Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

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Ampliación del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, que alberga una selección de arte internacional de la colección.

La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza es una colección privada de arte, mayormente pintura europea de los siglos XIX y XX, propiedad de la española Carmen Cervera, viuda del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza. Dicha colección, que sobrepasa las 1.200 piezas y sigue creciendo, se expone parcialmente (arte internacional) en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, en régimen de préstamo a diez años, mientras que las secciones de pintura española y andaluza de los siglos XIX y XX se han destinado al Museo Carmen Thyssen de Málaga. Un conjunto de pintura catalana se exhibe en el MNAC de Barcelona, a la espera de su acomodo con más piezas en un pabellón cercano, el llamado Palacio de Victoria Eugenia. Mientras, el proyecto de otra pinacoteca en el monasterio de Sant Feliu de Guíxols parece demorarse.

Índice

Historia [editar]

El origen de esta colección, que a su manera prolonga el mecenazgo de la saga Thyssen, se remonta a finales de la década de 1980, cuando los barones Thyssen-Bornemisza y el gobierno español seleccionaron 775 obras de arte para la creación del museo de Madrid. De dicha selección se excluyeron múltiples obras: algunas por deseo de los barones, que deseaban reservarlas para sus casas, como el importante óleo Mata Mua de Paul Gauguin, y otras porque se entendió que -a pesar de su calidad- no resultaban imprescindibles.

Museo Carmen Thyssen de Málaga, que alberga obras españolas de la colección, desde Zurbarán hasta Sorolla.

Tras la cesión definitiva de la Colección Thyssen-Bornemisza a España en 1993, la familia Thyssen retuvo este segundo conjunto de pinturas y demás antigüedades, que (según relata la propia baronesa) se tasó para su reparto entre los diversos herederos del barón. Tras largos litigios el barón consiguió cerrar, poco antes de morir, un acuerdo de reparto, incluyendo como beneficiarios a Carmen y al hijo de ésta, que él había adoptado (Borja Thyssen-Bornemisza). Ya antes del acuerdo Carmen había dado prioridad a las obras de arte renunciando (según relataría) a joyas y otros bienes para obtener piezas en manos de otros herederos.

A partir de 1994 se sucedieron las exposiciones con obras de Carmen Thyssen, tanto en España como en Europa y Asia. El perfil de la nueva colección insiste en ciertas preferencias de la familia Thyssen, como los paisajes, aunque la importante presencia del Costumbrismo español marca una clara diferencia respecto de la colección Thyssen clásica, formada en Centroeuropa según un gusto más internacional y en la cual el arte español era minoritario hasta Picasso.

El interés de la baronesa por autores españoles figurativos como Sorolla, Ignacio Zuloaga, Romero de Torres, Darío de Regoyos y Olga Sacharoff coincidió con un repunte de éstos en el mercado del arte, fenómeno al que ella misma contribuyó. Así, pinturas adquiridas a precios razonables en la década de 1990 vieron dispararse su estimación apenas diez años después. Pero a pesar de dicho éxito como inversión, la importancia de la colección es matizada por ciertos expertos, quienes consideran que es más interesante como conjunto que por la calidad de cada pieza.

La extensión del Museo Thyssen-Bornemisza a dos palacios anejos pertenecientes a la familia Goyeneche se acometió en 2002-04 para albergar una selección de la colección de la baronesa en régimen de préstamo. El propósito real era fusionar ambas colecciones, la Thyssen clásica y la nueva de la baronesa. Su hijastra Francesca Thyssen-Bornemisza, miembro del Patronato del museo, se opuso y se optó por una solución intermedia: exhibir las colecciones separadas, y dejar para más adelante su posible fusión. Finalmente, en diciembre de 2009 se anunció la unión de ambas colecciones en una ordenación cronológica, que ya está perfilada y que se iba a presentar en febrero de 2010, si bien se está demorando. Esta solución afectaría a la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza sólo en lo tocante a su exhibición, y quedaría pendiente su posible compra o donación, objetivo dificultado por su elevado valor. A efectos de seguros la colección está tasada en 800 millones de euros, y esta valoración se limita al repertorio expuesto en Madrid [1].

Paralelamente, y con mayor celeridad, se negoció y culminó la apertura del Museo Carmen Thyssen de Málaga. Inaugurado en 2011, este centro muestra una selección de obras españolas, en su mayoría andaluzas y de los siglos XIX y XX.

Contenido [editar]

Molino en Gennep, Holanda, cuadro de Vincent van Gogh.

