada a los zanj y no a la totalidad de los negros, posiblemente como resultado de las revueltas zanj en su nativo Iraq.[57]

Este sentimiento fue recogido en el siguiente pasaje del Kitab al-Bad' wah-tarikh (vol.4) del autor árabe medieval Al-Muqaddasi:

Por lo que se refiere a los zanj, son gente de color negro, narices chatas, pelo rizado, y poco raciocinio o inteligencia.[57]

Ibn al-Nafis también describe a los habitantes de Sudán y la costa zanj (la costa oriental africana), entre otros pueblos, como individuos de inteligencia “escasa” y que:

…las características morales que se encuentran en su mentalidad son próximas a las características instintivas que se encuentran de forma natural en los animales. [58]

En el siglo XIV un considerable número de los esclavos del mundo islámico procedía del África subsahariana, lo que incrementó los prejuicios hacia los negros en las obras de varios historiadores y geógrafos árabes. Por ejemplo, el historiador egipcio Al-Abshibi (1388-1446) escribió: Se dice que cuando el esclavo negro está saciado, fornica, y que cuando está hambriento, roba.[59]

Los prejuicios de los eruditos y geógrafos árabes de esta época llevaron a muchos árabes a adoptar ciertas actitudes racistas que permanecieron hasta los siglos XVIII y XIX.[60] Aunque los prejuicios contra los individuos de piel negra o excesivamente oscura ya existían en el mundo árabe en el siglo XV, no sería tan graves como en los siglos siguientes. En las traducciones antiguas de Ibn Khaldun, por ejemplo en La negrolandia de los árabes examinada y explicada.[61] una obra que fue escrita en 1841 reuniendo fragmentos de traducciones antiguas que no formaban parte de la literatura colonial posterior los africanos negros aparece con una perspectiva generalmente más positiva.

En el norte de África, durante el siglo XIV, el sociólogo árabe Ibn Khaldun escribió en Muqaddimah:

Cuando la conquista del Oeste (por los árabes) estuvo completa y los mercaderes comenzaron a viajar hacia el interior, no vieron ninguna nación de los negros tan poderosa como Ghana, cuyos dominios se extendían hacia poniente hacia el Océano. La corte del rey se reunía en la ciudad de Ghana, que según el autor de la Tabula Rogeriana (El Idrisi) y el autor del Libro de los caminos y reinos (El Bekri) está dividida en dos partes, sobre ambas orillas del Nilo, donde se encuentran las ciudades más grandes y pobladas del mundo. El pueblo de Ghana tenía como vecinos, al este, una nación, que según los historiadores se llamaba Susu; después había otros llamados Malí; y después otros conocidos con el nombre Kaukau; aunque algunos pueblos prefieren una ortografía diferente y escriben este nombre como Ago. Esta última nación fue seguida por un pueblo llamado Tekrur. El pueblo de Ghana declinó con el paso del tiempo, siendo conquistado por los Molaththemun (Morabitos), que dirigiéndose hacia el norte, hacia el país bereber, los atacaron, y tras tomar posesión de su territorio, los obligaron a abrazar la religión mahometana. El pueblo de Ghana fue invadido posteriormente por los Susu, una nación vecina de negros, y fueron exterminados o se mezclaron con otras naciones negras.[61]

Ibn Khaldun sugiere un vínculo entre el declive de Ghana y el ascenso de la dinastía de los Almorávides. Sin embargo, existen pocas evidencias de que los almorávides conquistaran Ghana.[62] [63] aparte del conflicto paralelo con Tekrur, que estaba aliado con los almorávides y que finalmente fue absorbido por ellos.

Ibn Khaldun atribuía las extrañas prácticas y costumbres de los africanos negros al clima cálido del África subsahariana y dejó claro que no se debía a ninguna maldición sobre su linaje, considerando la teoría de los hijos de Ham como un mito.[64]

La actitud crítica de Ibn Khaldun hacia los árabes ha llevado a Mohammad A. Enan a sugerir que el autor pudo haber sido un bereber que se hizo pasar por árabe para ascender socialmente, pero Muhammad Hozien ha respondido a esta teoría afirmando que ni Ibn Khaldun ni nadie en su familia afirmó ser bereber ni siquiera cuando los bereberes estaban el poder.[65]

Ibn Battuta, un viajero y geógrafo berberer del norte de África durante el siglo XIV, en su viaje al oeste de Sudán, quedó impresionado con varios aspectos de la vida cotidiana de sus habitantes. Battuta visitó varios lugares de África Oriental habitados por zanj y sostuvo varias descripciones positivas sobre el pueblo negro.[57]

Viajamos por mar hasta la ciudad de Kulwa (actual Tanzania)…la mayoría de sus habitantes son zunuj, extremadamente negros…La ciudad de Kulwa se cuenta entre las ciudades más hermosas y elegantes…Su virtudes más destacadas son la religión y la justicia y son Shafi'i en rito.

