Centro Ceremonial Otomí

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El Centro Ceremonial Otomí es un centro ceremonial del pueblo otomí ubicado en Tenango , Tenangoo, Estado de México,[1] este centro es utilizado para ceremonias religiosas y cívicas del pueblo Otomí.[2] Cuenta con una superficie de aproximada a 45 hectáreas y adicionalmente cuenta con zonas de recreación y campamento.[3] Debido a la gran altitud en que se encuentra (3,200 msnm)[3] [4] es utilizado cotidianamente por deportistas de alto rendimiento para el entrenamiento de alta montaña.[5] [6] Como nota curiosa en este sitio se filmaron escenas de la película de James Bond, Licence to Kill [7] [8] y el vídeo musical "Limbo (canción)" del cantautor puertoriqueño Daddy Yankee.

La Creación del Centro Ceremonial Otomí[editar]

Uno de los frutos de la larga lucha del Pueblo Otomí, y resultado del Movimiento Indio en el Estado de México, integrado en el Grupo de Pacto del Valle Matlatzica, fue la edificación del Centro Ceremonial Otomí. Ya en 1976, el Gobierno de Jorge Jiménez Cantú había respondido a la demanda del Pueblo Mazahua, apoyando la creación del Centro Ceremonial Mazahua entre los bosques de la comunidad de Santa Ana Nichi, municipio de San Felipe del Progreso. La demanda de creación de estos sitios parten de los propios pueblos, no de una iniciativa oficial como lo testifica el Pacto de Valle Matlatzinca y la Declaración de Temoaya, así como la Carta Abierta a los Hermanos Indios de América. Es así como de acuerdo a testimonios de miembros del Consejo Supremo Otomí en 1980, como Apolinar de la Cruz Loreto y Aniceto Pérez Villar; el Consejero de los Ancianos, Tiburcio Evaristo Espejel; autoridades ejidales como Macario Roque y de Bienes Comunales como Amancio Flores González, entre otros dirigentes de esa época, reafirman que en 1977, las comunidades inician las gestiones para lograr apoyo para la creación un espacio para la realización de sus ceremonias ancestrales, la promoción de sus valores culturales y fortalecer la cohesión de los otomíes; pero también que pudiera ser el eje para la organización comunitaria y regional que les permitiera realizar una serie de acciones para impulsar su desarrollo como pueblo; contribuyendo así a resolver problemas como la migración a las ciudades por el desempleo, la desintegración étnica, la falta de servicios, carencia de apoyos para el campo y la falta de seguridad social. Ya logrado el acuerdo de la creación del Centro Ceremonial, donde las comunidades pondrían la mano de obra y los materiales de la región, se propuso en un primer momento que se edificara en tierras de la comunidad de San Bartolo Oxtotilpan, municipio de Jiquipilco; también se mencionaba Otzolotepec y Xonacatlán. Finalmente, se decidió por consenso que el Centro tendría su asiento cerca de la antigua capital otomí de Ndongu (Jiquipilco El Viejo), por lo que las comunidades y ejidos otomíes de Temoaya, acuerdan en Asamblea General, destinar una extensión aproximada de 52 hectáreas de tierras ejidales de Ndohyadi (Solalpan), de las cuales diez serían para las áreas principales de este gran objetivo. Cerca de Ndongu "Lugar de las Casas Antiguas", se edificaría la nueva Casa Grande, el Dängu, al pie del Ndätho "Lugar de la Montaña Mayor", donde está la Gran Cueva o el Templo de la Montaña, donde los abuelos llegaban en peregrinaciones hasta la cumbre para presentar a las criaturas al guardián de la Montaña y a la Mähkime Zänä (Venerable Madre Luna) y les dieran fuerza y protección. En 1988 se iniciaron finalmente los trabajos. Luis Y. Aragón, escultor y pintor, habla sobre esta obra simbólica y cultural: "Los ancianos sabios lo reanunciaban de tiempo en tiempo; presentían que ahí sucedería algo importante. Cuando los arquitectos Carlos Obregón Formoso e Iker Larrauri comunicaron la decisión del gobernador de responder a la esperanza de la comunidad indígena, iniciando los trabajos para el Centro Ceremonial, los nuevos otomíes sintieron que se cumplía la predicción de los viejos sabios. Se había empezado por fin a levantar el templo". Transcurren dos años, participan cientos de comunidades y miles de otomíes de diferentes municipio, incluso de otras entidades como Hidalgo, entre ellos mencionamos a Ignacio Ríos Ruperto -maestro de obra-, Cipriano Angeles Pascual -ayudante del mural otomí- y Juan Trujillo, de San Ildefonso, Tepeji del Río, Distrito de Tula. Y resultado del trabajo colectivo o comunitario, llamado Mfoxte, se logra culminar esta monumental Centro Ceremonial y majestuoso recinto, y en un acto masivo llevado a cabo en este lugar el 15 de agosto, el gobierno federal y estatal hacen la entrega simbólica de esta obra al Pueblo Otomí. En el mismo acto, con la presencia de casi cien mil personas, se lleva a cabo la Ceremonia Tradicional Ancestral, encabezada por los mayores y ancianos del Consejo Supremo Otomí, con la participación de los Consejos Mazahua, Matlatzinca y Tlahuica. En ese mismo acto, José López Portillo, en su mensaje presidencial reconoce que esta obra es "el símbolo del poder y la aspiración de libertad. Ahí se encierra el profundo significado en el que se encubre el alma otomí, idéntica al alma de todos los hombres de América, encajados en la tierra como raíces que aspiran siempre a cubrir la gloria del universo, aspiran a trabajar aquí, para liberarse, para ser independientes, para ser dignos, para ser ellos mismos...-por eso- queremos que el trabajo sea el camino de la libertad, de la independencia; eso quisieron los otomíes, eso quisieron y quieren todas nuestras razas, eso queremos ahora todos los mexicanos..." Jorge Jiménez Cantú, entónces Gobernador, ratificó que: "La edificación de este Centro Ceremonial, atestigua lo que nuestra gente puede hacer con el fuego de su entusiasmo, como lo hicieron nuestros remotos antepasados, cuando lo inspiraron ideas y valores superiores que fueron más allá, de un apetito utilitario, o de una efímera fantasía. Cada piedra de este recinto fue colocada con el amor y con la pasión del alma. El hermano Otomí, da testimonio, nuevamente, de su grandeza pasada y de su energía presente, para redescubrir lo que atesora en su espíritu: el caudal inagotable de su fortaleza y de su capacidad de lucha, como bello ejemplo para las generaciones jóvenes, como relámpago de nuevo amanecer". El Centro Ceremonial Otomí conserva en todos sus reductos arquitectónicos la caracterización de las grandes construcciones prehispánicas y honraría a los héroes raciales de este pueblo, especialmente al llamado 'Botzanga (Tlilcoetzpallin), o sea "Lagartija Negra", que defendió la libertad de su pueblo en contra de las incursiones conquistadoras de los purépechas y de los aztecas. En el espléndido marco natural del cónclave del centro, destaca la escultura de este protohéroe de la libertad. El Centro consta de un Gran Templo Mayor, donde se ubica el Salón de Consejos; una Plaza Ceremonial, donde los ancianos y autoridades tradicionales realizarían las ceremonias rituales cada primer y segundo domingo de mes. Alrededor de la Plaza Ceremonial se yerguen 52 pebeteros en forma de serpientes entrelazadas, simbolizando los 52 años del calendario mesoamericano; asimismo escalinatas que suman 365 escalones. En el extremo oriente de la plaza se localiza una Fuente Lustral, para representar el agua, elemento vital; y en su parte superior central en la misma dirección se levanta el símbolo de Tata Hyadi, la piedra solar; y a los lados de esta, doce conos que representan las generaciones otomíes transcurridas En la parte frontal del lado poniente del Templo Mayor, se plasma el Gran Mueral del Dá Mixi, en donde se representa la cosmovisión y los símbolos sagrados del pueblo. Del mismo lado se levanta el Gran Thaay (Señor y Mensajero del Tiempo y del Espacio), que representa al otomí que se levanta de la opresión y va en búsqueda de su liberación final. Asimismo cuenta con circulaciones y plazas, lagos y cascadas, espacios para realizar los actos masivos del pueblo otomí, cuenta con departamentos de una gran utilidad social, para las reuniones de los líderes naturales de este Pueblo. Una Escuela Agropecuaria donde, especialmente, se prepararía a los campesinos en la agricultura y la ganadería de alta montaña; un museo para sus joyas arqueológicas, sus reliquias, etc.; una Escuela de Artesanías; una plaza para tianguis tradicional y albergues.

