Coalcomán de Vázquez Pallares

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Coalcomán de Vázquez Pallares
Municipio de México
Escudo de Coalcomán.jpg
Escudo
Coalcomán de Vázquez Pallares
Coalcomán de Vázquez Pallares
Localización de Coalcomán de Vázquez Pallares en México
Coalcomán de Vázquez Pallares
Coalcomán de Vázquez Pallares
Localización de Coalcomán de Vázquez Pallares en Michoacan
País Flag of Mexico.svg México
• Estado Michoacán
• Municipio Coalcomán de Vázquez Pallares
Ubicación 18°47′00″N 103°10′00″O / 18.78333333, -103.16666667Coordenadas: 18°47′00″N 103°10′00″O / 18.78333333, -103.16666667
• Altitud 1 020 msnm
Población[1] 10 784 hab. (2010)
Gentilicio Coalcomanense
Huso horario Tiempo del Centro (UTC -6)
• Verano UTC -5
Aeropuerto Aeródromo Estatal Pablo L. Sidar. Actualmente bloqueado por el Ejército Mexicano.
Código postal 60840
Pref. telefónico 424
Presidente municipal PRD LOGORafael García Zamora
Código INEGI 150150001
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Coalcomán de Vázquez Pallares es una población mexicana del estado de Michoacán de Ocampo. Es cabecera del municipio homónimo.

Tiene una población total de 17,615 habitantes, según el II Conteo de Población y Vivienda 2005 efectuado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, De ese total 8601 son hombres y 9014 son mujeres.

Cuenta con una Casa de la Cultura Municipal, y con el museo estatal "Casa-Museo Natalio Vázquez Pallares" dependendiente de la Secretaría de Cultura del Estado de Michoacán y de la Fundación Natalio Vázquez Pallares.

Historia[editar]

Antrop. Xuchitl Vázquez Pallares Zamacona […] Se sabe que los Mexicas en la búsqueda de la tierra prometida (Tenochtitlan) emprendieron su peregrinar desde la antigua Aztlan, ubicada por muchos en Nayarit. Bajaron a lo largo de la costa y llegaron a lo que hoy es Coalcomán. Se asentaron en ese territorio rico en bosques, con abundancia en agua, y animales para la caza. Fundaron Cuauhcoman que en náhuatl significa “lugar donde habitan las águilas”. A sus habitantes se les conoció como cuauhcomecas o “gente águila”, quienes se distinguían por su destreza como flecheros. Su dominio se extendió no solo por la sierra sino que llegaba hasta la costa, la cual protegían con dedicación y valentía ante posibles desembarcos de extranjeros, eran los vigías, los guardacostas. Así pues Coalcomán fue poblado y gobernado por Mexicas, y nunca fueron conquistados por los purhépechas, con quienes colindaban.

Se tiene conocimiento de asentamientos prehispánicos, la mayoría no explorados y si muy saqueados. Se han encontrado tumbas de tiro, con las mismas características que las incas. Dentro de las tumbas resalta la calidad de su alfarería, y el trabajo en metales, principalmente oro.

A la llegada de los españoles, a tierras purhépechas, los purhé que vivían en el interior de Michoacán, hicieron de conocimiento a los invasores de la gran riqueza de oro que había en Cuauhcoman y de inmediato se lanzaron en su búsqueda. La primera expedición en búsqueda de oro en lo que se vendría a llamar posteriormente como “Provincia de motines de Oro” fue en 1524. Sin embargo las pocas minas que hubo fueron casi totalmente abandonadas llegado 1536, por la considerable resistencia al trabajo forzado por parte de los indígenas.

[…] A causa de la guerra entre Inglaterra y España, se suspendieron los envíos de hierro y azogue, provenientes de Vizcaya, lo que significó una crisis a la minería novohispana, que requería este metal para la elaboración de las herramientas utilizadas en las minas. Ante esta situación en 1805, el Real Tribunal de Minería determinó establecer la Ferrería de Nuestra Señora de Guadalupe, en Coalcomán para producir fierro y acero, necesarios para el desarrollo de la minería. En 1807, se produjo fierro de buena calidad, enviándose remesas a las minas de Guanajuato, Pachuca y Zacatecas. Se tiene conocimiento de que ahí también se acuñaron monedas de la Nueva España, aprovechando la gran cantidad de oro y plata que ahí había.

