Cerámica verde y manganeso

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Fragmento de tajador (fuente) de cerámica esmaltada y decorada en verde y morado; 10 x 24 cm; hacia 1320-1360. Museo Provincial de Teruel (España).
Jarra renacentista de pico exbocado. Orvieto (1275-1375). En la Galería Nacional de Victoria, Melbourne.

La cerámica verde y manganeso (verde-manganeso), verde morada o loza de Elvira, agrupa diversas piezas alfareras cuya principal característica es el contraste entre el negro-morado de manganeso y el verde de cobre con la pasta blanca de base o engalba.[Nota 1] Se desarrolla en Al-Ándalus durante el emirato independiente y sobre todo en el califato (siglo X). La ciudad palatina de Medina Azahara, en Córdoba, se considera su principal foco.

Simbolismo del color en el mundo islámico[editar]

La cerámica verde y manganeso juega con tres colores que en la cultura islámica son encarnaciones cromáticas de un simbolismo político-religioso:

  • Blanco.- Claridad, lealtad, poder.
  • Negro.- Austeridad, poder, dignidad.
  • Verde.- Felicidad (color del pueblo árabe).[1]

Trasladado a la dinastía Omeya, ese juego cromático sintetizará su plenitud político-cultural:

  • Blanco.- Color de la dinastía Omeya.
  • Verde.- Color del profeta Mahoma.
  • Negro.- Recurso técnico sin significación.[2]

Orígenes y expansión[editar]

Documentada por primera vez en el siglo IX, con ejemplos de los yacimientos de Samarra, Susa y Siraf, la técnica verde y manganeso se expandió con rapidez. El epicentro de su desarrollo fue la Gran Mezquita de Kairouan, en Túnez, en la que otra técnica de la cerámica andalusí, la loza dorada o de reflejos metálicos está presente en una impresionante serie de azulejería importada de Bagdad hacia el año 850 de la era cristiana. El lema coránico omnipresente es "al-mulk lillâh", que en la cerámica andalusí se reducirá a "al-mulk".[3]

El verde y manganeso, cerámica asociada al lujo palatino, entra en la Península Ibérica en el siglo X (hacia 900) imponiéndose en la decoración de las vajillas de Madīnat Al-Zahrā e Ilbira (Sevilla). Los primeros alfares con vestigios arqueológicos se sitúan en Priego de Córdoba, Murcia, Valencia, Zaragoza y Balaguer.[4]

En el Califato cordobés, la cerámica verdimorada está documentada desde la segunda mitad del siglo X, hasta el final del XI. Fue sustituida por la técnica de la cuerda seca, el esgrafiado (que en los alfares murcianos se resuelve con un simple contraste de blanco y negro) y la austeridad almorávide y almohade reflejada en el verde monocromo de focos como el de Denia.[5] [6]

Decadencia económica del Califato[editar]

La recesión decorativa supuéstamente atribuida a la influencia de la pureza coránica corrió pareja a la degradación de la economía andalusí a partir del siglo XI. En el campo cerámico, las técnicas del "verde y manganeso" y la "cuerda seca" fueron sustituidas por el verdugón o cuerda seca parcial. Algunos autores apuntan la teoría de que la tradición verde y mangneso perviviese en el bajo Aragón, explicándose así su prensencia posterior en Teruel y Paterna, ya en la época tardomedieval.[7]

La rama andalusí y la gótico-mudéjar[editar]

La técnica del verde y manganeso del foco troncal andalusí sigue un proceso de elaboración en tres tiempos:

  • Baño de engobe blanquecino.
  • Decoración con óxidos de cobre y manganeso.
  • Esmalte plúmbeo final.

Por su parte, la técnica tardomedieval o gótico-mudéjar, se limita a dos únicos pasos:

Verde y manganeso en Paterna[editar]

La técnica del verde y manganeso en el foco cerámico de Paterna tiene personalidad propia. La decoración a partir de una ideología feudal en esencia, monta su iconografía en torno a temas caballerescos, bestiarios medievales y el recurso mágico del "árbol de la vida".

Los estudiosos de este foco levantino diferencian tres periodos de producción:

  • Clásico (hacia 1300, inicios del siglo XIV y paralelo a la loza dorada).[8]
  • Periodo evolucionado.
  • Periodo esquemático.

Verde y manganeso en Teruel[editar]

Se ha documentado el origen de la cerámica verde y manganeso en Teruel hacia el año 1250. Inicialmente su decoración aborda temas caballerescos y desarrolla luego una iconografía típica mudéjar: pavos y damas, quimeras..., diluyéndose finalmente en motivos a base de microelementos decorativos que le dan esa apariencia abigarrada.