Datos Geográficos[editar]

El centro ceremonial otomí lugar de enigmática belleza emplazado majestuosamente entre los bosques de una serranía, se ubica a 34 km. al noreste de Toluca por la carretera estatal s/n, rumbo al poblado de Temoaya, situado en el municipio de Temoaya, Estado de México, en la coordenadas geográficas: latitud 19.56367 y longitud -99.52552. Abarca una superficie de 50 hectáreas, con una densa vegetación de bosque de pino y encino que alberga fauna silvestre, de la cual la más abundante es el venado y cuenta con un clima templado, con una temperatura media anual que oscila de 12 a 14 °C, esto se debe a que se encuentra a una altitud de 2800 a 3200 msnm debido a que es utilizado por deportistas de alto rendimiento para entrenamiento de alta montaña


Panorama[editar]

Vista panorámica del Centro Ceremonial Otomí.
Vista panorámica del Centro Ceremonial Otomí.

Referencias[editar]

  1. temoaya.gob.mx. «Centro Ceremonial Otomí». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  2. mexicodesconocido.com.mx. «¿Conoces el Centro Ceremonial Otomí en el Estado de México?». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  3. a b imcufide.com. «Centro Ceremonial Otomí Temoaya». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  4. Rene Vargas. «Diccionario de Teoría Del Entrenamiento Deportivo». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  5. terra.com.mx (24 de marzo de 2011). «Erik 'Terrible' Morales entrena en el Centro Ceremonial Otomí». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  6. oem.com.mx. «Rafa Márquez, al Otomí». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  7. IMDb. «Filming locations for Licence to Bill». Consultado el 16 de agosto de 2012.
  8. thebondjourney.com. «Licence to Kill (1989)» (en inglés). Consultado el 16 de agosto de 2012.

Enlaces externos[editar]