Celebración del Corpus Christi en el Cuzco

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En la noche antes de Corpus Christi se dice que los santos se bajan de sus andas y comienzan a hacer una asamblea con el Señor de los Temblores, cada santo le cuenta todas sus inquietudes y los problemas que hay en sus localidades o distritos

Corpus Christi Cusqueño
Nombre oficial Corpus Christi
Tipo Celebración religiosa
Ubicación Ciudad del Cuzco
Fecha Móvil
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La festividad del Corpus Christi es una fiesta de fecha móvil en el mes de junio que forma parte del folclore cuzqueño. Aunque el «corpus cusqueño» siempre se celebra el día jueves, la fiesta comienza un día antes con las tradicionales «entradas».[1]

Historia[editar]

A mediados del siglo XVII, un poeta de la colonia pronunció maravillado, frente a la magnificiencia de la plaza de la Catedral del Cuzco en la procesión del Corpus Christi, unos versos que expresaban su admiración, dicen así:

"(...) tanto veo /
que se ahíta el deseo, pues el oro /
perlas, plata y tesoro que esparcido /
cokumbro y repartido en la ancha plaza /
me ofusca, turba, embaraza (...)"


Sin forzar mucho la imaginación, a inicios del siglo XXI se puede transmitir, quizá con menos talento literario, la misma sensación que provocó en el poeta la policromía festiva del paisaje andino y la santidad sensible del Señor, en una ceremonia instaurada por el virrey Francisco de Toledo (1569-1581) en 1572, que gobernó el virreinato de Perú durante el reinado de Felipe II (1556-1598) de la Casa de Austria.

Desde entonces, en todo el país se celebra esta fiesta sacramental del cuerpo y de la sangre de Cristo, con espiritualidad y animación en el Cuzco. Se siente una fuerza de contrastes , frutecida por la majestuosidad intrínseca de la Ciudad Imperial. Y esta celebración cristiana significativa cobra allí carácter popular. En ese tráfago de gentes y costumbres, la mística, la música andina y la reciprocidad andina se funden en una sola muestra de vida y trascendencia espiritual.

Muchas veces nos hemos preguntado cómo habría sido la celebración cusqueña en tiempos de la conquista, y sin duda podemos concordar en que fueron fiestas de diferente índole religiosa, pues en ese tiempo aún se veneraba a numerosos mallquis o momias de los antepasados e incas; pero que con la llegada de los españoles y los extirpadores de idolatrías se adoptaron vírgenes, santos, no santos(caso de Santiago [2] ) y el santísimo sacramento. Una forma visual de conocer algo de ese sincretismo ritual es mediante una pintura de la época en que, como una antesala de toda la ceremonia, se muestra un gran cuadro que mestra en ella a Cristo y los apóstoles, en el medio un plato típico El cuy al horno, protagonizan el pasaje evangélico de la Última Cena.

Dicen muchos autores que esta "puesta en escena" tenía un propósito didáctico: explicar, sencilla y directamente el motivo central del Corpus Christi: la Eucaristía entendida como presencia divina viva y actual.

Como una preparación que se anticipa al Inti Raymi (que se celebra el 24 de junio), la referida ceremonia cristiana tiene en el Cuzco una fuerte marca de síntesis cultural de lo hispano y lo andino, en un mestizaje típico de la región sureña del Perú.

Por eso se trata precisamente de una fiesta religiosa que involucra al colectivo, sin discriminaciones, pues el pueblo concurre masivamente; se realiza el sexagésimo jueves posterior al domingo de Pascua de Resurrección, cuando se conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena. El día central se festeja alrededor del 3 de junio.

En la Ciudad Imperial los feligreses se reúnen desde la mañana para la "Subida de Corpus" llevando por las imágenes de sus principales patronos al Templo de Santa Clara, en donde los ubican en las naves laterales. Allí, uno frente al otro, los santos esperan el día siguiente para acompañar al dñia siguiente en procesión las andas centrales que llevarán al tayta (señor) Jesúscristo.