[El pueblo de Mombasa en Kenia] son un pueblo religioso, leal y justo. Sus mezquitas están construidas hábilmente con madera.

Ibn Battuta también parece relativamente impresionado con algunos aspectos del Imperio Mali del oeste de África, que visitó en 1352, escribiendo sobre sus habitantes:

…poseen algunas virtudes admirables. Raramente son injustos, y tienen mayor rechazo a la injusticia que cualquier otro pueblo. La seguridad es completa en su país. Ningún viajero ni habitante tiene nada que temer de ladrones u hombres violentos.[66]

Además, Ibn Battuta escribió muchos comentarios positivos sobre el pueblo del Imperio Mali, incluyendo lo siguiente:

Me encontré con el cadí de Malli…es un hombre negro, ha realizado un peregrinaje y es una persona noble con buenas virtudes de carácter…me encontré con el intérprete Dugha, un noble negro y líder de los suyos…Cumplieron su deber hacia mí [como invitado] perfectamente; ¡que Dios los bendiga y recompense por sus buenas acciones!

Otra de las buenas cualidades [de la gente de Malí] es su interés por aprender el sublime Corán de corazón… Un día me encontré con un atractivo joven que vestía con lujosas ropas y en sus pies tenía una pesada cadena. Le dije al hombre que estaba conmigo: “¿Qué ha hecho este joven?, ¿Ha matado a alguien?” El joven escuchó mi comentario y se rio. Me dijeron: “Ha sido encadenado hasta que se aprenda el Corán de corazón.

El pueblo de Iwalatan (en África Oriental) fue generoso conmigo y me entretuvieron…y qué decir de sus mujeres –son extremadamente hermosas y más importantes que los hombres…

Los comentarios de Ibn Batuta contrastan enormemente con los de otros muchos autores árabes con respecto a los negros. Sin embargo, muchos de los comentarios exagerados están recogidos a partir de comentarios de oídas e incluso perpetuados por los propios africanos en un intento de mantener aislados sus países y economías, además que Ibn Battuta es el único autor árabe medieval que viajó realmente al este y el oeste de África y dejó testimonio escrito de ello.[57]

África: siglos VIII – XIX[editar]

En abril de 1998, Elikia M’bokolo escribió en el periódico Le Monde diplomatique. El continente africano fue sangrado de sus recursos humanos de todas las formas posibles. A través del Sahara, a través del Mar Rojo, desde los puertos del Océano Índico y a través del Atlántico. Como mínimo diez siglos de esclavitud han servido para el beneficio de los países musulmanes (del siglo VIII al XIX). Y continúa: Cuatro millones de esclavos fueron vendidos a través del Mar Rojo, otros cuatro a través de los puertos suahili del Océano Índico, y quizás hasta 9 millones a través de las rutas de caravanas del Sahara, y entre 11 y 20 millones (dependiendo del autor) a través del Océano Atlántico.[67]

En el siglo VIII el norte de África estaba dominado por árabes y bereberes: el Islam se extendió hacia el sur a través del río Nilo y las rutas del desierto.

  • La zona del desierto del Sahara se encontraba escasamente poblada. Sin embargo, desde la antigüedad habían existido ciudades que vivían del comercio de la sal, oro, esclavos, tejidos, y de una agricultura basada en la irrigación: Tiaret, Oualata, Sijilmasa, Zaouila, y otras. Estaban gobernadas por árabes, bereberes, Fulani, Hausa y Tuaregs. Su independencia era relativa y dependía del poder de los estados del Maghreb y de Egipto.
  • Durante la Edad Media el África subsahariana era llamada bilad –ul-Sûdân, que significa en árabe tierra de los negros. Proporcionaba una reserva de trabajo manual para el norte de África. Esta región estaba dominada por algunos estados: el Imperio Ghana, el Imperio de Malí y el Imperio Kanem.
  • En África Oriental las costas del Mar Rojo y del Océano Índico estaban controladas por nativos de religión musulmana y los árabes realizaban una importante labor comercial. Nubia había sido una zona de suministro de esclavos desde la antigüedad. La costa etíope, especialmente el puerto de Massawa y el archipiélago de Dahlak, durante mucho tiempo había sido un centro de exportación de esclavos procedentes del interior de África, incluso en tiempos del imperio Aksumita. Los puertos y la mayoría de las zonas costeras eran mayoritariamente musulmanes y eran residencia de varios mercaderes árabes e indios.[68]
Esclavos en África Oriental – ilustración de finales del siglo XIX.

