Catedral de Milán

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Catedral de Milán
Basilica cattedrale metropolitana di Santa Maria Nascente
876MilanoDuomo.JPG
Vista de la fachada
Localización
País Flag of Italy.svg Italia
División Flag of Lombardy.svg Lombardía
Subdivisión Provincia de Milán
Municipio(s) Milán
Ubicación Piazza del Duomo
Información religiosa
Culto Católica de rito ambrosiano
Diócesis Archidiócesis de Milán
Acceso público Libre
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Uso Iglesia
Estatus Catedral metropolitana[1]
Patrono Natividad de la Bienaventurada Virgen María
Dedicación 1418 y 1577
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Arzobispo metropolitano Cardenal Angelo Scola
Historia del edificio
Primera piedra 1386
Construcción 1386-1805
Completada en 1965
Estilo Gótico, neoclásico y neogótico
Arquitecto(s) Simone da Orsenigo, Nicolas de Bonaventure, Giovanni Antonio Amadeo, Pellegrino Tibaldi y Carlo Pellicani hijo
Datos arquitectónicos
Tipo Planta de crucero, con cinco naves y ábside
Aforo 40.000 personas
Superficie 11.000 m²
Orientación Oeste (fachada)
Materiales ladrillo y mármol de Candoglia
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Aguja(s) 135
Longitud • 158.5 m
Anchura 92 m
Altura • 108.5
Nave principal
• 16.75 m (anchura)
Cúpula


• 65.5 (altura exterior)


• 45 m (altura interior)
Planta(s) y mapa(s) del edificio
Planta de la catedral
Planta de la catedral
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La Catedral de Milán (en italiano, Duomo di Milano) es una catedral gótica emplazada en la ciudad homónima. Es la sede episcopal de la Archidiócesis de Milán. Tiene 157 metros de largo y puede albergar 40.000 personas en su interior. Es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo, y las ventanas del coro tienen la reputación de ser las mayores que se conocen.

Historia[editar]

El plano de la ciudad de Milán con sus calles que salen en forma de radio del Duomo o circundándolo, revela que éste ya constituía el centro de la ciudad en la Antigüedad, denominada Mediolanum. La Basílica de San Ambrosio fue construida en este sitio a comienzos del siglo V, siéndole agregada en 836 una basílica próxima. Cuando el fuego dañó ambos edificios en 1075 fueron reemplazadas por el Duomo.

El comienzo de la construcción[editar]

Placa conmemorativa de la colocación de la primera piedra en 1386.

En 1386 el arzobispo Antonio da Saluzzo comenzó el nuevo proyecto en estilo Gótico radiante; hay en el edificio muchos aspectos insólitos en Italia, que pertenecen a la tradición arquitectónica gótica de Francia, como las dobles naves laterales. El inicio de la construcción, que coincidió con el acceso al poder en Milán de Gian Galeazzo Visconti, primo del Obispo, fue entendido como una forma de recompensar a la nobleza y a las clases trabajadoras que habían sido duramente reprimidas por su tiránico predecesor Bernabé Visconti.

Antes de que se iniciasen los trabajos de construcción, se demolieron los palacios del Arzobispo, del Ordinari y el Baptisterio de San Esteban, mientras que la antigua iglesia de Santa Maria Maggiore fue usada como cantera de piedra. El entusiasmo por el nuevo e inmenso edificio pronto se extendió entre la población, y el astuto Gian Galeazzo, junto con su primo, el Arzobispo, supieron recabar grandes donaciones para el progreso del trabajo. El programa de construcción fue regulado estrictamente por la Fabbrica del Duomo, institución conformada por 300 empleados liderados por el arquitecto jefe Simone da Orsenigo. Galeazzo otorgó a la Fabbrica el uso exclusivo del mármol de la cantera de Candoglia y la eximió de impuestos.

En 1389, se designó como arquitecto jefe al francés Nicolas de Bonaventure, que dio a la catedral su fuerte impronta gótica. Diez años más tarde, otro francés, Jean Mignot, fue llamado desde París para evaluar y mejorar el trabajo realizado, ya que los constructores necesitaban ayuda técnica para levantar las piedras hasta una altura sin precedentes. Mignot declaró todo el trabajo realizado hasta entonces como en pericolo di ruina ('peligro de ruina') y hecho sine scienzia ('sin saber'). En los siguientes años se comprobó que los pronósticos de Mignot fueron erróneos, pero de cualquier manera estimularon a los arquitectos de Galeazzo a mejorar sus instrumentos y técnicas.