En octubre de 1810, a dos semanas de haberse iniciado el movimiento de independencia, en Coalcomán Manuel y Pedro Regalado, y Francisco Arroyo, se apoderaron de las instalaciones de la ferrería de Nuestra Señora de Guadalupe, que había construido el mineralogista Andrés Manuel del Río, y que había empezado a producir fierro de buena calidad a partir de 1807. Con el auxilio de herreros indígenas nahuas de Coalcomán y Maquilí, el fierro que se encontraba fundido, pronto se convirtió en cientos y quizá miles de cuchillos, machetes y lanzas. También se fundieron cañones de varios calibres y balas de fierro para los fusiles. Según datos descritos por Arreola, en su libro titulado Coalcomán: “Las municiones de fierro hechas en Coalcomán fueron una novedad, pues los realistas no las hacían sino de bronce.” De este modo gracias a los conocimientos de los artesanos coalcomanenses, hubo superioridad técnica militar por parte de los insurgentes.

La noticia de que los insurgentes se habían apoderado de la ferrería y que estaban fabricando armas y municiones alarmó a las autoridades virreinales de Colima y de Nueva Galicia, las cuales mandaron dos divisiones bajo el mando de Juan Nepomuceno y de Miguel de la Mora sobre Coalcomán. La toma de Coalcomán por parte de los realistas se llevó a cabo el 29 de noviembre de 1811.

Más tarde, cuando pensando habían apaciguado la región, se retiran las tropas realistas, los insurgentes rehicieron las instalaciones de la ferrería y continuaron la elaboración de armas y municiones para la causa libertadora. Previendo que volviesen los realistas, los insurgentes instalaron fraguas y talleres para la elaboración de cuchillos, lanzas, machetes y piezas de artillería en ranchos alejados.

En los primeros días de noviembre de 1812, Pedro Regalado auxiliado de un grupo de indígenas de Coalcomán tendió una emboscada a los realistas en un estrecho camino, entre los ranchos de Tehuantepec y El Tejón. A principios de 1814 los comandantes realistas proyectaron una nueva ofensiva en contra de los insurgentes acantonados en Coalcomán, tomando presos a los cabecillas. Ante estos acontecimientos, los insurgentes y los indígenas de Coalcomán se dispersaron ante el temor de nuevas incursiones de los realistas. Prácticamente el pueblo de Coalcomán quedó despoblado debido a que los indígenas establecieron sus viviendas en puntos aledaños al Valle de Coalcomán, sobre todo en la Sierra. Al final de la guerra, en el año de 1822, según datos demográficos aportados por Lejarza, sólo quedaban 66 habitantes.

A partir de 1824 cuando se proyectó la reconstrucción de la ferrería de Coalcomán por Juan Bautista Binón, el señor Bartolomé Ávila, vecino del lugar se dio a la tarea de congregar nuevamente en la población a los indígenas dispersos y pronto el número de habitantes llegó a casi un millar. La reconstrucción de la ferrería se dio con la finalidad de promover la colonización y el desarrollo agrícola de la región, sin embargo, los acontecimientos de inestabilidad política que siguieron al proceso de expulsión de españoles en 1828, impidieron la consolidación de estos proyectos.

El 30 de enero de 1827, se expidió la Ley para el Fraccionamiento y Reparto de los Bienes de las Comunidades Indígenas. Basándose en esta ley se cometieron atropellos e injusticias en contra de la comunidad indígena. Se vendieron sus tierras a precios ínfimos a nuevos pobladores, la mayoría procedentes de Cotija, que se dedicaron a la ganadería. Me permito transcribir un escrito del entonces prefecto del Distrito de Coalcomán, Antonio Guzmán: “… Dividida la propiedad como va a quedar, habrá lugar a que los vecinos que se llaman de razón puedan hacer arrendamientos convenientes e introducir mejoras positivas, que antes no se podían verificar porque se oponían los indígenas…”

De acuerdo a la Ley de División Territorial del 10 de diciembre de 1831, el Congreso del Estado decretó la creación del partido y municipio de Coalcomán, con cabecera del mismo nombre, a la que se le otorgó la categoría de Villa.

