Combates en Gondra

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Combates en Boquerón
Parte de Guerra del Chaco
Archivo:chaco09.jpg
tienda boliviana (representación artística).

Fecha noviembre de 1932-febrero de 1933
Lugar Gran Chaco
Resultado Victoria Paraguaya.
Beligerantes
Bandera de Bolivia República de Bolivia Cuarta División Boliviana Bandera de Paraguay República del Paraguay Primera División Paraguaya

Los combates en Gondra fueron hechos ocurridos durante la Guerra del Chaco entre la Cuarta División Boliviana apodada la “Brava Cuarta” y la Primera División Paraguaya apodada “La División de Hierro” estacionada en el fortín Gondra, estableciendo un frente desde el cual resistió todos los embistes bolivianos a través de la tupida selva contra el fortín paraguayo.

Contenido

[editar] Antecedentes

Cuando la Cuarta División Boliviana en Campo Jordán se dio cuenta de que la primera División Paraguay se había escurrido por entre las pinzas con que trataba de atraparla, organizó su persecución destacando al regimiento Pérez a la cabeza.

Por su parte la División Paraguaya fue retrocediendo dejando fuerzas que contenían a sus perseguidores mediante acciones retardantes, “compañías del Pérez efectuaban rodeos tratando de copar a las fracciones enemigas, pero cuando parecía que su aislamiento era seguro, se escapaban para hacer otra línea de defensa un poco más atrás. El bosque se presentaba cada vez más compacto, con el suelo cubierto de caraguatas, cuyos espinos rasgaban la ropa y la piel de los soldados forzándolos a una marcha sumamente lenta. Luego de que la vanguardia había avanzado algunos kilómetros, le seguía el grueso de la división.

De esta manera se progresó en 15 días hasta las proximidades del fortín Gondra, donde Estigarribia tenía resuelto que se hiciese la defensa, el comandante del fortín era el mayor Rafael Franco, el fortín Rojas Silva, situado al Norte, quedó elegido como base principal de aprovisionamiento, el agua se iba a traer desde una laguna ubicada en las cercanías de Bullo, al sur.

La cuarta división boliviana entró poco a poco a tomar posiciones frente a las trincheras enemigas. Por el costado derecho del camino la operación no presentó mayores obstáculos y el regimiento Loa avanzó con la rapidez que permitía el bosque, en el costado izquierdo los regimientos 26 y Campero tuvieron que combatir enérgicamente durante dos días, haciendo retroceder a las fuerzas paraguayas hasta su línea principal. El regimiento Murguía se desplazó por el mismo lado con propósito de presionar Gondra por el Norte, más tuvo que detenerse ante la solidez de la línea defensiva, el Pérez se instaló al centro, entre el Loa y el 26, un total de 1.200 combatientes se extendieron en un frente de 8 kilómetros.

[editar] El encuentro

Dando paso a una sugerencia del Coronel Boliviano David Toro, el Gral. Kundt autorizó que la aproximación de la Cuarta División a Gondra estuviese sincronizada con el corte del Camino Gondra-Rojas Silva por el regimiento Lanza.

el día 7 de abril, el cuerpo recibió un parte de que un escuadrón enemigo hacia incursionado sobre el camino Falcón-Pirizal a la altura del kilometro 31 y que un retén ubicado en dicho punto no pudo impedírselo. El comandante de la guarnición despachó una pequeña fracción de la tropa, a objeto de batir al contrario, pero no tuvo éxito en razón de la precariedad de sus medios. Idéntica medida se tomó del lado de Pirizal con el mismo resultado negativo… el regimiento recibió la misión de dejar expedito el camino lo antes posible, en la noche del 8 al 9 se zafaron los bolivianos del camino, pudiendo continuar los nuestros hasta el kilometro 34 donde se tomó enlace con la fracción enviada desde Pirizal. Más tarde el lanza de larga fama por sus fechorías volvió a incursionar con fuertes efectivos… el comando del cuerpo mandó al regimiento 9 con dos batallones y una sección de artillería en apoyo del regimiento 17, con instrucción de constituir un destacamento y desalojar a los bolivianos que se habían hecho fuertes en el kilometro 34. El regimiento 9 pernoctó en Falcón y continuo su marcha el 11, fecha en que el enemigo abandonó el camino… la noche del mismo día un escuadrón enemigo volvió a arremeter en el kilometro 32, retirándose al amanecer después de breves escaramuzas con patrullas del destacamento. Las unidades del destacamento empezaron a mostrar poca voluntad para seguir trotando a pie en persecución de ese escuadrón volante del enemigo, que parecía cumplir en tal forma su misión de molestar constantemente nuestra vía de comunicación con el Tercer Cuerpo
Comandante del Primer Cuerpo del ejército Paraguayo. Batalla de Gondra