La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza no es tan sólida ni amplia como la Thyssen clásica, si bien incluye piezas de épocas muy dispares que refuerzan notablemente esta última al exhibirse conjuntamente.

Simone Martini [editar]

Entre las piezas más importantes, destaca la tabla San Pedro de Simone Martini, único ejemplo de dicho autor en España y acaso el último que subsiste en manos privadas en todo el mundo [2]. Se exhibe en el edificio principal, junto con la colección Thyssen de propiedad pública, al igual que un relieve de Andrea della Robbia: San Agustín, realizado en terracota esmaltada.

Siglos XVII y XVIII [editar]

El núcleo más sólido de la colección arranca en el siglo XVII, con Carlo Saraceni (Venus y Marte), Luca Giordano (El juicio de Salomón), Andrea Locatelli, Giuseppe Maria Crespi, Van Dyck (Cristo crucificado), Bernardo Cavallino, Pieter de Hooch, Jan Steen, paisajes de Jan van Goyen y Karel Du Jardin... La pintura española de esta época apenas destaca con una Santa Rufina de Zurbarán y tres obras del menos conocido Jerónimo Ezquerra; las cuatro se exhiben en el museo de Málaga.

La estatua San Sebastián de Bernini, obra juvenil de 1615, se exhibe en el museo de Madrid de manera intermitente. Tras mencionarse durante años como perteneciente a Carmen Thyssen, en una exposición (2009) esta escultura fue catalogada como propiedad de Omicron Collections Ltd, sociedad radicada en el extranjero que en realidad pertenece a la misma baronesa.

Dentro del siglo XVIII, se puede citar a Boucher (dos paisajes pastoriles), Fragonard (Retrato de dama), Jean-Baptiste Monnoyer (tres bodegones), Claude Joseph Vernet, Corrado Giaquinto, Hubert Robert, Gaspar van Wittel (Vista de la Plaza Navona de Roma), Giuseppe Zocchi (Vista del río Arno en Florencia) y un pequeño cuadro de Francisco de Goya (Mujer y dos niños junto a una fuente).

Siglo XIX: de Courbet a Van Gogh [editar]

La esclusa (The Lock), pintura de John Constable. Uno de los principales tesoros de la colección, fue subastado por Carmen Cervera en julio de 2012, alcanzando los 20 millones de libras.

Al igual que la Colección Thyssen, ésta cuenta con un generoso muestrario de pintura norteamericana del siglo XIX; una treintena de obras, que ocupa dos salas del museo de Madrid. Salvo John Singer Sargent, son artistas apenas conocidos por el público europeo no iniciado, aunque han cobrado gran estima en las subastas y algunos ya escasean en el mercado.

El mayor atractivo de toda la colección es, acaso, el lote de ocho pinturas de Paul Gauguin, que incluye el famoso Mata Múa y otros ejemplos de diversas etapas. Junto con una cabeza modelada en gres por el mismo artista, serían el complemento perfecto para la colección Thyssen principal, que sólo cuenta con una pintura juvenil de él.

El fondo que va del romanticismo a finales de siglo es muy amplio, e incluye a Caspar David Friedrich, Courbet, Corot (Paisaje de Limousin), Daubigny, Jozef Israels, Toulouse-Lautrec (Los jockeys), Emile Bernard, Eugène Boudin, Alfred Sisley, Armand Guillaumin, tres obras de Claude Monet (a destacar El puente de Charing Cross de 1899), Pissarro, Degas, Berthe Morisot, Édouard Vuillard, Henri Le Sidaner, Jean-Louis Forain, Max Liebermann, dos paisajes de Paul Signac, cuatro lienzos de Pierre Bonnard, Campo de trigo de Pierre-Auguste Renoir y un gran paisaje juvenil de Van Gogh (Molino en Gennep, Holanda).

Tristemente una de las obras capitales de la colección, el gran paisaje La esclusa de John Constable, fue vendido por la baronesa, que alegó supuestas necesidades financieras, a pesar de que, según se ha publicado, figura entre las mayores fortunas de Suiza, con un patrimonio de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares.[1] Se supone que dicha fortuna está mayormente invertida en arte, lo cual explica que la baronesa argumentara necesidades de liquidez. El lienzo de Constable, que había marcado un récord en pintura británica cuando lo adquirieron los barones en 1990, fue subastado el 4 de julio de 2012 por la firma londinense Christie's, alcanzando la cifra de 20 millones de libras esterlinas, unos 24,8 millones de euros (comisiones aparte).

