Combate de San Carlos (1813)
De Wikipedia, la enciclopedia libre
| Combate de San Carlos | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Parte de Guerra de la Independencia de Chile | |||||||
|
|||||||
| Beligerantes | |||||||
| Comandantes | |||||||
| Fuerzas en combate | |||||||
| Ejército Patriota 4.000 hombres |
Ejército Realista s/d |
||||||
|
Campaña de la Patria Vieja
|
|---|
| Yerbas Buenas · San Carlos · Chillán · Maipón · Quirihue · Cauquenes · El Roble · Talca · Quilo · Membrillar · Cancha Rayada · Quechereguas · Tres Acequias · Rancagua |
El Combate de San Carlos fue una batalla desarrollada en las afueras de la localidad de San Carlos, VIII Región del Biobío, en Chile en agosto de 1813. Los contendientes eran, por un lado, las fuerzas realistas al mando de Juan Francisco Sánchez (a quien le había dado el mando Antonio Pareja por encontrarse éste enfermo a pesar de lo cual estuvo presente en el combate), y, por otro, el ejército patriota al mando de José Miguel Carrera, con 4.000 hombres.
Pareja iniciaba su retirada de Chillán en muy difíciles condiciones y Carrera, conocedor de tan propicios factores, decidió atacarlo en San Carlos.
La situación de los realistas era desesperada pues los bagajes caminaban muy adelantados al ser atacados por la retaguardia y los pertrechos que poseían sólo les permitían una resistencia de dos días en las posiciones que se encontraban, aun a pesar de ser éstas excelentes.
En estas circunstancias, Carrera, sin atacar el destacamento realista, pudo colocarse a la izquierda del río Ñuble y haber ocupado Chillán sin lucha. Sin embargo, ordenó a los batallones de granaderos que atacaran el frente, y a la caballería que flanqueara las posiciones enemigas esquivando la artillería enemiga.
Una orden impartida de que los granaderos atacaran a la bayoneta (no está esclarecido si su origen fue de José Miguel o de Juan José Carrera), provocó que los patriotas en su ataque recibieran de pleno descargas de la artillería realista. Se desorganizaron completamente y se dieron a la fuga. La caballería también se dispersó.
Por último, la división de Juan Mackenna, que llegaba de refresco, tampoco pudo vencer la resistencia de los fusileros realistas y al caer la noche el ejército patriota se había dispersado completamente, en grado tal que al día siguiente ningún jefe sabía con certeza dónde estaban sus tropas.