La aviación boliviana hizo conocer un croquis del sector Gondra-Bullo, complementando con fotografía que permitían apreciar las características del terreno, patrullas enviadas comprobaron ser factible para maniobrar por allí. Los jefes de la Cuarta División pidieron al Comando del Cuerpo la ayuda de dos regimientos.

Elevada la solicitud al comando, Kundt declaro la imposibilidad de facilitar nuevos elementos, indicando que la división debía proceder a la operación con sus propios medios, el regimiento Murguía, retirado del Norte de Gondra y reforzado con dos compañías del 26 y un escuadrón divisionario, bajo el mando del Mayor Carlos de la Riva y el capitán Francisco Barreo, tomó a su cargo la maniobra.

El cuarto día de avance, la cabeza del destacamento llegó a pocos metros del camino a Bullo, a cuya orilla se había desplazado el adversario. Durante cinco días se realizaron varios intentos para vencer la resistencia, pero sin resultado, se volvieron a pedir refuerzos y el general en jefe reiteró su negativa. El destacamento volvió a sus anteriores posiciones, donde había quedado la otra mitad de la división, amagando las posiciones defensivas de Gondra.

El 16 de mayo los paraguayos iniciaron las actividades contraofensivas, después de un fuego concentrado de artillería, la infantería abrió una brecha de 200 metros en la línea ocupada por el regimiento Campero, las pequeñas reservas de la división, personal de cocinas y aún enfermos, fueron enviadas a contener la irrupción que quedó estabilizada formando un bolsón, la artillería boliviana concentró su fuego a este bolsón y la infantería presionó por los costados, en dos días de lucha se logró el enderezamiento de las líneas del Campero.


[editar] Los bolivianos esquivan un abrazo

Desde ese incidente, se pasó a la guerra de trincheras con patrullajes para vigilar los flancos, se consagro como mejor patrullador al Teniente Morales, un potosino que antes de la guerra no conocía sino las entrañas de la mina, pero al llegar al chaco se identificó con la selva, que la recorría en todo sentido filtrándose entre las líneas adversarias, fue en Gondra donde el Mayor Rocha maniobró con su batallón del Campero en el ataque y la defensa, sacando ventajas de cualquier situación, en Gondra la Cuarta División Boliviana perdió a uno de sus mejores oficiales, el comandante del regimiento Loa, Capitán Agustín Castrillo Cabezas.

2 meses más tarde luego del fracaso boliviano en Nanawa, el mayor Franco pidió autorización para atacar con su División de hierro a la Cuarta División Boliviana, cortar el camino Km 22-Gondra su única vía de comunicación y abastecimiento y luego atacarla sorpresivamente por la espalda, sincronizando todo con una presión frontal de otros dos regimientos. El 11 de julio de 1933, a las 5 de la mañana, el regimiento Curupaytí ingreso a la senda de maniobra, seguido por el regimiento General Escobar. Ambas unidades avanzaron sigilosamente todo el día, sin delatar su presencia a las fuerzas bolivianas, en la noche se pernoctó cerca del objetivo, escuchándose el tráfico de los vehículos.

Al amanecer del 12, el Curupaytí corta el camino Km 22-Gondra, cuatrereó dos camiones aguateros y tomó el hospital de Campo Vía, haciendo prisiones a los heridos y enfermos, la presión frontal sue simultánea, a cargo de los regimientos Itororó y Toledo, el regimiento boliviano campero recibió un fuerte ataque, horas más tarde, la línea del regimiento Murguía, que se había extendido para cubrir su propio sector y las trincheras abandonadas por el Pérez, fue rota con un asalto paraguayo, el regimiento 26 que se hallaba en medio del Campero y el Murguía, también confrontó la presión enemiga y logro resistirla con la ayuda de la Batería Ayllón que hizo disparos directos sobre los atacantes.

