Char B1

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Char B1
Tanks B1 bis (Toulal) zu Stonne.jpg
Un Char B1 bis expuesto en Stonne (Ardenas).
Tipo Tanque pesado
País de origen Bandera de Francia Francia
Historia de servicio
Operadores Bandera de Francia Francia
Bandera de Alemania nazi Alemania nazi
Guerras Segunda Guerra Mundial
Historia de producción
Fabricante Renault y otros
Especificaciones
Peso 30 t
Longitud 6,37 m
Anchura 2,46 m
Altura 2,79 m
Tripulación 4

Blindaje 40 mm
Arma primaria Obús ABS SA 35 de 75 mm
Arma secundaria Cañón SA 34 de 47 mm
dos ametralladoras MAC M31 de 7,5 mm

Motor Renault, de 6 cilindros en línea y 16,5 l, gasolina
180 cv
Relación potencia/peso 9,7 cv/tm
Velocidad máxima 28 km/h en carretera, 21 km/h campo a través
Autonomía 200 km
Suspensión bogies, con una combinación de resortes verticales y elásticos

El Char B1 fue un tanque pesado (llamado en su época tanque de batalla; Char de Bataille) francés utilizado durante la Segunda Guerra Mundial.

Historia y desarrollo[editar]

A petición de general J.E. Estienne (pionero del arma acorazada francesa) y sobre la base de estudios previos, elaborados por, Schneider-Renault, FAMH, FCM y Delaunay-Belleville, se desarrolló un nuevo carro de batalla bajo la designación de código de Tractor 30. En 1929-30, tres modelos pilotos fueron construidos por Renault y FCM. En 1926 la Section Technique des Chars decidió tomar la suspensión de la FCM y las características mecánicas de la Schneider-Renault. La ARL (Artelier de construcción de Rueil) supervisó el diseño. Estos últimos se convirtieron en los primeros designados como Char B. Estos tres prototipos fueron extensamente reelaborados y modificados para pruebas. El Char B1 fue que la versión de producción del Char B que comenzó en 1935 del que solamente se construyeron 35 ejemplares.

El Char B1 era un aparato especializado en penetrar la línea de defensa enemiga originalmente pensado como vehículo de artillería autopropulsada con un obús de 75 mm en el casco; luego se agregó una torreta con un cañón de 47 mm para permitirle operar como tanque de batalla y equipar a las divisiones acorazadas del arma de infantería. Su desarrollo, iniciado en la década de 1920, fue repetidamente demorado, dando como resultado un vehículo que era tecnológicamente complejo y costoso, además de obsoleto cuando en 1937 empezó la producción en masa de su versión mejorada, el Char B1- bis. De su segunda versión modernizada, el Char B1 ter, sólo se fabricaron dos prototipos. Estando entre los tanques más protegidos y mejor armados de su tiempo, fue muy efectivo en las confrontaciones directas contra los blindados alemanes en 1940, durante la Batalla de Francia, pero su baja velocidad y elevado consumo de combustible lo hacían poco apropiado para la guerra de movimiento que se estaba luchando. Tras la derrota de Francia, algunos Char B1 bis fueron usados por los alemanes como tanques lanzallamas o artillería autopropulsada.

Función táctica[editar]

La apariencia del Char B1 refleja el hecho de que el desarrollo del vehículo comenzó en la década de 1920. Como el primer tanque, el Mark I británico, tenía grandes cadenas alrededor del casco entero y grandes planchas de blindaje protegiendo la suspensión. Esta configuración se debía, en parte, a que el Char B1 era un arma especializada para la ofensiva, un tanque pensado para abrir una brecha en la línea de defensa enemiga, por lo que debía ser muy apto para cruzar trincheras. El ejército francés pensaba que expulsar a un enemigo de un sector clave decidiría una campaña, y se enorgullecía de ser el único ejército con un número importante de tanques pesados bien protegidos. La fase de explotación del éxito era vista como una cuestión secundaría y se esperaba que se llevara a cabo mediante movimientos controlados y metódicos para asegurar la superioridad numérica. Por esto para los tanques pesados la movilidad era una cuestión secundaria. Aunque el Char B1 tenía (para la época en que se concibió) una buena velocidad, no se hicieron esfuerzos serios para mejorarla, incluso tras la aparición de tanques mucho más rápidos.

