Clemens August Graf von Galen

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Beato Clemens August Graf von Galen
Cardenal de la Iglesia católica
CAvGalenBAMS200612.jpg
Ordenación 28 de mayo de 1904 por Hermann Jakob Dingelstad
Consagración episcopal 28 de octubre de 1933 por Karl Joseph Schulte
Proclamación cardenalicia 18 de febrero de 1946 por Pío XII
Información personal
Nombre secular Beato Clemens August Graf von Galen
Títulos Cardenal presbítero de S. Bernardo de las Termas
Obispo de Münster
Nacimiento Castillo de Dinklage, 16 de marzo de 1878
Fallecimiento Münster, 22 de marzo de 1946
Santidad
Beatificación 9 de obtubre de 2005 por Benedicto XVI
Festividad 22 de marzo
Coat of arms of Clemens August von Galen.svg
Escudo de Beato Clemens August Graf von Galen

El beato Clemens August Graf von Galen (Castillo de Dinklage, 16 de marzo de 1878Münster, 22 de marzo de 1946), fue obispo de Münster y cardenal de la Iglesia Católica, de origen nobiliario. Educado por los jesuitas, luego de su ordenación trabajó en Berlín en San Matías, donde conoció y trabó amistad con el Nuncio Eugenio Pacelli (Pío XII). Crítico abiertamente el régimen nazi, externó fuertes denuncias públicas del programa de eutanasia nazi y de la persecución a la Iglesia católica, haciendo de él una de las voces internas más visibles de oposición a los nazis. Se ganó el apodo de “El León de Münster”.

Primeros años[editar]

Von Galen fue uno de los trece hijos de una Antigua familia aristocrática en Burg Dinklage.

Clemens von Galen pertenecía a una de las más antiguas y distinguidas familias nobles de Westfalia,[1] y nació en el Sur Católico del Ducado de Oldenburg (Oldenburger Münsterland, cerca de la frontera con los Países Bajos), en el Burg Dinklage, en el actual estado de la Baja Sajonia. Era hijo del Conde Ferdinand Heribert von Galen, miembro del parlamento del Imperio Alemán (Reichstag) por el Partido de Centro Católico y de Elisabeth von Spee.[2]

Recibió su educación básica en la exclusiva escuela jesuita Stella Matutina en Austria, donde solo podían platicar en latín. No era un estudiante modelo, de acuerdo con lo que su superior jesuita escribió a sus padres: “La infalibilidad es el principal problema de Clemens, quien bajo ninguna circunstancia admitirá que pueda estar equivocado. Están mal siempre sus profesores y educadores.”[3]

Debido a que Prusia no reconocía los grados austriacos, Clemens pasó los últimos años de su formación cerca de casa. Con motivo de su graduación, sus compañeros escribieron en su anuario: “Clemens no hace el amor ni bebe, no gusta de los placeres mundanos.” En 1897 empezó a estudiar todo tipo de temas, literatura, historia y filosofía. En 1899 conoció al papa León XIII en audiencia privada y luego de ello decidió ser sacerdote. Estudió en Innsbruck y Münster y recibió el Sacramento del orden de manos de su obispo Hermann Jakob Dingelstad[4] en 1904. Al principio trabajó para un familiar, el Obispo auxiliar Maximilian Gereon de Münster como capellán.[5]

Poco después se mudó a Berlín donde trabajó como párroco en San Matías.[6] En ese tiempo ocurrió un evento memorable que cambiaría su vida, cuando, al predicar su sermón, notó la presencia del Nuncio Papal entre los fieles presentes. Perdió el hilo de sus pensamientos y comenzó a tartamudear. Desde entonces fueron amigos muy cercanos. Eugenio Pacelli sabía cómo gastarle una broma: Cuando Galen le invite, en un bello día soleado a disfrutar la naturaleza e interrumpir el trabajo para variar la rutina, Pacelli le respondió con una carcajada: “Antes de hacer eso debo desarrollar mucha humildad y ser párroco de San Matías, para así también poder atorarme en un sermón.” Ambos recordaron este incidente y rieron cuando el ahora papa Pío XII elevó a von Galen al Sacro Colegio Cardenalicio.[7]

Obispo de Münster[editar]

