Centro de día

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Los centros de día son instalaciones especializadas en tercera edad, donde un grupo de profesionales se dedica a la prevención, tratamiento y cuidado de las personas mayores. Los mayores pueden continuar en sus casas, pasando las noches y fines de semana, de este modo no existe una desvinculación total con su ambiente de referencia, su entorno, ya que no se encuentran en situaciones de total dependencia. Los centros de día podrían considerarse el eslabón intermedio entre la total independencia del mayor y la estancia en residencias. Un paso tremendamente necesario para mejorar la calidad de vida, ralentizando síntomas propios de la edad.

En los centros de día las personas mayores pueden no solo aprender cosas nuevas, sino re-aprender las cosas que olvidan y por supuesto mejorar de la mano de sus equipos profesionales, encargados de cubrir las principales áreas de cuidado en salud física y mental de los mayores. Los profesionales que dan servicio en los centros de día son: Equipo médico, enfermería, auxiliares de geriatría, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, psicólogo, neuropsicólogo, pedagogo, trabajador social,…

Existe un desconocimiento por parte de la sociedad española de lo que es un centro de día, mucha gente lo define como un lugar de ocio, un lugar donde se tiene entretenido al mayor. Sin embargo, un centro de día de mayores aporta mucho más que eso, es un lugar donde la tercera edad va a recibir tratamientos a sus patologías y/o prevención de envejecimiento para mantener y mejorar su calidad de vida, así como la de sus familiares, pues tan importante es tratar al mayor como a su familia, explicándoles, informándoles y haciéndoles partícipes en el cuidado y mejora del mayor.

Hoy en día, existe una amplia oferta de servicios para los mayores en los centros de día. Durante las horas en las que éstos permanecen en el centro pueden asistir a talleres de manualidades, charlas sobre temas de interés, cursos de cocina, fisioterapia o rehabilitación y terapias dirigidas a la mejora de su motricidad o agilidad mental. Entre estas últimas cabe destacar el buen resultado de las terapias con perros, que son cada vez más utilizadas en España tanto en los centros de día como en las residencias para mayores y cuya eficacia se ha comprobado en los últimos años. En esta línea, muchos centros ofrecen sesiones de musicoterapia, que ayuda a las personas mayores a mejorar su orientación y concentración, así como a desarrollar sus habilidades verbales. Por otro lado, hoy en día existen centros especializados en el tratamiento de enfermedades degenerativas, como el alzheimer, y cuentan con terapias específicas para estas enfermedades. De forma similar a la oferta asistencial de las residencias, en los centros de día se ofrecen servicios de podología o peluquería. Excursiones, visitas de corta duración a lugares cercanos al centro o encuentros intergeneracionales son otras de las actividades a las que pueden acceder los usuarios de estos centros. Asimismo, ponen a su disposición el servicio de comedor o cafetería, ya que pasan en el centro gran parte de la jornada.[1]

Un centro de día, por tanto, es una opción a tener en cuenta para prevenir, reducir y mejorar la calidad de vida de la tercera edad, sin olvidarnos que ello lleva implícita también la mejora en estilo de vida de los familiares.

  1. Ester Orozco. «Centros de día para mayores». Consultado el 20 de noviembre de 2014.