La dinastía salomónica de Etiopía a menudo exportaba esclavos nilóticos de sus provincias en la frontera occidental, o de provincias musulmanas conquistadas o reconquistadas.[69] Los sultanatos de Somalia y Afar, así como el sultanato de Adal también vendían esclavos.[70] Los árabes también disponían de centros esclavistas a lo largo de la costa suroriental del océano Índico, y muy especialmente el archipiélago de Zanzíbar, junto a la costa de la actual Tanzania. África Oriental y el océano Índico continuaron siendo una zona importante para el comercio de esclavos de Oriente hasta bien avanzado el siglo XIX. David Livingstone y Stanley se encontraban entre los primeros europeos que penetraron en el interior de la cuenca del Congo y descubrieron el alcance del comercio de esclavos. El esclavista Tippu Tip extendió la influencia de su comercio por el centro de África. Después de que los europeos se asentaron en el golfo de Guinea, la ruta de esclavos a través del Sáhara se volvió menos importante. En Zanzíbar la esclavitud no fue completamente abolida hasta 1897 bajo el reinado del sultán Hamoud ibn Mohammed.

Geografía del comercio árabe de esclavos[editar]

"Zonas de suministro"[editar]

Las conchas Cauri eran utilizadas como moneda en el tráfico de esclavos.

Durante la Edad Media los mercaderes de esclavos de Oriente compraban en Europa. Los mercaderes daneses tenían bases en la región del río Volga y vendían eslavos a los mercaderes árabes. Las esclavas circasianas eran una presencia frecuente en los harenes y muchas odaliscas (de la palabra turca odalik que significa doncella) de esa región aparecen en las pinturas orientalistas. Los esclavos no musulmanes eran valorados en los harenes para cumplir diversas funciones (guardianes, servidores, músicos, bailarines, enanos, concubinas). En el Imperio Otomano, el último esclavo negro adquirido se llamaba Hayrettin Effendi, procedía de Etiopía y fue liberado en 1918. Los esclavos de origen eslavo que llegaban a Al-Ándalus, eran vendidos por los varegos, que los vendían en Oriente. Eran destinados a la guardia de emires y califas y gradualmente asumieron funciones importantes en el ejército andalusí (se convirtieron en saqaliba) e incluso recuperaron taifas tras la guerra civil que se produjo tras la caída del califato andalusí. Las columnas de esclavos destinados a los grandes harenes de Córdoba, Sevilla y Granada eran organizadas por mercaderes judíos de los países germánicos y del norte de Europa que no estaban bajo el control del Imperio Carolingio. Estas columnas atravesaban el valle del Rin hasta llegar a las tierras al sur de los Pirineos.

Existen también evidencias históricas de musulmanes del norte de África que realizaron incursiones para capturar esclavos en la Europa cristiana, principalmente en la costa del Mediterráneo, pero llegando tan lejos como a las Islas Británicas e Islandia (como aparece mencionado en el libro White Gold de Giles Milton). La mayoría de los esclavos que circulaban por el mar Mediterráneo eran mayoritariamente europeos entre los siglos VII – XV.[71] Los piratas berberiscos continuaron capturado esclavos en Europa, y muy ocasionalmente en Norteamérica, entre los siglos XVI –XIX.

Los esclavos también llegaban al mundo árabe a través de Asia Central, principalmente esclavos de origen turco o tártaro. Muchos de estos esclavos eran destinados a ejércitos y unidades de élite.

  • En el mar, los piratas berberiscos participaban en este tráfico cuando podían capturar personas abordando barcos o realizando incursiones en zonas costeras, principalmente en el sur y el oeste de Europa.
  • Nubia y Etiopía también eran regiones “exportadoras”: en el siglo XV los etíopes vendían esclavos de sus provincias occidentales (normalmente capturados fuera del reino del Emperador de Etiopía o Ennarea,[72] que a menudo terminaban en la India, donde trabajaban a bordo de barcos o como soldados. Algunos finalmente se rebelaron y tomaron el poder, como la dinastía Siddi de los reyes de Bengala (1487-1493).
  • La región de Sudán y el África subsahariana constituían otra zona de exportación, pero es imposible estimar la escala, debido a la carencia de fuentes.
  • Finalmente, el tráfico de esclavos afectaba a África Oriental, pero la distancia y la hostilidad local reducción esta zona exportadora del comercio oriental.

