Cavidad orbitaria

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Órbita
Orbital bones.png
Se encuentran 7 huesos en la orbita:
Amarillo: hueso frontal, Verde: hueso lagrimal,
Marrón: hueso etmoides, Azul: hueso cigomático,
Morado: hueso maxilar, Aqua: hueso palatino,
Rojo: hueso esfenoides
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Las cavidades orbitarias son las dos cavidades situadas a ambos lados de la línea media de la cara destinadas a alojar los globos oculares y sus anexos. Las estructuras óseas que las delimitan se denominan órbitas.

Características generales[editar]

Su forma es de pirámide cuadrangular con un eje oblicuo de delante a atrás y de fuera adentro. Su profundidad oscila entre individuos desde los 42 a los 50 mm, su anchura en la base es en promedio de 40 mm, y su altura de unos 35 mm.[1] El volumen contenido en su interior es de aproximadamente 30 ml, estando formado por el globo ocular, el nervio óptico, la musculatura extraocular, el paquete vásculo-nervioso (arteria, vena y nervio), la glándula lacrimal y la grasa periorbitaria. Sus cuatro paredes son la superior, la inferior, la interna o medial y la externa o lateral. Las paredes internas de ambas órbitas son paralelas, y el ángulo que forma el eje principal de la órbita con esa pared interna es de 22,5 grados. Su superficie interna está tapizada por una membrana fibromuscular denominada periórbita, que a nivel del canal óptico se continúa con la duramadre. Se denomina reborde orbitario al borde óseo que da entrada a la cavidad orbitaria, estando formado por arriba por el arco orbitario del hueso frontal, por dentro y por abajo por la apófisis ascendente del maxilar superior, y por fuera y por abajo, por el borde anterosuperior del hueso malar (o apófisis cigomática).

Pared superior[editar]

Plano sagital (vista lateral)

CORTE SAGITAL DE UNA ÓRBITA

ORIFICIOS Y ESTRUCTURAS QUE COMUNICAN LA ÓRBITA CON SU ENTORNO:

A la cavidad craneal
Agujero óptico Nervio óptico
Arteria oftálmica
Hendidura esfenoidal Nervios nasal, frontal y lacrimal
Raíz simpática del ganglio oftálmico
Nervio motor ocular común (III par craneal)
Nervio motor ocular externo (VI par craneal)
Nervio patético (IV par craneal)
Vena oftálmica
Conducto etmoidal anterior Arteria etmoidal anterior
Nervio nasal interno
Conducto etmoidal posterior Arteria etmoidal posterior
Nervio etmoidal de Luschka
A las fosas nasales
Conducto nasal Conducto lacrimal
Al exterior
Escotadura supraorbitaria Nervio frontal externo (supraorbitario)
Arteria y vena supraorbitarias
Conducto suborbitario Nervio suborbitario
Arteria y vena suborbitarias
Conducto malar Nervio temporomalar
Nervio maxilar superior
Hendidura esfenomaxilar Anastomosis venosa
Rama orbitaria del nervio maxilar superior

También llamada bóveda. Tiene forma de triángulo, de base anterior y vértice posterior. Está constituida por el hueso frontal y por la cara inferior del ala menor del hueso esfenoides. En esta pared se encuentran la glándula lacrimal en su parte más lateral y la polea del músculo oblicuo superior del ojo en su parte medial.

Pared inferior[editar]

La pared inferior, o suelo, está formada por la cara superior de la pirámide del maxilar superior, por la cara superior del malar y por la cara superior de la apófisis orbitaria del hueso palatino. En la unión de esos tres huesos se forma un surco óseo denominado canal suborbitario.

Pared interna (medial)[editar]

La pared interna, paralela al plano medio del cuerpo, está formada por el unguis (o hueso lacrimal), el hueso plano del etmoides, la cara externa del cuerpo del esfenoides y la apófisis ascendente del maxilar superior. La lámina papirácea del etmoides es una zona con poco espesor óseo y frecuente afectación por hundimiento en traumatismos graves. En la parte más anterior de esta pared se encuentra el canal lacrimonasal (que desemboca en el conducto nasal), y las inserciones de los tendones directo y reflejo del músculo orbicular de los párpados. En su parte posterior se inserta el músculo de Horner.[2]

Pared externa (lateral)[editar]

Se corresponde con la fosa temporal. Está formada por el hueso malar o cigomático (apófisis orbitaria), por el ala mayor del esfenoides (cara anterior) y por la parte más externa de la bóveda orbitaria del frontal. Limita por su parte postero-inferior con la hendidura esfenomaxilar y por su parte postero-superior con la hendidura esfenoidal.

Vértice[editar]

Se corresponde con la porción más interna de la hendidura esfenoidal (que comunica la órbita con la fosa pterigomaxilar). Por esta hendidura pasan la arteria oftálmica y las venas orbitarias. En su borde interno se inserta el anillo de Zinn.[3]

Aspectos antropológicos[editar]

Las medidas de los diferentes diámetros orbitarios han sido objeto de estudio antropológico por diferentes autores.[4] Se han comparado entre diferentes etnias y grupos valores como la anchura interorbitaria (ancho de la raíz nasal), la anchura y la altura orbitarias. Las grandes diferencias entre individuos (incluso del mismo grupo) no permiten extraer promedios estadísticamente significativos entre razas, pero sí entre sexos: Las órbitas de las mujeres son, en general, más altas y proporcionalmente más estrechas que las de los hombres.[5] Utilizando estos dos últimos valores se calcula el Índice orbitario: Es la relación entre el diámetro vertical y el diámetro transversal (Altura x100/Anchura). Dado que en el adulto predomina el diámetro transversal este índice tendrá siempre un valor inferior a 100. Utilizando este parámetro las órbitas se dividen en Megasemas (IO mayor de 89),[6] Mesosemas (de 83 a 88,9)[7] y Microsemas (IO por debajo de 83).[8]

Notas[editar]

  1. Anatomía Humana. Testut, L. y Latarjet (1986) p. 264
  2. Músculo accesorio de bombeo de la lágrima (pars lacrimalis)
  3. Ligamento anular en el que se originan todos los músculos extraoculares, excepto el oblícuo menor.
  4. Knowles, Broca, Walliss o Mantegazza. Anatomía Humana. Testut, L. y Latarjet (1986) p. 270
  5. Testut, L. y Latarjet p. 269
  6. Tienen órbitas megasemas, entre otros, los polinesios, los chinos y los indios americanos. Testut, L. y Latarjet p. 270
  7. Tienen órbitas mesosemas los esquimales y los lapones. Testut, L. y Latarjet p. 270
  8. Las órbitas microsemas se han descrito entre los guanches o los aborígenes australianos. Testut, L. y Latarjet p. 270

Bibliografía[editar]

  • Estructura del cuero humano Sobotta. Posel P. y Schulte, E. Ed. Marbán (2000). ISBN 84-7101-294-4
  • Anatomía del aparato locomotor. Tomo III (Cabeza y Tronco). Michel Dufour. Ed. Masson (2004). ISBN : 84-458-1282-3
  • Atlas de Anatomía Humana Sobotta. Volumen I. Ferner, H. y Staubesand, J. Ed. Médica Panamericana. (1982) ISBN 84-85320-25-5


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