El gral. Kundt destacó 200 hombres del regimiento Lanza, comandados por Germán Busch, para ir en socorro de la aflingida división. los dos escuadrones del Lanza, el personal de artillería y de los servicios auxiliares de la división se desplegaron para evitar que la progresión enemiga se convirtiese en un círculo completo, el Coronel Enrique Peñaranda y su Jefe de Estado Mayor, Oscar Moscoso, comprendieron que no les cabía mejor recurso que el del repliegue.

Se inició la apertura de un camino hacia el Norte, con dirección a Alihuatá, por donde el enemigo todavía no había incursionado, durante los tres días que duró la construcción de la vía de escape se sostuvo la lucha teniendo la situación estacionaría, el intenso frío permitía que el consumo de agua pudiese mantenerse racionado a un mínimo. Las incitativas de rendición lanzadas por los paraguayos eran respondidas con gruesas interjecciones y burlas, el mayor Franco pidió refuerzos para completar el cerco, le fue enviado el regimiento Capitán Blado, al mando del mayor ruso Nicolás Korkasoff. El 15 de julio, cuando el regimiento Capitán Blado se desprendió de la punta del brazo de maniobra para prolongarlo y cortar la picada de Salvación construida por los bolivianos, constató que la Cuarta División había escapado íntegramente con todos sus hombres, camiones y material pesado.

La Brava Cuarta pagaba a su vieja rival, la División de Hierro, con la misma que está lo hiciera seis meses antes, al escurrirse del Km 12 de Campo Jordán, la nueva línea se formó detrás de la entrante paraguaya en Campo Vía. Los regimientos Pérez y 41 salieron de Nanawa para reforzar a la Cuarta División, se sacaron otros refuerzos de los sectores de Platanillos y Fernández.

La cuña introducida por el mayor Franco hasta campo Vía significaba un peligro para las fuerzas bolivianas que defendían Alihuatá por su proximidad al camino que unía este fortín con Saavedra. La contramaniobra se hizo imperiosa. La división paraguaya fue atacada al norte por los regimientos Campero y 26, al centro por el Pérez, 41 y 43, y al sur por el Lanza, Abaroa y Paucarpata, colaborados por artillería y morteros. Los regimientos 20, 34 y Murguía por la izquierda y el Azurduy por la derecha, se internaron rumbo al este para cortar las bases de aprovisionamiento de las Fuerzas adversarias.

El 5 de agosto el regimiento 36, mediante una taque sorpresivo se apoderó del fortín paraguayo Rojas Silva, pero tuvo que abandonarlo al día siguiente, por la precaria situación en que se encontraba en posición tan avanzada, el 23 de agosto los regimientos 30, 34 y Murguía, con la ayuda de tres tanques y artillería, avanzaron sobre Pirijayo, consiguiendo ocuparlo, un batallón del 34, enviado sobre Rancho 8, pudo llegar al fortín viejo, pero fue contraatacado, perdiendo a su comandante, el mayor Arturo Vergara, y al subteniente Luis E. Portugal. En un nuevo intento del 34, cayó herido el jefe del regimiento, mayor Sinforiano Bilbao Rioja, y la mitad de sus hombres quedaron heridos y muertos, la acción del Azurduy y del Florida contra Bullo no alcanzó su objetivo.

Estos movimientos de tropas bolivianas en sus costados posteriores obligaron al mayor Franco a ceder el terreno ganado y volver con la Primera División a sus antiguas posiciones de Gondra, desde el 8 de septiembre, la lucha se volvió a estabilizar frente a este fortín, con combates de trinchera a trinchera, choques de patrullas y duelos de artillería, el comando paraguayo decidió no perder la iniciativa que había rescatado, pero cambiando su próximo movimiento a otro escenario.

[editar] Ruptura del Frente de la Cuarta División

a mediados de noviembre el Gral. Kundt visitó al Comando de la Cuarta División que se enfrentaba en Gondra. Al ser informado de los pocos efectivos que tenía con que atender un frente de varios kilómetros, Kundt subestimo a los combatientes paraguayos en Gondra, obligando a la Cuarta División a ceder más efectivos hacia Alihuatá donde los paraguayos atacaban con intensidad, debilitando sus fuerzas, primero fue el regimiento Pérez y luego el Campero, el regimiento 26 quedo reducido a solo una compañía, el regimiento 34 fue despojado de un tercio de sus efectivos, el 7 de diciembre la Cuarta División no contaba con más de 1.300 hombres, incluyendo jefes, oficiales, tropa combatiente, zapadores y servicios auxiliares.

