Columba livia

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Paloma bravía
Rock Pigeon Columba livia.jpg
Columba livia intermedia (India)
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN 3.1)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Columbiformes
Familia: Columbidae
Subfamilia: Columbinae
Género: Columba
Especie: C. livia
Gmelin, 1789
Distribución
Distribución de las palomas
Distribución de las palomas
     Distribución nativa aproximada.     Poblaciones introducidas.
[editar datos en Wikidata]

La paloma bravía (Columba livia)[2] es una especie de ave columbiforme de la familia Columbidae nativa del sur de Eurasia y el norte de África. Es el ancestro de las palomas domésticas, con las que se cruza, lo que demuestra su estrecho parentesco. Anida en las paredes rocosas. Se parece mucho a la paloma doméstica gris típica, pero las domésticas presentan gran variedad coloraciones y formas diferentes.

Descripción[editar]

Los machos se caracterizan por tener el cuello y pecho más voluminosos y con más iridiscencias.
Detalle de la cabeza de una paloma.
Paloma en vuelo.

Los adultos de la subespecie nominal miden entre 29 y 37 cm de largo y tienen una envergadura alar de 62 a 72 cm.[3] El peso de las palomas bravías salvajes o asilvestradas oscila entre los 238 y 380 g, aunque las palomas domésticas o semidomésticas suelen sobrepasar este peso normal.[4] [5] Su plumaje es en general de color gris azulado, más oscuro en la cabeza, cuello y pecho, donde además presentan iridiscencias verdes y violáceas. Se caracteriza por presentar dos bandas negras y tener el obispillo blanco. Las coberteras inferiores de sus alas son blanquecinas y que la punta de las rémiges es negruzca. Su cola tiene una banda negra en el extremo rematada con un fino borde blanco. El iris de sus ojos es naranja, rojo o dorado, y tienen un fino anillo ocular desnudo gris azulado. Su pico es negruzco y presenta en su parte superior una llamativa cera blanquecina, y sus patas son de color rojo purpúreo. Tiene las siguientes medidas estándar: una media de 22,3 cm de cuerda máxima del ala, entre 9,5 y 11 cm de longitud de cola, 1,8 cm y entre 2,6 y 3,5 cm de tarso.[4]

La hembra es muy similar al macho pero la iridiscencia de su cuello es menos intensa y más restringida a los lados y zona posterior, y su pecho es menos voluminoso y más oscuro.[4] Los juveniles son similares pero con menos lustre.

Taxonomía y etimología[editar]

La paloma bravía silvestre fue descrita científicamente por el naturalista alemán Johann Friedrich Gmelin en 1789 como Columba livia;[6] [7] aunque las palomas domésticas ya habían sido descritas por Linneo en 1758, en la décima edición de su obra Systema naturae,[6] con el nombre de Columba domestica,[8] y se reagruparían en una sola especie. Su pariente más cercano dentro del género Columba es la paloma rupestre, seguidas por: la paloma nival, la paloma de Guinea y la paloma etíope.[4]

Se reconocen nueve subespecies de paloma bravía:[9] [6]

