Colegio de San Gregorio

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Fachada del Colegio de San Gregorio.
Fachada del Colegio de San Gregorio.

El Colegio de San Gregorio de Valladolid es una de las cuatro sedes del Museo Nacional de Escultura. La creación del Colegio, bajo la advocación de San Gregorio, Doctor de la Iglesia, fue obra del fraile dominico Alonso de Burgos, obispo de la diócesis de Palencia y dominico confesor de los Reyes Católicos.

Tabla de contenidos

[editar] Historia

La institución académica del Estudio, precursora de la Universidad de Valladolid fundada en el siglo XIII durante el reinado de Alfonso X el Sabio, potencia la aparición de otros centros como el de San Gregorio.

Alonso de Burgos condicionó previamente su fundación a la obtención de la comunidad dominica de San Pablo de los terrenos para la construcción de su propia capilla funeraria, que serviría igualmente para el alumnado del Colegio.

Las peticiones del fraile dominico se vieron satisfechas en 1487, consiguiendo el espacio necesario para su propósito, que fue confirmado por bula del Papa Inocencio VIII.

Las obras se iniciaron al año siguiente aunque con anterioridad se comenzaron las obras de construcción de la capilla funeraria cuya puerta de entrada se puede contemplar en el crucero sur de la Iglesia conventual de San Pablo.

Los escudos reales colocados en las esquinas del patio, al no presentar la granada indican una cronología anterior a 1492 para la obra del patio.

El edificio estaba, al parecer, finalizado completamente en 1496. El proceso de construcción siguió una programación que iba del interior hacia al exterior; su patio principal y por lo tanto los salones y celdas que se abrían al mismo tienen una cronología más antigua que la de la fachada principal.

Sus aulas se destinan principalmente a la enseñanza de Teología, completándose con ello el conjunto de materias que se impartían en la Universidad de Valladolid. En su interior residía una comunidad de apenas veinte estudiantes, entre los que figuraron teólogos de gran prestigio y personalidades de las letras o las leyes como Bartolomé de las Casas, Melchor Cano, Luis de Granada o Francisco de Vitoria.

[editar] Autoría

La flor de lis, emblema del fundador del Colegio.
La flor de lis, emblema del fundador del Colegio.

La ausencia de documentación sobre la historia de su construcción y la existencia de una mezcla de varios elementos estilísticos dificultan la atribución tanto del programa ornamental de la construcción como de la realización de de las distintas unidades arquitectónicas.

Así, su fachada principal se encuentra estilísticamente relacionada con el taller de Gil de Siloé, aunque también presenta elementos propios de la escuela toledana.

Por su parte, el patio del Colegio, al que se ha relacionado con el palacio del Infantado de Guadalajara, se ha atribuido al arquitecto Juan Guas pero ciertos motivos arquitectónicos y decorativos fueron empleados también por Bartolomé Solórzano maestro de la catedral de Palencia y activo en la misma época en Valladolid.

Por último, la capilla del Colegio se achaca a Simón de Colonia aunque pudieron intervenir los maestros Juan Guas y Juan de Talavera.

[editar] Descripción

[editar] Fachada

El tímpano de la fachada.
El tímpano de la fachada.
Los hombres salvajes.
Los hombres salvajes.

La fachada fue concebida como un telón o estandarte (arquitectura suspendida). Su compartimentación se organiza con elementos vegetales que evocan los arcos triunfales construidos con madera y enramada, reforzándose su carácter civil y urbano. Dada su significación simbólica, la explicación de los diferentes motivos y elementos que la integran ofrece una gran dificultad, tanto individualmente como en su totalidad y en la relación entre los diferentes elementos.

En el tímpano principal y sobre el dintel decorado con flor de lis aparece la dedicatoria y la ofrenda del Colegio por parte del fraile dominico Alonso de Burgos a San Gregorio en presencia de San Pablo y Santo Domingo.

Las figuras de salvajes cubiertos, o no, de pelo con garrotes y escudos parecen hacer alusión a la costumbre cortesana de disfrazar escuderos con ocasión de fiestas. Otra posible interpretación es que pudiera ser la imagen mítica del «hombre natural» y encontrarse relacionadas, por su inocencia y beatitud, con esculturas de caballeros, vestidos con armaduras y portando lanzas y escudos, encarnando la Virtud.

La parte central superior está ocupada por un pilón, con forma hexagonal rebosante de agua, que probablemente haga referencia a la vida espiritual o a la especulación intelectual como Fuente de la Vida, en torno al que se arremolinan parejas de niños y del que arranca el tronco de un árbol, en posible alusión a la génesis de la Vida o a la imagen de la Ciencia. Todo el relieve central de la fachada se constituye con esta representación simbólica de un microcosmos, a imagen del Paraíso, lugar hacia donde deberían dirigirse los hombres mediante el conocimiento de las Artes y la Teología.

La presencia del escudo de los Reyes Católicos, sostenido por leones y por el águila de San Juan podría tener una significación política o podría ser una alusión a la dedicación del edificio a la Monarquía, a quien Alonso de Burgos nombró heredera y patrona del Colegio.

[editar] Patio, claustro y escalera

El patio del Colegio es de planta cuadrada y representa una de las joyas de estilo hispanoflamenco. Sus dos pisos se levantan sobre pilares helicoidales decorados sus capiteles con medias bolas y lises separados ambos por el tema de la cadena.

En las arquerías del piso superior se encuentra toda la decoración mediante calados pretiles de tracería gótica y cortinas pétreas que al abrirse originan arcos geminados de guirnaldas y follaje, entre los que juguetean niños, concebido con una talla muy plana próxima al estilo renacentista. Un friso de yugos y flechas y las gárgolas es lo único que se conserva de su antiguo coronamiento.

El acceso al piso superior se realiza a través de una sola escalera con pretiles góticos a los que se suceden los paramentos almohadillados de su caja decorada también con el timbre heráldico del fundador y con un artesonado mudéjar, en cuyo friso se pueden observar las iniciales de los Reyes Católicos y que cierra todo su ámbito.

[editar] Capilla

La capilla del Colegio en la que se enterró Alonso de Burgos se inició en 1484 terminándose unos seis años después, según reza una inscripción. Su construcción no estuvo exenta de incidentes; se multó a sus artífices en 1488 por haberse considerado defectuosa su fábrica.

Su estructura es sencilla; consta de dos tramos rectangulares y un ábside poligonal, cubiertos con bóveda de crucería cuyos nervios se apoyan en ménsulas decoradas con esculturas de ángeles con las armas del patrono.

En 1499 se adosó a la capilla una sacristía de dos pisos, situada a los pies y comunicada con la Iglesia de San Pablo, cuya obra corrió a cargo de Simón de Colonia al que también se encargó la construcción de un corredor que conectase la el Colegio con la capilla, hoy desaparecido.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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