El 4 de diciembre, Estigarribia sostuvo una conferencia con los comandantes de los sectores Gondra y Nanawa, coroneles Irrazábal, Fernández y Franco. Estigarribia dio cuenta de que había sumido la dirección del Primer Cuerpo en sustitución del Coronel Juan B. Ayala y explicó la maniobra que estaba ejecutando por el flanco izquierdo de la Novena División, el teniente Coronel josé Fernández le preguntó qué es lo que quería que ellos hicieran en sus sectores. “Cualquier cosa que hagan, estará bien” dijo. El coronel Franco pidió refuerzos para que su división rompiese la línea boliviana, la reunión se disolvió sin que se llegase a un acuerdo.

El desarrollo de las acciones en que tomaba parte casi de todo el ejército paraguayo y la pasividad en la que se mantenía a su división en Gondra, sometieron al teniente coronel Franco a una gran tortura moral, el 6 de diciembre el parsimonioso Gral. Estigarribia anuncio su triunfo en Alihuatá, arrebatando el fortín de las manos bolivianas, con la retirada de estos hacia Saavedra, Rafael Franco no pudo contener mas su impaciencia, todos menos él iban a cosechar lauros en el triunfo, sin tener autorización expresa, pero pensando escudarse en caso necesario de la frase del General dos días antes, ordenó que los 5 regimientos de su división arrollasen a las tropas bolivianas que tenían delante para salir a Campo Vía y cortar la retirada de los fugitivos de Alihuatá.

Las tinieblas de la noche y un furioso vendaval protegieron la sigilosa aproximación de las tropas paraguayas armadas de machetes y granadas de mano que encabezaba el regimiento Curupaytí. A las 4.30 de la madrugada del 7 de diciembre los soldados del regimiento Campero fueron sorprendidos con el asalto de las tropas de Franco

a las 4.35 una salva de artillería rompió el silencio como un potente trueno. Un grito inmenso se levanto del cañadón y una ola humana avanzó con rapidez y cayó en las zanjas enemigas… varias armas automáticas y fusiles atronaron el espacio con sus estampidos… pero fueron arrollados por las bombas de mano lanzadas por los asaltantes. Pronto dejo de oírse la ruidosa intervención de los fusiles y ametralladoras para durante la media hora restante ser reemplazado por el sonido seco y metálico de las armas blancas. Las bayonetas y machetes trabajaron sin cesar cegando vida, recio fue el ataque y tenaz la defensa. Se combatió porfiadamente con arma blanca, con los brazos, piernas y puños… hasta dentelladas. Produciéndose un entrevero espantoso, los bolivianos demostraron ser dignos adversarios de la mejor unidad enemiga… pero no pudieron resistir más de la media hora
Relato de un Diario de Asunción sobre la Batalla de Gondra

Grupos aislados siguieron peleando hasta las 9. La brecha se ensanchó y por ella irrumpieron los 6.000 hombres de Franco, que poco después iban a ser reforzados con 2.000 más, traídos desde Nanawa.

A las tres de la tarde, el Gral. Kundt, que se encontraba en Kilómetro 22 de la picada Saavedra-Alihuatá, habló por teléfono con el teniente Coronel René Pareja, comandante del regimiento 26, para pedirle noticias de lo ocurrido.

[editar] El cerco de Campo Vía

El primer momento, el comando paraguayo se resistió a dar crédito a la noticia que le llegaba desde Gondra sobre el avance de las tropas del teniente coronel Franco. Se hizo necesario repetir el parte dos veces antes que el Gral. Estigarribia aceptase su veracidad y comprendiese que la audaz iniciativa de su subordinada le brindaba la oportunidad de añadir a la reconquista de Alihuatá el copamiento de dos divisiones bolivianas.

La derrota de la Cuarta División Boliviana y su retirada de Gondra fue el primer paso para la caída de esta junto con la 9na División Boliviana que siendo derrotada en la Batalla de Alihuatá y el Cerco de Campo grande retrocedía para encontrarla en Campo Vía, donde los paraguayos infringieron un dura derrota a los bolivianos, que inclinaría la balanza de la guerra a su favor.

[editar] Bibliografía

  • Masamaclay, historia de la guerra del Chaco, Segunda edición
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