Von Galen fue elegido obispo de Münster en 1933. Documentos en el Archivo Secreto Vaticano, abiertos en 2003, indican que von Galen fue elegido solo después de que otros candidatos rechazaron la oferta y a pesar de la protesta del Nuncio Ogregino al ahora cardenal Eugenio Pacelli, expresando su opinión de que “von Galen es mandón y paternalista en sus manifestaciones públicas.[8]

Una vez electo, pugnó en contra del enfoque totalitarista del Nacionalsocialismo en la educación, pidiendo a los padres que insistieran en la enseñanza católica en las escuelas. Exitosamente usó el reciente acuerdo del Reichskonkordat (§ 21, garantizaba a la Iglesia el derecho de determinar su propia instrucción religiosa) para forzar a los nazis a permitir que continuara la instrucción religiosa. Fue una de las primeras instancias donde el concordato fue utilizado por la Iglesia como instrumento legal contra el gobierno de Alemania, la cual era una de las intenciones del papa Pío XI.[9]

Poco después, von Galen empezó a atacar la ideología racial del nuevo régimen, en parte haciendo burla de ella y en parte criticando sus ideologías fundamentalmente las publicadas por Alfred Rosenberg. Declaró que era inaceptable refutar el Antiguo Testamento debido a sus autores judíos y limitar la moralidad y la virtud de la utilidad a una raza particular.[10]

Protestas contra la eutanasia germánica[editar]

El 13 de julio de 1941, von Galen públicamente atacó al régimen por las tácticas de la Gestapo, desapariciones sin juicio, la clausura de instituciones católicas sin razón alguna y el miedo impuesto a todos los alemanes. La poderosa Gestapo, declaraba Galen, reduce a todos, incluso a los ciudadanos más decentes y leales, al miedo de terminar en una prisión subterránea o en un Campo de concentración. Estando el país en guerra, el obispo rechaza la idea de que él está minando la solidaridad o unidad alemana con sus discursos. Citando a su amigo Pío XII, Opus Justitiae Pax and Justitia fundamentum Regnorum, la paz es obra de la justicia y la justicia es la base del dominio, acusó al régimen de minar la justicia, la creencia en la justicia y de llevar la pueblo alemán a un estado de miedo permanente, incluso cobardía. Concluía: “Como alemán y como ciudadano decente, exijo Justicia para el indefenso.”[11]

En un segundo sermón del 20 de julio de 1941, von Galen informó a los fieles que todas las protestas por escrito contra las hostilidades nazis eran inútiles. Las confiscaciones a las instituciones religiosas no disminuían. Los miembros de las órdenes religiosas eran deportados o encarcelados. Dado que los cristianos no son revolucionarios, le pedía a sus oyentes paciencia y entereza. El pueblo alemán está siendo destruido no solo por el bombardeo aliado desde fuera, sino por fuerzas negativas desde dentro.[12]

El 3 de agosto de 1941, informó a la gente en un tercer sermón, sobre la continuada profanación de las iglesias católicas, el cierre de conventos y monasterios y la deportación y eutanasia de enfermos mentales a ciertos destinos con un aviso a la familia de que la persona en cuestión había muerto. Esto es asesinato, exclamó, ilícito tanto para la Ley divina como para la alemana, un rechazo atípico de las leyes de Dios. Les informó que había enviado esa información al fiscal del estado. “Ellos son personas, nuestros hermanos y hermanas, tal vez su vida no sea productiva, pero la productividad no es una justificación para matar.” Si así lo fuera, todo el mundo temería inclusive acudir al doctor. El tejido social se vería afectado. Un régimen que puede salirse con la suya rompiendo el Quinto Mandamiento, puede destruir asimismo los otros mandamientos.[13]

Los sermones fueron reproducidos y enviados por toda Alemania a las familias y a los soldados alemanes en este y el oeste. Supuestamente el propio Karol Wojtyla habría leído una copia en Cracovia. Las protestas llevaron a un fin inmediato del programa de eutanasia Aktion T4.[14] Tras estos sermones y cartas circulares protestando como nadie se atrevía, habiendo leyes sumarias contra ello y más aún tras comenzar la Guerra, sus ataques fueron considerados tan implacables que el alto oficial Walter Tiessler pedía en comunicados directos a la Cancillería y al secretario personal de Hitler, Martin Borman, la autorización para ejecutar el asesinato del Obispo. El comité nazi local estaba furioso y ordenó el arresto inmediato de von Galen.Sin embargo, Joseph Goebbels, Bormann y otros contaban con el fin de la Segunda Guerra Mundial, para no romper la moral y fé en el Reich de los alemanes en el área, predominantemente católica durante la guerra en curso.[15] Potencialmente más efectivo fue el planteamiento de von Galen acerca de si los soldados alemanes permanentemente heridos por la guerra, caerían asimismo en el programa. Un año después, el régimen continuó el programa con mayor reserva.