  • Columba livia livia Gmelin, 1789 - es la subespecie nominal, es propia de Europa occidental y meridional, norte de África y Asia, desde Turquía hasta el oeste de Kazajistán, Cáucaso, Georgia e Irak
  • Columba livia dakhlae Meinertzhagen, 1928 - está confinada en dos oasis del centro de Egipto. Es más pequeña y mucho más pálida que la subespecie típica.
  • Columba livia gaddi Zarudny & Loudon ,1906 - se extiende desde Azerbaiyán e Irán, y hacia el este hasta Uzbekistán. Es más grande y más pálida que C. l. palaestinae, con la que se mezcla en el oeste.
  • Columba livia gymnocycla Gray, Gr., 1856 - presente en África subsahariana, del Senegal y Guinea hasta Ghana y Nigeria. Es más pequeña y mucho más oscura que C. livia livia, con la cabeza y el vientre casi negros y la iridiscencia del cuello extendida a la cabeza.
  • Columba livia intermedia Strickland, 1844 - se encuentra en Sri Lanka y la India al sur del Himalaya. Es similar a C. livia neglecta, pero es más oscura.
  • Columba livia neglecta Hume, 1873 - ocupa las montañas del este de Asia Central. Es de tamaño similar a C. livia livia, pero es más oscura con el brillo iridiscente del cuallo más marcado y extenso. En el sur se mezcla con C. livia intermedia.
  • Columba livia palaestinae Zedlitz, 1912 - habita desde Siria hasta el Sinaí y Arabia. Es algo mayor y más oscura que C. livia schimperi.
  • Columba livia schimperi Bonaparte, 1854 - se halla desde el Delta del Nilo hasta el norte de Sudán. Es muy similar a C. livia targia, pero de color claramente más pálido.
  • Columba livia targia Geyr von Schweppenburg, 1916 - habita en las montañas del Sahara y hacia el este hasta el Sudán. Es algo menor que la subespecie típica, con plumaje similar, pero el obispillo es del mismo color que el resto del cuerpo, en vez de blanco.

La etimología de su nombre científico procede del latín. Columba es la palabra latina que significa «paloma»,[10] y su nombre específico, livia, es la forma femenina del término livor, «azulado».[11] Curiosamente su nombre común en español, paloma, no procede del nombre latino del ave, sino que deriva de otra palabra en latín, palumbus, que significa «paloma torcaz», lo que parece indicar que antiguamente estas últimas eran la palomas más abundantes.[12]

Distribución y hábitat[editar]

Las palomas en la naturaleza anidan y descansan en acantilados y barrancos.

El área de distribución natural de las palomas bravías se limita al sur de Europa, el norte de África y el suroeste de Asia, pero tras su domesticación su distribución se amplió a la mayor parte de todos los continentes, salvo la Antártida. Las palomas salvajes y asilvestradas se extienden por un basto área de distribución, con una extensión global de unos 10.000.000 km². Su población es muy grande, se estima que solo en Europa es de entre 17–28 millones de individuos.[1] El registro fósil indica que las palomas bravías se originaron en Asia, y los restos óseos desenterrados en Israel confirman su presencia allí al menos al menos hace trescientos mil años.[13] Sin embargo, la prolongada historia compartida de esta especie y los humanos hace muy difícil saber la extensión exacta de su área natural original.[5] Suele habitar en los acantilados y barrancos, generalmente en la costa. Las palomas domésticas y asilvestradas han sido introducidas en muchos más hábitat de todo el mundo, especialmente en las ciudades, y usan las construcciones humanas del mismo modo que las poblaciones naturales usan los muros rocosos. La especie fue introducida en Norteamérica en 1606 en Port Royal, Nueva Escocia.[14]

Comportamiento[editar]

Las palomas se alimentan en el suelo, tanto en la naturaleza como en las ciudades.

Las palomas suelen encontrarse en parejas en la época de reproducción, pero el resto del tiempo son gregarias.[4] Las palomas duermen en los salientes de los acantilados, muros y demás estructuras elevadas, pero nunca en las ramas de los árboles, en las que no pueden mantenerse agarradas. Las palomas, especialmente las palomas mensajeras, son conocidas por su capacidad para poder orientarse y encontrar el camino de regreso a su hogar desde grandes distancias. A pesar de esta capacidad las palomas bravías suelen ser sedentarias y raramente se alejan de sus región natal.[5]

Las palomas se alimentan en el suelo en bandadas o individualmente. Cuando son molestadas las palomas alzan el vuelo en grupo con un ruidoso batir de alas característico.[15] Las palomas en la naturaleza son principalmente granívoras, que se alimentan de semillas de cereales, leguminosas y otras plantas herbáceas,[14] aunque también se alimentan de brotes, frutos, insectos, gusanos y caracoles. Normalmente las palomas beben después de haber comido, al igual que otras aves de dietas secas, aunque también beben cuando el calor aprieta para bajar su temperatura corporal.[16] Todas las palomas se caracterizan por su forma de beber. Son capaces de tragar agua de manera continua con la cabeza agachada y el pico sumergido, a diferencia del resto de aves que tienen que levantar la cabeza e inclinarla hacia atrás para poder tragar el agua.