[…] Para ese tiempo se tenían reconocidos 25 criaderos (yacimientos) de fierro y acero natural, “…de los cuales el menor bastaría para abastecer el continente. Hay también riquísimos criaderos de cobre, abunda la plata, el azogue, plomo, estaño, el carbón de piedra, mármoles y arena de oro en estado nativo”. (Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, 1863).

Debido a su posición geográfica aislada, el distrito de Coalcomán fue base de operaciones guerrilleras durante la intervención francesa y el “imperio” de Maximiliano de Habsburgo (1863-1867). El Canónigo de la Catedral de Morelia Dr. José Guadalupe Romero, quien era un entusiasta partidario del Emperador Maximiliano, presentó al emperador un ambicioso plan para el “desarrollo” de la región de Coalcomán concibiéndolo como centro industrial, de agricultura y explotación maderera. Desde entonces se conocía el gran potencial de maderas preciosas que existían en la región, se practicaba también el cultivo de caña de azúcar y arroz. En junio de 1871 quedó concluido el fraccionamiento y el reparto de tierras comunales. Consumándose de esa manera la extinción de la comunidad indígena.

Durante la época de mayor algidez de la lucha Cristera en Coalcomán se llevaban a cabo reuniones entre el General Cárdenas y los principales líderes Cristeros para lograr la pacificación de la región.

El 20 de noviembre de 1886, a la cabecera municipal se le denominó Coalcomán de Matamoros. En 1981, por decreto constitucional se le asignó el nombre de Coalcomán de Vázquez Pallares, en honor a Natalio Vázquez Pallares, hombre cabal de la Revolución Mexicana, que luchó por las causas más nobles de la humanidad.

Atractivos turísticos[editar]

Las Posadas de Coalcomán[editar]

Posada en Coalcomán

Las Posadas son la tradición más grande y significativa de Coalcomán. Éstas se reparten por las calles, nueve de acuerdo al número de días en que pidió posada la Virgen María hasta culminar el 24 de diciembre. Los pobladores adornan las calles por donde pasa María a semejanza de las calles de Belén. En las boca calles se ubican cuadros plásticos, hombres y mujeres, flora y fauna de las que nos habla la Biblia.

Todas las calles que participan son iluminadas durante la noche con miles de velas encerradas en lámparas de papel, mismas que son colgadas entre las fachadas junto con vistosos cortinajes hechos de papel de china y de adornos con reflejos plateados y dorados; el piso de la calle es tapizado de hojarasca, rastrojo, pino u otro componente que da imagen de paisaje típico de una estación del año: primavera, verano, otoño o invierno. El acto principal es acompañar a la Virgen María y al Señor San José a rezar el rosario y en su peregrinar a lo largo de la calle con cánticos religiosos y con velas encendidas haciendo parada en los domicilios escogidos para pedir la posada. Al final de la calle se encuentra el altar principal donde se reza y se pronuncia un sermón por el sacerdote y algunas veces el propio Obispo. Posteriormente, al regreso por la calle se multiplican las invitaciones en los diferentes domicilios a tomar ponche o a cenar. Es una enorme fiesta popular.

Nacimiento del niño Jesús

Toponimia[editar]

Escudo de Coalcomán

En el cuartel primero del campo de Gules, matriz que significa unidad, amor, nobleza y fidelidad, dulce en colores naturales una cabeza de Águila cuyo pico sostiene un arco flechador, es según el argumento de investigación del Historiador Don Roberto Levy, el jeroglífico y en este caso la interpretación moderna del jeroglífico del antiguo pueblo de CUAHUCOMAN palabra que en el idioma Náhuatl significa: "LUGAR DONDE HABITAN LAS AGUILAS" de "MAN" lugar; y "CUAUH", águilas. El segundo cuartel es consecuencia del anterior, sobre campo de oro que en la ciencia de los blasones es signo de nobleza y lucidez histórica; en colores naturales también figura un fuerte y vigoroso brazo indígena que sostiene una lanza con punta de obsidiana. Habla de la primera tribu principal que habitó la comarca: la de los "CUAHUCOMECAS" o "GENTES AGUILAS" Nativos que todavía por 1748 se distinguían por su habilidad en el manejo de las flechas y por ello se les llamó "VIGIAS GUARDACOSTAS" CUAHUCOMECAS fue así mismo como reconoció el dialecto que hablan aquellos y cuya grafica no deja sitio de dudas del verdadero significado del nombre de la población de "CUAHUCOMAN" (sin la "L"), según lo demuestran los escritores: Eliseo Macías Pallares, y muchos más.