Pero,… “este sermón populista y poderoso fue inmediatamente reproducido y distribuido por todo el territorio alemán –pues fue lanzado a las tropas alemanas por pilotos de la Royal Air Force. El sermón de Galen tuvo probablemente un impacto mayor que cualquier otra declaración conocida para consolidar el sentimiento anti eutanasia.[16]

Patriota alemán[editar]

Von Galen apoyó abiertamente al protestante Paul von Hindenburg contra el candidato católico Wilhelm Marx en las elecciones presidenciales de 1925.

Von Galen también era un reconocido patriota alemán y un fiero anti comunista que apoyó la batalla en el Frente Oriental contra el régimen de Stalin en la Unión Soviética. Su visión sobre el comunismo se había formado como consecuencia de la estalinización y persecución implacable contra los cristianos dentro de la Unión Soviética desde 1918, durante la cual virtualmente todos los obispos católicos fueron o bien asesinados o tuvieron que huir. Dio la bienvenida a la guerra de Alemania contra la USSR en 1941 como un suceso positivo.[17]

Un sermón que pronunció el obispo en 1941 sirvió de inspiración para el grupo anti nazi La Rosa Blanca y el propio sermón fue el primer panfleto del grupo.[18]

Los sermones publicados de von Galen muestran que condenó las deportaciones racistas de los nazis. Von Galen, sufrió así virtual arresto domiciliario desde 1941 hasta el fin de la guerra.

Después de la guerra, su indignación se volvió hacia los ocupantes británicos, quienes desde su punto de vista, complicaron con actos hostiles (incluyendo raciones de hambre para la gente común) la ya complicada vida en la Alemania de la post guerra. Los británicos respondieron quitándole su automóvil, impidiéndole que visitara las parroquias y llevará a cabo las confirmaciones ya planeadas. El 13 de abril Galen se dirigió a las autoridades del Ejército de los Estados Unidos para protestar contra las violaciones a mujeres por parte de los soldados rusos y polacos y contra el pillaje y robo de los hogares, fábricas y oficinas alemanas por parte de las fuerzas americanas y británicas, especialmente durante la noche.[19] El 1 de julio de 1945 denunció “el saqueo de nuestros hogares ya destruidos por las bombas”, “el pillaje y destrucción de nuestras casas y granjas en el campo por bandas armadas de atracadores”, el “asesinato de hombres indefensos”, “la violación de mujeres y niñas alemanas por lascivos bestiales” (las violaciones masivas como actos de represalia por soldados del Ejército Rojo, antiguos prisioneros de guerra eran desenfrenadas y se estiman en 2 millones, de las cuales tal vez más de un millón terminaron en muertes, principalmente por suicidio),[20] la indiferencia de las fuerzas de ocupación al riesgo de hambruna en Alemania; todos estos horrores eran justificados con base en la “falsa visión de que ‘todos los alemanes son criminales y merecen los mayores castigos, incluyendo la muerte y exterminación.”

En una entrevista conjunta con oficiales británicos, dijo a la prensa internacional, “justo como luché contra las injusticias nazis, lucharé contra cualquier injusticia, sin importar de donde venga.”[21] Repitió estas reivindicaciones en un sermón del 1 de julio de 1945, el cual, como en los años del nazismo, fue secretamente copiado y distribuido por toda la Alemania ocupada. Las autoridades británicas se sintieron atacadas por el sermón de von Galen y le ordenaron renunciar de inmediato, a lo que él se negó.[22] Su creciente popularidad contribuyó a la decisión de los aliados de posteriormente permitirle la libertad de expresión sin ninguna censura. En una entrevista con medios suizos, von Galen exigió castigo justo para los verdaderos criminales Nazis, pero trato humanitario para los millones de prisioneros de Guerra que no cometieron crímenes, pero les fue prohibido por los británicos contactar a sus familiares. Criticó la costumbre británica de destituir a los funcionarios alemanes sin ninguna investigación ni juicio, haciendo notar que los nazis habían hecho lo mismo en 1933, pero al menos las víctimas de los Nazis habían continuado recibiendo una pensión.[23] Enérgicamente condenó la expulsión de civiles alemanes de las antiguas provincias y territorios alemanes orientales anexados por la Polonia comunista y la Unión Soviética. Un documento del Foreign Office lo llamó “la personalidad más sobresaliente entre el clero en la zona británica… Escultural en apariencia e inflexible en la discusión, este viejo aristócrata… es un nacionalista alemán de pies a cabeza.”