Los trabajos continuaron rápidamente y a la muerte de Gian Galeazzo en 1402, se había completado casi la mitad de la catedral. Sin embargo, la construcción quedó estancada hasta 1480 debido a la falta de dinero e ideas: los trabajos más notables de ese período fueron las tumbas de Marco Carelli y el papa Martín V (1424) y las ventanas del ábside (hacia 1470). De las últimas, aún permanecen las que representan a San Juan Evangelista, obra de Cristoforo de' Mottis, y las de San Eligio y San Juan Damasceno, ambas de Niccolò da Varallo. En 1452, bajo el gobierno de Francesco Sforza, se completaron la nave y los pasillos hasta el sexto tramo.

Uno de los hechos más destacados de la historia de la catedral se dio a finales de la década de 1480, con la estancia de Leonardo da Vinci en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. El gran maestro del Renacimiento participó en las reuniones y disputas acerca del avance de los trabajos, y proyectó varias soluciones para el cimborrio, que finalmente no fueron llevadas a cabo. Se conservan varios dibujos de su mano que muestran parte de sus propuestas, como la solución de doble casco para el cimborrio, que equilibraría fuerzas en la delicada estructura del edificio. Leonardo abandonó Milán en 1499.

Entre 1500 y 1510, bajo Ludovico Sforza, fue completada la cúpula octogonal y se decoró su interior con cuatro series de quince estatuas cada una, que representan a santos, profetas, sibilas y otros personajes del Antiguo Testamento. El exterior permaneció en su mayoría sin decoración, excepto por el Guglietto dell’Amadeo, cimborrio con una alta aguja que corona el transepto, construido de 1507 a 1510 por Giovanni Antonio Amadeo. Es una obra maestra renacentista que sin embargo armoniza bien con el aspecto gótico general del templo.

En 1562 se colocaron el San Bartolomé de Marco d’Agrate y el famoso candelabro Trivulzio (s. XII).

El obispo san Carlos Borromeo[editar]

El ascenso de Carlo Borromeo al cargo de obispo significó la eliminación de todos los monumentos laicos del templo. Estos incluyeron las tumbas de Giovanni, Barnabò y Filippo Maria Visconti, Francesco Sforza y su esposa Bianca, Galeazzo Maria Sforza y Ludovico. Sin embargo, la principal intervención de Borromeo fue la designación, en 1571, de Pellegrino Tibaldi como arquitecto jefe (una maniobra discutida que requirió de la revisión de los estatutos de la Fabbrica).

Borromeo y Pellegrini se esforzaron por alcanzar un nuevo aspecto renacentista para la catedral, que acentuaría su naturaleza italiana en menoscabo del estilo gótico, considerado extranjero y pasado de moda en aquella época. Puesto que la fachada principal permanecía en su mayor parte incompleta, Pellegrini ideó una de estilo romano con columnas, obeliscos y un gran tímpano. Este diseño nunca fue llevado a cabo, pero la decoración del interior continuó: en 1575–1585 el presbiterio fue reconstruido mientras que se añadían nuevos altares y el baptisterio a la nave. Un coro de madera fue construido para el altar principal por Francesco Brambilla, un trabajo terminado en 1614.

En 1577, Borromeo consagró finalmente el edificio completo como un templo nuevo, distinto a los de Santa Maria Maggiore y Santa Tecla (que habían sido unificados en 1549 después de agrias disputas).

Siglo XVII[editar]

A comienzos del siglo XVII, el obispo Federico Borromeo, primo de Carlo, contaba con las bases de la nueva fachada realizadas por Francesco Maria Richini y Fabio Mangone. Los trabajos continuaron hasta 1638 con la construcción de cinco portales y dos ventanas centrales. Sin embargo, en 1649, el nuevo arquitecto jefe introdujo una innovación notable: la fachada regresó al estilo gótico original, incluyendo los detalles ya acabados de las grandes pilastras góticas y los dos enormes campanarios. Se realizaron otros diseños, entre otros, por Filippo Juvarra (1733) y Luigi Vanvitelli (1745) pero ninguno se llegó a aplicar. En 1682 se demolió la fachada de Santa Maria Maggiore y se terminó de cubrir la azotea de la catedral.

En 1762 uno de los rasgos principales de la catedral, la aguja Madonnina, fue levantada hasta la altura de 108,5 metros. Fue diseñada por Francesco Croce y luce en la cima una famosa estatua dorada que representa a la Virgen María.

Finalización de la obra[editar]

La Piazza del Duomo y la Catedral en 1909.

