Catedral del Espíritu Santo de Tarrasa

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Catedral-Basílica del Santo Espíritu de Tarrasa
CatedralTerrassa.jpg
Tipo Catedral
Advocación Espíritu Santo
Ubicación Tarrasa, Flag of Spain.svg España
Coordenadas 41°33′43.55″N 02°00′42.13″E / 41.5620972, 2.0117028Coordenadas: 41°33′43.55″N 02°00′42.13″E / 41.5620972, 2.0117028
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Tarrasa
Arquitectura
Construcción 1574-1616
Estilo arquitectónico Gótico tardío, Neogótico
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La catedral de Tarrasa es un edificio religioso situado en la Plaza Vieja de Tarrasa, está dedicado al Santo Espíritu. En 2004 el Vaticano creó el nuevo obispado de Tarrasa separándolo del obispado de Barcelona y decidiendo que fuera su catedral la basílica del Santo Espíritu. Se recuperaba así el antiguo obispado de Ègara que ya había existido entre los siglos V y VIII que fue disuelto a raíz de la invasión sarracena y que tenía como sede el conjunto monumental de las iglesias de San Pedro (San Pedro, San Miguel y Santa María), precisamente la parroquia de San Pedro fue trasladada a la del Santo Espíritu cuando se edificó la nueva basílica entre los siglos XVI y XVII.

Historia[editar]

El templo se construyó entre 1574 y 1616; pese a ser construido en esta época el edificio no es de estilo barroco, sino que continúa la tradición gótica. Durante la Guerra civil de 1936-1939 sufrió un incendio que afectó al interior de la basílica; la restauración se terminó en 1958. En 1999 se terminaron la remodelación del campanario y de la fachada que en su parte alta estaba sin acabar; en el sobre ático se añadió un nuevo cuerpo.

El atrio de acceso a la basílica, de estilo neogótico, levantado en 1918 sufrió, también, los efectos de la guerra y se reconstruyó poniéndole las esculturas apostólicas de Nicanor Carballo que sustituyeron a las de Josep Llimona, desaparecido durante el incendio. Se inauguró en 1994. Desde 2004 la basílica del Santo Espíritu es la sede de nuevo obispado de Tarrasa.

Arquitectura[editar]

La basílica del Santo Espíritu es de una sola nave con capillas laterales entre los contrafuertes, con ábside poligonal y crucero. En su interior destacan:

  • El coro del altar mayor, obra del arquitecto Luis Bonet y Garí y del pintor Antonio Vila y Arrufat, realizado en los años 40 del siglo pasado. Se considera uno de los conjuntos más destacados de la inmediata posguerra, con sus relieves escultóricos, estatuas y sillas del coro. Sobresale la imagen de San Pedro en el cuerpo central.
  • La capilla del Santo Cristo, en el brazo izquierdo del crucero donde, en 1992, se instaló el Museo parroquial. Al fondo destacan los pasos procesionales del Jueves Santo, objetos de orfebrería y diversos libros y documentos antiguos, como un evangeliario miniado del siglo XI.
  • Grupo escultórico del Santo Entierro, en el brazo derecho del crucero. Es la principal pieza artística de la basílica y una de las pocas muestras de la escultura del Renacimiento en Cataluña, obra de Martín Díez de Liatzasolo que la terminó en 1544. El conjunto lo forman ocho figuras muy trabajadas, cada una, de por sí, una obra maestra, con el Cristo yacente en el centro. Durante la guerra civil el grupo fue destrozado, pero las piezas se guardaron en las iglesias de San Pedro y, terminada la guerra, se reconstruyó.

Véase también[editar]

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