Cola di Rienzo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Monumento a Cola di Rienzo en el Capitolio, en Roma, establecido en 1887.

Nicola Gabrini, (* Roma 1313 – † 1354), más conocido como Cola di Rienzi y Cola di Rienzo, fue tribuno del pueblo romano y proclamó en Roma una nueva forma de gobierno inspirada en la República romana a la que llamó “El buen Estado”.

Su juventud estuvo marcada por la lectura de los clásicos latinos, afición que lo llevó a añorar la grandeza de la antigua República romana en contraste con la decadencia con la Roma de la época, con un Papa residiendo en Avignon, e inmersa en las luchas entre las grandes familias patricias, los Orsini, los Colonna…, a quienes odiaba profundamente al parecer debido al asesinato de un hermano a manos de un noble.

En 1343, formó parte de una delegación que fue mandada a Avignon para entrevistarse con el papa Clemente VI y convencerle de que volviera a fijar la sede pontificia en la Ciudad eterna y para que declarará el año 1350 como Año Jubilar.

Distinguiéndose por su elocuencia y sus conocimientos de la Roma clásica, Cola di Rienzo se ganó el favor y la estima del Papa quien lo envió de vuelta a Roma tras nombrarlo, en 1344, notario de la Cámara Apostólica, institución encargada de la administración financiera de la Santa Sede con competencias legislativa, administrativa y judicial.

Desde su nueva posición de poder, el protegido de Clemente VI atacaba el mal gobierno de los trece priores liderados por Stefano Colonna y buscaba apoyos entre el pueblo, al que pretendía atraerse a través de verdaderas campañas propagandísticas cuyo leitmotiv giraba en torno al destino fatal de Roma. Así, con ocasión del hallazgo de la lex regia de impero sobre una placa de bronce en San Juan de Letrán, Cola, aficionado a los epígrafes antiguos, ilustró al pueblo con su contenido y reclamó para Roma los poderes que le pertenecían de iure[1] . En ese sentido, el proyecto de Cola, que buscaba retornar a Roma su antigua grandeza, pasaba por deshacerse en primer lugar de las familias patricias romanas. La ocasión para ello se presentaría el 21 de mayo de 1347, cuando, aprovechando una revuelta en la ciudad, el notario convocó al pueblo en el Capitolio y, asistido por el representante papal, Raimundo de Orvieto, prometió una nueva serie de leyes, una mejor administración de los recursos públicos y la expulsión de la nobleza del gobierno de la ciudad. Cuatro días más tarde, Cola sería elegido tribuno del pueblo romano. Este cargo, en principio temporal, posteriormente Cola lograría ocuparlo con carácter vitalicio.

Desde Avignon, el papa Clemente VI aprobó en un primer momento la nueva situación, pero al comprobar que el nuevo tribuno pretendía restaurar la autoridad de Roma sobre las ciudades y provincias de Italia, comprende que peligra su soberanía sobre los Estados Pontificios y decide cambiar su apoyo a los nobles que se vieron obligados a abandonar la ciudad con la subida al poder de Cola di Rienzo.

El pueblo romano también comienza a mostrar su descontento, al comprobar las maneras dictatoriales del tribuno, el aumento de los impuestos y las fastuosas fiestas organizadas por Rienzo.

En 1347, los nobles se levantaron contra él y el Papa lo excomulgó acusándolo de criminal, pagano y hereje, y el 15 de diciembre se vio obligado a abdicar y huir de Roma para refugiarse en Nápoles, en un principio, y posteriormente en un monasterio de “fraticelli” en el monte Majella hasta que, en 1350, viajó hasta Praga buscando la protección del emperador Carlos IV tratando de convencerlo de que marchara sobre Italia para liberar Roma.

El emperador sin embargo lo mantuvo recluido en la fortaleza de Raudnitz hasta que fue entregado al Papa para que fuera juzgado en Avignon. La muerte de Clemente VI y la elección de Inocencio VI evitó el procesamiento de Rienzo, quien fue puesto en libertad al considerar el nuevo pontífice que podría serle útil en la disputa que mantenía con el repuesto gobierno nobiliario de Roma.

Acompañado del cardenal español Gil Álvarez de Albornoz como legado papal, Cola di Rienzo junto a tropas mercenarias volvió, en agosto de 1354, a Roma donde el pueblo lo recibió como liberador y lo nombró senador. Sin embargo, las medidas arbitrarias y crueles que adoptó en este nuevo periodo de poder provocaron en 1354 un levantamiento popular que, instigado por los Colonna, supuso su detención y ejecución por decapitación. Después de ello su cadáver fue quemado y sus cenizas arrojadas al Tíber.

Referencias[editar]

  1. GATTO, L. (1999): Storia di Roma nel medioevo, Roma, Newton & Compton, pp. 454-456.