Verde y manganeso en Cataluña[editar]

La presencia del verde y manganeso en la zona catalana de Manresa coincide con la expansión de la Corona de Aragón. Los temas son zoomorfos, vegetales y geométricos. Algunos técnicos en la matería señalan su semejanza con ciertas mayólicas italianas.[9]

Otros focos del verde y manganeso[editar]

A finales del siglo XX fueron localizados e identificados nuevos focos de cerámica verde y manganeso en Andújar, Priego de Córdoba, Jerez de la Frontera, Málaga y Sevilla,[10] en Calatrava la Vieja y Alarcos (ambos yacimientos en Ciudad Real, en Talavera de la Reina, Alcalá de Henares, Guadalajara (España) y Valladolid.

El corto periodo de la ocupación almohade (1195 a 1212), ha permitido datar con exactitud las muestras de verde y manganeso (básicamente ataifores) halladas en los yacimientos manchegos de las fortalezas de Calatrava la Vieja y Alarcos.[11]

En los ejemplos hallados en Talavera de la Reina y datados hacia el siglo XIII, la decoración es geométrica, de ritmos radiales, con motivos vegetales esquematizados y algunas composiciones heráldicas.[12]

Por su parte, los ejemplares de Alcalá de Henares y Guadalajara, situados entre los siglos XIV y XV, bajo los reinados de Jaime II de Aragón y Enrique IV de Castilla, se limitan a decoración geométrica y vegetal.[13]

Verde y manganeso fuera de la Península Ibérica[editar]

La técnica verde y manganeso también ha sido localizada y documentada más allá de la Península Ibérica:

Galerías[editar]

Referencias[editar]

  1. Roselló 1995 p. 105
  2. Barceló 1993 p. 292
  3. Roselló 1995 p. 106
  4. Olatz 1998 p. 272.
  5. Olatz 1998 p. 272
  6. Roselló 1995 p. 108.
  7. Zozaya 1980 p. 281
  8. Serrano 1994 p. 193-203
  9. Lerma y Soler 1995 p.168
  10. Pleguezuelo y Lafuente 1995 p. 222
  11. Cerámica almohade en verde y manganeso.
  12. Rodríguez y Moraleda 1984
  13. Turina 1986 p. 649-661
  14. Olatz 1998 p. 227

Notas[editar]

  1. Una definición más técnica de la cerámica "verde y manganeso" la presenta como la decoración a partir de dos óxidos colorantes: el cobre, que dará los tonos verdes, y el manganeso, para las tonalidades moradas o negruzcas. El color blanco del fondo lo produce el dióxido de estaño que recubre la pieza de una capa lechosa opaca ("juagueteada", o "bizcochada"), brillante al añadir el vidriado de plomo. Cano Piedra en su monografía sobre La cerámica verde-manganeso de Madīnat Al-Zahrā.

Bibliografía[editar]

  • Cano Piedra, Carlos (1996). La cerámica verde-manganeso de Madīnat Al-Zahrā. Granada: Fundación El legado andalusì. ISBN 978-84-890-1624-8. 
  • Carmen Padilla Montoya, Equipo Staff, Paloma Cabrera Bonet, Ruth Maicas Ramos (2002). Diccionario de materiales cerámicos. Madrid: Subdirección General de Museos. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Secretaría General Técnica. Centro de Publicaciones. ISBN 8436936388. 
  • Rosselló Bordoy, Guillermo (1995). La céramique verte et brune en a-Andalus du X au XIII siècle. Museés de Marseille-Réunion des Museés Nationaux. 
  • Rodríguez Santamaría y Moraleda Olivares, Guillermo (1984). Cerámicas medievales decoradas de Talavera de la Reina. Talavera de la Reina. 
  • Pleguezuelo y Lafuente, Guillermo (1995). Cerámicas de Andalucía Occidental (1200-1600). Bouletin Arqueologique International Series nº 610. 
  • Turina Gómez, Araceli (1985). Cerámicas medievales cristianas de Alcalá de Henares (Madrid). Huesca: Iº C.A.M.E. tomo V.Zaragoza. 
  • Barceló Crespí, María (1993). Al-Mulk, el verde y el blanco. La vajilla califal Omeya de Madinat al-Zahra. Granada: Universidad de Granada. 
  • Lerma y Soler (1995). Les grandes officines de l'Espagne. Le Vert et le Brun de Kairouan á Avignon, cerámiques du X au XV siecle. Museés de Marseille-Réunion des Museés Nationaux. 
  • Serrano Marcos, M.L. (1994). Transformación urbana: de cementerio islámico a centro alfarero en época cristiana (siglo XIV) en la ciudad de Valencia. Alicante: IVº Congreso de Arqueología Medieval Española, tomo II. 
  • Zozaya, Juan (1978). Apecu général sur la céramique espagnole. París: Iº Coloquio Internacional de Cerámica Medieval del Mediterráneo Occidental. 
  • Villanueva Zubizarreta, Olatz (1998). Actividad alfarera en el Valladolid Bajomedieval. Secretariado de Publicaciones e Intercambio Científico. Univ. de Valladolid. ISBN 84-7762-809-2. 

Enlaces externos[editar]