El 20 de mayo de 1805 Napoleón Bonaparte, a punto de ser coronado rey de Italia, ordenó que la fachada fuera terminada por Carlo Pellicani. En su entusiasmo, aseguró que todos los gastos recaerían sobre el tesoro francés, que reembolsaría a la Fabbrica por todos los inmuebles que ésta tuviera que vender. Aunque jamas se pagó este reembolsamiento, esto ayudó a que finalmente, en solo siete años, la catedral tuviera su fachada terminada. El nuevo arquitecto, Carlo Pellicani hijo, se basó en gran medida en el diseño de Gucci, agregando algunos detalles neogóticos a las ventanas superiores. En gratitud, se colocó una estatua de Napoleón en la cima de una de las pináculos.

En los siguientes años no se construyeron la mayoría de los arcos y chapiteles. Se terminaron las estatuas de la pared sur, mientras que entre 1829 y 1858 unas nuevas vidrieras decorativas reemplazaron las existentes con resultados menos expresivos. Los detalles finales de la catedral fueron terminados ya en el siglo XX: la última puerta fue inaugurada el 6 de enero de 1965. Esta fecha es considerada como el término del proceso que ha durado muchas generaciones, a pesar de ello todavía algunos bloques quedan sin esculpir esperando ser convertidos en estatuas. Los trabajos de renovación que cubrían la fachada principal de la catedral terminaron en diciembre de 2008.

Arquitectura y arte[editar]

Interior de la catedral.

La catedral de Milán es un templo de grandes dimensiones, de cinco naves, una central y cuatro naves laterales, con al menos cuarenta pilares, atravesada por un transepto seguido por el coro y el ábside. La nave central tiene una altura de 45 metros, sólo superada en un edificio similar por la incompleta nave central de la catedral de Beauvais, con una altura de 48 metros. La construcción es de ladrillo, recubierto de mármol.

Destacan en el interior los grandes pilares fasciculados, de grandes dimensiones y extraña forma, pues se rematan en una especie de dosel esculpido que alberga estatuas. Los arcos ojivales de separación entre las naves se refuerzan mediante tirantes metálicos. Las bóvedas, de crucería sencilla, están decoradas en algunos tramos por complicados motivos de tracería.

Al exterior, los tejados permiten una observación cercana de algunas esculturas de gran calidad. Es muy destacado el bosque de pináculos, chapiteles y cresterías que se puede observar desde los mismos. El punto más alto del templo es la La Madonnina, obra en cobre dorado, de Carlo Pellicani, inaugurada en 1774.

Principales monumentos[editar]

Estatua de San Bartolomé, por Marco da Agrate.

En el interior del templo pueden admirarse gran número de altares, estatuas, pinturas y retablos, así como un elevado número de monumentos funerarios. Algunos de ellos se especifican a continuación.

  • Sarcófagos de los arzobispos Ottone y Giovanni Visconti, construidos en el siglo XIV.
  • Sarcófago de Marco Carelli, que donó una importante suma para la construcción de la catedral.
  • En la parte derecha del transepto, el monumento a Gian Giacomo Medici di Marignano, llamado «Medeghino», obra maestra del escultor renacentista Leone Leoni, con figuras en bronce de pátina oscura y relieves y columnas en mármoles de diversos colores.
  • La más renombrada obra de arte de la catedral es la estatua de San Bartolomé de Marco da Agrate (1562). Representa al Apóstol, que fue desollado vivo, sin piel, la cual le cuelga de los hombros y cae por delante como si fuera un manto. En la base se lee la inscripción: "NON ME PRAXITELES SED MARCO FINXIT AGRAT." (No me hizo Praxíteles, sino Marco da Agrate).
  • El presbiterio es una tardía obra maestra del Renacimiento, compuesta por el coro, dos púlpitos con grandes telamones realizados en cobre y bronce y dos grandes órganos. Alrededor del coro se encuentran las puertas de las dos sacristías, algunos frescos y una estatua papa Martín V, del siglo XV, obra de Jacopino da Tradate.
  • El transepto, el candelabro Trivulzio, formado por dos piezas, la base (atribuida a Nicolás de Verdún, del siglo XII), caracterizada por un fantástico conjunto de vides, vegetales y animales imaginarios; y los brazos, de mediados del siglo XVI.
  • En el deambulatorio se encuentra el monumento sepulcral del cardenal Marino Caracciolo, obra de Agostino Busti, Il Bambaia, destacado escultor renacentista; del mismo autor es el retablo del transepto derecho, que muestra un relieve de La Presentación de María (1543) y otras figuras de santos.

Notas[editar]

  1. Véase en la entrada «Cattedrale di S. Maria Nascente» del sitio GCatholic.org, disponible en: [1].

Enlaces externos[editar]