Rutas[editar]

Las rutas de caravanas, consolidadas en el siglo IX, recorrían los oasis del Sahara; el viaje era difícil e incómodo debido al clima y la distancia. Desde la época romana, largos convoyes habían transportado esclavos así como toda clase de productos. Para protegerse contra los ataques de los nómadas del desierto, los esclavos se utilizaban como escolta. Cualquiera que redujera el ritmo de la marcha de la caravana era asesinado.

Los historiadores saben menos sobre las rutas marítimas. A partir de la evidencia de documentos ilustrados y relatos de viajeros, parece que los comerciantes viajaban en dhows o jalbas, barcos árabes para el transporte en el Mar Rojo. Atravesar el Océano Índico requería mejor organización y recursos que el transporte terrestre. Los barcos que partían de Zanzíbar, hacían escala en Socorra o Adén antes de dirigirse al Golfo Pérsico o a la India. Los esclavos eran vendidos en lugares tan lejanos como la India, o incluso China: Existía una colonia de mercaderes árabes en el puerto de Cantón. Serge Bilé cita un texto del siglo XII que cuenta que la mayoría de las familias enriquecidas de Cantón tenían esclavos negros que consideraban salvajes y demonios debido a su aspecto físico. Aunque los mercaderes chinos de esclavos negros (Seng Chi[73] ) los compraban a intermediarios árabes o los capturaban directamente en zonas costeras de la actual Somalia, los somalíes locales –conocidos como Baribah y Barbaroi por los geógrafos árabes y griegos respectivamente (ver Periplo del Mar de Eritrea),[52] [53] [74] también capturaban, poseían y comerciaban con esclavos ellos mismos[75] -- were not among them:[76]

Una importante mercancía transportada por los dhows árabes a Somalia eran esclavos de otras partes de África Oriental. Durante el siglo XIX el comercio de esclavos de África Oriental aumentó enormemente debido a las demandas de árabes, portugueses y franceses. Los esclavistas se trasladaron a África central y oriental para satisfacer la creciente demanda de hombres, mujeres y niños esclavos. Somalia no proporcionaba esclavos –como parte del mundo islámico los somalíes estaban nominalmente protegidos por el principio religioso de que los musulmanes libres no pueden ser esclavizados- pero los dhows árabes se llenaban de cargamento humano cada vez que visitaban los puertos somalíes.[77] }}

Mercado de esclavos del siglo XIII en Yemen.

La mano de obra esclava de África Oriental se extraía exclusivamente de los zanj, principalmente pueblos negros de habla bantú que vivían a lo largo de la costa oriental africana en una zona que abarca aproximadamente la moderna Tanzania, Mozambique y Malaui.[52] [54] Durante siglos los zanj fueron vendidos como esclavos por los comerciantes árabes de todos los países costeros del Océano Índico. Los califas Omeyas y Abasíes reclutaron muchos esclavos zanj como soldados, y en una fecha tan reciente como el 696 sufrieron revueltas de los esclavos zanj contra sus amos. Antiguos textos chinos también mencionan la llegada de embajadores de Java que regalaron al emperador de China dos esclavos Seng Chi y los esclavos Seng Chi llegaban con frecuencia a China desde el reino hindú de Srivijaya en Java.[73]

Comercio[editar]

Los esclavos a menudo eran intercambiados por productos diferentes: en Sudán se los cambiaba por tejidos, baratijas y otros bienes. En el Maghreb eran cambiados por caballos. En las ciudades del desierto se los cambiaba por piezas de tela, cerámica, cristal veneciano, “cuentas de esclavo”, tintes y joyas. El comercio de esclavos negros formaba parte de una red comercial diversa. Junto con monedas de oro, conchas cauri del Océano Índico o los canarios del Océano Atlántico que se utilizaban en toda el África subsahariana.

Mercados y ferias de esclavos[editar]

Los africanos esclavizados eran vendidos en las ciudades del mundo musulmán. En 1416 al-Maqrizi contó cómo los peregrinos que venían de Takrur (cerca del río Senegal) habían traído 1.700 esclavos con ellos a La Meca. En el norte de África los principales mercados de esclavos se encontraban en Marruecos, Argel, Trípoli y El Cairo. Las ventas se celebraban en lugares públicos o zocos. Los compradores potenciales examinaban cuidadosamente la mercancía: comprobaban el estado de salud de los esclavos que a menudo eran expuestos desnudos y con las manos atadas. En El Cairo las ventas de eunucos y concubinas se celebraban en casas privadas. Los precios varían en función de la calidad del esclavo.

Ciudades y puertos relacionados con el tráfico de esclavos[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

This article was initially translated from the featured French wiki article "Traite musulmane" on 19 May 2006.
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Bibliografía[editar]

En inglés[editar]

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Audio[editar]

En francés[editar]

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Enlaces externos[editar]