Siglo XX: del expresionismo a Morandi [editar]

El repertorio del siglo XX es más bien desigual y se detiene (al menos en su parte conocida) a mediados de siglo, aunque es generoso en artistas extranjeros muy cotizados, sobre todo de las tres primeras décadas.

Sobresalen los ejemplos del expresionismo alemán: Ernst Ludwig Kirchner, Max Pechstein, Erich Heckel, Emil Nolde... Cuenta además con Juan Gris, Georges Braque, un raro picasso de gusto fauvista (Los segadores) y con varias piezas de Henri Matisse (como El paseo y una estatuilla), de quien el Museo Thyssen sólo posee un ejemplo.

En esta sección hay que citar las cuatro esculturas en mármol de Auguste Rodin que se exhiben en el atrio del museo madrileño [3]. Fueron encargadas directamente al artista por August Thyssen hacia 1906, y el II barón las recompró en 1956 a la otra rama de la saga Thyssen que las había heredado.

Otros autores representados son James Ensor, Edvard Munch, Robert Delaunay, Raoul Dufy, Maurice de Vlaminck, Fernand Léger, Frantisek Kupka, Jean Metzinger, Giorgio Morandi, Georgia O'Keeffe, Reginald Marsh y pop art (Richard Lindner y otros).

Otras secciones [editar]

Darío de Regoyos, "La Concha, nocturno", 1906 (Málaga, Museo Carmen Thyssen).

El fondo de pintura español es muy extenso, especialmente rico en pintura costumbrista andaluza y modernistas catalanes. Destacan dos obras: Corrida de toros en Éibar de Ignacio Zuloaga, expuesta en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, y La catedral de los pobres de Joaquín Mir. Las previsión apunta a que esta obra se destine al futuro museo de Sant Feliu, mientras que los fondos internacionales antes comentados permanecerían integrados en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

La baronesa ha afirmado poseer arte español contemporáneo, que sigue inédito y que podría exponerse en otro centro cultural, que -según algunas fuentes- la Comunidad de Madrid plantea erigir en el antiguo Palacio de Goyeneche, de Nuevo Baztán.

Proyectos en curso [editar]

Monasterio de Sant Feliu de Guíxols, que albergará la sección de pintura catalana de la colección.

En junio de 2012, la baronesa y el MNAC de Barcelona anunciaron una significativa ampliación del préstamo de obras visible en dicho museo. El vecino Palacio de Victoria Eugenia, uno de los pabellones de la exposición de 1929 que venían siendo utilizados por la Fira de Barcelona, será acondicionado para albergar pinturas de la baronesa; se supone que uniendo más a las actualmente visibles en el edificio principal.

Mientras, el proyecto de un museo con obras catalanas de Carmen Thyssen en San Felíu de Guixols prosigue lentamente. El 7 de enero de 2008, el Ministerio de Cultura de España anunció formalmente que la sección catalana de la colección se instalará en un recinto del Monasterio de Sant Feliu de Guíxols. A día de hoy, algunas pinturas catalanas se exhiben temporalmente en el MNAC de Barcelona, al igual que otras de siglos anteriores cedidas por el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. El 12 de enero de 2010 se presentó una recreación en 3D del futuro museo del monasterio, en un acto al que acudieron Carmen Cervera y el ex-Presidente de la Generalidad de Cataluña, José Montilla. Sin embargo, en 2012 se asumía públicamente que este proyecto se está ralentizando por falta de financiación, a pesar de lo cual la baronesa ha prestado unas 60 obras para una exposición temporal en el monasterio: De Gauguin a Delvaux [4].

En lo que respecta al grueso de obras depositado en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, el 16 de diciembre de 2009 los medios de comunicación españoles difundieron el anuncio de su fusión con los fondos del Museo Thyssen-Bornemisza, de propiedad estatal. Sin embargo, el proceso se está demorando. Esta fusión afectaría sólo a exhibición, pues reordenaría en un despliegue unitario ambas colecciones (la de propiedad estatal y la de Carmen Thyssen) y no implica (por ahora) una cesión o venta de la Colección Carmen Thyssen, que permanecerá expuesta en condición de depósito o préstamo.

Tras la inauguración del Museo Carmen Thyssen en Málaga en abril del 2011 se confirmó que se prolongaba el préstamo de obras de la sección española y andaluza de la colección al museo hasta el año 2025.

Galería de obras [editar]

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. EFE (30 de noviembre de 2012). «La baronesa Thyssen, entre las grandes fortunas de Suiza» (en español). El Mundo. Consultado el 3 de diciembre de 2012.

Enlaces externos [editar]