Más importante que las limitaciones del tanque en cuanto a movilidad táctica era su pobre movilidad estratégica. Su baja autonomía práctica implicaba la necesidad de recargar combustible muy frecuentemente, restringiendo sus capacidades operativas. Esto llevó a que las divisiones acorazadas de la infantería (Divisions Cuirassées de Réserve) fueran, a pesar de su nombre, no muy efectivas como reserva móvil, por su falta de flexibilidad estratégica. No fueron originalmente formadas para cumplir tal cometido, como lo evidencian su pequeña artillería orgánica y componentes de infantería.

La torreta de un solo hombre[editar]

Un Char B1 bis (el # 323), destruido en Bélgica.

Otra similitud con el Mark I británico está en la especificación original de crear una pieza de artillería autopropulsada capaz de destruir infantería y artillería. El arma principal del tanque era su obús de 75 mm, y el diseño del vehículo estaba pensado para hacer a esta arma lo más efectiva posible. Cuando a principios de los 30 se hizo evidente que el Char B1 debería también enfrentarse a los contraataques de blindados enemigos, ya era demasiado tarde para rediseñar todo el tanque. La solución fue instalar una torreta estándar APX-1(como la que equipaba al tanque Char B1). Como la mayoría de los tanques franceses del periodo (a excepción del AMC-34 y el AMC 35) el Char B tenía, entonces, una pequeña torreta de un hombre. Esto es visto hoy como uno de sus principales defectos.[1] El comandante, único hombre en la torreta, no solo debía dirigir dirigir a la tripulación, sino también apuntar y cargar el cañón de 47 mm. Además, si era jefe de una unidad de tanques, debía, a su vez, comandar a otros tanques. Así, el comandante en su torreta debía realizar las tareas que en otros tanques estarían repartidas entre tres hombres.

Si las cuestiones hasta aquí mencionadas hacían al Char B1 menos formidable en el combate real es tema de debate. En 1940, la gran mayoría de las bajas por combate de Char B1 fueron causadas por artillería y cañones antitanque alemanes. En los enfrentamientos directos con tanques alemanes, el Char B1 por lo general tenía ventaja, a veces tan espectacularmente como cuando el 16 de mayo un solo tanque, apodado "Eure", atacó frontalmente y en unos pocos minutos destruyó trece tanques que preparaban una emboscada en Stonne, todos ellos III y IV. Ese tanque sobrevivió al combate, a pesar de recibir 140 impactos. Asimismo, en su libro Erinnerungen eines Soldaten (Memorias de un Soldado, en alemán), Heinz Guderian describe el siguiente incidente, que tuvo lugar durante una batalla de tanques al sur de Juniville: "Estando desarrollándose el combate, traté, en vano, de destruir un Char B con un cañón antitanque capturado de 47 mm; todos los proyectiles que le disparé simplemente rebotaron inofensivamente contra su gruesa armadura. Nuestros cañones de 37 y 20 mm eran igualmente inefectivos contra este adversario. Como resultado de esto, inevitablemente sufrimos bajas tristemente cuantiosas."

La cuestión se complica más si consideramos que el Char B1 no era un tanque francés muy típico: tenía 2 cañones y radio. Otra desventaja del diseño de torretas francés era que no tenían escotilla en el techo, de manera que el comandante tenía que combatir sin asomarse, reduciendo drásticamente su conciencia situacional. Los franceses preferían torretas pequeñas a pesar de sus limitaciones, ya que permitían producir vehículos muchos más reducidos y, por ende, baratos. Aunque los gastos en tanques de Francia eran relativamente mayores que los de Alemania, Francia simplemente carecía de la capacidad de producción para construir una cantidad suficiente de tanques todavía más pesados. El Char B1 era ya lo suficientemente costoso, representando la mitad del presupuesto para tanques de infantería. Se puede decir, entonces, que la torre de un solo hombre refleja el diseño y limitaciones de la producción francesa.[2]

Variantes[editar]

Referencias[editar]

  1. Spencer Tucker, 2004, Tanks: An Illustrated History of Their Impact, ABC-CLIO, p. 58
  2. François Vauvillier, 2008, "Pourquoi n'avoir pas généralisé les deux hommes en tourelle?", Histoire de Guerre, Blindés & Matériel N°84, p. 25