Reproducción[editar]

Dos pichones recién nacidos

Las palomas bravías crían en cualquier época del año, aunque el máximo se produce en primavera en verano. El emplazamiento del anidamiento son los saliente de los acantilados, y superficies similares de las edificaciones, además de en el interior de las grietas y huecos de ubicación similar.[17]

Su nido consiste en un entramado endeble de hierba y ramitas, apoyado contra la pared y generalmente a cubierto.[5] Generalmente ponen dos huevos blancos. La incubación es compartida por los dos progenitores y dura entre diecisiete y veintiún días.[18] Los pichones recién eclosionados están cubiertos de plumón amarillento claro y tienen un pico prominente rojizo con una banda oscura. Los polluelos son alimentados mediante regurgitación con la conocida como leche de paloma. La leche de paloma es un fluido nutritivo producido en el buche de ambos progenitores de todas las especies de palomas y tórtolas. Los pichones tardan unos 30 días en desarrollarse y dejar el nido.[3]

La esperanza de vida de una paloma en la naturaleza oscila entre los 3–5 años y llega hasta los 15 años en cautividad.[15] La principal causa de mortalidad en la naturaleza son los depredadores y la caza humana.

Depredadores[editar]

gavilán comiéndose una paloma.

Las palomas bravías y las silvestradas son una de las presas preferidas de las rapaces de toda su área de distribución, y su única defensa es su habilidad de huida volando. Las palomas asilvestradas que viven en casi todas las ciudades del mundo y áreas circundantes son cazadas por una gran variedad de aves de presa. El halcón peregrino y el gavilán común son sus principales depredadores naturales. Hasta el 80% de la dieta de los halcones peregrinos de muchas ciudades se compone de palomas asilvestradas.[19] Pueden ser cazadas por rapaces de tamaños comprendidos entre el halcón americano y el águila real, como los busardos, búhos realess y azores, y sus nidos pueden ser expoliados por las gaviotas y los córvidos.[20] Entre los mamíferos que también pueden atacarlas se encuentran las martas, las jinetas, las zarigüeyas y los mapaches, además de los gatos.[18] Las palomas también son cazadas por los humanos, y son consideradas carne de caza que se consume en muchos de los países donde son nativas desde la antigüedad.[21]

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Tinaminyssus melloi, un ácaro nasal. Mosca de las palomas que chupa les chupa la sangre.

Parásitos[editar]

Las palomas pueden ser portadoras de una variada fauna de parásitos.[22] Pueden hospedar helmintos intestinales como la Capillaria columbae y Ascaridia columbae. Entre sus ectoparásitos están piojos ischnóceros como Columbicola columbae, Campanulotes bidentatus compar, los piojos amblioceros Bonomiella columbae, Hohorstiella lata, Colpocephalum turbinatum, los ácaro Tinaminyssus melloi, Dermanyssus gallinae, Dermoglyphus columbae, Falculifer rostratus y Diplaegidia columbae. Además la hipobóscida, mosca de las palomas Pseudolynchia canariensis es un chupador de sangre típico que parasita a las palomas en los climas tropicales y subtropicales.

Palomas domésticas[editar]

Las palomas domésticas han adquirido coloraciones y formas muy diferentes de las silvestres.

La paloma bravía fue domesticada por el hombre hace miles de años, dando lugar a la aparición de la paloma doméstica (Columba livia domestica) que se ha usado para el consumo de su carne, como mensajeras y como mascotas. En la actualidad existen numerosas razas y variedades de éstas, en diversos tamaños, colores y formas; aunque todas conservan el obispillo blanco, y la mayoría tienen las dos bandas oscuras en las alas características de la especie.