El general de las SS Kurt Meyer, acusado del fusilamiento de 18 prisioneros canadienses, fue sentenciado a muerte. Galen intervino a solicitud de la familia.[24] En una segunda revisión, un general canadiense conmutó su sentencia de muerte al encontrar solo “un amasijo de evidencias circunstanciales”. Meyer pasó nueve años en prisiones de guerra británicas y canadienses. Las fuerzas británicas trataron de obtener apoyo invitando al Dr. Bell, obispo anglicano de Chichester a encontrarse con von Galen para un encuentro tripartito en octubre de 1945. Bell encontró que Galen tenía un inmenso poder moral, pasión por la justicia, comportamiento bien educado, estaba muy preocupado por su pueblo y era un defensor del ecumenismo.[25]

Cardenalato[editar]

Inesperadamente, en la Navidad de 1945, se conoció la noticia de que el papa Pío XII nombraría tres nuevos cardenales alemanes, uno de los cuales sería el obispo von Galen, quien, a pesar de numerosos obstáculos británicos y negativas de transporte aéreo, llegó a Roma el 5 de febrero de 1946.[26] Los cardenales americanos financiaron su estancia en Roma, ya que el dinero alemán no era aceptado. Se había hecho tan famoso y popular, que luego de que el Papa le colocó el capelo rojo con las palabras: “Dios te bendiga, Dios bendiga a Alemania”, la Basílica de San Pedro tronó por varios minutos con un ‘’applauso trionfale’’ para von Galen.[27] Él lo interpretó como “’un signo del amor del Papa por nuestro pobre pueblo alemán. Ante todo el mundo, él ha, como un observador supranacional e imparcial, reconocido al pueblo alemán como igual en la sociedad de las naciones.’” Mientras estuvo en Roma, visitó los campos de prisioneros alemanes en Tarento y les dijo a los soldados alemanes de la Wehrmacht que él se encargaría de su liberación y que el mismo Papa estaba trabajando en la liberación de los PDG. Llevó una gran cantidad de mensajes personales reconfortantes a sus preocupadas familias.[28]

Luego de recibir el sombrero rojo del Papa, von Galen fue a ver a la Madre Pasqualina Lehnert, la fiel ayudante del Papa. Le dijo como el Papa había citado largos pasajes de sus sermones de 1941 de memoria y como le agradecía su valor. Galen le dijo al Papa, “Si, Santo Padre, pero muchos de mis mejores sacerdotes murieron en los campos de concentración porque distribuyeron mis sermones.” Pío replicó que siempre había sido consciente de que miles de inocentes serían enviados a una muerte segura como resultado de sus protestas como Papa. Platicaron de los viejos tiempos en Berlín y von Galen estaba realmente feliz, “pues por nada en el mundo me habría perdido esas dos horas, ni siquiera el sombrero rojo.”[29] Von Galen juzgaba que Pío XII era una “persona inusualmente santa, inusualmente consciente e inusualmente buena,” pero alguien que había “obviamente olvidado todos mis malos hábitos, de otro modo no me habría dado el sombrero rojo.” Cuando la madre Pasqualina le dijo que estaría presente en su misa romana, respondió con una sonrisa: "Mejor empiezo a preparer el sermón, de otro modo me trabaría de nuevo y usted le iría a contar todo".[30]

Muerte y beatificación[editar]

Tumba de Clemens August Cardenal von Galen en la Catedral de Münster .

Luego de su pesado viaje a la Ciudad del Vaticano, el nuevo cardenal fue entusiastamente celebrado en su natal Westfalia y en su destruida ciudad de Münster, la cual permanecía en ruinas como resultado de los bombardeos aéreos. Murió a los pocos días de su regreso de Roma en el St. Franziskus Hospital de Münster debido a una infección del apéndice diagnosticada muy tarde. Sus últimas palabras fueron:[31] "Ja, Ja, wie Gott es will. Gott lohne es Euch. Gott schütze das liebe Vaterland. Für ihn weiterarbeiten... oh, Du lieber Heiland!" ("Sí, sí, como Dios lo desea. Que Dios os recompense por ello. Que Dios proteja a la querida patria. Continúen trabajando por él… oh, ¡tú querido Salvador!") Fue enterrado en la cripta de la familia Galen en la destruida Catedral de Münster.

