Civilización egea

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Civilización egea o, en plural, civilizaciones egeas, son denominaciones historiográficas para la designación de un grupo de civilizaciones prehelénicas (es decir, anteriores a la civilización griega) que se desarrollaron en la protohistoria en el espacio en torno al mar Egeo. Son las civilizaciones cicládica (en torno a las islas Cícladas), minoica (isla de Creta) y micénica (Grecia continental europea -particularmente el Peloponeso-).

En la periodización arqueológica se localizan en el Heládico (III y II milenios a. C.), que en la clasificación tecnológica de edades corresponde a la Edad del Bronce, tras el Calcolítico o Edad del Cobre. Desde la periodización propuesta por Arthur Evans, se utilizan los nombres de Heládico Antiguo, Cicládico Antiguo y Minoico Antiguo (3000-2100 a. C.), Heládico Medio, Cicládico Medio y Minoico Medio (2000-1550 a. C.), Heládico Reciente, Cicládico Reciente y Minoico Reciente (1550-1100 a. C.) Cada uno de ellos se divide en subperiodos numerados del I al III. La diferenciación es únicamente geográfica (Heládico para el continente europeo, Cicládico para las islas del Egeo y Minoico para Creta.[1]

Cultura y tecnología[editar]

Predominaban los instrumentos de piedra perfeccionados en grado sumo.

Se encontraron yacimientos de obsidiana en la isla de Melos.

Herramientas de bronce primitivas, sólo 9% de estaño, y adornos de oro, el estaño era procedente en gran parte de la península Ibérica y Creta, y el cobre de Chipre. Creta controlaba el transporte del estaño y tenía en sus manos la industria esencial del próximo oriente, se quedaba con buena parte de este metal y fabricaba bronce, además comerciaba con países muy lejanos.

La población vivía en chozas primitivas redondas u ovaladas muy vastas, de hasta 300 m². Comprendían unos diez locales y albergaban colectividades numerosas, clanes sin duda. Las sepulturas también eran colectivas: los panteones circulares ciclópeos de Creta contenían a veces hasta 1000 esqueletos.

Tenían un régimen económico y social poco desarrollado, pesca y ganadería en pequeña escala, cultivo de la tierra con azada y el trueque o intercambio elemental de productos acompañado por el bandidismo y la piratería.

Historia[editar]

En el milenio II señala en comienzo a la transición a un estado centralizado. Existieron allí varios pequeños reinos que se unieron gradualmente en un gran imperio cuya capital era Cnosos situada en la costa norte de la isla de Creta. El imperio cretense poseía también importantes territorios en las islas del mar egeo y el sur de la península de los Balcanes.

Desde el milenio III hubo en el curso inferior del Danubio, en Tracia y en el norte de Grecia migraciones de tribus pastoriles con un nivel cultural bastante elevado (neolítico superior con conocimiento de la metalurgia del cobre), y que a mediados de dicho III milenio ocuparon Tesalia, fundando en ella localidades fortificadas (Dimmi por ejemplo), lo que atestiguaba su paso a un modo de vida más sedentario y la importancia mayor adquirida por la agricultura en su economía. Eran quizás los antepasados de los antiguos griegos.

En la época el régimen social había sido modificado por completo como consecuencia del intenso desarrollo de las fuerzas productivas, lo cual produjo desigualdad económica, por lo que se instauró la servidumbre por deudas de donde nacieron los esclavos. La economía estaba en un nivel excepcional; oficios como la metalurgia, la cerámica, la agricultura, la navegación y la industria textil alcanzaron gran refinamiento y reconocimiento en el mundo antiguo.

A partir del año 2000 a. C., las tribus griegas, de las que formaban parte los aqueos y los jonios, avanzan desde Tesalia a la Grecia central y el Peloponeso.

La invasión de los aqueos determinó, hacia 1700 a. C., la pérdida por Creta de sus territorios continentales y el nacimiento, en dichas regiones, de poblados aqueos cuyos habitantes se hallaban agrupados en tribus y clanes, y cuya cultura ofrecía una mezcla de civilización aquea y cretense, denominada «civilización micénica» (1700-1100 a. C.), cuya capital es Micenas ubicada en la Argólide.

Ocaso[editar]

En la Grecia central y el Peloponeso, los aqueos se encontraron con una población autóctona muy antigua influenciada por la cultura egea y se establecieron en las localidades existentes: en Micenas y Tirinto (Argólide), en Atenas y algunos otros burgos del Ática, en Pilos (Mesenia), Tebas (Beocia) y también en otros lugares.

Al asentarse en los lugares anteriormente mencionados, terminan parcialmente con los aborígenes de un nivel cultural más elevado y se fusionan con los supervivientes, de los que adoptan formas económicas más evolucionadas que se plasman en la mejor utilización de las herramientas de bronce, nuevos procedimientos de construcción, agricultura más perfeccionada ( cultivo de trigo, cebada, habas, lentejas y olivos... ).

Oficios como la alfarería, fundición y la forja alcanzaron gran extensión; la artesanía se separó de la agricultura convirtiéndose en rama autónoma de la producción.

La costumbre y el régimen social era de una comunidad primitiva, de una tribu dividida en fratrías; cada fratría comprendía varios gene (plural de genos). Al comienzo, el genos era una colectividad económica que administraba el trabajo de la tierra y la utilización del ganado; además constituía una organización militar para hombres.

Hacia fines del siglo XV a. C. y principios del siglo XIV a. C., los aqueos invadieron la isla de Creta y un poco más tarde, los aqueos y las tribus emparentadas con ellos poblaron algunas islas (Rodas y parte de Chipre) y el litoral noroeste del Asia Menor.


Referencias[editar]