Chalcuchímac

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El capitán Challcochima luchando contra las etnias del norte, según un dibujo de Guaman Poma.

Calcuchímac (Challcuchima, Chalkuchimac o Challcochimaq) era, junto con Quisquis y Rumiñahui, uno de los tres Generales principales de Atahualpa en el Imperio de los incas. En la batalla de Quipaipan, en abril de 1532, derrotó y capturó al Inca Huáscar.[1]

Cautiverio de Calcuchímac[editar]

Mientras que el conquistador Hernando Pizarro saqueaba la ciudadela de Pachacámac y Rímac, Calcuchimac guiaba un ejército por la sierra central peruana, hasta que fue llamado por Hernando de Soto quien le indicó que "sería un deshonor que tan prestigioso general no visite a su majestad inca".[2] Calcuchímac, convencido de la buena fe del español fue a visitar a Atahualpa, en Cajamarca, ahí el general fue traicionado y tomado preso por los españoles.

En prisión, fue torturado (sufrió de graves quemaduras) para revelar la ubicación de los más grandes tesoros incas, pero éste sólo mencionó reinos y tesoros imaginarios.[3]

Muerte[editar]

Tras el asesinato de Atahualpa por sus captores españoles, Calcuchímac y los demás presos acompañaron a los españoles en su marcha hacia el Cuzco. Estaban consigo Túpac Hualpa, el primer inca marioneta nombrado por Francisco Pizarro.[4]

En pleno viaje, apareció un joven hijo de Huayna Cápac, que estaba convencido de que los españoles eran salvadores pues peleaban contra Quisquis (quien había hecho desmanes en la toma del Cuzco), se trataba de Manco Inca.[5] Manco Inca prometió ayuda y fidelidad a los españoles. Éstos le prometieron salvación frente a los terribles abusos que cometieron los partidarios de Atahualpa en la ciudad de Cuzco.

Francisco Pizarro acusó a Calcuchímac de envenenar a Toparpa Túpac Hualpa, luego lo condenó a muerte. Al negarse a ser bautizado, Chalcuchímac voluntariamente entró a la hoguera para ser quemado vivo.[6]

Su muerte fue recibida con alegría por parte de los incas cuzqueños.[7]

Notas y referencias[editar]

  1. Huáscar Atahualpa. País de Jauja
  2. Víctor Angles Vargas, Historia del Cusco Incaico, pág. 123. Manco Inca, Challcuchímac y el mísmo Atahualpa fueron engañados por mentiras y falsas promesas de los españoles
  3. Víctor Angles Vargas, Historia del Cusco Incaico, pág. 123. Los cronistas sugieren que Atahualpa influia temor en sus súbditos.
  4. Ciudad Inca. Los incas marionetas eran llamados así porque los españoles los nombraban para manejarlos a ellos y sus súbditos su antojo.
  5. Según palabras del cronista y soldado español: Pedro Sancho de la hoz.
  6. Andrade Reimers, Luis (1980). Hacia la verdadera historia de Atahualpa. Casa de la Cultura Ecuatoriana. p. 388. «Calicuchima prefirió ser quemado vivo antes que recibir un rito en el cual no tenía fe.» 
  7. Víctor Angles Vargas, Historia del Cusco Incaico, pág. 123. Manco Inca, Challcuchimac y otros generales atahualpistas como Quisquis mataron a muchos nobles cuzqueños e hicieron destrozos en la ciudad. Es por esa razón que fueron odiados por la mayoría del imperio, especialmente por los cuzqueños y huascaristas

Bibliografía[editar]

  • Angles Vargas, Víctor (1998). Historia del Cusco incaico. Tercera edición, Lima: Industrial gráfica S.A., Chavín 45. 

Véase también[editar]