Su causa de beatificación fue iniciada por su sucesor, el obispo Michael Keller y comenzó bajo el pontificado del propio Pío XII en 1956. Concluyó finalmente en noviembre de 2004 bajo el pontificado de Juan Pablo II. Clemens August Graf von Galen fue beatificado el 9 de octubre de 2005 en la Plaza de San Pedro por el papa Benedicto XVI, en el 47 aniversario de la muerte del papa Pío XII (1958).

Referencias[editar]

  1. Von Galen Family
  2. Heinrich Portmann, Kardinal von Galen Aschendorff, Münster, Westfalen, 1948 9-35
  3. Maria Anna Zumholz, Die Tradition meines Hauses. Zur Prägung Clemens August Graf von Galens in Elternhaus, Schule und Universität. In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 18, ISBN 3-7923-0636-0.
  4. Catholic Hierarchy
  5. Gottfried Hasenkamp: Der Kardinal – Taten und Tage des Bischofs von Münster Clemens August Graf von Galen. Aschendorff, Münster, 2. Aufl. 1985, ISBN 3-402-05126-5, S. 9 f.
  6. In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 32 f. ISBN 3-7923-0636-0
  7. Pascalina Lehnert, Ich durfte Ihm dienen, Würzburg, 1988, 41.
  8. Ludger Grevelhörster: Kardinal Clemens August Graf von Galen in seiner Zeit. Aschendorff, Münster 2005, ISBN 3-402-03506-5, S. 57
  9. Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 46 f. ISBN 3-506-79840-5; vgl. auch Rudolf Willenborg: „Katholische Eltern, das müßt ihr wissen!“ – Der Kampf des Bischofs Clemens August Graf von Galen gegen den totalen Erziehungsanspruch des Nationalsozialismus. Wirkungen auf Partei und Staat unter besonderer Berücksichtigung des oldenburgischen Teils der Diözese Münster. In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 101, 102 f. ISBN 3-7923-0636-0
  10. Rudolf Morsey, Clemens August Kardinal von Galen – Bischöfliches Wirken in der Zeit der Hitler-Herrschaft. Landeszentrale für politische Bildung, Düsseldorf 1987, S. 14
  11. Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 843 ff. ISBN 3-506-79840-5
  12. Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 855 ff. ISBN 3-506-79840-5
  13. Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 874 ff. ISBN 3-506-79840-5
  14. Winfried Süß: Bischof von Galen und die nationalsozialistische „Euthanasie“. In: zur debatte 2005, S. 18 f. Onlineausgabe
  15. Joachim Kuropka: Clemens August Graf von Galen (1878–1946) – Ein großer Niedersachse. Begleitheft zur Ausstellung im Niedersächsischen Landtag 10. bis 19. Juni 1992, S. 5 f.
  16. Robert Jay Lifton Medical Killing and the Psychology of Genocide 94
  17. Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 901, 902 ISBN 3-506-79840-5
  18. The White Rose Proyecto de Educación del Holocausto
  19. Portmann 234
  20. Beevor, Anthony'They raped every German female from eight to 80', May 1, 2002 The Guardian
  21. Portmann 237
  22. Portmann 239
  23. Portmann 245
  24. “De acuerdo con lo que se me ha reportado, el general Kurt Meyer fue sentenciado a muerte, debido a que sus subordinados cometieron crímenes que él ni arregló ni aprobó. Partidario de la opinión legal cristiana, la cual dice que eres responsable únicamente por tus propios actos, apoyo la petición de misericordia para el general Meyer y suplico un perdón.”
  25. Portmann 246
  26. Portmann 264–265
  27. Portmann 290
  28. Portmann 296–297
  29. Pascalina Lehnert, Ich durfte Ihm dienen, Würzburg, 1988, p.151
  30. Lehnert 41
  31. Gottfried Hasenkamp, "Heimkehr und Heimgang des Kardinals", a.a.O., S. 13

Enlaces externos[editar]