El arte y la ciencia de criar palomas domésticas se conoce con el nombre de colombicultura. El simple afecto por las palomas en general, se denomina "colombofilia".[23] Los egipcios y los babilonios fueron los primeros en criar palomas y fueron seguidos por griegos y romanos.[24] En la antigua Roma se desarrolló la cría de palomas como complemento de la agricultura, para consumir su carne y también con fines religiosos y rituales.[25] En la Edad Media la cría de palomas era un privilegio reservado a la nobleza.[24]

Las palomas asilvestradas forman grandes bandadas en las ciudades

Las palomas se usan como mensajeras desde la antigüedad, los romanos ya las utilizaron desde la época de la república. Las palomas mensajeras se usaban con profusión en la Edad Media con fines militares, comunicando alertas y movimientos de tropas. Algunas palomas domésticas llegaron a ser utilizadas en Europa también en el ámbito del comercio como mensajeras regulares, práctica que llegó hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando cayó en desuso ante la aparición de nuevos, más rápidos y fiables medios de comunicación a distancia, como el telégrafo. Una de las razas de palomas mensajeras creada especialmente por los aficionados belgas alrededor de los años 1850 para realizar carreras, desempeñó un importante papel como mensajera en los últimos conflictos bélicos en los que intervinieron, como la Guerra franco-prusiana, la Primera y Segunda Guerra Mundial, llegándose a usar hasta la Guerra de Corea, y muchos de los ejemplares intervinientes resultaron distinguidos con medallas militares por sus extraordinarias prestaciones, que permitieron salvar innumerables vidas.[18]

Algunas palomas domésticas se han asilvestrado y llevan una vida semisalvaje en la multitud de ciudades donde habitan, y originando poblaciones silvestres en las zonas circundantes.[13]

Las razas de palomas domésticas que por sus formas, colores o habilidades (como es el caso de las acróbatas), son denominadas respectivamente "de mesa, exhibición, lujo o fantasía", cuentan con una enorme variedad de asombrosos representantes, como las dragonas, carriers, bagadais, gallinas, mundanas, carneau, buchonas, colipavas, capuchinas, moñudas, turbitas, golondrinas, rizadas, tambores, etcétera, etcétera. Por ser tan excéntricas, Darwin las llamaba "monstruos creados por el hombre" (que aprovechó principalmente la aparición de determinadas mutaciones genéticas.)

Salud humana[editar]

La fama de las palomas de animales insalubres para los humanos se ha exagerado mucho.[26] El contacto con las deposiciones de las palomas supone un riesgo menor de contraer histoplasmosis, criptococosis y psittacosis,[27] y la exposición prolongada a sus heces y plumas puede causar la pneumonitis conocida como pulmón del cuidador de aves. En cambio, las palomas son un riesgo potencial por ser posibles portadoras, como otras aves, de la gripe aviaria. Pero un estudio ha demostrado que las palomas adultas no son susceptibles de contraer la cepa más peligrosa de gripe aviaria, la H5N1, por lo que no pueden trasmitírsela a los pollos.[28] Y se ha descubierto que son «resistentes o tienen una susceptibilidad mínima» a otras cepas de la gripe aviar, como la H7N7.[29] Otros estudios han mostrado que presentaban signos clínicos de lesiones neurológicas resultantes de la infección, pero que no trasmitían la enfermedad a los pollos que estaban en contacto directo con ellas.[30] [31]

Referencias[editar]