El tercer cuartel, sobre campo de oro, muestra un brazo insurgente que empuña una espada en actitud de juramento que es signo de lealtad y de perenne amor a la Patria, cualidades manifestadas en la época de la independencia en todos los coalcomanenses, que por sus montañas fue tenido como "RESGUARDOSEGURO" en aquella época gloriosa de sacrificio e inmarcesibles hazañas cívicas.

El cuartel cuarto y en campo de Gules, a la efigie del cura DON MARIANO MATAMOROS quien durante sus gloriosas andanzas de caudillo ejemplar, como en sus filas a muchos coalcomanenses. El escudo tiene bordura tripartita matizada en sinople y elogiado la esperanza, el espíritu de servicio, de respeto y trabajo de las gentes del lugar. La misma bordura en plata y oro señala el tesoro del subsuelo y el anhelo de progreso, realizadas por Manuel A. Otero y Don Andrés del Río, entre otros…

El escudo está timbrado por un jeroglífico policromo de ascendencia náhuatl; el de Kahuitl o árbol de la fertilidad y del amor, según los más antiguos códices y el Huehuetlatolin o libro de la palabra de los viejos y expresión de la Belleza y la abundancia de la riqueza forestal de la región, que pudo llamarse por ello KUAUHITLCOMAN o lugar de árboles. De esta figura se desprenden como esplendida ornamentación, dorados lambrequines que son elocuentes simbolismos del realce que se debe a las virtudes innatas de los habitantes de Coalcomán.

En la parte inferior del escudo, en gira o cinta ascendente, va la divisa cuya frase llamada alma o grito es: "SIEMPRE LEALES"; con rememoramos, entre otros hechos la relación QUACOMAN escrita por 1580 y que nos dice: "los naturales, los QUACOMECAS.- no reconocieron señor ninguno que los gobernase sino era el Calzonzin cuando enviaba por su tributo y que por ello tenia guerra con los naturales de la provincia de Motines…"

Personajes ilustres[editar]

Algunos personajes ilustres nacidos en el municipio de Coalcomán son:

Vázquez Pallares y el General Cárdenas en Coalcomán.

Natalio Vázquez Pallares. Académico destacado de la Universidad de Guadalajara y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Gran activista y dirigente socialista durante el cardenismo en México.

Manuel Cuevas

Manuel Cuevas. Diseñador de vestuarios para cantantes de Rock and Roll y música Country, entre ellos Los Beatles, Johnny Cash, Grateful Dead, Los Rolling Stones, etc.

María Rosario Mendoza Verduzco Ella es diseñadora de moda y de triunfos. Sus colecciones vanguardistas de esencia mexicana dan la vuelta al mundo, al igual que su nombre.

Recién ganó un Emmy por parte de la Academy of Television Arts & Scienses de Estados Unidos. La razón, ser la diseñadora que creó todo el concepto de vestimenta para los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011.

El espectáculo deportivo, que fue catalogado como uno de los mejores en su tenor, impactó al mundo del diseño gracias a la astucia e ingenio de Rosario Mendoza, mejor conocida como “Takasami”, palabra que enmarca el nombre de su propia firma de moda mexicana en el espectro de costura elegante, y que al día de hoy, se consagra en las altas esferas de las tendencias internacionales.[2]

María Rosario Mendoza Verduzco

Referencias[editar]

  1. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2010). «Principales resultados por localidad 2010 (ITER)». 
  2. «Rosario Mendoza, una aguja dorada». ELINFORMADOR.MX.