La fiesta del "Corpus Christi" es democrática, puesto que allí concurren todos los credos, pensamientos, clases sociales, etc. La muchedumbre de creyentes vive intensamente la reunión de sus santos, los mayordomos correspondientes preparan a sus santos y vírgenes con hermosos bordados de oro, para su salida y encuentro con el pueblo.

Actividades tradicionales[editar]

A esto se suma la competición de bandas y comparsas de músicos de cada barrio, los cuales tocan para sus respectivas danzas a contrapunto de las otras, viviendo su tradicional fiesta. En la plazoleta de San Francisco, la venta de platos típicos aumenta, como la del chiriuchu (picante frío). Es el "plato de fondo" durante la esperada procesión.

La ceremonia impresiona, pues entre otros elementos religiosos que adornan al Señor, destaca la Custodia de la Catedral: una pieza de oro y plata en la que se exhibe la hostia consagrada. El pelícano de la Custodia simboliza el amor de Jesús por los hombres, ya que el ave brinda a sus crías la sangre de su propio corazón. Luego de la misa en la entrada de la Catedral a cargo del arzobispo, algunos creyentes prefieren quedarse adentro rezándole a sus santos patrones. Al mediodía se da inicio a la marcha el Corpus Christi en carroza de plata. Detrás de ella, en fila ordenada, le acompañan las otras imágenes religiosas en su paseo lento por toda la plaza. Por la tarde se imparte la bendición antes de su ingreso en la catedral. El contraste es notorio entre la algarabía de la noche y la madrugada, y la contrición de la mañana, en donde cunde las estoicas melodías del rito cristiano-andino.

Ya por la tarde, alrededor de las cuatro, todas las representaciones e incluso el Cristo entran en la catedral, donde descansarán una semana hasta la "Octava de Corpus", no sin antes impartir la bendición hacia los fieles. Y la fiesta se renueva hasta entonces, llegada "la octava" de Corpus Christi, la fiesta vuelve a cobrar ese misticismo en companía de las diferentes danzas como "mestiza qoyacha", "contradanza", "Capaq qoya" y los infaltables chauchos, qollas, pabluchas o ukukus (hombres osos) que simbolizan diversos personajes míticos que haciendo sus ocurrencias divierten a la gente haciendo lo suyo seguros, muy seguros de que el "Apu" (señor) Jesucristo los acogerá igual que a cualquier creyente: sanos y limpios de corazón, hasta el próximo año.

La festividad del Corpus Christi del Cuzco fue declarado patrimonio cultural de la nación peruana el 08 de agosto del 2004, ésta declaratoria manifiesta que esta festividad es una de las expresiones más relevantes de la cultura peruana y que contribuye a la identidad nacional.[3]

Fuentes[editar]

  • Atlas departamental del Perú, varios autores, Ediciones Peisa S.A., Lima, Perú, 2003 ISBN 9972-40-257-6
  • El Perú en los tiempos modernos, Julio R. Villanueva Sotomayor, Ediciones e Impresiones Quebecor World Perú S.A., Lima, Perú, 2002.
  • Historia de la República del Perú, Jorge Basadre Grohmann, Diario "El Comercio", Lima, Perú, 2005. ISBN 9972-205-62-2.
  • Nuevo Atlas del Perú y el Mundo, Juan Augusto Benavides Estrada, Editorial Escuela Nueva S.A., Lima, Perú, 1991.
  • Corpus Christi del Cusco, Empresa Municipal de Festejos del Cusco-EMUFEC.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Varios autores, ed. (1998). «Folklore». Gran enciclopedia del Perú. Cuzco. Barcelona: Lexus. ISBN 9972-625-13-3. 
  2. Santiago es una contracción de Saint y Yacob
  3. Portal web del Ministerio de Cultura del Perú (ed.): «Consulta de Declaratorias Registradas» (en español). Declaratorias del patrimonio cultural de la Nación. Consultado el 10 de febrero de 2011.