  1. a b BirdLife International (2012). «Columba livia». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2014.3 (en inglés). Consultado el 8 de abril de 2015. 
  2. Bernis, F; De Juana, E; Del Hoyo, J; Fernández-Cruz, M; Ferrer, X; Sáez-Royuela, R; Sargatal, J (1998). «Nombres en castellano de las aves del mundo recomendados por la Sociedad Española de Ornitología (Cuarta parte: Pterocliformes, Columbiformes, Psittaciformes y Cuculiformes)». Ardeola 45 (1): 87–96.  Consultado el 15 de abril de 2015.
  3. a b Jahan, Shah. «Feral Pigeon». The Birds I Saw. Consultado el 2008-02-19. 
  4. a b c d e Gibbs, David; Eustace Barnes; John Cox. Pigeons and Doves: A Guide to the Pigeons and Doves of the World. United Kingdom: Pica Press. p. 624. ISBN 1-873403-60-7. 
  5. a b c d «Rock Pigeon». All About Birds. Cornell Laboratory of Ornithology. Consultado el 2008-02-19. 
  6. a b c Zoonomen. «Taxonomía de Columbiformes.» (en inglés). Consultado el 13 de abril de 2015. 
  7. En la edición de J.F. Gmelin del Systema Naturae de Linneo aparecida en Leipzig, 1788-93.
  8. Caroli Linnæi. Systema naturæ per regna tria naturæ, secundum classses, ordines, genera, species, cum characteribus, differentiis, synonymis, locis Editio decima reformata 1758, Holmiæ, Impensis direct. Laurentii Salvii (Salvius publ.) p. 162.
  9. Frank Gill y David Donsker. Pigeons. IOC World Bird List versión 5.1.
  10. James A. Jobling. Helm Dictionary of Scientific Bird Names. Bloomsbury Publishing p. 114 ISBN 1408125013
  11. Simpson, D.P. (1979). Cassell's Latin Dictionary (5 edición). Londres: Cassell Ltd. p. 883. ISBN 0-304-52257-0. 
  12. Pomba y paloma en Corpus lexicográfico da lingua galega.
  13. a b Blechman, Andrew (2007). Pigeons-The fascinating saga of the world's most revered and reviled bird.. St Lucia, Queensland: University of Queensland Press. ISBN 978-0-7022-3641-9. 
  14. a b White, Helen. «Rock Pigeon Columba livia (Gmelin, 1789)». Diamond Dove homepage. Consultado el 2008-02-18. 
  15. a b «Columba livia (domest.)». BBC Science & Nature. Consultado el 2008-02-19. 
  16. Abs, Michael (1983). Physiology and Behaviour of the Pigeon. Londres: Academic Press Inc. p. 289. ISBN 0-12-042950-0. 
  17. «Columba livia». Australian Museum Online. Consultado el 2008-02-18. 
  18. a b c Levi, Wendell (1977). The Pigeon. Sumter, S.C.: Levi Publishing Co, Inc. ISBN 0853900132. 
  19. White, Clayton M., Nancy J. Clum, Tom J. Cade, and W. Grainger Hunt. «Peregrine Falcon». Birds of North America Online. Consultado el 2011-08-30. 
  20. Roof, Jennifer (2001). «Columba livia common pigeon». Animal Diversity Web University of Michigan. Consultado el 2008-02-20. 
  21. Butler, Krissy Anne. «Keeping & Breeding Doves & Pigeons». Game Bird Gazette Magazine. Consultado el 2008-02-23. 
  22. Rózsa L (1990). «The ectoparasite fauna of feral pigeon populations in Hungary» (PDF). Parasitologia Hungarica 23: 115–119. 
  23. McClary, Douglas (1999). Pigeons for Everyone. Great Britain: Winckley Press. ISBN 0907769284. 
  24. a b Cría de palomas para carne: situación actual y perspectivas futuras (1)
  25. Cría de las palomas en la Historia por Mercedes Souto.
  26. «Pigeons and Public Health - The TRUE Facts». The Urban Wildlife Society. Consultado el 2009-03-05. 
  27. «Facts about pigeon-related diseases». The New York City Department of Health and Mental Hygiene. Consultado el 2009-03-05. 
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  31. Werner O, Starick E, Teifke J, et al. (2007). «Minute excretion of highly pathogenic avian influenza virus A/chicken/Indonesia/2003 (H5N1) from experimentally infected domestic pigeons (Columbia livia) and lack of transmission to sentinel chickens». J. Gen. Virol. 88 (Pt 11): 3089–93. doi:10.1099/vir.0.83105-0. PMID 17947534. 

Enlaces externos[editar]